
A partir de las 7 de la mañana de hoy, 22 de junio, entró en vigor una ordenanza del alcalde de Capri, Paolo Falcó, que prohíbe la llegada a la isla de no residentes. La drástica medida se tomó en respuesta a una grave emergencia hídrica causado por daños a la tubería en Castellammare di Stabia, en la provincia de Nápoles. La resolución de la emergencia es incierta, con información contradictoria sobre los tiempos de restauración del servicio y las reservas de agua ahora agotadas.
La ordenanza permite exenciones solo para vehículos dedicados al suministro de bienes, personal sanitario, fuerzas del orden y transporte esencial. El alcalde subrayó que quien intente desembarcar sin autorización será inmediatamente reembarcado hacia el continente.
La empresa Gori, que gestiona el servicio de agua en Capri, ha activado todos los procedimientos necesarios para restablecer el funcionamiento de la red. El alcalde y la administración municipal están trabajando incansablemente para gestionar la emergencia. “En las últimas veinticuatro horas”, declara el Ayuntamiento de Capri, “el alcalde y toda la administración han trabajado constantemente para gestionar la gravísima emergencia hídrica que se ha producido”.
La decisión de bloquear las llegadas se volvió esencial para evitar una emergencia sanitaria lo que podría haber retrasado aún más la vuelta a la normalidad. La administración está haciendo todo lo posible para limitar las molestias a la población y a las empresas locales.
La ordenanza entrará en vigor “hasta que cese la emergencia”, un periodo de tiempo que dependerá de la eficacia y rapidez de las intervenciones en marcha. El alcalde Falco expresó su confianza en el trabajo realizado por Gori, pero también pidió comprensión y colaboración a los ciudadanos y visitantes habituales de la isla.




