
Artistas pop con deseos de vestuario excesivos, incluso del color de los M&M: los periodistas pop Atze de Vrieze y Timo Pisart descubren si los clichés del backstage son ciertos. Hablan con programadores, gerentes, pero también con dueños de cafeterías y traficantes de drogas. Eso hace buenas anécdotas. Por ejemplo, la programadora Sytse Wils (TivoliVredenburg) nos enseña las instrucciones de vestuario de la rockera de choque Marilyn Manson: exactamente 17 grados y completamente negro. O la del rapero Snoop Dogg: quería la última videoconsola y una pantalla grande. El remate: ninguno de los dos pondría un pie en su camerino. “Pudimos jugar con el equipo durante tres días”, dice Wils. Una mirada a la paciencia y la improvisación que se necesita para que los artistas suban al escenario.
Una versión de este artículo también apareció en el diario del 14 de mayo de 2022

