{"id":728520,"date":"2023-04-28T21:20:28","date_gmt":"2023-04-28T21:20:28","guid":{"rendered":"https:\/\/teknomers.com\/es\/cartas-a-evan-mi-amigo-en-una-carcel-de-moscu\/"},"modified":"2023-04-28T21:20:31","modified_gmt":"2023-04-28T21:20:31","slug":"cartas-a-evan-mi-amigo-en-una-carcel-de-moscu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teknomers.com\/es\/cartas-a-evan-mi-amigo-en-una-carcel-de-moscu\/","title":{"rendered":"Cartas a Evan: mi amigo en una c\u00e1rcel de Mosc\u00fa"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div data-attribute=\"article-content-body\">\n<p>Cuesta 20 rublos por p\u00e1gina escribirle a mi mejor amigo, 65 por el sobre, 75 m\u00e1s para que tenga la opci\u00f3n de responder.  El mes pasado, est\u00e1bamos charlando en una playa.  Ahora son cartas para la prisi\u00f3n de Lefortovo y una oraci\u00f3n silenciosa para que las reciba pronto. <\/p>\n<p>Evan Gershkovich, periodista estadounidense del Wall Street Journal, fue arrestado en Rusia el 29 de marzo y encarcelado en Mosc\u00fa.  Podr\u00eda escribir esa frase 100 veces y no me parecer\u00eda menos absurda.  Evan ha sido tomado como reh\u00e9n por el estado ruso.  Espionaje: esa es la excusa que da para enviar a un grupo de matones de paisano a agarrar a nuestro gracioso amigo y meterlo encapuchado en un coche;  esa es la raz\u00f3n por la que ahora se ve obligado a sentarse en una celda, atrapado, solo y esperando. <\/p>\n<p>Como el pr\u00f3ximo cap\u00edtulo de su historia, parece cruelmente adecuado.  Durante a\u00f1os informando en Rusia, Evan describi\u00f3 un pa\u00eds que descend\u00eda hacia la oscuridad y el absurdo a un ritmo cada vez mayor.  Lleg\u00f3 a Mosc\u00fa a fines de 2017, justo a tiempo para ver a Vladimir Putin reelegido con su mayor victoria hasta el momento.  Llegu\u00e9 m\u00e1s o menos al mismo tiempo, para asumir mi primer trabajo como reportero sobre el terreno. <\/p>\n<p>Ambos hab\u00edamos crecido lejos de Rusia, pero habl\u00e1bamos el idioma en casa.  Atados al pa\u00eds en nuestras propias formas complicadas, \u00e9ramos conscientes de su doloroso pasado, pero esperanzados, de una forma u otra, por su futuro.  Con otros dos amigos, perseguimos las mismas historias, aprendimos las cuerdas.  Evan ama el periodismo no solo como profesi\u00f3n sino tambi\u00e9n como oficio.  Soltaba los nombres de los grandes escritores de revistas, conoc\u00eda sus mejores historias de d\u00e9cadas atr\u00e1s, que luego nos apresur\u00e1bamos a encontrar.<\/p>\n<p>En Mosc\u00fa, la oscuridad estuvo presente desde el principio y r\u00e1pidamente se volvi\u00f3 normal.  Una de las primeras veces que conoc\u00ed a Evan fue en una noche organizada por periodistas rusos en un peque\u00f1o bar en un s\u00f3tano;  la DJ era una reportera que acababa de recuperarse de una pu\u00f1alada en el cuello por parte de un asaltante en su estudio de radio. <\/p>\n<p>Los fines de semana de verano se dedicaron a cubrir las protestas masivas regulares que inundaron las calles de Mosc\u00fa, viendo c\u00f3mo la polic\u00eda antidisturbios golpeaba a los adolescentes mientras los moscovitas adinerados beb\u00edan Aperol en las terrazas de los restaurantes cercanos.  \u00bfC\u00f3mo vamos a jugar al f\u00fatbol esta noche?, se quej\u00f3 Evan despu\u00e9s de una demostraci\u00f3n.  El mejor jugador de su equipo acababa de ser detenido, arrojado en un furg\u00f3n policial junto con una bolsa llena de sus balones de f\u00fatbol.<\/p>\n<p>El aplastamiento de la oposici\u00f3n se hizo cada vez m\u00e1s met\u00f3dico.  La oficina de Alexei Navalny fue allanada con tanta frecuencia que Evan escribi\u00f3 un art\u00edculo sobre su puerta principal, derribada tantas veces por la polic\u00eda que apenas pod\u00eda cerrarse.  \u201cLa puerta principal del cr\u00edtico del Kremlin Navalny ha tenido un a\u00f1o dif\u00edcil\u201d, dec\u00eda el titular, enrollando la oscuridad y el absurdo en uno.  Cada vez m\u00e1s, los periodistas rusos, muchos de ellos amigos de Evan, tambi\u00e9n se encontraron cara a cara con la fuerza bruta del estado, etiquetados como agentes extranjeros, obligados a huir. <\/p>\n<p>Luego, una noche a principios de febrero de 2022, nos reunimos para celebrar mi cumplea\u00f1os.  Mientras nos dirig\u00edamos al evento, Evan ley\u00f3 un informe en los cables de que Rusia estaba trasladando suministros de sangre a las tropas que hab\u00eda estacionado alrededor de las fronteras de Ucrania.  En ese momento nos dimos cuenta de que la oscuridad estaba a punto de cerrarse por completo, y pronto lo hizo. <\/p>\n<p>Incluso despu\u00e9s de que comenzara la invasi\u00f3n de Ucrania, Evan continu\u00f3 informando en Rusia, convencido de su deber de contar una historia que pocos podr\u00edan hacerlo.  Se tom\u00f3 su primer descanso de la cobertura un a\u00f1o despu\u00e9s, cuando algunos de nosotros viajamos a Vietnam.  Evan carg\u00f3 con una copia enorme de Vasily Grossman&#8217;s <em>vida y destino<\/em>, leyendo pasajes largos en voz alta.  Hab\u00eda elegido el libro como su lectura de playa, dijo, porque podr\u00eda ayudarlo a comprender mejor la guerra.  Respet\u00e9 su compromiso: en las vacaciones solo quer\u00eda desconectarme del horror que ten\u00edamos que absorber e informar todos los d\u00edas.  Apuesto a que no lo termin\u00f3, pens\u00e9 poco despu\u00e9s de que lo detuvieran. <\/p>\n<p>R\u00e1pidamente hemos aprendido c\u00f3mo apoyar a alguien en la c\u00e1rcel.  Entre los periodistas y activistas rusos hay una triste riqueza de experiencia en el manejo del sistema penitenciario del pa\u00eds, que est\u00e1 inquietantemente digitalizado.  En una interfaz f\u00e1cil de usar, podemos pedir libros a las celdas de Lefortovo, organizar suscripciones a revistas y entregas de alimentos. <\/p>\n<p>Ksenia Mironova, cuyo socio, el periodista ruso Ivan Safronov, cumple una condena de 22 a\u00f1os por cargos de traici\u00f3n, nos ha ense\u00f1ado lo que podemos y no podemos publicar.  Ella sabe que podemos enviarle a Evan fruta fresca pero no bayas;  queso pero no jugo o huevos.  Pienso en la alegr\u00eda con la que Evan, orgulloso chef, orgulloso narrador de su tiempo trabajando en una cocina de Nueva York, estaba el mes pasado entusiasmado con los sabores de la comida callejera vietnamita.<\/p>\n<p>Estoy en Berl\u00edn ahora.  El S-Bahn ruge y traquetea, suenan ruidosas melod\u00edas pop en las tiendas de kebab, pero hay un silencio abrasador donde sol\u00edan ser nuestras conversaciones con Evan.  Entonces, llega una carta de vuelta.  Una breve nota escrita a mano, y luego otra, sus garabatos rusos cada vez m\u00e1s n\u00edtidos.  En sus cartas a los amigos, Evan hace bromas, describe peque\u00f1os y divertidos detalles sobre la vida en la c\u00e1rcel para animarnos.  \u201cTodos ustedes tuvieron una hermosa juventud en Mosc\u00fa, nadie puede quitarles eso\u201d, le escribi\u00f3 mi madre en una carta.  &#8220;Todav\u00eda estoy paseando por Mosc\u00fa&#8221;, respondi\u00f3 Evan, &#8220;solo en un lugar por ahora&#8221;. <\/p>\n<p>Hoy se cumple un mes que Evan ha pasado en la c\u00e1rcel.  Ha encontrado su gigantesco libro en la biblioteca de la prisi\u00f3n y lo ha le\u00eddo dos veces.  Empezar\u00e9 pronto, todos lo haremos, algo as\u00ed como un club de lectura de Evan.  Su traductor al ingl\u00e9s, Robert Chandler, tambi\u00e9n le ha escrito a Evan.  Hemos enviado esa carta y enviaremos muchas m\u00e1s.  Veinte rublos por p\u00e1gina, 65 por el sobre, 75 m\u00e1s para que tenga la opci\u00f3n de responder.<\/p>\n<p><em>polina.ivanova@ft.com<\/em><\/p>\n<p>Los lectores pueden escribir a Evan a <em>freegershkovich@gmail.com<\/em><\/p>\n<\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.ft.com\/content\/846952ad-63c4-488f-b088-37900eef1078\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">ttn-es-56<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuesta 20 rublos por p\u00e1gina escribirle a mi mejor amigo, 65 por el sobre, 75 m\u00e1s para que<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":728521,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[1739,4817,9341,3198,323,158],"class_list":["post-728520","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","tag-amigo","tag-carcel","tag-cartas","tag-evan","tag-moscu","tag-una"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/728520","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=728520"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/728520\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/728521"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=728520"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=728520"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=728520"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}