
La batería es el corazón de un coche eléctrico. Por ello, a la hora de comprar un coche usado, se debe examinar cuidadosamente su estado. Puedes saber cómo se está desgastando la batería con una prueba.
El estado de la batería es crucial en los coches eléctricos
El estado de la batería de propulsión de un coche eléctrico es un criterio decisivo a favor o en contra de la compra de un coche usado. Según el ADAC, un certificado de batería aumenta el valor del vehículo eléctrico en el momento de su venta y aporta confianza al comprador. Sin embargo, una comprobación de la batería también puede resultar útil para los conductores que ya poseen un coche eléctrico para evaluar si el estado de la batería de propulsión está dentro de los límites normales o si podría haber un derecho de garantía.
El kilometraje dice poco sobre el estado de la batería.
Es bien sabido que una batería no tiene una vida útil infinita. Dependiendo de las condiciones ambientales, el estrés, el número y el tipo de ciclos de carga, la capacidad disponible y, por tanto, la autonomía del vehículo disminuye con el tiempo. Los fabricantes de vehículos tienen esto en cuenta con generosas garantías que pueden durar hasta ocho años o 160.000 kilómetros, informa el portal de noticias Ingenieur.de. Si la capacidad de la unidad de almacenamiento de electricidad cae por debajo de un valor específico durante este tiempo, será reemplazada. Sin embargo, la garantía sólo aplica si la batería tiene menos del 70 por ciento de su capacidad total. Según el modelo, esto podría suponer hasta 100 kilómetros menos de autonomía, según un artículo de ZDFheute. Sin embargo, el kilometraje puro dice poco sobre el verdadero estado de la batería de un coche eléctrico usado. Según Ingenieur.de, apenas existen datos fiables sobre el período de tenencia. Según las estimaciones, la batería de un coche eléctrico dura entre diez y quince años.
Dispositivo de diagnóstico o prueba rápida DEKRA
Para realizar usted mismo una prueba de batería, se necesita un dispositivo de diagnóstico (Aviloo Box). Este se conecta al vehículo a través de la interfaz de diagnóstico (OBD), verifica la batería durante la conducción diaria y envía los datos a la nube de Aviloo para su evaluación, según ADAC. La prueba de conducción se inicia con la batería completamente cargada (100 por ciento) y luego se debe reducir el nivel de carga a menos del diez por ciento en un plazo máximo de siete días. Durante este tiempo, Aviloo Box mide todos los datos relevantes sobre la calidad de la batería y los envía a la nube del proveedor mediante un módem de teléfono móvil integrado.
Si no quieres comprar un dispositivo de diagnóstico, puedes utilizar el test rápido de DEKRA por poco menos de 120 euros. El estado de la batería se comprueba mediante software a través de la toma de diagnóstico a bordo (OBD) del vehículo. La verificación sólo lleva unos 15 minutos.
Equipo editorial finanzen.net

