
(Il Sole 24 Ore Radiocor Plus) – Mientras el sueño de ascender a la Serie A sigue vivo, el Monza de Silvio Berlusconi y Adriano Galliani deberá lidiar con otro presupuesto en el rojo intenso. Mañana por la noche el club controlado por Fininvest de hecho, en un derbi lombardo con el Brescia, jugará la ida de los playoffs de la Serie B con el ascenso en juego. Mientras tanto, sin embargo, en las últimas semanas, la junta de accionistas -según reconstruye Radiocor- tomó nota de un año 2021 que registró una pérdida de 31,2 millones. Como en años anteriores, la roja quedará “totalmente cubierta por utilización parcial por el mismo importe de la partida de pagos de capital presente en el patrimonio neto”, en la práctica con el capital que Fininvest había puesto previamente a disposición del club.
2021 fue otro annus horribilis para todo el fútbol europeo desde el punto de vista de las cuentas y también en Italia, desde los grandes hasta los cadetes, las pérdidas acumuladas son importantes.
El holding de la familia Berlusconi había comprado Monza en otoño de 2018, desembolsando 2,9 millones de euros y, gracias a importantes inversiones en las distintas campañas de adquisición (incluida la última), en el polideportivo de Monzello y en el nuevo estadio, relanzó el club trayendo primero a la Serie B y, desde hace dos años, en una reñida lucha por el ascenso a la Serie A. Al fin y al cabo, el sueño es “un derbi Milán-Monza”, como siempre ha dicho el director general Adriano Galliani, durante 30 años director del club rossoneri.
La pega del rápido crecimiento del club es la cuenta de resultados, agravada -como para todos los equipos de fútbol- por el Covid, que penalizó tanto 2021 (-31,2 millones) como 2020, en el que la pérdida fue de 26,7 millones. Contando la inversión inicial (2,9 millones), el pasivo de 2018 (1,68 millones) y el de 2019 (9,25 millones), Fininvest gastó así un total de 71,7 millones en Monza.



