
Los pueblos indígenas también tendrán representación permanente en las Naciones Unidas. Así se decidió en la COP16, una cumbre de la ONU sobre biodiversidad en Cali, Colombia, que finalizó el viernes. Los doscientos países presentes acordaron el plan de crear un comité para salvaguardar los intereses de las comunidades locales.
El plan fue recibido con vítores por los delegados locales. Sus comunidades tienden a ser más sensibles a la pérdida de biodiversidad y al cambio climático debido a estilos de vida más orientados a la naturaleza. Con el organismo recién creado, pueden brindar asesoramiento y participar en debates sobre la conservación de la naturaleza. De este modo se pueden implementar “conocimientos y prácticas tradicionales” en la conservación de la naturaleza, escribe la agencia de noticias Reuters.
Por lo tanto, el plan es un raro resultado concreto de dos semanas de consultas en Cali. La pregunta que preocupaba principalmente a los representantes de doscientos países: ¿cómo se financia la protección de la diversidad global de especies?
Sin embargo, no fue posible llegar a decisiones sobre esa cuestión tan amplia. “Los países ricos son diametralmente opuestos a los países en desarrollo en este sentido”, dijo la líder del programa Jeanne Nel, que participó en la delegación holandesa de la Universidad e Investigación de Wageningen, anteriormente en NRC.
Hace dos años, en la COP15 en Canadá, los países participantes fijaron el objetivo histórico de proteger eficazmente el 30 por ciento de la superficie total de la Tierra para 2030. Antes de la COP16, los países participantes presentarían un plan sobre cómo querían lograrlo. Pero muchos países –incluidos los Países Bajos– no cumplieron ese acuerdo. Se espera que se publique una declaración final más tarde el sábado.
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