{"id":954432,"date":"2023-09-15T23:52:24","date_gmt":"2023-09-15T23:52:24","guid":{"rendered":"https:\/\/teknomers.com\/es\/elogio-de-los-malos-perdedores\/"},"modified":"2023-09-15T23:52:24","modified_gmt":"2023-09-15T23:52:24","slug":"elogio-de-los-malos-perdedores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teknomers.com\/es\/elogio-de-los-malos-perdedores\/","title":{"rendered":"Elogio de los malos perdedores"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p>Reciba actualizaciones gratuitas sobre Vida y Artes<\/p>\n<p class=\"article__content-sign-up-topic-description\"><span>Te enviaremos un <i>Resumen diario de myFT<\/i> correo electr\u00f3nico reuniendo lo \u00faltimo<!-- --> <!-- -->Vida y artes<!-- --> noticias todas las ma\u00f1anas.<\/span><\/p>\n<p><iframe class=\"article__content-sign-up-iframe close\" scrolling=\"no\" id=\"signUpIframe\" data-prev-url=\"\/register\/in-article-sign-up?ft-content-uuid=d4f75891-24b9-4e26-a082-66af91c15691&amp;concept-id=0b83bc44-4a55-4958-882e-73ba6b2b0aa6\"><\/iframe><\/div>\n<div id=\"article-body\">\n<p>L\u00e1stima la pobre Aryna Sabalenka, derrotada en la final del US Open por la sensaci\u00f3n adolescente Coco Gauff.  En im\u00e1genes detr\u00e1s de escena publicadas a principios de esta semana se observa a la bielorrusa de 25 a\u00f1os procesando tranquilamente su derrota: de pie en una sala de entrenamiento, saca la raqueta de su bolso, luego la golpea contra el suelo repetidamente y la tira a la basura. <\/p>\n<p>El clip, de no m\u00e1s de 30 segundos de duraci\u00f3n, es la destilaci\u00f3n perfecta de la ira de un perdedor;  combinando un barniz de profesionalismo silencioso (lo hace todo en aparente silencio) con la tonter\u00eda de la ira de un ni\u00f1o peque\u00f1o.  El clip se volvi\u00f3 viral de inmediato, un insoportable vistazo a la psique de un deportista de \u00e9lite en un escenario en el que la derrota suele ir acompa\u00f1ada, al menos en p\u00fablico, de una recatada aceptaci\u00f3n de la propia inferioridad y una sonrisa.  Que Sabalenka albergara una frustraci\u00f3n tan b\u00e1sica por su derrota en una final en la que vio arrebatada su ventaja de un set la revel\u00f3 como humana despu\u00e9s de todo.<\/p>\n<p>El hecho de que la c\u00e1mara haya captado un arrebato tan privado ha planteado dudas sobre la \u00e9tica de lo que deber\u00eda verse detr\u00e1s de escena.  Judy Murray, madre de Andy Murray y entrenadora de tenis, se apresur\u00f3 a condenar las circunstancias en las que se hab\u00eda estrenado la pel\u00edcula.  &#8220;Estas im\u00e1genes nunca deber\u00edan haberse hecho p\u00fablicas&#8221;, escribi\u00f3 en una publicaci\u00f3n en X, antes conocido como Twitter, &#8220;un momento privado en una sala de entrenamiento vac\u00eda&#8221;.  Su publicaci\u00f3n solo sirvi\u00f3 para llamar m\u00e1s la atenci\u00f3n sobre el video, que ya ha sido visto unos 22 millones de veces.<\/p>\n<p>He visto el juego de raquetas muchas veces y lo encuentro mucho m\u00e1s entretenido que el juego en s\u00ed.  Los modales de Sabalenka parecen tan tranquilos y mesurados incluso cuando tira su raqueta a la basura.  En p\u00fablico, la mayor\u00eda de las personalidades deportivas aparecen como avatares rob\u00f3ticos entrenados por los medios.  Ver una ira tan fr\u00eda y dura me dio ganas de celebrar al dolorido perdedor.<\/p>\n<blockquote class=\"n-content-pullquote n-content-pullquote--no-image\" aria-hidden=\"true\">\n<div class=\"n-content-pullquote__content\">\n<p>El fracaso es culpa de los dem\u00e1s, rara vez nos culpamos a nosotros mismos.<\/p>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<p>Perder apesta: ya sea que est\u00e9s en una competici\u00f3n deportiva internacional importante o compitiendo por otro trabajo.  El espantoso tir\u00f3n de decepci\u00f3n mezclado con envidia, frustraci\u00f3n y autodesprecio rara vez logra una buena apariencia.  Algunas personas pueden enmascarar mejor su rencor, otras se enfurecen en el rencor.  Pero la amabilidad est\u00e1 sobrevalorada, acepto el feo fracaso. <\/p>\n<p>La competencia social nunca se ha sentido con tanta intensidad y, sin embargo, la palabra \u201cfracaso\u201d sigue siendo tab\u00fa.  Marcamos nuestras vidas en Me gusta y seguidores, acumulamos seguidores en las redes sociales y seguimos reality shows en los que los concursantes se enfrentan entre s\u00ed en todo tipo de \u00e1mbitos, desde la confecci\u00f3n de ropa hasta la supervivencia salvaje y desde la b\u00fasqueda de novias hasta la cocci\u00f3n de pasteles.  Pedimos alimentos y productos a servicios que deben entregarlos en franjas horarias cada vez m\u00e1s competitivas.  Todo ha sido gamificado, pero a pesar del mundo de alto riesgo en el que operamos, rara vez reconocemos el lado m\u00e1s bilioso de lo que se siente al perder.<\/p>\n<p>En cambio, el fracaso se ha reenvasado en una especie de \u201cviaje de aprendizaje\u201d hacia la realizaci\u00f3n personal, en lugar de una expresi\u00f3n de derrota abyecta.  No es que seamos totalmente inadecuados para el trabajo que hemos solicitado, o que hayamos sido burlados por mejores candidatos, simplemente nos hemos topado con \u201cobst\u00e1culos\u201d que nos han impedido ser lo mejor de nosotros mismos.  No somos desesperadamente impopulares en Instagram porque nuestras im\u00e1genes sean aburridas y nuestras vidas poco interesantes.  El fracaso es culpa de los dem\u00e1s, rara vez nos culpamos a nosotros mismos.  Las escuelas disuaden a los padres de animar a las personas, porque eso estigmatiza a los estudiantes menos capaces y, por lo tanto, celebramos la \u201cparticipaci\u00f3n\u201d por encima de los resultados. <\/p>\n<p>Intentamos enterrar la verg\u00fcenza del fracaso fingiendo que en realidad es otra cosa.  Lo cual es totalmente rid\u00edculo.  Porque perder y fracasar es un hecho inevitable de la vida.  Esta semana la mayor\u00eda de los ni\u00f1os han regresado a la escuela: muchos est\u00e1n ingresando a la universidad y a un nuevo entorno acad\u00e9mico que los encontrar\u00e1 mezcl\u00e1ndose con nuevos compa\u00f1eros.  La mayor sorpresa para muchos ser\u00e1 el descubrimiento de lo poco espectaculares que son.  Reconocer la insufrible verdad de que a veces no podemos hacer algo tan bien como otras seguramente sea vital para nuestra salud mental.  Incluso si nos enoja y queremos destrozar las cosas. <\/p>\n<p>Reconocer nuestras limitaciones puede no ser el sentimiento m\u00e1s de moda en esta era de exhortaciones al estilo Nike para vivir el sue\u00f1o.  Parece haber una idea err\u00f3nea de que, si \u201ccreemos\u201d en ello, todo est\u00e1 a nuestro alcance.  Y puede que sea as\u00ed, basta con mirar a Gauff.  Lo que se comunica menos popularmente es cu\u00e1nto trabajo, dificultades y desilusiones podr\u00eda implicar realmente cumplir ese sue\u00f1o.<\/p>\n<p>Me encantaba ver a Sabalenka rompiendo su raqueta en una habitaci\u00f3n tranquila.  Fue reconfortante ver a alguien, especialmente a una mujer, recibir un golpe sin la gentileza victoriana.  No estoy respaldando la violencia contra las raquetas de tenis, ni sugiriendo que, al encontrar un fracaso, debas tirar tus juguetes a la basura m\u00e1s cercana.  Pero el enfado de Sabalenka fue un recordatorio de que s\u00f3lo se saca lo que se pone. A veces, las cosas no salen como uno quiere y el fracaso es una cruda humillaci\u00f3n.  Pero esto puede usarse a tu favor.  Ciertamente, me mueven tantos rencores insignificantes como cualquier virtud.  Felizmente registr\u00e9 los fracasos y los us\u00e9 como combustible para escalar esa colina nuevamente.  Seguro que no es ning\u00fan consuelo admitir la derrota, pero sentirse amargado y vengativo, en lugar de alegremente optimista, puede ser una herramienta extra\u00f1amente motivadora.<\/p>\n<p><em>Env\u00ede un correo electr\u00f3nico a Jo en <\/em><a rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/mail.google.com\/mail\/u\/0\/?fs=1&amp;tf=cm&amp;to=jo.ellison@ft.com\" data-trackable=\"link\" target=\"_blank\"><em>jo.ellison@ft.com<\/em><\/a><\/p>\n<\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.ft.com\/content\/d4f75891-24b9-4e26-a082-66af91c15691\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">ttn-es-56<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reciba actualizaciones gratuitas sobre Vida y Artes Te enviaremos un Resumen diario de myFT correo electr\u00f3nico reuniendo lo<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[12646,36,28876,26900],"class_list":["post-954432","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-elogio","tag-los","tag-malos","tag-perdedores"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/954432","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=954432"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/954432\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=954432"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=954432"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=954432"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}