
Su ataúd: apenas a tres metros de distancia. La cara gris, pero reconocible. Y entre los dedos: un rosario. Nuestra reportera Sabine Vermeiren desafió esta mañana la cola de la que está hablando todo el mundo. A quién saludar el cuerpo del Papa en la Basílica de San Pedro. ¿Cuánto tiempo tuvo que esperar? ¿Y qué sucede realmente sobre esa caja? Un informe exclusivo: “¿Estamos allí durante treinta segundos, o hay sesenta? No lo sabremos después”.
ttn-es-34


