Un gran alboroto ha surgido en el ámbito internacional tras el reciente ataque estadounidense al programa nuclear de Irán, bajo la operación conocida como “Marteau de minuit”. Se llevó a cabo una conferencia de prensa presidida por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el jefe del estado mayor, Dan Caine. En este evento, se abordaron los detalles de la operación y se disiparon diversas dudas sobre su efectividad.
Seis bombas desplegadas en Fordo
Durante la conferencia, el general Dan Caine explicó que se utilizaron **seis bombas GBU-57** para atacar la base de Fordo, un notable centro de enriquecimiento de uranio ubicado al sur de Teherán. Este lugar es considerado uno de los pilares del programa nuclear iraní y el objetivo de la operación.
El general Caine mencionó que “los Estados Unidos decidieron golpear **dos pozos de ventilación**”, enfatizando que, en los días previos al ataque, los iraníes habían intentado cubrir estos pozos con concreto para evitar la acción. Esto denota una preparación anticipada y una preocupación por posibles ataques.
Las **seis bombas GBU-57** fueron lanzadas con precisión, donde “los tapones de concreto fueron retirados de inmediato por una primera bomba, y el pozo principal fue descubierto”. El general Caine detalló que las siguientes bombas “fueron diseñadas para penetrar en el pozo principal, descendiendo a más de **300 metros por segundo** y explotando en el espacio de la misión”.
Explosiones analizadas
El general también proporcionó una video-modelización del efecto de las explosiones generadas por estas bombas anti-bunker. “A diferencia de una bomba convencional, no verás un cráter tras el impacto, porque están diseñadas para penetrar profundamente en el suelo antes de detonar”, explicó, destacando la **eficiencia** y **eficacia** de estas armas.
Gen. Dan “Razin” Caine demonstrates how GBU-57 MOPs work: “Unlike a normal surface bomb, you won’t see an impact crater because they’re designed to deeply bury and then function … All six weapons at each vent at Fordow went exactly where they were intended to go.” pic.twitter.com/iQs3oWcJ4X
— Rapid Response 47 (@RapidResponse47) June 26, 2025
“Las **seis armas en Fordo** fueron dirigidas exactamente donde tenían que ir”, insistió Caine. Describió que “la bomba crea tres tipos de daño: la explosión, la **fragmentación** y la **sobrecarga**”, siendo los efectos destructivos de la misión un **mezcla** de presión y onda explosiva que destruyó **túneles** y equipos críticos.
Dos agentes dedicados al estudio del programa iraní durante quince años
El general Dan Caine reveló que para preparar el ataque al programa nuclear iraní, **dos agentes** habían trabajado exclusivamente en este tema durante más de quince años. “En 2009, un oficial de la Defense Threat Reduction Agency fue llevado a un lugar desconocido”, explicó Caine, evidenciando la importancia del **secreto** en la estrategia.
Estos agentes recibieron información muy clasificada sobre un importante proyecto de construcción en las montañas de Irán. Su misión fue investigar profundamente el **programa nuclear** iraní, trabajando de cerca con “la **comunidad de inteligencia**” para entender sus componentes.
Durante más de **15 años**, estos oficiales se encargaron de estudiar cada detalle del programa, incluyendo **geología**, construcción y los sistemas involucrados. Esta ardua labor llevó a la conclusión de que bombardeos profundos, como los que implementaron con las GBU-57, era la solución para destruir eficazmente el complejo iraní. “Realizaron cientos de ensayos y lanzaron numerosas armas contra objetivos de prueba muy realistas”, concluyó el general Dan Caine.
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