
https://focus.huffingtonpost.fr/2025/06/30/823/0/7891/4438/0/0/60/0/8416ae3_upload-1-hd7ffbnmx6ta-000-638a8zp.jpg
ED JONES / AFP
Un hombre s’abritant du soleil sous un parasol, assis au bord de la Garonne à Toulouse, le 20 juin 2025.
MÉTÉO – El episodio **canicular** de este inicio de semana en Francia da un giro a una nueva fase. Este lunes 30 de junio, a las 16h, Météo-France ha colocado **16 departamentos en vigilancia roja** canícula a partir de mediodía de este martes 1 de julio, un nivel de alerta que no se había alcanzado desde agosto de 2023.
El **bajo parisino** será principalmente afectado, con todos los departamentos de **Île-de-France** en vigilancia roja: París, los **Hauts-de-Seine**, la **Seine-Saint-Denis**, el **Val-de-Marne**, el **Val-d’Oise**, los **Yvelines**, la **Essonne** y la **Seine-et-Marne**. También están bajo vigilancia roja el **Aube**, el **Cher**, el **Indre**, el **Indre-et-Loire**, el **Loir-et-Cher**, el **Loiret**, la **Vienne** y el **Yonne**.
Una ola de **calor** de un nivel canicular afecta casi todo el territorio: durante la jornada del martes y la noche de martes a miércoles, el calor será especialmente **agobiante** en el bajo parisino, precisa el organismo meteorológico.
Un episodio canicular ya violento este lunes
Ya este lunes, varias ciudades y pueblos han registrado temperaturas superando los **40 grados**, como **Narbonne** en el **Aude**, indica Le Parisien. “En ciertos territorios, se registran temperaturas que están más de 10 grados por encima de lo normal”, afirmó este lunes el ministro de la **Salud**, Yannick Neuder, durante un punto de prensa al término de un desplazamiento a París.
No obstante, se espera que las temperaturas sean aún más altas este martes 1 de julio: Météo France prevé que será “el día más caluroso de este episodio canicular con mínimas muy elevadas, entre 20 y 24 °C o incluso algo más en algunas localidades y máximas alcanzando de 36 a 40 °C, con algunos picos de 41 °C en los departamentos en vigilancia roja”. Hasta 39 grados se esperan, por ejemplo, en París durante la tarde.
Además, no solo las tierras están sobrecalentándose, sino también las aguas: el **mar Mediterráneo** ha alcanzado este domingo su temperatura de superficie más alta jamás registrada para un mes de junio, a 26,01 °C de media, según datos del programa europeo **Copernicus** analizados por Météo-France. Esto no es sin consecuencias: “estas temperaturas anormalmente altas del mar pueden acentuar las noches tropicales en el litoral mediterráneo, volviendo más sofocantes las noches durante este episodio canicular”, escribió el instituto meteorológico este domingo.
Recomendaciones ante la ola de calor
Ante este preocupante escenario, las autoridades instan a la población a tomar precauciones. Se recomienda **mantenerse hidratado**, evitar la exposición directa al sol en las horas más calurosas y permanecer en lugares frescos. Además, se aconseja no realizar actividades físicas intensas durante las horas de máxima temperatura.
Las **personas mayores**, los **niños** y aquellos con condiciones de salud preexistentes son los grupos más vulnerables. Las autoridades han habilitado **centros de refrigeración** y se está promoviendo una campaña de concientización sobre la importancia de cuidar la salud durante estos episodios extremos.
Impacto en la agricultura y economía
El efecto del calor extremo también se siente en el sector agrícola. Las altas temperaturas pueden afectar directamente la **producción de cultivos**, especialmente aquellos que requieren de condiciones climáticas más frescas. Esto podría resultar en un aumento de **precios** de alimentos en el mercado.
Además, la **sequía** puede resultar en problemas para la disponibilidad de agua, afectando no solo la agricultura, sino también el suministro de agua potable en algunas regiones. Las autoridades están trabajando en estrategias de gestión del agua para mitigar estos efectos y asegurar el suministro necesario tanto para la población como para el campo.
Conclusión
La ola de calor que afecta a Francia pone de relieve la urgencia de abordar el cambio climático y sus efectos en nuestro entorno. Las altas temperaturas no solo representan un riesgo para la salud pública, sino que también amenazan la economía y la sostenibilidad de nuestros recursos naturales. Es crucial que tanto las autoridades como la ciudadanía trabajen en conjunto para afrontar estos desafíos cada vez más frecuentes.




