
“El crimen organizado comprendió rápidamente que muchos clubes de fútbol estaban sufriendo económicamente como resultado del covid-19”, dijo Burkhard Mühl, jefe del departamento de delitos financieros y económicos de Europol. Cuando había menos dinero disponible para jugadores, entrenadores y otras partes interesadas, aumentaba el riesgo de que se sintieran tentados a amañar partidos. Según Mühl, hay un aumento en el número de “resultados sospechosos”.
Por iniciativa de Europol y la UEFA, representantes de asociaciones de fútbol, policía y justicia de 49 países se reunieron el martes en La Haya para discutir el problema y buscar nuevas formas de cooperación. Según las dos organizaciones, fue la primera reunión de esta magnitud sobre este tema.
La UEFA llama a la conferencia un paso importante en la lucha contra el amaño de partidos. El sindicato habla de “una fuerte señal de que ambas organizaciones están aquí para unir fuerzas y hacer todo lo posible para minimizar este fenómeno”.
