
La Nochevieja volvió a ser muy turbulenta en Amberes, Bruselas y otras ciudades. Una vez más, decenas de coches fueron incendiados y los socorristas fueron atacados con bombas molotov. ¿Por qué los jóvenes están tan enojados y brutalmente esa noche? ¿Y cómo detenerlos? El sociólogo Walter Weyns ve tres motivos para la violencia: “Los perpetradores ya están ansiosos por prender fuego”.
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