
Los incendios han estado arrasando durante una semana en un área a unos 500 kilómetros al sur de la capital Santiago. La ministra del Interior, Carolina Tohá, dijo el sábado que ya se ha quemado tanta tierra como es normal en un año. Desde el viernes, el número de incendios ha crecido en más de cincuenta, a 232.
De estos 232 incendios activos, 83 estaban fuera de control, informan los servicios de seguridad. 76 incendios comenzaron viernes, 16 sábado.
Además de las muertes, otras 979 resultaron heridas y 88 casas destruidas.
Los bomberos se ven obstaculizados por las altas temperaturas a la hora de combatir el fuego. Es verano en Chile y el país está luchando contra una ola de calor. Esto va acompañado de fuertes vientos y sequía. Las temperaturas superan los 40 grados.
Estado de emergencia
Se ha declarado estado de emergencia en las zonas afectadas del país, regiones de La Araucanía, Ñuble y Bío-Bío. Esto hace posible, entre otras cosas, desplegar el ejército en labores de socorro y extinción de incendios. El presidente Gabriel Boric ha acortado sus vacaciones para visitar la zona del desastre.
Las autoridades temen un desastre como el de 2017, cuando un gran incendio forestal mató a 11 personas y afectó a unas 6.000 personas, destruyó más de 1.500 casas y destruyó 467.000 hectáreas de tierra.

