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El presidente estadounidense Donald Trump ha anunciado la creación de un Consejo de Paz para Gaza.
• Donald Trump ha instaurado un “Consejo de Paz” para Gaza, presidido por él mismo, con amplios poderes para invitar y revocar miembros. La Francia ha declinado la invitación “en este momento”.
• Los estados miembros deberán aportar un mil millones de dólares para obtener un asiento permanente. El Consejo busca desarmar a Hamas y estabilizar Gaza.
• Dos entidades respaldarán el Consejo: un comité palestino para la gestión de Gaza y un “executive board” para fomentar la gobernanza y estabilidad.
La intervención de Trump en Gaza
A medida que Gaza sigue siendo objeto de intensos bombardeos por parte del ejército israelí, Washington intensifica sus esfuerzos para intentar poner fin al conflicto. En este contexto, Donald Trump ha anunciado la creación del “Consejo de Paz” para Gaza, considerado un elemento clave en el plan de paz estadounidense para el territorio palestino.
Esta medida coincide con la implementación de la fase 2 del plan de Trump, tras un frágil alto el fuego alcanzado en octubre pasado bajo la presión de EE.UU. El objetivo es desarmar a Hamas, retirar gradualmente las tropas israelíes de Gaza y desplegar una Fuerza Internacional de Estabilización.
El Consejo de Paz: objetivos y crítica institucional
El Consejo de Paz tiene como fin acompañar este proceso; sin embargo, su “carta” no menciona explícitamente el territorio palestino, asignándole un objetivo más amplio de contribuir a la resolución de conflictos en todo el mundo. La Casa Blanca afirmó que la organización “busca promover la estabilidad y restablecer una gobernanza legítima” en regiones afectadas por conflictos.
En su carta de ocho páginas, Washington critica “enfoques e instituciones que han fracasado con frecuencia”, haciendo alusión a las Naciones Unidas, y hace un llamado a “tener el coraje” de apartarse de ellas, resaltando la necesidad de una organización de paz internacional más “ágil y efectiva”.
Presidido por Donald Trump
El Consejo de Paz será, ante todo, una iniciativa estadounidense. Donald Trump será su “primer presidente” y tendrá amplísimos poderes: únicamente él podrá “invitar” a otros jefes de Estado a unirse al Consejo y revocar su participación, excepto que haya un “veto” de dos tercios de los miembros.
El líder de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, junto con el emisario especial Steve Witkoff, también participará en el Consejo, al igual que Jared Kushner, y otras figuras destacadas como el ex Primer Ministro británico Tony Blair.
La respuesta internacional: Francia y otros líderes
Varios líderes han recibido invitaciones, incluidas figuras como la primera ministra italiana Giorgia Meloni y el presidente brasileño Lula da Silva. Sin embargo, Francia ha decidido no participar por ahora, indicando que no tiene la intención de “dar una respuesta favorable” a la invitación en este momento.
Algunos líderes, como el presidente argentino Javier Milei, han confirmado su intención de unirse, mientras que otros, como Vladimir Putin, buscan aclarar detalles antes de decidir.
Un costo elevado para la participación
Un aspecto controvertido del Consejo es su requisito financiero, donde los estados que deseen un asiento permanente deberán aportar más de mil millones de dólares. Cada miembro tendrá un mandato de tres años renovable que puede evitarse si efectúan dicha contribución dentro del primer año tras la entrada en vigor de la carta.
Estructura adicional: Comité palestino y executive board
Para acompañar al Consejo, se han creado dos entidades: un comité palestino técnico y un “executive board”. El comité estará encargado de administrar Gaza de forma temporal y incluirá a 15 personalidades palestinas, presidido por Ali Shaath, exvice-ministro palestino.
El “executive board” tendrá un papel consultivo para promover una gobernanza efectiva y apoyar la provisión de servicios esenciales en Gaza, aunque su composición ha enfrentado críticas de parte de Israel.



