
El conductor de un Ferrari muy rápido fue detenido anoche por agentes en el centro de Eindhoven. Los códigos de las matrículas no coincidían con el registro de matrículas. También resultó que el escape del coche hacía demasiado ruido: 122 decibelios, catorce más que el máximo.
El conductor (26) recibió una multa de 480 euros. Tiene que reparar todos los fallos del Ferrari. Hasta entonces, el Ferrari no podrá circular por la vía pública.

