
El sospechoso informó al piso de la víctima y fingió estar en nombre del banco. Él le dijo a la mujer que su cuenta bancaria había sido pirateada y que sus datos tenían que ser asegurados.
Bajo ese pretexto, logró convencerla de darle su iPad, tarjeta bancaria y código PIN. Prometió que todo se almacenaría de forma segura. En realidad, usó su tarjeta de débito esa misma noche, el 27 de diciembre alrededor de las 9.25 p.m., en un cajero automático en el Zwanebloem en Purmerend para tomar 2,000 euros.
Ropa cara del sospechoso
El sospechoso tiene un color de piel sintetado ligero y tiene entre 18 y 25 años, tiene cabello negro y cejas negras y ojos oscuros. Tiene orejas blancas, probablemente AirPods y una chaqueta negra de la marca Moncler. Sus pantalones negros son de la cara norte y las zapatillas plateadas de Nike, tipo P-6000.



