{"id":484042,"date":"2022-11-19T15:05:27","date_gmt":"2022-11-19T15:05:27","guid":{"rendered":"https:\/\/teknomers.com\/es\/cuando-enviuda-alessandro-manzoni-busca-una-nueva-esposa-la-elegida-es-teresa-borri-una-joven-y-brillante-milanesa-pero-la-felicidad-esta-muy-lejos-como-revela-ahora-un-nuevo-libro\/"},"modified":"2022-11-19T15:05:30","modified_gmt":"2022-11-19T15:05:30","slug":"cuando-enviuda-alessandro-manzoni-busca-una-nueva-esposa-la-elegida-es-teresa-borri-una-joven-y-brillante-milanesa-pero-la-felicidad-esta-muy-lejos-como-revela-ahora-un-nuevo-libro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teknomers.com\/es\/cuando-enviuda-alessandro-manzoni-busca-una-nueva-esposa-la-elegida-es-teresa-borri-una-joven-y-brillante-milanesa-pero-la-felicidad-esta-muy-lejos-como-revela-ahora-un-nuevo-libro\/","title":{"rendered":"Cuando enviuda, Alessandro Manzoni busca una nueva esposa.  La elegida es Teresa Borri, una joven y brillante milanesa.  Pero la felicidad est\u00e1 muy lejos.  Como revela ahora un nuevo libro&#8230;"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p><span class=\"first-letter\">No<\/span>ella primavera <strong>de 1873 Alessandro Manzoni,<\/strong> aquel viejo apuesto, alto, delgado, malhumorado, de cabellos muy blancos (a quien recordamos bien por haberlo visto en m\u00e1s de un daguerrotipo), <strong>cae en Mil\u00e1n en los escalones de su iglesia de San Fedele<\/strong>, a tiro de piedra de casa.  El siervo que est\u00e1 con \u00e9l no puede sustentarlo, <strong>Alessandro se golpea gravemente la cabeza;  el 22 de mayo morir\u00e1 a causa de un traumatismo craneoencef\u00e1lico a la edad de 88 a\u00f1os<\/strong>en el difunto general. <strong>2023 ser\u00e1 por tanto un a\u00f1o manzoniano, el 150 aniversario de su muerte,<\/strong> quien desencadenar\u00e1 una serie de pomposas celebraciones, sabiendo muy bien que Manzoni es para la mayor\u00eda una figura que en el mejor de los casos es aburrida, en el peor odiada y en todo caso <strong>muy poco conocida m\u00e1s all\u00e1 de sus escritos.<\/strong> En cambio, podr\u00eda ser una buena oportunidad para tratar de <strong>descubrir como ser humano<\/strong> y realmente nos sorprender\u00eda.  Puedo garantizarlo, porque lo hice, comenzando, como la mayor\u00eda de los que lo estudiaron en la escuela, con una antipat\u00eda cautelosa, solo para encontrarme, a medida que mis conocimientos se profundizaban, asombr\u00e1ndome y exalt\u00e1ndome con su modernidad neur\u00f3tica y ensimismada. lo que cuento en el libro <a rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/www.solferinolibri.it\/libri\/le-due-mogli-di-manzoni\/\" target=\"_blank\" data-wpel-link=\"external\"><em>Las dos esposas de Manzoni<\/em><\/a>reci\u00e9n lanzado para Solferino.<\/p>\n<div id=\"attachment_2018079\" data-thumbnail_id=\"2018079\" class=\"wp-caption aligncenter\" style=\"width:360px\"><picture class=\"lozad\"><source  type=\"image\/webp\"><source  type=\"image\/jpeg\"\/><\/source><\/picture>\n<p class=\"wp-caption-text\">Las dos esposas de Manzoni, de Marina Marazza, <a rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/www.solferinolibri.it\/libri\/le-due-mogli-di-manzoni\/\" target=\"_blank\" data-wpel-link=\"external\">Solferino<\/a>480 p\u00e1ginas, 19,50 \u20ac<\/p>\n<\/div>\n<h2>Manzoni viudo\u2026 alegre<\/h2>\n<p>Y por este redescubrimiento del hombre Manzoni debo decir <strong>gracias a su esposa.  No es la primera, Enriqueta Blondel<\/strong>la ang\u00e9lica ginebrina de la que todos m\u00e1s o menos hemos o\u00eddo hablar y beatificada en los banquillos, <strong>pero la segunda, la vilipendiada, la despreciada Teresa.  Para ser precisos: Teresa naci\u00f3 Borri, viuda Stampa, casada Manzoni<\/strong>.  Una viuda joven, rica y brillante, con la que se casa cuando ya ha cumplido los cincuenta y todos desear\u00edan que siguiera siendo un viudo rom\u00e1ntico e inconsolable: no se lo perdonar\u00e1n.  Nunca.<\/p>\n<article class=\"id-vda-article box_ed_hp_02-article eltdf-item-space hentry-pos-i hentry-home_section-i post-iiiii post type-post status-publish format-standard hentry\"\/>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo no sentir curiosidad por esta Teresa?<\/strong> La mayor\u00eda de los bi\u00f3grafos hablan poco de \u00e9l, con mal disimulado desprecio.  Incluso Natalia Ginzsburg, en esa obra maestra que es <a rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/it.wikipedia.org\/wiki\/La_famiglia_Manzoni\" target=\"_blank\" data-wpel-link=\"external\"><em>La familia Manzoni<\/em><\/a>la trata muy mal.  No sabe y no lo entiende, se alinea de o\u00eddas con <strong>la mayoria chismosa que tira al cero<\/strong>.  Porque todos, no solo los amigos de la familia, como las hermanas Trotti, no solo los contempor\u00e1neos, como Tommaseo, Cant\u00f9 e incluso el h\u00e9roe patri\u00f3tico Confalonieri, <strong>absolutamente no habr\u00edan querido que Manzoni se volviera a casar<\/strong>.  Qu\u00e9 diablos, \u00e9l no era un ni\u00f1o cuando muri\u00f3 Enrichetta, ten\u00eda casi cincuenta a\u00f1os (en la primera mitad del siglo XIX, por lo tanto una buena edad): tambi\u00e9n pod\u00eda estar satisfecho y vivir de recuerdos y poes\u00eda, aureolado por la nostalgia del sufrimiento. . <strong>Pero no, no puede estar solo, su madre Donna Giulia Beccaria tambi\u00e9n lo dice.<\/strong> que es un hijo eterno que hay que cuidar;  por lo tanto, se vuelve a casar con esta viuda tan diferente de Enriqueta.  Y aqu\u00ed comienza otra historia.<\/p>\n<div id=\"attachment_2018073\" data-thumbnail_id=\"2018073\" class=\"wp-caption aligncenter\" style=\"width:1034px\"><picture class=\"lozad\"><source  type=\"image\/webp\"><source  type=\"image\/jpeg\"\/><\/source><\/picture>\n<p class=\"wp-caption-text\">Los retratos de Alessandro Manzoni (1785-1873) con su primera esposa Henriette Blondel (1791-1833).  (Foto de DEA \/ G. CIGOLINI\/De Agostini a trav\u00e9s de Getty Images)<\/p>\n<\/div>\n<h2>Su segunda esposa es su &#8220;fan&#8221;<\/h2>\n<p>Este segundo matrimonio, una boda de invierno en todos los sentidos, celebrado entre dos viudos en la humilde forma de v\u00edsperas en la acostumbrada iglesia de San Fedele, nos dice mucho de \u00e9l: y part\u00ed de aqu\u00ed.  De hecho, un poco antes: de <strong>pasi\u00f3n de un admirador.  De un hincha, como dir\u00edamos hoy<\/strong>.  Porque Teresa Borri es ante todo una fan del escritor.  Se vuelve as\u00ed cuando lee la edici\u00f3n de 1827 del <em>Prometido<\/em>a quien inmediatamente le gusta lo loco. <strong>Si los carteles ya hubieran existido, uno de Manzoni se habr\u00eda pegado en la pared, cerca de la cama.<\/strong>.  Ella sue\u00f1a con \u00e9l, incluso lo &#8220;acecha&#8221; un poco.  Llega hasta su casa en via del Morone y luego vuelve, impedida por un m\u00ednimo de decoro.  Muy moderno como una cosa, pensando en ello: <strong>Teresa conoce a Alessandro leyendo su novela y no se detiene, escribe palabras de fuego a su madre<\/strong>.  Ella dice que le gusta mucho el hombre, que se hace suivant mon coeur, &#8220;como mi coraz\u00f3n desea&#8221;.  Ese hombre, no ese libro.  Cuando Teresa, sacada de las p\u00e1ginas de la novela, escribe esas apasionadas palabras, <strong>Alessandro todav\u00eda est\u00e1 casado con su primera esposa, Enrichetta.<\/strong>.  Teresa, en cambio, es viuda desde hace muchos a\u00f1os de su primer marido, el rico conde Decio Stampa, que muri\u00f3 de tuberculosis en sus brazos, muy joven. <strong>Y pronto Alessandro tambi\u00e9n enviudar\u00e1<\/strong>: la mujer con la que se cas\u00f3 a los diecis\u00e9is a\u00f1os, la ginebrina rubia, d\u00f3cil y tierna, cierra los ojos tras quince embarazos que desgastan ese cuerpecito ya minado por la tuberculosis.  Alessandro, buen esposo cat\u00f3lico y muy viril, ciertamente no renuncia al lecho nupcial, y entonces ser\u00e1 lo que Dios quiera.  Es un hombre apasionado, como todos los de su familia paterna, los Verri.  S\u00ed, porque Manzoni (ahora es algo que la mayor\u00eda de los estudiosos da por sentado) no es hijo de Don Pietro Manzoni: <strong>su madre Giulia, hija de Cesare Beccaria, la hered\u00f3 del caballero Giovanni Verri, el m\u00e1s fascinante de los hermanos de la Ilustraci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<div id=\"attachment_2018090\" data-thumbnail_id=\"2018090\" class=\"wp-caption aligncenter\" style=\"width:804px\"><picture class=\"lozad\"><source  type=\"image\/webp\"><source  type=\"image\/jpeg\"\/><\/source><\/picture>\n<p class=\"wp-caption-text\">Retrato de Teresa Manzoni Stampa Borri por Francesco Hayez, 1849. (Foto de Sergio Anelli \/ Electa \/ Mondadori Portfolio via Getty Images)<\/p>\n<\/div>\n<h2>Amor a primera vista en La Scala<\/h2>\n<p>Y aqu\u00ed empezamos a entender c\u00f3mo esta \u00e9poca que nos parec\u00eda tan almidonada y respetable fue en cambio muy liberal: todo el mundo lo sabe, pero est\u00e1 bien.  Por lo tanto, <strong>muerta Enrichetta, la madre Giulia tiene que encontrar otra esposa para ella Alessandro<\/strong>.  Ciertamente \u00e9l no es hombre para vivir en castidad en la memoria de una mujer muerta.  Y pasan los a\u00f1os, ella, Giulia, envejece: necesitamos una nueva Virgen Vestal que celebre el culto de ese hijo cada vez m\u00e1s famoso. <strong>Teresa le parece una espl\u00e9ndida posibilidad<\/strong>.  Una velada en La Scala durante la cual los dos tienen su primer encuentro celebra el amor a primera vista.<\/p>\n<p><strong>Teresa al principio toca el cielo con un dedo: por fin se ha casado con el hombre al que ha amado en silencio durante a\u00f1os<\/strong>.  S\u00f3lo ahora que todo amor espiritual e intelectual se transforma en convivencia cotidiana, en la realidad de una familia que hoy definir\u00edamos como profundamente disfuncional. <strong>Su suegra Giulia no soporta ser suplantada por su nuera Teresa, que no es la d\u00f3cil Enrichetta<\/strong>: Giulia est\u00e1 acostumbrada a ser la due\u00f1a de la casa, darle un beso de buenas noches a su hijo, tener todo ya todos a su disposici\u00f3n.  La rivalidad entre las dos mujeres es terrible y Manzoni tiene cuidado de no tomar partido. <strong>La presencia del fantasma de Enrichetta es palpable y no importa lo que haga Teresa, se encuentra comparada con ella.<\/strong>.  Le sobrevivieron ocho de los hijos de Henrietta.  Las ni\u00f1as est\u00e1n todas enfermas, debilitadas por la misma enfermedad que su madre.  Una tras otra, Giulietta, Cristina y Sof\u00eda acabar\u00e1n en el cementerio de Brusuglio, truncadas alrededor de los 25 a\u00f1os: se casan, quedan embarazadas, dan a luz algunos hijos y mueren.  La menor, Matilde, ni siquiera es capaz de casarse, muere primero.  Los ni\u00f1os, por otro lado, tienen un dolor de alma como los hijos de un padre famoso:<strong> el mayor Peter bebe demasiado, el joven Henry y Philip no encuentran su camino<\/strong>se aventuran en fara\u00f3nicas y quiebras empresas econ\u00f3micas, continuamente le piden dinero a su padre, terminan en la c\u00e1rcel.<\/p>\n<div class=\"player_single_video_component\">\n<div id=\"divVideoPlayer\" class=\"video-sticky-box privacyAccettata\">\n<div class=\"video-sticky-box-inner\">\n<div class=\"video-sticky-box-frame-cont\">\n<div class=\"player player_video_rcs player_shortcode custom-video-sticky\" data-config=\"&quot;newspaper&quot;:&quot;rcs&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;iodonna-0002014908&quot;,&quot;muted&quot;:true,&quot;blockAdv&quot;:false,&quot;ovlLogo&quot;:false,&quot;autoplay&quot;:true,&quot;watermark&quot;:false,&quot;sticky&quot;:&quot;targetClass&quot;:&quot;sticky-video&quot;,&quot;times&quot;:1,&quot;viewport&quot;:50,&quot;relocation&quot;:true,&quot;endlessSticky&quot;:true,&quot;initStickyNoAutoplay&quot;:true,&quot;tipo_video&quot;:&quot;pagina_video&quot;\">\n<div class=\"player_preview\">\n                                    <img decoding=\"async\" class=\"\" alt=\"Libros para leer en noviembre y diciembre: algunas ideas para el invierno\" title=\"Libros para leer en noviembre y diciembre: algunas ideas para el invierno\" src=\"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Cuando-enviuda-Alessandro-Manzoni-busca-una-nueva-esposa-La-elegida.webp.webp\"\/>                                    <span class=\"player_button play\"\/>\n                                <\/div>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n<h2>Teresa se vuelve hipocondr\u00edaca<\/h2>\n<p>Y el, <strong>Alessandro es un ni\u00f1o sin amor que se ha convertido en un adulto afectivo<\/strong>incapaz de ser marido fuera de las s\u00e1banas, de tomar decisiones, de asumir responsabilidades, de ser padre. <strong>Tartamudea, tiene ataques de p\u00e1nico, camina compulsivamente, agoraf\u00f3bico y demof\u00f3bico.<\/strong> (miedo a la multitud, ed.), quien mientras sus hijas agonizan niega hasta el \u00faltimo momento la evidencia de su enfermedad, debido a su total incapacidad para soportar el sufrimiento de la p\u00e9rdida.  Son personajes de una modernidad formidable, estos que se suceden en el escenario de un Mil\u00e1n decimon\u00f3nico muy animado, poblado por nombres ilustres, desde Balzac hasta Radetzky, desde Rosmini hasta Cattaneo, desde Cavour hasta d&#8217;Azeglio.  Teresa, que no es tan ingenua como Enrichetta, aunque consciente de haber ca\u00eddo en la trampa de terciopelo de Alessandro, <strong>ella permanecer\u00e1 all\u00ed hasta su muerte, primero como un paciente imaginario<\/strong> (la hipocondr\u00eda se convertir\u00e1 en su forma de defenderse de la realidad) <strong>y luego tr\u00e1gicamente afectada por un s\u00edndrome neurol\u00f3gico muy aut\u00e9ntico que la matar\u00e1<\/strong>, muy por delante de su consorte mayor que sobrevivir\u00e1 a cualquier cosa y a todo.  Como le hago decir a Teresa de su madre Marianna en la novela: \u00abPorque las mujeres a veces somos tan tontas.  Permitimos que nuestro coraz\u00f3n nos devore.  Que nuestros amores se vuelvan venenosos&#8221;.  Entonces como ahora, fuera del tiempo y de la historia.\n<\/p>\n<div class=\"runa-integration-newsletter-box\">\n<p>\n        <span style=\"left: -60px;\">Recibe noticias y actualizaciones<\/span><br \/>\n        <span style=\"left: -160px;\">en los \u00faltimos<\/span><br \/>\n        <span style=\"left: -40px;\">tendencias de belleza<\/span><br \/>\n        <span style=\"left: 10px;\">directo a tu correo<\/span>\n    <\/p>\n<\/div>\n<div id=\"attachment_2018095\" data-thumbnail_id=\"2018095\" class=\"wp-caption aligncenter\" style=\"width:787px\"><picture class=\"lozad\"><source  type=\"image\/webp\"><source  type=\"image\/jpeg\"\/><\/source><\/picture>\n<p class=\"wp-caption-text\">Alessandro Manzoni retratado en 1841 por Francesco Hayez (Pinacoteca di Brera).  (Foto de Fine Art Images\/Heritage Images\/Getty Images)<\/p>\n<\/div>\n<h2>Un adelanto del libro para ti<\/h2>\n<p>La nueva novela de Marina Marazza, firmada por iO Donna, &#8220;Las dos mujeres de Manzoni&#8221; (al lado, reci\u00e9n estrenada en librer\u00edas), pone voz a Teresa Borri, que cuenta su historia y ofrece un retrato \u00edntimo de Manzoni, desvelado en un nuevo luz, con sus ternuras, neurosis y miserias. <strong>Solo para los lectores de iO Donna, es posible recibir una vista previa de algunos pasajes particularmente significativos del libro.<\/strong>.  Para leerlos simplemente haga clic en el sitio <a rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/marimara.it\/le-due-mogli-di-manzoni\" target=\"_blank\" data-wpel-link=\"external\"><em>marimara.it\/le-due-mogli-dimanzani<\/em> y deje su correo electr\u00f3nico: se le enviar\u00e1 el archivo con un &#8220;gusto&#8221; particular. <strong>Y si despu\u00e9s de leer la novela quieres dejarle saber al autor lo que piensas, escr\u00edbele directamente a: <em>marimara@miserereillibro.it<\/em>.<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p class=\"all-rights-reserved\">iO Mujer \u00a9 REPRODUCCI\u00d3N RESERVADA<\/p>\n<\/p><\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.iodonna.it\/attualita\/storie-e-reportage\/2022\/11\/19\/teresa-manzoni-la-donna-che-amava-troppo\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">ttn-es-13<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Noella primavera de 1873 Alessandro Manzoni, aquel viejo apuesto, alto, delgado, malhumorado, de cabellos muy blancos (a quien<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":484043,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[191,26913,126419,8233,6410,440,2577,46133,126417,5901,97,25925,4158,5654,1768,126418,29676,1390,212,480,267,3793,36044,158],"class_list":["post-484042","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-revista","tag-ahora","tag-alessandro","tag-borri","tag-brillante","tag-busca","tag-como","tag-cuando","tag-elegida","tag-enviuda","tag-esposa","tag-esta","tag-felicidad","tag-joven","tag-lejos","tag-libro","tag-manzoni","tag-milanesa","tag-muy","tag-nueva","tag-nuevo","tag-pero","tag-revela","tag-teresa","tag-una"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/484042","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=484042"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/484042\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/484043"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=484042"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=484042"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=484042"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}