
Los fuegos artificiales causaron 122 víctimas durante la Nochevieja, el 41% de las cuales eran menores de 18 años. Se lanzaron más fuegos artificiales de gran potencia, lo que provocó un aumento del número de heridas abiertas y lesiones en brazos y dedos. Las prohibiciones municipales parecen no haber tenido utilidad alguna. Los especialistas están preocupados y exigen una prohibición total. “No arriesgues tus manos, no arriesgues tu vida. Dejen los fuegos artificiales a los profesionales”.
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