{"id":68951,"date":"2022-04-02T16:38:11","date_gmt":"2022-04-02T16:38:11","guid":{"rendered":"https:\/\/teknomers.com\/es\/diario-de-varsovia-anhelaba-estar-en-polonia-con-aquellos-que-compartian-mi-dolor-por-ucrania\/"},"modified":"2022-04-02T16:38:17","modified_gmt":"2022-04-02T16:38:17","slug":"diario-de-varsovia-anhelaba-estar-en-polonia-con-aquellos-que-compartian-mi-dolor-por-ucrania","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teknomers.com\/es\/diario-de-varsovia-anhelaba-estar-en-polonia-con-aquellos-que-compartian-mi-dolor-por-ucrania\/","title":{"rendered":"Diario de Varsovia: &#8220;Anhelaba estar en Polonia, con aquellos que compart\u00edan mi dolor por Ucrania&#8221;"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div data-attribute=\"article-content-body\">\n<p>\u201c\u00bfD\u00f3nde estaba Europa cuando estaban bombardeando mi ciudad?\u201d  llora la bella actriz ucraniana Oksana Cherkashyna desde el escenario de un teatro de Varsovia.<\/p>\n<p>Cherkashyna interpreta a Natasha en <em>3hermanas<\/em>, una adaptaci\u00f3n moderna de la obra de Ch\u00e9jov.  En lugar de Mosc\u00fa, los personajes sue\u00f1an con Kiev.  Im\u00e1genes y sonidos de fuego y destrucci\u00f3n se infiltran en las escenas.  \u201cAhora sientes nostalgia por Kiev.  Mi familia nost\u00e1lgica.  Pero, \u00bfd\u00f3nde estabas cuando estaban bombardeando mi ciudad? <\/p>\n<p>Para la llamada a escena, los actores regresan al escenario, cada uno con una bandera ucraniana.  Cherkashyna da un discurso.  \u201c\u00bfQu\u00e9 tiene de malo este mundo, donde otro ni\u00f1o acaba de morir en un bombardeo?\u201d  ella pregunta.  \u201cPor favor, presionen al gobierno polaco y a otros gobiernos para que cierren el cielo sobre Ucrania y lo protejan de los bombardeos\u201d. <\/p>\n<p>A estas alturas, el p\u00fablico est\u00e1 de pie.  \u201cTodos tienen tanto miedo de que comience la tercera guerra mundial.  Pero la tercera guerra mundial ya ha comenzado.  Si no se detiene este r\u00e9gimen criminal, en unos a\u00f1os aqu\u00ed estar\u00e1 pasando lo mismo\u201d, finaliza la actriz. <\/p>\n<p>A la salida, hay una colecci\u00f3n de chalecos antibalas para soldados ucranianos.  Los billetes introducidos en la caja transparente son de 50 y 100 zlotys, la denominaci\u00f3n m\u00e1s alta que la gente lleva en la cartera.  Nunca he visto a los polacos, una naci\u00f3n que a\u00fan se est\u00e1 abriendo camino en la escala econ\u00f3mica, dar tan f\u00e1cilmente. <\/p>\n<p>Estoy visitando Varsovia, mi ciudad natal, por solo cuatro d\u00edas.  En cierto modo, es un alivio estar aqu\u00ed.  En Londres, donde vivo, sent\u00ed que mi dolor por Ucrania era una excepci\u00f3n.  No lo vi en los rostros de las personas ni lo escuch\u00e9 en sus conversaciones.  Anhelaba estar entre los que compart\u00edan mi dolor.  Est\u00e1n aqu\u00ed, en Varsovia. <\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>La ciudad se llena de solidaridad<\/strong> para Ucrania.  Los carteles en las paradas de autob\u00fas proclaman en ucraniano: \u201cContigo de todo coraz\u00f3n\u201d.  El Palacio de la Cultura y la Ciencia, un imponente edificio estalinista que todav\u00eda marca el centro de Varsovia, est\u00e1 iluminado de amarillo y azul.  Las ventanas de la escuela est\u00e1n adornadas con los mismos colores de la bandera ucraniana.  Las estaciones de metro ofrecen entrada gratuita para los ucranianos.  Los peri\u00f3dicos en l\u00ednea tienen p\u00e1ginas en ucraniano.  Los hospitales est\u00e1n llenos de pacientes ucranianos.  Los voluntarios han abierto una tienda que ofrece productos gratuitos a los reci\u00e9n llegados ucranianos en Mokotow, un barrio de Varsovia.  Las personas con un sello de entrada en el pasaporte despu\u00e9s del 24 de febrero pueden entrar y tomar lo que quieran. <\/p>\n<blockquote class=\"n-content-pullquote n-content-pullquote--no-image\" aria-hidden=\"true\">\n<div class=\"n-content-pullquote__content\">\n<p>No puedo perdonar a Putin por retrasar nuestro reloj colectivo.  Se necesitan tres generaciones para recuperar la confianza en la propia seguridad<\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/blockquote>\n<p>Cada persona que conozco durante mi visita ha estado ayudando de una forma u otra.  Y me refiero a cada persona. <\/p>\n<p>Una noche, estoy en el vest\u00edbulo de otro teatro.  Dos j\u00f3venes directores de escena han encontrado colchones sobrantes del set de una vieja producci\u00f3n y los han dispuesto.  Los actores han tra\u00eddo mantas y ropa, y han comprado lo que m\u00e1s se necesita: ropa interior, pa\u00f1ales, cosm\u00e9ticos.  Cada noche, los directores de escena traen a unas 20 personas de la estaci\u00f3n de tren cercana.  Mientras estoy all\u00ed, llegan los reci\u00e9n llegados.  Una mujer lleva en brazos a un beb\u00e9 dormido.  Dos ni\u00f1os peque\u00f1os caminan detr\u00e1s de ella en silencio.  El agotamiento les ha pintado la cara de blanco.  Ninguno de ellos responde a una sonrisa. <\/p>\n<p>Mientras me siento en el pasillo y hablo con los voluntarios, uno de ellos recibe un mensaje de texto.  &#8220;\u00bfAlguien tiene un casco?&#8221;  pregunta, mirando hacia arriba.  \u201cMi novio est\u00e1 buscando uno para un soldado ucraniano\u201d.  El teatro del absurdo se ha convertido en realidad cotidiana. <\/p>\n<figure class=\"n-content-image n-content-image--full p402_hide\" style=\"width: 700px;max-width: 100%\"><figcaption class=\"n-content-image__caption\">\n<p>\t\t\t\tParaguas con los colores de la bandera ucraniana en la terraza de un caf\u00e9 en Varsovia \u00a9 NurPhoto\/Getty Images<br \/>\n\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n<hr \/>\n<p><strong>\u201cLas estaciones de tren y autob\u00fas son donde<\/strong> todo comienza para nosotros\u201d, dice Daniel Drelich, quien ayud\u00f3 a organizar la red de voluntarios en la estaci\u00f3n de Varsovia Este y adapt\u00f3 un estadio deportivo para albergar refugiados.  Cuando un tren llega desde una ciudad en el sureste, los voluntarios dan la bienvenida a las llegadas en la plataforma. <\/p>\n<p>Los reci\u00e9n llegados pueden encontrar un lugar en un albergue, abierto en varios de los estadios deportivos o de exhibici\u00f3n de la ciudad, o en casas particulares.  Cuando hablo con una de mis amigas, que ya ha alojado a una familia en tr\u00e1nsito a Italia, en la habitaci\u00f3n de su hija mientras su hija est\u00e1 en la de su padre, recibe un mensaje de uno de los voluntarios de la secci\u00f3n de vivienda.  \u00bfAcoger\u00e1 a una madre con un reci\u00e9n nacido?  \u00bfCu\u00e1ntos a\u00f1os?  Tres d\u00edas.<\/p>\n<p>Los polacos tienen una larga historia de movilizaci\u00f3n de la sociedad civil en tiempos de crisis.  Durante la ley marcial impuesta por los comunistas en 1981 para aplastar el incipiente movimiento de oposici\u00f3n, la gente escond\u00eda a extra\u00f1os en sus apartamentos, imprim\u00eda peri\u00f3dicos clandestinos y libros ilegales en casa y creaba una red de distribuci\u00f3n.  Recuerdo a mi madre leyendo r\u00e1pidamente un samizdat <em>doctor zhivago<\/em> Por la noche.  Solo se le permitieron 24 horas antes de que lo transmitiera.<\/p>\n<p>Esta vez no son los polacos los oprimidos.  Pero Ucrania se ha vuelto incre\u00edblemente cercana a los corazones polacos.  \u201cEs como si alguien estuviera bombardeando Kielce\u201d, dice un amigo, nombrando una ciudad a unos 200 km de Varsovia.  Muchos polacos llevan un recuerdo hist\u00f3rico de la opresi\u00f3n rusa.  Cuando unos familiares de mi abuela, una familia con cuatro hijas peque\u00f1as, fueron deportados a Siberia en el aterrador febrero de 1940, les dieron una choza de tierra como hogar.  Primero tuvieron que sacar los cuerpos de una familia ucraniana que hab\u00eda muerto de hambre all\u00ed.  \u201cUstedes ser\u00e1n los siguientes\u201d, les dijeron los soldados rusos.<\/p>\n<p>Est\u00e1 en el aire una discusi\u00f3n sobre el consumo de las artes rusas.  La apertura de Mussorgsky <em>Boris Godunov<\/em> en el Gran Teatro de Varsovia fue cancelado: el tema es un zar ruso y algunos miembros del elenco eran rusos.  La admiraci\u00f3n polaca por el escritor ruso disidente Joseph Brodsky est\u00e1 siendo cuestionada debido a un vicioso poema antiucraniano que escribi\u00f3.  Se habla de Aleksandr Solzhenitsyn no como una v\u00edctima del gulag sino como un nacionalista ruso.  Mientras tanto, en las redes sociales circulan poemas de la poeta rusa Natalya Gorbanevskaya, cr\u00edtica del autoritarismo y el imperialismo.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Hab\u00eda 1,2 millones de ucranianos<\/strong> ya viv\u00edan en Polonia antes de la guerra, en su mayor\u00eda inmigrantes econ\u00f3micos.  Los polacos simpatizaron con su pobreza y apreciaron su arduo trabajo.  Tambi\u00e9n hab\u00edamos servido como mano de obra barata en los pa\u00edses occidentales durante d\u00e9cadas.  Admiramos la lucha de los ucranianos por la libertad en la revoluci\u00f3n naranja de 2004.  Pero no los respetamos tanto como se merec\u00edan.  Ahora los ucranianos vuelven a ser cosacos, los caballeros del este.  En polaco, cuando llamas a alguien &#8220;cosaco&#8221;, lo est\u00e1s llamando &#8220;locamente valiente&#8221;. <\/p>\n<p>Un grupo de madres que preparan s\u00e1ndwiches para enviarlos a Ucrania los decoran con lemas de la resistencia ucraniana: el m\u00e1s famoso: \u201cBuque de guerra ruso, vete a la mierda\u201d.  El lenguaje \u00e1spero y desafiante se ha convertido en un s\u00edmbolo de resistencia.  Se identifican tan profundamente con la causa ucraniana que los polacos tambi\u00e9n la han adoptado. <\/p>\n<figure class=\"n-content-image n-content-image--full p402_hide\" style=\"width: 700px;max-width: 100%\">\n\t\t\t\t<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/1648917491_440_Diario-de-Varsovia-Anhelaba-estar-en-Polonia-con-aquellos-que.jpg\" data-id=\"https:\/\/api.ft.com\/content\/e2405e99-afac-46ae-a3f9-6616c8112b3f\" data-image-type=\"image\" data-original-image-width=\"2400\" data-original-image-height=\"1600\" aria-hidden=\"true\" alt=\"\" \/><figcaption class=\"n-content-image__caption\">\n<p>\t\t\t\tUn mural del presidente ucraniano Volodymyr Zelensky en la avenida Jerusal\u00e9n de Varsovia \u00a9 NurPhoto\/Getty Images<br \/>\n\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n<hr \/>\n<p><strong>Ucrania es la nueva Polonia<\/strong>.  En septiembre de 1939, las tropas alemanas y sovi\u00e9ticas entraron en Polonia, bombardearon ciudades y dispararon contra civiles en las calles y prisioneros de guerra en los campos.  Aunque los brit\u00e1nicos est\u00e1n convencidos de que acudieron directamente en nuestra ayuda, la verdad es que durante mucho tiempo nadie nos ayud\u00f3 tampoco.  Luego estuvo la conferencia de Yalta en 1945, donde las potencias mundiales decidieron el destino de Polonia sin pedir su opini\u00f3n.  Polonia fue entregada a los sovi\u00e9ticos, junto con el resto de Europa central y oriental. <\/p>\n<p>Ahora los polacos tienen una sensaci\u00f3n de d\u00e9j\u00e0 vu, aunque esta vez no son ellos los que mueren a causa de las bombas.  Protegidos por la OTAN y la UE, se sienten seguros.  M\u00e1s o menos.  El presidente Joe Biden asegur\u00f3 en su visita a Polonia la semana pasada, cuando llam\u00f3 a la defensa colectiva de la OTAN \u201cun compromiso sagrado\u201d, aunque no hubo se\u00f1ales de ning\u00fan movimiento para establecer la base militar estadounidense permanente que muchos en Polonia esperan. <\/p>\n<p>\u201cDesprecio a Putin por lo que le est\u00e1 haciendo a Ucrania\u201d, me dice Witold Jurasz, exdiplom\u00e1tico polaco en Mosc\u00fa (2005-09) y Minsk (2010-12).  \u201cPero tampoco puedo perdonarlo por lo que le ha hecho a Polonia.  Ha atrasado nuestro reloj colectivo de sentirnos seguros.  Se necesitan tres generaciones para recuperar la confianza en la propia seguridad\u201d. <\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Vira Vashchuk es uno<\/strong> de las madres acogidas en el colegio privado cat\u00f3lico Platerki.  Cuando se encendi\u00f3 la ventilaci\u00f3n en el ba\u00f1o, su hija lo confundi\u00f3 con una sirena.  &#8220;Ella se ech\u00f3 a llorar.  Ella pens\u00f3 que era otra bomba\u201d. <\/p>\n<p>Vashchuk me agradece lo que est\u00e1 haciendo Polonia.  Todos los ucranianos que he conocido hacen eso.  Y cada vez pienso: en realidad somos nosotros y el resto de Europa quienes deber\u00edan agradecerles.  Son los ucranianos los que ven c\u00f3mo sus ciudades se convierten en escombros.  Son ellos los que se est\u00e1n muriendo.  Para proteger a Europa del sombr\u00edo invasor cuyo nombre me cuesta cada vez m\u00e1s pronunciar. <\/p>\n<p><em>Magdalena Miecznicka es una novelista y dramaturga polaca.<\/em><\/p>\n<p><em>Seguir <\/em><a rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/twitter.com\/ftweekend?ref_src=twsrc%5Egoogle%7Ctwcamp%5Eserp%7Ctwgr%5Eauthor\" target=\"_blank\" data-trackable=\"link\"><em>@ftweekend<\/em><\/a><em>  en Twitter para enterarte primero de nuestras \u00faltimas historias<\/em><\/p>\n<\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.ft.com\/content\/871f3f29-794e-496e-9122-3d8bc378198b\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">ttn-es-56<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201c\u00bfD\u00f3nde estaba Europa cuando estaban bombardeando mi ciudad?\u201d llora la bella actriz ucraniana Oksana Cherkashyna desde el escenario<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":68952,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[41440,1955,41441,99,9990,5611,3576,2271,231,353,22615],"class_list":["post-68951","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","tag-anhelaba","tag-aquellos","tag-compartian","tag-con","tag-diario","tag-dolor","tag-estar","tag-polonia","tag-por","tag-ucrania","tag-varsovia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68951","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=68951"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68951\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/68952"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=68951"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=68951"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=68951"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}