
RiñonalOMA, 1 de marzo. La leishmanosis canina representa un desafío significativo para los veterinarios de todo el mundocon un pronóstico favorable solo en el 30% de los casos tratados y con el riesgo de daño irreversible a los órganos en el 70% restante, además de la incapacidad de mantener los resultados de la terapia estable, con repercusiones frecuentes.
La enfermedad, presente en 88 países, afecta no solo a los perros, sino también a los humanos, Aunque en Europa está generalizado entre los perros domésticos con una incidencia estimada entre 2.5 y 3 millones de perros infectados. Esta enfermedad requiere un enfoque complejo ya que el sistema inmunitario del invitado juega un papel crucial.
Gianluca Barbato, un veterinario que ha dedicado su carrera a la búsqueda de soluciones innovadoras Para esta enfermedad, compartió su experiencia y descubrimientos en una entrevista exclusiva. “Comencé a cuestionar la farmacocinética de las drogas tradicionales”, dijo Barbato, subrayando cómo su investigación condujo a protocolos de tratamiento más personalizados. Estamos trabajando en la introducción de nuevos biomarcadores para monitorear la enfermedad, lo que podría revolucionar la forma en que los veterinarios ven leishmaniasis en sus pacientes, permitiendo un monitoreo más preciso de la respuesta terapéutica.
“Mi clasificación de leishmaniosis en diferentes categorías ha encontrado inicialmente resistencia, pero ahora se usa ampliamente”, explicó Barbato, demostrando cómo la innovación puede superar las barreras académicas. Las perspectivas futuras en el tratamiento de la leishmanosis canina son prometedoras, con la posibilidad de desarrollar terapias más efectivas y personalizadas. “Hemos logrado resultados extraordinarios con protocolos adaptados a cada paciente“, Dijo Barbato, subrayando la importancia de un enfoque hecho a medida. Esto no solo mejora la calidad de vida de los perros afectados, sino que también abre nuevas oportunidades de trabajo en el campo de la investigación veterinaria y la telemedicina. “La telemedicina nos ha permitido recopilar una gran cantidad de datos, mejorando nuestra comprensión de la enfermedad”, concluyó Barbato, indicando cómo la tecnología puede ser un aliado precioso en la lucha contra la leishmaniasis. Con el aumento de la conciencia y los recursos dedicados a la investigación, el futuro de la cura de la leishmansosis canina parece ser más brillante que nunca.
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