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Consumo de drogas y alcohol en el trabajo: una realidad alarmante
En los últimos años, el consumo de **sustancias psicoactivas** en el ámbito laboral ha alcanzado cifras preocupantes. Más de **110,000 pruebas** realizadas en empresas han revelado que los **resultados positivos** para la **consumo de alcohol y drogas** se han duplicado desde 2017, con un aumento significativo en el uso de **cocaína**. Esta tendencia es especialmente alarmante entre los **trabajadores precarios** y el **personal de noche**, quienes parecen ser los más vulnerables en este contexto.
Datos que impactan
Un nuevo estudio realizado por **iThylo**, especializado en el **detección** dentro de empresas, ha documentado un fenómeno considerablemente subestimado: el uso de **sustancias** en el entorno laboral. Los datos muestran que, en un período de ocho años, la tasa de pruebas positivas ha aumentado de **2.6%** en 2017 a **5.3%** en 2025. Este incremento del **107%** no representa una serie de incidentes aislados, sino un fenómeno persistente que afecta a todos los sectores de la economía.
Dentro de las sustancias detectadas, la **cocaína** ha tenido un aumento notable, con tres veces más casos positivos en 2025 en comparación con 2017. Mientras que la **cannabis** sigue siendo la sustancia más frecuentemente detectada, el **alcohol** muestra un notable aumento en las pruebas positivas, especialmente en horarios nocturnos, con tasas que duplican los promedios en las horas posteriores a las 5 p.m., particularmente los viernes.
El impacto del COVID-19 en los hábitos laborales
Una observación clave en el estudio es que a partir de 2022, se ha producido un cambio drástico en los comportamientos de consumo de sustancias. Mientras que los niveles se mantenían relativamente estables entre 2017 y 2021, la post-pandemia ha llevado a un aumento del **43%** en las pruebas positivas de alcohol y del **52%** en otras sustancias. Esta tendencia sugiere que la crisis sanitaria ha cambiado de forma duradera los patrones de consumo, probablemente como resultado del estrés acumulado, la **pérdida de rutinas** colectivas y un **agotamiento mental** prolongado.
Los trabajadores temporales, los más afectados
El estudio también revela que los **trabajadores en situación de precariedad** son los que más sufren las repercusiones de este aumento en el consumo de drogas. Aunque representan solo el **15%** de la muestra analizada, los **intérimarios** constituyen **25%** de las pruebas positivas de cannabis, **31%** de cocaína y **18%** de alcohol. Esta sobre-representación se debe a que sus condiciones laborales suelen ser más difíciles: **horarios erráticos**, **aislamiento**, **viviendas temporales** y una falta de acceso a la información sobre recursos de ayuda.
Factores regionales y estacionales en el consumo
Desde una perspectiva regional, existen discrepancias notables en los datos. Por ejemplo, la **Bretaña** muestra la mayor tasa de pruebas positivas con **6.6%**, mientras que la **Nueva Aquitania** se sitúa en un **2.8%**. Además, el aspecto temporal del año revela que **octubre** es el mes con mayor número de resultados positivos, alcanzando un **7.2%**. Esto podría explicarse en parte por la **fatiga** acumulada tras el inicio del año escolar, según los análisis llevados a cabo por los investigadores.
Prevención: un imperativo en el entorno laboral
Para **Jean-Jacques Cado**, presidente de **iThylo**, el **detección** no debe ser vista como un castigo o estigmatización, sino como un “**electroshock**” que debe llevar a una **toma de conciencia**. Los resultados de esta investigación revelan un contexto preocupante que exige una respuesta colectiva, además de cuestionar la eficacia de las políticas de **prevención** que, a menudo, son percibidas como **descontextualizadas**. Según Cado, los métodos para prevenir la adicción deben ser:
- Inclusivos: deben incluir a todos los estatus laborales (intérimarios, subcontratistas, etc.);
- Contextualizados: ajustados a las realidades concretas del entorno laboral;
- Profesionalizados: dirigidos por personal calificado;
- Implicados: con **mandos entrenados** y comprometidos;
- Continuos: con **programas de apoyo** y feedback.
La creciente alarma sobre el uso de sustancias en el ámbito laboral no solo revela un problema de salud pública, sino también una necesidad urgente de instaurar políticas efectivas que promuevan un ambiente de trabajo seguro y saludable. Abordar estas cuestiones es esencial para garantizar el bienestar de los trabajadores y la productividad de las empresas.




