
La elección del fotógrafo del pueblo se lleva a cabo por segunda vez este año bajo los auspicios del centro cultural Heemskerk. El organizador Ben Roozendaal espera que el nuevo enfoque garantice que el fenómeno cobre más vida en Heemskerk. “Cada fotografía tomada por el fotógrafo del pueblo se exhibirá en el escaparate de una tienda y al final del semestre habrá una exposición de todas las fotografías en el ayuntamiento”.
La naturaleza como inspiración
Las fotos que se exhibirán a finales de año, a excepción de la foto que se presentó esta semana, aún están por tomarse. Pero todo saldrá bien, predice René van Rijswijk. En la vida diaria es maquinista de tren, pero siempre sale un par de veces al mes a hacer fotos.
“Quería ser fotógrafo de pueblo porque pensaba que era una tarea desafiante”, dice René. Dice que hace el mejor trabajo cuando hay un poco de presión y se espera algo. No traza ningún plan, sino que se pone en camino y se deleita la vista. “Entonces normalmente encuentro mi foto automáticamente”. Se inspira en la naturaleza de Heemskerk y sus alrededores. La primera foto es una foto de la playa de Heemskerk. “Me cautivó especialmente la luz y su reflejo en el agua”. Este efecto se realza aún más en el posprocesamiento digital de la fotografía.


