El uso de **tecnología avanzada** en la vigilancia marítima se ha convertido en una necesidad primordial para muchos países. El último despliegue del **Dinamarca** de los barcos « **Voyagers** » es un claro ejemplo de la adaptación a las nuevas amenazas en un entorno de creciente **inseguridad global**. Estos barcos, que se asemejan a los tradicionales veleros, tienen como objetivo principal la **supervisión** de las aguas danesas y la recolección de información en un contexto de preocupación por la seguridad de las **infraestructuras marítimas**. Desde la invasión de **Ucrania** por parte de **Rusia** en 2022, los temores de **sabotaje** han llevado a la nación nórdica a fortalecer su vigilancia en el mar del **Norte**.
Despliegue de los “Voyagers”
El **Lieutenant General Kim Jørgensen**, director del armamento nacional danés, destacó que la situación en el **Báltico** es cada vez más tensa. Según sus declaraciones, los cuatro **boletas** sin tripulación navegarán por las **aguas danesas** antes de unirse a dos barcos en un ejercicio conjunto con la **OTAN**. La capacidad de estos veleros para moverse de una zona a otra en el mar es crucial para mantener una vigilancia eficaz y constante.
Estos barcos, **fabricados** por la estadounidense **Saildrone**, poseen una longitud de 10 metros y son propulsados únicamente por **energía eólica** y **solar**. Esto les permite operar de manera autónoma durante varios meses, representando una solución eficiente en términos de recursos y costos. El **ejercicio** de las fuerzas armadas danesas está programado para durar tres meses, un periodo durante el cual estos buques explorarán las aguas en cooperación con los aliados de la **OTAN**.
Tecnología de vanguardia para la vigilancia marítima
El despliegue inicial incluye dos **”Voyagers”** que partieron de la **marina de Koge**, situada a unos 40 kilómetros al sur de **Copenhague**. Este lanzamiento se suma a otros dos que ya están en funcionamiento, desde el pasado 6 de junio. Cada uno de estos barcos está equipado con avanzados **sensores** que incluyen **cámaras infrarrojas y ópticas**, **sonar** y técnicas de **vigilancia acústica**, lo que les permite proporcionar una visión integral de lo que sucede tanto por encima como por debajo de la superficie marina.
El uso de **inteligencia artificial** es una de las características que destaca a los “Voyagers”. Esta tecnología permite que los barcos ofrezcan «**una imagen completa**» en un radio de 30 a 50 kilómetros. Richard Jenkins, director de **Saildrone**, enfatiza que estos veleros pueden monitorear áreas de difícil acceso donde anteriormente no teníamos recursos humanos o **tecnológicos**. Esto resulta crucial para la **seguridad** marina, permitiendo una cobertura más amplia con un gasto significativamente menor.
Estrategia de vigilancia más amplia
El despliegue de los “Voyagers” responde a una estrategia de vigilancia integral, que también incluye la utilización de **buques de guerra**, **satélites** y **sensores de fondo marino**. Como señaló Peter Viggo Jakobsen, del **Colegio Real de Defensa Danés**, resulta demasiado costoso tener un buque de guerra en la retaguardia de cada embarcación, ya sea civil o militar. Por eso, este nuevo sistema busca optimizar la vigilancia a la vez que disminuir costos.
La implementación de esta tecnología de monitoreo avanzado, por si sola, no es suficiente para garantizar la **seguridad total**. Por lo tanto, se contempla integrar los “Voyagers” dentro de un **sistema multifacético** que permitirá una vigilancia más constante y eficaz. Este enfoque busca identificar y neutralizar amenazas potenciales de manera más económica y eficiente.
La evolución de los "Voyagers" representa un paso significativo hacia un modelo de vigilancia marítima más efectivo y sostenible. Con este tipo de innovaciones, Dinamarca no solo potencia su capacidad de respuesta ante amenazas externas, sino que también establece un precedente en la utilización de tecnologías emergentes en la defensa. La combinación de barcos autónomos con tecnologías avanzadas es un claro indicativo de cómo la inteligencia artificial y las energías renovables pueden trabajar juntos para afrontar los desafíos de seguridad del futuro.


