
El Bernabéu disputa al equipo que ha vuelto de la derrota en la Supercopa: adelante 2-0, los de Ancelotti remontan en la final. Entonces el joven brasileño con doblete le da a su equipo los cuartos de final
Abucheos, polémica, la llegada muy fatigosa y luego triunfal a los cuartos de final de la Copa del Rey. Una velada muy extraña en el Bernabéu con el Madrid ganando 5-2 al Celta en la prórroga tras ir ganando 2-0 en un partido que parecía cerrado. , acabó reabierto, estuvo marcado por un grave error arbitral y comenzó con unos pitos a Ancelotti, culpable de haber desplegado a Tchouameni, considerado por el Madrid el máximo responsable del otro. 5-2, el conseguido por el Barcelona en la final de la Supercopa de España. El éxito salva a Ancelotti de un gran problema, pero la posición de Carlo ciertamente no sale reforzada.
SILBADOS CONTINUOS
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Tras la derrota en Gedda Carlo hizo varios cambios: Fran García y Asencio en defensa con Mendy fuera y Tchouameni avanzó en el centro del campo con Ceballos y Modric. Valverde y Bellingham descansaron, espacio para Brahim con Mbappé y Vinicius. El segundo pasó sin dejarse ver en el Clásico y ayer pareció melancólico e ineficaz durante mucho tiempo. En general había un ambiente extraño en el Bernabéu. La hora, los octavos de final de un torneo menor, el golpe recibido por el Barça son algunos de los motivos para explicar una velada sin cafeína hasta el minuto 37. Tampoco ayudó la actitud del público, que se enfrascaba en una guerra poco constructiva con Tchouameni, que lo abucheaba ruidosamente cada vez que tocaba el balón.
MOMENTO CLAVE
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Como ya hemos dicho, pocas emociones hasta el incendio. Vinicius pierde el balón y el Celta inicia un contraataque que acaba con un choque en el área entre Lunin y Swedberg. Parece penalti en directo, y más en las repeticiones. La acción continúa y en pase de revés Ceballos lanza a Mbappé que salta a Javi Rodríguez y supera al poco atento Iván Villar con una diagonal no irresistible. Los madridistas casi no celebran a la espera de la revisión de la acción en el VAR, pero la llamada al árbitro no llega y el gol sigue siendo válido entre las vibrantes e inútiles protestas del Celta en el césped y en las redes sociales. Al inicio de la segunda parte, Mbappé puso en movimiento a Brahim, que envió a Vinicius solo ante el portero contrario: un toque preciso para el 2-0 y el partido parecía terminado. Mbappé se comió un gol, Tchouameni salvó otro, Starfelt bloqueó el pase de Vinicius que había desbordado fuera de la línea al portero del Celta.
LA SORPRESA
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Y en la final, tras un gol anulado a Arda Guler por fuera de juego de Brahim y la salida de Mbappé, un grave error de Camavinga, que entró en lugar de Ceballos, lanzó a Pablo Durán que sirvió a Bamba para el 2-1. El partido se reanudó inesperadamente con el Bernabéu ocupado mostrando su decepción pitando. Y en el minuto 90 el penalti de Asencio sobre Bamba lo convirtió el ex canterano blanco Marcos Alonso. Prórroga con mucha afición que se fue a casa y se perdió varias cosas: un palo de Rudiger al final de la primera parte, el doblete de Endrick y el gol de Valverde en la segunda. El joven brasileño aprovecha la oportunidad, el Madrid avanza, Ancelotti respira.
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