
El contraste no podría ser mayor con la tan comentada “visita de barro” a Paiporta, cuyas imágenes nunca vistas dieron la vuelta al mundo. El rey español Felipe y la reina Letizia no fueron recibidos con barro y rabia el martes en la ciudad española de Chiva, azotada por las tormentas, sino con aplausos, abrazos y mucho amor. Los españoles están claramente encantados con la forma en que la pareja real manejó la gran ira pública en Paiporta a principios de este mes.
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