La conexión única en el rugby femenino: el caso de Riki Flutey y las Black Ferns
Riki Flutey, exjugador internacional de Inglaterra y British and Irish Lion, ha asumido un nuevo rol como entrenador de habilidades y backs de las Black Ferns, el equipo nacional femenino de rugby de Nueva Zelanda. En su último encuentro en la Copa del Mundo de Rugby en Francia 2023, Flutey y John Mitchell, actual entrenador de las Red Roses (la selección femenina de Inglaterra), formaron parte del equipo de coaching de Japón, lo que les permitió fortalecer los lazos profesionales que ahora se encuentran en lados opuestos.
La espera de un mensaje
Flutey ha mencionado que ha estado esperando un mensaje de vuelta de Mitchell, lo que refleja no solo la camaradería entre ellos sino también el respeto mutuo que tienen en el contexto deportivo. “He enviado un par de fotos de nosotros juntos, con los brazos alrededor de cada uno”, comenta Flutey, con una sonrisa. “Sé que eventualmente me enviará algo, tiene un gran trabajo liderando el barco”.
Un nuevo capítulo en su carrera
Desde su llegada a las Black Ferns en abril, Riki Flutey ha quedado impresionado por la mentalidad colectiva y el ambiente de equipo que ha creado el director técnico Allan Bunting. “Ha hecho un trabajo fantástico al cultivar un entorno basado en la conexión y el servicio”, afirma. Este enfoque ha permitido que las jugadoras se sientan como parte de un colectivo fuerte y sólido, algo fundamental en el deporte de alto rendimiento.
La cultura de equipo en las Black Ferns
Flutey señala que una de las cosas más destacadas es la conexión genuina que existe dentro del equipo, tanto entre los jugadores como entre el cuerpo técnico y las jugadoras. “Las conexiones dentro de este equipo son bastante especiales; existe un vínculo que trasciende lo profesional”, dice Flutey. Estas interacciones no se logran a través de ejercicios formales de trabajo en equipo, sino que surgen de momentos compartidos, risas, música y apoyo mutuo en el camino hacia el título mundial.
Comparando culturas
Al comparar su experiencia anterior en entornos de Super Rugby masculino, Flutey enfatiza la diferencia notable en cómo las Black Ferns manejan su jornada. “Recuerdo que como jugador, la atmósfera antes de un partido era completamente diferente; era un silencio sepulcral, nadie hablaba, todos con los auriculares puestos y la mirada fija al frente. Esa era la forma en que se veía el ‘estar listo’”, relata.
Pero ahora, en el contexto de las Black Ferns, el ambiente es un reflejo de su enfoque relajado. “Con este equipo hay música sonando, conversan entre sí durante todo el proceso, incluso en los vestuarios antes de un partido. Me encanta, es genial cómo se vive el día del juego, liberando un poco la mente de la presión que está por venir y disfrutando del momento”.
El impacto del rugby femenino
La trayectoria de Riki Flutey y su papel en las Black Ferns resaltan el crecimiento y la importancia del rugby femenino en el deporte mundial. La conexión que existe dentro de este equipo no solo contribuye a su éxito en el campo, sino que también promueve un modelo a seguir en términos de cómo los equipos pueden interactuar y apoyarse mutuamente.
El auge del rugby femenino ha sido notable en los últimos años, con un aumento en la visibilidad y el apoyo mediático que reciben estos equipos. Las Black Ferns han sido seis veces campeonas mundiales, un testimonio de su destreza atlética y del trabajo arduo detrás de escena.
Conclusión
Riki Flutey representa una nueva generación de entrenadores que busca maximizar el potencial de las jugadoras a través de un enfoque centrado en la conexión humana y el bienestar del equipo. Su experiencia demuestra que las relaciones personales son fundamentales para formar un equipo competitivo, y su visión puede llevar a las Black Ferns a una vez más luchar por el título mundial.
