
Como mujer negra sin compromiso sexual que catapultó la música gospel a la corriente principal, la hermana Rosetta Tharpe rompió numerosos tabúes. Incluso antes de que existiera el rock ‘n’ roll, ella prácticamente inventó el concepto del héroe de la guitarra. Bob Dylan la llamó una “poderosa fuerza de la naturaleza: una evangelista que toca la guitarra y canta”.
Inspirada por cómo tocaba la mandolina su madre, Tharpe, que nació en Arkansas y se mudó a Chicago con su familia, aprendió a tocar la guitarra en el jardín de infantes. Cuando comenzó a grabar discos en la década de 1930, ya lo había dominado: su puntería y arpegios en “Strange Things Happening Every Day” de 1945 combinaban con el melodioso boogie-woogie de la canción y su propia voz animada, y pudo hacerlo durante un solo en la tradicional pieza gospel “Up Above My Head” desata un aluvión de tonos.
En 1964, se dice que Eric Clapton, Keith Richards y Jeff Beck viajaron a una estación de tren en Manchester, Inglaterra, para ver a Tharpe actuar en un especial televisado de folk, blues y gospel.
Incluso antes de que existiera el rock ‘n’ roll, ella prácticamente inventó el concepto del héroe de la guitarra.
Ese día, su divertida versión del espiritual “Did’t It Rain” mostró tanto sus raíces pulmonares del gospel como su manera sencilla de hacer cantar su guitarra. Tharpe murió en 2013, pero se la sigue honrando. Brittany Howard incluyó a Tharpe en el Salón de la Fama del Rock & Roll como una de sus primeras influencias, lo que demuestra cuánto le debe una nueva generación a Tharpe uno o tres debuts.
Pistas clave: “Cosas extrañas suceden todos los días”



