
El ático de Tamara van Hattum en Dongen está repleto de cosas. Miles de bolsitas de té, chocolates, caramelos y un sinfín de miniproductos para el cuidado. “Con esto vamos a hacer paquetes de Navidad para personas que de otro modo no recibirían un paquete de Navidad”, dice Tamara.
Desde 2020, Dongense organiza la campaña de paquetes navideños de forma totalmente desinteresada. Ella estaba en casa en ese momento porque estuvo enferma durante mucho tiempo.
Tamara lamentó mucho no haber recibido un paquete navideño y por eso inició la campaña de paquetes navideños. Comenzó a coleccionar minis y probadores, y envió los regalos a personas que estaban en el mismo barco.
“La campaña se ha disparado un poco, hemos recibido muchas cosas. No sólo van a las personas que están enfermas en casa o no tienen trabajo, sino también a padres y madres amas de casa, trabajadores por cuenta propia personas y jubilados”, dice Tamara en su ático en Dongen.
Durante todo el año, Tamara recoge pequeños paquetes de café, té, chocolate y productos para el cuidado. “El primer año pude repartir cuarenta paquetes, este año vamos a entregar 150 paquetes, tal vez incluso 250”, dice Tamara.
“¿Si tienes loción corporal o champú en el mueble de tu baño que no usas, o un sabor de té que no te hace feliz, o mini botellas de champú que trajiste de vacaciones? Me hace muy feliz y podemos hacerlo, sin duda hace felices a otras personas”, afirma. “También puedes llevar cosas al Shoeby XL en Looiersplein, en Dongen”.
Ahora Tamara, junto con algunos voluntarios, se encarga ella misma de todos los paquetes navideños. “La intención es convertirla en una fundación en 2025, para poder dar a más personas una agradable sorpresa navideña”.
La gente todavía puede traer artículos hasta el 15 de noviembre, después del cual Tamara preparará los paquetes navideños junto con los voluntarios. A principios de diciembre recorrerán todo el país para repartirlos.
