{"id":720730,"date":"2023-04-24T12:49:41","date_gmt":"2023-04-24T12:49:41","guid":{"rendered":"https:\/\/teknomers.com\/es\/benjamin-von-stuckrad-barre-despues-de-la-exageracion-que-tan-bueno-es-su-nuevo-libro\/"},"modified":"2023-04-24T12:49:44","modified_gmt":"2023-04-24T12:49:44","slug":"benjamin-von-stuckrad-barre-despues-de-la-exageracion-que-tan-bueno-es-su-nuevo-libro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teknomers.com\/es\/benjamin-von-stuckrad-barre-despues-de-la-exageracion-que-tan-bueno-es-su-nuevo-libro\/","title":{"rendered":"Benjamin von Stuckrad-Barre: Despu\u00e9s de la exageraci\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 tan bueno es su nuevo libro?"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p>Antes de Benjamin von Stuckrad-Barre, \u00bfqui\u00e9n fue el \u00faltimo escritor en la portada de Der Spiegel?  \u00bfSalman Rushdie?  La nueva novela de Stuckrad-Barre lo ha llevado muy lejos, tal vez incluso a la literatura, pero ciertamente al marketing de la literatura: no hay copias de revisi\u00f3n por adelantado, como suele ser el caso con los nuevos discos de Beyonc\u00e9 o Rammstein.  De acuerdo, por supuesto, &#8220;Zeit&#8221;, &#8220;Spiegel&#8221;, &#8220;FAZ&#8221; y &#8220;S\u00fcddeutsche Zeitung&#8221; obtuvieron el libro antes que los dem\u00e1s, por lo que las rese\u00f1as de los principales medios estuvieron en l\u00ednea a tiempo para el estreno.  Porque en tres semanas ya a nadie le importa.<\/p>\n<p>\u00bfJusto ahora?  Piensa: s\u00ed.  &#8220;\u00bfTodav\u00eda despierto?&#8221; cuenta una historia de megaloman\u00eda, asociaciones masculinas y abuso de poder que tiene una vigencia m\u00e1s all\u00e1 del bombo publicitario.  Es la historia de la amistad entre dos hombres, el narrador en primera persona y el jefe de un canal de televisi\u00f3n, que se rompe por dos hechos, por dos personas que trastornan esta relaci\u00f3n \u00edntima.  Por un lado est\u00e1 el nuevo redactor jefe de la emisora, un ultra de piernas anchas que disfruta y abusa de su poder, que acosa y humilla a los j\u00f3venes empleados.  Y por otro lado uno de los j\u00f3venes empleados que conf\u00eda en el narrador.  Su nombre es Sof\u00eda.  Los tres hombres permanecen sin nombre.<\/p>\n<h2>&#8220;Si conf\u00edan en ti, no seas pendejo&#8221;<\/h2>\n<p>Los primeros cuatro cap\u00edtulos son una bomba.  La novela comienza con una mujer que te cuenta, en primera persona, c\u00f3mo es cuando tu jefe te liga y te enjabona, pero cuando no maltratas a ti mismo, sino que te sientes visto a trav\u00e9s de dichos en un nivel medio de &#8220;bachiller&#8221;.  Que se graba genial y se estremece como si se hubieran formado cristales de hielo sobre el regaliz.  En marcado contraste, el cambio de ubicaci\u00f3n de t\u00fa a m\u00ed, de Berl\u00edn a Los \u00c1ngeles.  El ajetreo y el bullicio al estilo Gatsby de los hu\u00e9spedes en el famoso hotel Chateau Marmont (de la fama de &#8220;Panicheart&#8221;), donde amigos llamados Brandon y por aburrimiento sin sentido tiran m\u00e1quinas de escribir a la piscina o luchan por conseguir una valla publicitaria de Gucci, tiene un sol -Flujo empapado hasta que aparece un aguafiestas.  Porque bajo el limonero del Jard\u00edn del Para\u00edso tambi\u00e9n yace la actriz Rose McGowan, que lleva el pelo rapado y es considerada &#8220;agotadora&#8221;, y que iniciar\u00e1 el caso Weinstein y el #MeToo.  Inicializa al narrador en primera persona con un mensaje garabateado en una biograf\u00eda de Monica Lewinsky: &#8220;Si conf\u00edan en ti, no seas un imb\u00e9cil&#8221;.<\/p>\n<p>Hollywood Babylon caer\u00e1, Berlin Babylon est\u00e1 esperando.  As\u00ed que corte el caparaz\u00f3n de una nueva estaci\u00f3n de televisi\u00f3n alemana, que parece una promesa concreta de salvaci\u00f3n de Silicon Valley.  Inspecci\u00f3n de la obra con el jefe de la estaci\u00f3n, \u00edntimo amigo del narrador en primera persona, que aqu\u00ed s\u00f3lo entiende la estaci\u00f3n de tren, o &#8220;Nueva York&#8221; en lugar de &#8220;Nueva Obra&#8221;, como las futuras condiciones laborales externas de los empleados ( sin escritorios, pero con duchas en el techo) del t\u00edtulo &#8220;Feelgood Manager&#8221;.  En el cap\u00edtulo anterior, los cabezones de la estaci\u00f3n hab\u00edan atravesado California en autos deportivos y camionetas hasta un taller, dejando a una docena de ejecutivos en Silicon Valley perdidos.  Ahora el futuro tiene palabras de moda: transformador, condensado, inclusivo;  y desde el exterior, los titulares LED del propio programa de noticias de la emisora \u200b\u200bpenetran en el atrio inundado de luz: &#8220;\u00a1Ahora se est\u00e1 poniendo m\u00e1s y m\u00e1s sucio!&#8221;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2578911\" aria-describedby=\"caption-attachment-2578911\" style=\"width: 1024px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><figcaption id=\"caption-attachment-2578911\" class=\"wp-caption-text\">Benjamin von Stuckrad-Barre +++ dpa picture radio +++<\/figcaption><\/figure>\n<p>Conocemos la visi\u00f3n exacta y la precisi\u00f3n ling\u00fc\u00edstica de Stuckrad por todas sus obras, hacen que las escenas grotescas parezcan m\u00e1s reales que la realidad;  pinta un retrato hist\u00e9rico de la moral que nadie m\u00e1s podr\u00eda haber pintado.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, tiene un sentido del humor como una navaja.<\/p>\n<p>Lo que emerge en las primeras p\u00e1ginas y luego se convierte en el n\u00facleo de la narrativa es la historia de amor entre el h\u00e9roe de la novela y el jefe de la estaci\u00f3n: una amistad masculina que es torpedeada por un rival, el editor en jefe de la estaci\u00f3n, que act\u00faa como un megavillano del Universo Marvel: la ant\u00edtesis total del jefe de televisi\u00f3n amante del arte que baila en las habitaciones de hotel al ritmo de EDM conmovedor.  Stuckrad-Barre describe al amigo del narrador en primera persona con una mirada fr\u00eda y la relaci\u00f3n ambivalente entre ambos en di\u00e1logos precisos.  Pero la naturaleza de esta amistad sigue siendo un misterio.  \u00bfQu\u00e9 encuentran en s\u00ed mismos, de d\u00f3nde viene la intensidad?  Primero afecto entusiasta, luego ira como un tsunami, y siempre excentricidad, megaloman\u00eda, cierta presunci\u00f3n, a menudo intimidad tierna.  Un reencuentro de los amigos, a escondidas, en medio de los combates, termina en l\u00e1grimas: &#8220;Me hund\u00ed en su chaqueta, llor\u00e9 crema en su camisa&#8221;.<\/p>\n<p>Esta amistad se rompe a una velocidad de v\u00e9rtigo, el an\u00f3nimo narrador en primera persona pasa de dandi a moralista, de &#8220;miscast&#8221;, como \u00e9l mismo cree, a luchador por las v\u00edctimas maltratadas de su obtuso rival.  Tres hombres acerc\u00e1ndose al mediod\u00eda.  Y una decena de mujeres que, en una grandiosa escena, se conectan en videoconferencia con el h\u00e9roe involuntario de la novela y le cuentan sus historias, que \u00e9l va escribiendo constantemente.  Hablan de mensajes de texto recogidos a altas horas de la noche, de ser halagados, cortejados, promovidos y abandonados.  Sophia es una de ellas y la verdadera hero\u00edna de la novela que tuvo sexo con el jefe y fue abandonada.  Que act\u00faa de manera ambivalente, que quiere ver castigado al abusador y vuelve a tener sexo con \u00e9l.  Vive a trav\u00e9s del miedo, la verg\u00fcenza y el asco y se convierte en una luchadora.  La forma en que Stuckrad-Barre golpea su sonido, su lenguaje, es magistral.<\/p>\n<h2>Esta historia no tiene ganadores.<\/h2>\n<p>El laconismo y la comedia se evaporan cuando la historia llega a un punto cr\u00edtico.  Hay que decirlo todo: un \u00e9pico discurso de enojo contra el engre\u00eddo editor en jefe, su visi\u00f3n del mundo y los mecanismos de abuso, una meticulosa y casi sombr\u00eda constelaci\u00f3n de cr\u00edmenes judiciales en la que el personaje principal y su futuro ex -los novios se enfrentan cada vez m\u00e1s irreconciliablemente, mientras m\u00e1s y m\u00e1s v\u00edctimas se revelan.  Pero <em>(\u00a1Atenci\u00f3n, spoilers!)<\/em> sin final feliz.  Bastante <em>(\u00a1Atenci\u00f3n, spoilers!)<\/em> el fracaso del h\u00e9roe como abuso de poder eventualmente se extiende a su para\u00edso en California.  Esta historia no tiene ganadores.<\/p>\n<p>&#8220;Estoy avergonzado.  Para\u2026 no lo s\u00e9, para m\u00ed, para todos los hombres, no lo s\u00e9\u201d, dice en un momento el narrador en primera persona de Stuckrad.<\/p>\n<p>\u00bfSe pueden recordar las cifras reales de Stuckrad-Barre, D\u00f6pfner, Reichelt?  Claro.  Pero el libro de Stuckrad puede hacer m\u00e1s.<\/p>\n<p>Al final hay una recapitulaci\u00f3n de la letra inicial: No seas un imb\u00e9cil.  Tan sencillo como eso.<\/p>\n<p><em>Nota de transparencia: Benjamin von Stuckrad-Barre fue editor y escritor de Rolling Stone.<\/em><\/p>\n<div class=\"ph-wp-image-credit-list ph-hide--\">\n<p>Hannes P. Albert imagen alianza\/dpa<\/p>\n<\/div>\n<p>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<!-- \n\n<div class=\"ph-article-end-mark-wrapper\">\n\t\t\t\t\t\t<a rel=\"nofollow\" href=\"#\" class=\"ph-article-end-mark\">&#8942;<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\n --><\/p>\n<p><\/p>\n<p>\t\t\t\t\t<!--<\/p>\n\n\n\n<p>--><\/p><\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.rollingstone.de\/benjamin-von-stuckrad-barre-nach-dem-rummel-wie-gut-ist-sein-neues-buch-2579931\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">ttn-es-30<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antes de Benjamin von Stuckrad-Barre, \u00bfqui\u00e9n fue el \u00faltimo escritor en la portada de Der Spiegel? \u00bfSalman Rushdie?<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":720731,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[14048,5424,755,2060,1768,480,387,149899,3679,4861],"class_list":["post-720730","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entretenimiento","tag-benjamin","tag-bueno","tag-despues","tag-exageracion","tag-libro","tag-nuevo","tag-que","tag-stuckradbarre","tag-tan","tag-von"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/720730","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=720730"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/720730\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/720731"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=720730"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=720730"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=720730"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}