
Las especies en peligro de extinción proceden del Jardín Botánico de Berlín y fueron plantadas por varios equipos. Foto: Thomas Spiekermann
Por Pía Fredebeul
Cada día mueren en el mundo 150 especies de animales y plantas. También en Berlín están amenazadas más de 700 especies de plantas silvestres. Un proyecto piloto en Pfaueninsel pretende contrarrestar esta muerte en la capital.
La destrucción de la naturaleza y las consecuencias del cambio climático no se limitan a la flora y la fauna de Berlín. ¡Pero ahora tres instituciones importantes están contraatacando!

Los pavos reales en libertad son el símbolo de la isla. Foto: Thomas Spikermann
Su plan: un proyecto piloto en Pfaueninsel, en Zehlendorf, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Ayer los equipos de jardinería de la Fundación Palacios y Jardines Prusianos (SPSG) de Berlín-Brandeburgo, junto con empleados del Jardín Botánico, trajeron aquí al suelo unas 150 plantas en peligro de extinción.

Las especies en peligro de extinción proceden del Jardín Botánico de Berlín y fueron plantadas por varios equipos. Foto: Thomas Spikermann
En el páramo detrás de la rosaleda se plantaron 50 ejemplares de dos especies raras de retama: la retama alemana y la retama peluda. La Fundación para la Conservación de la Naturaleza de Berlín (SNB) también apoya el proyecto.
El segundo evento de siembra se llevó a cabo en la lechería. Allí se plantaron en el suelo 100 sarna perfumada. Ahora las plantas deberían recuperarse de su baja población y volver a florecer.

La Isla del Pavo Real es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1990 Foto: euroluftbild.de/Bernd Clemens
Y esto es sólo el comienzo: dependiendo del éxito del proyecto piloto, seguirán otras especies de plantas en peligro de extinción.

