
Con la llegada del **verano**, las piqûres de **insectos** se incrementan notablemente. La **Anses** y **Salud Pública de Francia** han analizado datos de diez años (2014-2023) para evaluar los riesgos asociados con las picaduras de **avispones**, **abejas** y **avispa**. Sorprendentemente, el número de **envenenamientos** no aumenta de año en año; los **picos** de incidentes siguen concentrándose en los meses de julio y agosto, que son la **época de máxima actividad** para estos insectos. Las avispas representan el mayor porcentaje de casos, con un 37%, seguidas de los avispes (25%) y las abejas (19%).
Los avispes, más peligrosos de lo que se piensa
A pesar de que sólo representan una cuarta parte de las picaduras, los **avispes** son responsables del 38% de los casos graves. Su **aguijón**, que es más largo y capaz de atravesar materiales gruesos como **botas de goma** o **guantes de cuero**, permite picaduras más profundas. A diferencia de las abejas, tanto los avispes como las avispas no pierden su aguijón y pueden picar varias veces. Esta habilidad aumenta su potencial de causar daño, particularmente en individuos que puedan ser alérgicos.
¿Cuándo preocuparse?
Solo el 1.5% de las envenenamientos se consideran graves, pero estas pueden llegar a ser **mortales**. Las personas mayores de 60 años son especialmente **vulnerables**. Los signos de alerta incluyen **urticaria generalizada**, **edema de la garganta** y una **caída brusca de la presión arterial**. A veces, una sola picadura es suficiente para desencadenar estas reacciones graves, generalmente de origen **alérgico**. Es fundamental estar atentos a estos síntomas, especialmente si pertenecemos a grupos de riesgo.
En caso de picadura
Si se presenta una reacción alérgica, se debe realizar una llamada inmediata al **15** o **112**. Los síntomas de **urticaria**, **edema de la lengua**, dificultades para respirar, malestar o **dolores torácicos** son situaciones de **emergencia vital**. Las picaduras en la boca, en la garganta o múltiples picaduras también requieren atención médica rápida. Para las personas con un historial de alergias, contar con un **estilete autoinyectable** de adrenalina puede ser crucial para salvar vidas mientras se espera la atención médica.
En casos no alérgicos, contactar con un **centro de toxicología** (01 45 42 59 59) o consultar a un médico es recomendable. No se debe subestimar la gravedad de estas situaciones, ya que una atención tardía puede llevar a complicaciones serias.
¿Qué hacer frente a un nido?
Si encuentras un **nido** cerca de tu hogar, es crucial mantener una **distancia de seguridad** de al menos 5 metros y advertir a las personas de tu entorno. Nunca intentes destruir el nido por tu cuenta, ni recurras a trampas **artesanales**, que no solo son ineficaces, sino que también afectan a la **biodiversidad**. La mejor opción es contactar con tu **municipalidad** o un profesional que pueda hacerlo de manera segura y adecuada, minimizando así el riesgo de provocarte picaduras.
Recuerda que actuar con precaución y conocimiento puede marcar la diferencia entre una situación peligrosa y una resolución efectiva. La prevención y la información son tus mejores aliados durante esta temporada.
En conclusión, conocer los riesgos relacionados con las picaduras de insectos y saber cómo actuar ante una eventualidad son aspectos esenciales para mantener la seguridad personal. Durante el verano, cuando la actividad de estos insectos llega a su punto máximo, la sensibilización y el cuidado son fundamentales. Mantente informado y, ante cualquier duda o situación, busca apoyo especializado.



