{"id":909405,"date":"2023-08-18T12:26:50","date_gmt":"2023-08-18T12:26:50","guid":{"rendered":"https:\/\/teknomers.com\/es\/el-jardin-podria-pasar-de-moda-como-una-crinolina-se-puede-ver-en-la-finca-twickel\/"},"modified":"2023-08-18T12:26:54","modified_gmt":"2023-08-18T12:26:54","slug":"el-jardin-podria-pasar-de-moda-como-una-crinolina-se-puede-ver-en-la-finca-twickel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teknomers.com\/es\/el-jardin-podria-pasar-de-moda-como-una-crinolina-se-puede-ver-en-la-finca-twickel\/","title":{"rendered":"El jard\u00edn podr\u00eda pasar de moda, como una crinolina, se puede ver en la finca Twickel"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<link href=\"https:\/\/static.nrc.nl\/vorm\/auteur\/css\/honk.css\" rel=\"stylesheet\"\/>\n<link href=\"https:\/\/static.nrc.nl\/vorm\/bijschrift\/css\/honk.css\" rel=\"stylesheet\"\/>\n<link href=\"https:\/\/static.nrc.nl\/vorm\/figure\/css\/honk.css\" rel=\"stylesheet\"\/>\n<link href=\"https:\/\/static.nrc.nl\/vorm\/inzet\/css\/honk.css\" rel=\"stylesheet\"\/>\n<link href=\"https:\/\/static.nrc.nl\/vorm\/kop\/css\/honk.css\" rel=\"stylesheet\"\/>\n<p>Los robles se alzan pl\u00e1cidamente a lo largo de la larga avenida, esbeltos abedules se agrupan en el campo y el castillo flota en el foso.  Como si los siglos se hubieran detenido.  Pero el jardinero se\u00f1ala el c\u00e9sped y dice: &#8220;Aqu\u00ed estaba el jard\u00edn formal&#8221;.  Miro un c\u00e9sped liso y estoy consternado, pero \u00e9l dirige mi mirada de nuevo, &#8220;y hab\u00eda tres estanques&#8221;.  Mis ojos ahora se encuentran con un lago serpenteante org\u00e1nico que desaparece en una distancia arbolada. <\/p>\n<p>Despu\u00e9s de caminar durante una hora, s\u00e9 que esta capa verde no es lo que parece, no es una bata que creci\u00f3 lentamente.  No, el parque ha sido tan rigurosamente modificado por los residentes como sus miri\u00f1aques y pelucas, que tuvieron que dar paso a t\u00fanicas vaporosas y peinados naturales.  El jardinero explica que seguir la moda del jard\u00edn requiere algo m\u00e1s que poner unas cintas o levantar la cintura, habla de mover cursos de agua, levantar monta\u00f1as y arrancar y plantar \u00e1rboles. <\/p>\n<p><figure class=\"inline\"><\/figure>\n<\/p>\n<p>Como se me muestra entre el pasado y el presente, creo que los residentes de Twickel deben haber tenido una gran pasi\u00f3n por la jardiner\u00eda, porque segu\u00edan de cerca todas las nuevas tendencias.  No s\u00f3lo la pasi\u00f3n, sino tambi\u00e9n el espacio y la generosidad de los medios para vivirla, por lo que la finca se ha convertido en la actualidad en una muestra de los estilos de jard\u00edn a trav\u00e9s de los tiempos. <\/p>\n<p>Todo comenz\u00f3 con un yak muy simple: una granja y un molino de agua en un paisaje pantanoso.  Herman van Twickelo lo compr\u00f3 en 1347. Los edificios llegaron &#8216;con turba y ramitas&#8217;, es decir, con brezales y monte bajo.  En los siglos que siguieron, los se\u00f1ores de Twickel lograron aumentar sus posesiones de tierra al casarse con herederos de granjas y haciendas en el \u00e1rea, y finalmente pudieron permitirse la construcci\u00f3n de una &#8216;ciudad municipal&#8217;.  En 1644 a la familia le iba tan bien que pudieron ampliar considerablemente el castillo.  En 1654 los jardines se colocaron sim\u00e9tricamente alrededor del foso, como un tablero de ajedrez con cuadrados. <\/p>\n<p>El jardinero del siglo XVII Jan van der Groen ten\u00eda claro el papel del jardinero en relaci\u00f3n con su corte: \u201cQue la Naturaleza, que a menudo se muestra inquietante, puede ser arreglada por el arte, adornada, puesta en orden, graciosa y divertida. convertirse en.&#8221;  El mal gusto de la naturaleza ten\u00eda que ser rectificado por el buen gusto del hombre y, seg\u00fan Van der Groen, esto se lograba principalmente poniendo orden.  As\u00ed como la peluca, la crinolina y el cors\u00e9 corrig\u00edan la figura humana en aquellos tiempos.<\/p>\n<h2 class=\"groot\">&#8216;cultivos tiernos&#8217;<\/h2>\n<p>El jardinero holand\u00e9s no solo era sim\u00e9trico, sino tambi\u00e9n pr\u00e1ctico: el macizo ornamental central estaba flanqueado por dos tramos con tiras rectas de can\u00f3nigos, r\u00e1banos, escarola, mejorana y cardo bendito.  Cuando llegaste a Twickelerlaan, cruzaste el puente hacia la primera isla.  All\u00ed te encontraste cara a cara con la base econ\u00f3mica de los habitantes del castillo: los establos para el ganado y los cobertizos para el almacenamiento de las cosechas, que los agricultores proporcionaban como renta en especie.  Aqu\u00ed tambi\u00e9n estaban la panader\u00eda, la lavander\u00eda, el matadero, la lecher\u00eda y la sala de cocci\u00f3n.  Tres puentes conduc\u00edan desde la isla delantera a tres destinos diferentes: la isla de origen con el castillo, el campo de lej\u00eda y los jardines.  Era un montaje en el que los vecinos se reun\u00edan: las mujeres que iban a secar la ropa se encontraban con las mujeres del castillo que paseaban por el frondoso pasadizo, los hombres que sacrificaban un cerdo saludaban a los hombres que ven\u00edan a buscar sus caballos para una partida de caza. <\/p>\n<p>Los jardines pasaron a una fase m\u00e1s fr\u00edvola cuando su hija Adriana Sophia se junt\u00f3 con el noble Jacob IV van Wassenaer Obdam.  Por sus funciones pol\u00edticas y militares viv\u00edan en La Haya, pero les gustaba embellecer su hacienda.  Y qui\u00e9n mejor para contratar que Dani\u00ebl Marot, el dise\u00f1ador y arquitecto que le dio a los Pa\u00edses Bajos su estilo franc\u00e9s.  Tras el austero clasicismo holand\u00e9s, lleg\u00f3 el momento de adaptar el vestuario de Twickel.  La pareja eligi\u00f3 un dise\u00f1o elegante para parterres floreados y un estanque semicircular con fuente.  Tambi\u00e9n ordenaron cascadas, fuentes y glorietas al carpintero local. <\/p>\n<figure>\n<\/figure>\n<p>En este caso, la manzana cay\u00f3 lejos del \u00e1rbol, porque a su hijo Unico Wilhelm van Wassenaer no le gustaba mucho esta ostentaci\u00f3n.  Naci\u00f3 en Twickel y lo hered\u00f3 en 1714. Le dio a la finca un aspecto mucho m\u00e1s realista.  Hizo cambiar el parterre de flores de mam\u00e1 y pap\u00e1 por un c\u00e9sped, movi\u00f3 la huerta al otro lado de la carretera para sacarle mayor rentabilidad, y tambi\u00e9n invirti\u00f3 en silvicultura.  A partir de ese momento, Twickel gan\u00f3 mucho dinero con la tala.  En 1760 fue posible en el <em>Courant de \u00c1msterdam <\/em>ley\u00f3 un anuncio que dec\u00eda que se ofrec\u00eda a la venta &#8220;una parte considerable de Eykenhout expertos en Scheeps, Carpinter\u00eda y Paalhout&#8221;.<\/p>\n<p>La \u00fanica extravagancia de jard\u00edn que Unico ofreci\u00f3 fueron los naranjos, probablemente tambi\u00e9n un legado de su padre, pero apreciado y ampliado por \u00e9l y su hijo.  En la biblioteca del castillo se encuentra el libro de Jan Commelin de 1676 sobre \u201cejercicio y uso de los tilos y naranjos\u201d y c\u00f3mo proteger estos \u201ctiernos cultivos contra el fr\u00edo\u201d. <\/p>\n<p>Ser propietario de un invernadero era un pasatiempo muy exclusivo;  Luis XIV inici\u00f3 la construcci\u00f3n de su propia residencia para los \u00e1rboles de c\u00edtricos antes de que se abordara el palacio.  Por la instrucci\u00f3n que Unico escribi\u00f3 para su mayordomo, sabemos que hab\u00eda un invernadero hacia 1760, ya que escribi\u00f3 que el mayordomo debe asegurarse de que &#8216;los tubos de las estufas, tanto en la casa como en el invernadero, est\u00e9n al menos cada cuatro meses o m\u00e1s limpios\u201d.  Algunos de los \u00e1rboles fueron comprados por su hijo Carel van Wassenaer en 1795 cuando el estat\u00fader Willem V tuvo que huir de los patriotas.  Su castillo Oranjewoud fue desmantelado y su invernadero levantado, catorce \u00e1rboles de la finca llegaron a Twickel.  Ahora hay \u00e1rboles que tienen trescientos a\u00f1os en el jard\u00edn.<\/p>\n<h2 class=\"groot\">Tire del transbordador<\/h2>\n<p>En el siglo XVIII la moda es m\u00e1s pr\u00e1ctica y m\u00e1s rom\u00e1ntica, \u00e9poca de la Ilustraci\u00f3n y \u00e9poca del romanticismo.  Esta contradicci\u00f3n tom\u00f3 forma en Twickel con una nueva granja lechera con una f\u00e1brica de queso por un lado e invernaderos en el huerto por el otro.  Pero el parque mostraba el lado rom\u00e1ntico del siglo, el estilo paisaj\u00edstico que estaba ganando terreno en Inglaterra.  Hubo que quitarse la camisa de fuerza de las l\u00edneas rectas, los parterres dieron paso a un bosque ingl\u00e9s con pl\u00e1tanos, tulipanes y magnolios, intercalados con azaleas y rododendros.  Los estanques fueron excavados en un lago con una caba\u00f1a de pescadores en una isla y un ferry para llegar all\u00ed.  Del suelo que se liberaba se pod\u00eda levantar una monta\u00f1a con una casita de jardinero, donde los visitantes pod\u00edan tomar algo.  El parque fue abierto al p\u00fablico.  Totalmente en el esp\u00edritu de la Ilustraci\u00f3n, se colocaron placas de identificaci\u00f3n junto a las flores y \u00e1rboles nativos y ex\u00f3ticos.<\/p>\n<p>El atractivo de los nombres establecidos continu\u00f3 aplic\u00e1ndose a las generaciones posteriores.  En el siglo XIX, Corn\u00e9lie van Wassenaer y su esposo Jacob Derk Carel van Heeckeren hicieron que el arquitecto paisajista m\u00e1s famoso de los Pa\u00edses Bajos vistiera el jard\u00edn con su pr\u00f3ximo adorno.  Jan David Zocher elabor\u00f3 \u200b\u200bun plan en 1830 en el que se implement\u00f3 una versi\u00f3n m\u00e1s radical del estilo del paisaje: l\u00edneas sinuosas a\u00fan m\u00e1s anchas y, por supuesto, un estanque de serpientes: una fuente de agua que serpentea fuera de la vista, dando una ilusi\u00f3n de infinitud.  Agrup\u00f3 \u00e1rboles en racimos, los coloc\u00f3 en estado solitario y esparci\u00f3 pabellones de jard\u00edn. <\/p>\n<p>La atrevida sencillez del dise\u00f1o de Zocher, la forma en\u00e9rgica en la que une los peque\u00f1os estanques en uno grande, los l\u00edmites rotos que hacen del parque un todo, contrastan marcadamente con la mezquindad de la disputa que separ\u00f3 al cliente del dise\u00f1ador.  Para el \u00e1rea del prado frente al castillo, Zocher present\u00f3 una factura que el bar\u00f3n pens\u00f3 que era demasiado alta, por algunos caminos que Zocher hab\u00eda dibujado en un mapa que el propio bar\u00f3n hab\u00eda hecho.<\/p>\n<p>  Zocher no pudo calcular de manera convincente el precio de un dise\u00f1o visionario, por lo que tuvo que irse temprano.  Pero el parque lleva inequ\u00edvocamente su firma, al igual que un traje de Chanel traiciona la mano de Coco.  Una generaci\u00f3n m\u00e1s tarde, Eduard Petzold recibi\u00f3 el encargo de completar el parque.  M\u00e1s cerca en la l\u00ednea de dise\u00f1adores est\u00e1 la \u00faltima baronesa, Marie Amelie Mechtild Agnes van Aldenburg Bentinck, quien se cas\u00f3 con el bar\u00f3n Rodolphe van Heeckeren en 1922.  Agreg\u00f3 un jard\u00edn de rocas y tambi\u00e9n se inspir\u00f3 en la dise\u00f1adora de jardines m\u00e1s influyente de su tiempo: Gertrude Jekyll. <\/p>\n<p>Me paso una tarde entera deambulando por los jardines, por los caminos serpenteantes naturales, los grandes robles y la larga avenida que no va a ninguna parte pero forma un callej\u00f3n impresionante.  El lago parece haber estado siempre all\u00ed, por extra\u00f1o que parezca, los \u00e1rboles tambi\u00e9n se podaron.  Estoy parado en la semisombra de los \u00e1rboles cerca de Noordmolen en Oelerbeek, ah\u00ed es donde estoy al principio, en el pedazo de tierra &#8216;con turba y ramitas&#8217; que ha inspirado a tantas generaciones.  <\/p>\n<figure>\n<\/figure>\n<aside class=\"licht\">\n<p><strong>Los jardines de la finca Twickel<\/strong> en Ambt Delden se puede visitar del 1 de abril al 29 de octubre de mi\u00e9rcoles a domingo.  Informaci\u00f3n sobre<a rel=\"noopener nofollow\" href=\"https:\/\/twickel.nl\" target=\"_blank\"> www.twickel.nl<\/a>.<\/p>\n<\/aside>\n<aside class=\"geel\">\n<h2>receta de sirope de moras<\/h2>\n<figure class=\"middel\">\n<figure class=\"inline\"><img decoding=\"async\" alt=\"\" class=\"b-lazy\" data-aspect-ratio=\"0.92405063291139\" src=\"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/1692361610_878_El-jardin-podria-pasar-de-moda-como-una-crinolina-se.png|\/\/images.nrc.nl\/8MXP4M7-lwlejrvlJWGzpQXmcAI=\/1920x\/smart\/filters:no_upscale():strip_icc()\/s3\/static.nrc.nl\/bvhw\/files\/2023\/08\/zat-cul-sophie-illu-bij-janneke-10-moerbes-kopieren.png|\/\/images.nrc.nl\/tfPxGu4UeVBgpHpSjVzmXvsjgSw=\/5760x\/smart\/filters:no_upscale():strip_icc()\/s3\/static.nrc.nl\/bvhw\/files\/2023\/08\/zat-cul-sophie-illu-bij-janneke-10-moerbes-kopieren.png\" src-medium=\"\/\/images.nrc.nl\/5sCBrPtzItS7sCPaAt89WsIsGlI=\/640x\/smart\/filters:no_upscale():strip_icc()\/s3\/static.nrc.nl\/bvhw\/files\/2023\/08\/zat-cul-sophie-illu-bij-janneke-10-moerbes-kopieren.png|\/\/images.nrc.nl\/gW1rv1l5zal5Ls9QeSUzTY3bmWw=\/1360x\/smart\/filters:no_upscale():strip_icc()\/s3\/static.nrc.nl\/bvhw\/files\/2023\/08\/zat-cul-sophie-illu-bij-janneke-10-moerbes-kopieren.png\" viewbox=\"0 0 999 923\"\/><\/figure>\n<p><\/figure>\n<p>  La gente sol\u00eda comer bien en la finca Twickel, eso queda claro de inmediato cuando navegas por <em>Cocineros Twickel, seis siglos de cultura gastron\u00f3mica de estate &#038; castle<\/em>.  El folleto bellamente dise\u00f1ado, publicado por la Fundaci\u00f3n Twickel, contiene una visi\u00f3n interesante de la historia culinaria, con historias sobre la caza, el huerto y el invernadero, y una serie de platos hist\u00f3ricos como el lucio relleno, aves con salsa de gambas, pastel de liebre y sirope de mora.<\/p>\n<p>Para esto \u00faltimo te doy la receta, casualmente estamos en plena temporada de moras.  Si no tiene moras disponibles, puede guardar esta receta para hacer jarabe de moras de la misma manera m\u00e1s adelante este verano.  Tenga cuidado con su ropa, ya que las moras dan manchas de color p\u00farpura oscuro dif\u00edciles de quitar.  No en vano las recog\u00eda cuando ten\u00eda una morera en el jard\u00edn de mi casa, siempre en biquini.<\/p>\n<h3>Suministros:<\/h3>\n<ul>\n<li>moras<\/li>\n<li>az\u00facar<\/li>\n<li>biberones esterilizados<\/li>\n<\/ul>\n<h3>M\u00e9todo:<\/h3>\n<p>Cuelga un colador fino sobre un bol y pon las moras en \u00e9l.  Frote la fruta a trav\u00e9s del tamiz y recoja el jugo en el recipiente.  (As\u00ed es como se dice en &#8216;Twickel hierve&#8217;, pero podr\u00eda ser m\u00e1s f\u00e1cil hacer pur\u00e9 de moras primero con una licuadora de inmersi\u00f3n y luego pasarlas por un colador). Pese el jugo.  Tomar \u00be del peso del az\u00facar.  Coloque el jugo de mora y el az\u00facar en una cacerola de fondo grueso y lleve a ebullici\u00f3n.  Reduzca el fuego a medio y cocine por 10 minutos.  Retire del fuego y vierta el jarabe caliente en botellas esterilizadas. <\/p>\n<\/aside>\n<p><!-- widget:start 27751 from blog: 127 -->\n<link href=\"https:\/\/static.nrc.nl\/vorm\/inzet\/css\/honk.css\" rel=\"stylesheet\"\/>\n<aside class=\"groen\">\n<h2>jard\u00edn del castillo <\/h2>\n<p>La b\u00fasqueda de suministros alimentarios locales y sostenibles es tan antigua como la humanidad.  Es por eso que la jardiner\u00eda para su propia cocina est\u00e1 en pleno uso en los lugares m\u00e1s hist\u00f3ricos de los Pa\u00edses Bajos, como castillos y fincas.  Este verano, Josephine Rombouts describe los jardines de fincas rurales especiales y las zanahorias muy ordinarias y las verduras muy especiales que crecen all\u00ed.  Janneke Vreugdenhil siempre agrega una receta.<\/p>\n<p><strong>Lea todos los episodios aqu\u00ed<\/strong><\/p>\n<\/aside>\n<p><!-- widget:end --><\/p>\n<p class=\"auteur\">Ilustraci\u00f3n <strong> Sof\u00eda de Marte<\/strong><\/p>\n<\/p><\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.nrc.nl\/nieuws\/2023\/08\/18\/de-tuin-kon-uit-de-mode-raken-als-een-hoepelrok-a4172061\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">ttn-es-33<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los robles se alzan pl\u00e1cidamente a lo largo de la larga avenida, esbeltos abedules se agrupan en el<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":909406,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[440,200286,24186,6222,2500,8149,2916,149,200287,158,1202],"class_list":["post-909405","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","tag-como","tag-crinolina","tag-finca","tag-jardin","tag-moda","tag-pasar","tag-podria","tag-puede","tag-twickel","tag-una","tag-ver"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/909405","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=909405"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/909405\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/909406"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=909405"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=909405"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=909405"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}