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Bernard Lacombe, campeón de Europa con la selección de **Francia** en 1984 y entrenador del Olympique Lyonnais, falleció el 17 de junio pasado a la edad de **72 años**. Aunque las causas exactas de su muerte aún no han sido confirmadas, se ha informado que sufría de la **enfermedad de Alzheimer**. Esta situación nos lleva a preguntarnos: ¿es posible morir a causa de esta enfermedad degenerativa?
La **enfermedad de Alzheimer** es un trastorno neurodegenerativo que afecta a alrededor de **900,000 personas** en Francia, de las cuales unos **65,000** son menores de 65 años, según la asociación **Francia Alzheimer**. La muerte de Lacombe, un verdadero **monumento** del fútbol francés, pone de manifiesto la realidad cruel de esta enfermedad que, además de sus efectos devastadores en la memoria y la cognición, también puede conducir a la muerte, aunque no de manera directa.
Una progresión lenta pero inexorable
La enfermedad avanza de manera **lenta** pero **inexorable**. Afecta aproximadamente al **20%** de las personas mayores de 80 años y suele culminar en un estado de **dependencia total** en un periodo de aproximadamente **10 años** tras el diagnóstico. A medida que la enfermedad avanza, los **trastornos de la memoria** se vuelven más graves y la capacidad de los pacientes para cuidar de sí mismos disminuye drásticamente.
En la etapa final, la persona afectada puede perder casi por completo la **autonomía**, requerir atención constante y, desafortunadamente, enfrentarse a complicaciones que pueden resultar mortales. Es importante aclarar que, aunque el Alzheimer es una enfermedad terminal, muchas veces la muerte es provocada por las complicaciones derivadas de esta patología.
¿Cuáles son las complicaciones?
Las complicaciones más comunes asociadas a la enfermedad son múltiples, pero los **trastornos de la deglución** resultan ser los más frecuentes. Los pacientes suelen experimentar dificultades crecientes al **tragar**, lo que lleva a una reducción de su **alimentación** e **hidratación**. Este problema ocurre a menudo debido al temor a las “falsas rutas”, que es cuando los alimentos o líquidos entran en las vías respiratorias en lugar de dirigirse al **estómago**. Estas complicaciones pueden desencadenar **infecciones pulmonares**, particularmente **neumonías**, que son la principal causa de muerte en pacientes con Alzheimer.
Adicionalmente, el manejo del **lenguaje** se ve profundamente alterado; tanto la **comunicación oral** como la **escrita** se ven afectadas severamente. Como resultado, la persona se siente cada vez más aislada y puede dejar de comunicarse, reduciendo también la posibilidad de que se realicen diagnósticos para otras **patologías** que pudieran surgir, como enfermedades **cardíacas**, **respiratorias** o incluso **cánceres**. El riesgo de **caídas** es también un problema común en este estadio avanzado de la enfermedad, lo que puede llevar a **lesiones graves** e incluso fatales.
La importancia de la detección temprana
Es crucial comprender la **importancia de la detección temprana** de la enfermedad de Alzheimer. Los síntomas iniciales pueden ser sutiles y confusos, lo que puede llevar a retrasos en el diagnóstico. Reconocer signos como pérdida de memoria, confusión o cambios en el comportamiento puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida de los pacientes. Un diagnóstico temprano permite a las familias y a los cuidadores planificar el futuro y gestionar mejor la atención de aquellos que padecen esta enfermedad.
El papel del apoyo familiar y médico
El **apoyo emocional** y logístico es fundamental para las familias que atraviesan esta difícil situación. La atención especializada, así como la **formación de los cuidadores**, pueden hacer una gran diferencia en el manejo del día a día de la enfermedad. Grupos de apoyo y recursos como la asociación **Francia Alzheimer** ofrecen herramientas esenciales que ayudan a las familias a sobrellevar la carga que significa cuidar a un ser querido con Alzheimer.
Para concluir, la enfermedad de Alzheimer es un desafío complejo que no solo afecta al individuo, sino también a su **familia** y su entorno. La conciencia sobre las complicaciones y la importancia de la atención adecuada deben ser prioritarias para mejorar la calidad de vida de quienes enfrentan esta enfermedad devastadora.




