{"id":483486,"date":"2022-11-19T06:58:34","date_gmt":"2022-11-19T06:58:34","guid":{"rendered":"https:\/\/teknomers.com\/es\/la-crisis-de-la-masculinidad\/"},"modified":"2022-11-19T06:58:35","modified_gmt":"2022-11-19T06:58:35","slug":"la-crisis-de-la-masculinidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teknomers.com\/es\/la-crisis-de-la-masculinidad\/","title":{"rendered":"La crisis de la masculinidad"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div data-attribute=\"article-content-body\">\n<div class=\"n-content-layout\" data-layout-width=\"full-grid\">\n<figure class=\"n-content-picture n-content-picture--wide n-content-layout__container\"><picture><source media=\"screen and (max-width: 490px)\"  data-id=\"https:\/\/api.ft.com\/content\/f51ac77a-d51d-4724-932b-ea668f796319\" data-original-image-width=\"1526\" data-original-image-height=\"1526\"><source media=\"screen and (min-width: 980px)\"  data-id=\"https:\/\/api.ft.com\/content\/fe8b2966-b24e-4f5d-817b-8db882134eba\" data-original-image-width=\"2288\" data-original-image-height=\"1525\"><\/source><\/source><\/picture><figcaption class=\"n-content-picture__caption\" data-has-caption=\"true\">La multitud en un mitin de campa\u00f1a de mitad de per\u00edodo de Donald Trump en Georgia para el candidato a gobernador Brian Kemp en 2018 \u00a9 Redux\/eyevine<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p>El mismo a\u00f1o que llegu\u00e9 a la Universidad de Oxford, St. Hilda&#8217;s, la \u00faltima universidad de un solo sexo en la universidad, opt\u00f3 por admitir estudiantes universitarios masculinos por primera vez.  Como suele ser el caso, lo primero que hicieron los nuevos hombres de Santa Hilda fue tomar el poder.  El primer a\u00f1o en que la universidad admiti\u00f3 hombres, los candidatos masculinos barrieron la junta en las elecciones a la sala com\u00fan junior, ganando los puestos de presidente, vicepresidente y tesorero. <\/p>\n<p>Sin embargo, la contrarrevoluci\u00f3n dur\u00f3 poco.  En la actualidad, el presidente titular de JCR es una mujer: Oxford, durante casi una d\u00e9cada, ha admitido m\u00e1s estudiantes universitarias que hombres en todos los \u00e1mbitos.  As\u00ed tambi\u00e9n, como se\u00f1ala Richard V Reeves en <em>de ni\u00f1os y hombres<\/em>su nuevo estudio sobre las presiones que enfrentan los hombres en el patio de la escuela y el lugar de trabajo, lo hacen las universidades de la Ivy League en Estados Unidos.<\/p>\n<p>El libro de Reeves es uno de una r\u00e1faga de nuevos t\u00edtulos que exploran lo que a veces est\u00e1 de moda llamar la &#8220;crisis de la masculinidad&#8221;: una, hay que decirlo, que se limita en gran medida a Occidente.  Es una situaci\u00f3n en la que las piedras de toque culturales tradicionales de la &#8220;masculinidad&#8221; est\u00e1n bajo una amenaza real o percibida, de hombres que luchan por adaptarse a un mundo en el que las mujeres los superan acad\u00e9micamente y de los llamados trabajos de &#8220;cuello azul&#8221;, una vez en gran parte en manos de los hombres, siendo desplazados. <\/p>\n<p>Junto a <em>de ni\u00f1os y hombres<\/em>de Iv\u00e1n Jablonka <em>Una historia de la masculinidad <\/em>y Kenneth Reinicke <em>Hombres despu\u00e9s del #MeToo <\/em>todos lidian con el rol y el estatus cambiantes de los hombres en el siglo XXI.  Jablonka, un historiador y escritor franc\u00e9s, explora c\u00f3mo los hombres llegaron a este punto de \u201ccrisis\u201d, una historia que cuenta a trav\u00e9s de una historia intelectual del feminismo y el pensamiento feminista.  El enfoque de Reinicke es antropol\u00f3gico: usa entrevistas con 25 hombres daneses como una forma de explorar c\u00f3mo los hombres pueden ser &#8220;aliados&#8221; contra el acoso sexual. <\/p>\n<figure class=\"n-content-image n-content-image--inline p402_hide\" style=\"width: 200px; max-width: 100%;\">\n\t\t\t\t<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/La-crisis-de-la-masculinidad.png\" data-id=\"https:\/\/api.ft.com\/content\/d2d8a141-5d23-4abe-ba0e-59241b304faf\" data-image-type=\"image\" data-original-image-width=\"200\" data-original-image-height=\"300\" alt=\"Portada del libro 'Men After #MeToo' de Kenneth Reinicke\"\/><\/p>\n<\/figure>\n<p>Un observador perspicaz notar\u00e1 que estos tres autores, algo as\u00ed como el JCR de Santa Hilda, son todos hombres.  Si hay una crisis de masculinidad, muchos hombres parecen salir bastante bien de ella. <\/p>\n<p>Pero, como se\u00f1ala cada uno de los libros, para aquellos hombres que no est\u00e1n calificados, tienen poca educaci\u00f3n, no est\u00e1n casados \u200b\u200bni amarrados, los problemas suelen comenzar con la educaci\u00f3n.  Esas luchas tampoco se limitan a las universidades de \u00e9lite en los EE. UU. y el Reino Unido.  Tomemos como ejemplo a Finlandia, cuyo sistema escolar es agasajado en gran parte del resto del mundo.  Como explica Reeves, aunque los escolares finlandeses obtienen resultados muy altos en alfabetizaci\u00f3n, aritm\u00e9tica, ciencias y matem\u00e1ticas, ese alto rendimiento est\u00e1 impulsado en gran medida por las ni\u00f1as.  El veinte por ciento de las ni\u00f1as finlandesas obtienen los niveles m\u00e1s altos de lectura: solo el nueve por ciento de los ni\u00f1os lo logran.  De hecho, a los ni\u00f1os finlandeses no les va mejor que a los estadounidenses. <\/p>\n<p>Adem\u00e1s, los ni\u00f1os peque\u00f1os a menudo han demostrado lo que podr\u00eda llamarse &#8220;resistencia a las pol\u00edticas&#8221;: no es solo la reforma escolar finlandesa la que ha logrado mejoras sorprendentes entre las mujeres pero no entre los hombres.  Desde 2005, un grupo de donantes adinerados ha pagado la matr\u00edcula universitaria de los graduados de escuelas p\u00fablicas en el distrito de Kalamazoo en Michigan.  El n\u00famero de mujeres que completan un t\u00edtulo universitario desde 2005 aument\u00f3 en un 45 por ciento.  El n\u00famero de hombres se mantuvo est\u00e1tico.  En el Reino Unido, en todas las razas y niveles de ingresos, a las ni\u00f1as les va mejor que a los ni\u00f1os en la escuela. <\/p>\n<p>Malcolm X declar\u00f3 que \u201cla persona m\u00e1s irrespetada en Estados Unidos es la mujer negra\u201d: pero en el Estados Unidos actual, las mujeres afroamericanas tienen m\u00e1s probabilidades que los estadounidenses blancos de haberse graduado de la escuela secundaria, tambi\u00e9n tienen m\u00e1s probabilidades que los hombres blancos j\u00f3venes. para matricularse en la universidad, y m\u00e1s mujeres afroamericanas de 25 a 29 a\u00f1os tienen t\u00edtulos de posgrado que hombres blancos de la misma edad.  (Sin embargo, ambos grupos superan a los hombres afroamericanos). <\/p>\n<figure class=\"n-content-image n-content-image--inline p402_hide\" style=\"width: 200px; max-width: 100%;\">\n\t\t\t\t<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/1668841114_401_La-crisis-de-la-masculinidad.jpg\" data-id=\"https:\/\/api.ft.com\/content\/062ab8a9-2556-48f9-9453-150719ed9aa8\" data-image-type=\"image\" data-original-image-width=\"200\" data-original-image-height=\"300\" alt=\"Portada del libro 'Una historia de la masculinidad' de Ivan Jablonka\"\/><\/p>\n<\/figure>\n<p>Estos ser\u00e1n argumentos y estad\u00edsticas familiares para cualquiera que haya le\u00eddo el libro de Hanna Rosin de 2012. <em>El fin de los hombres<\/em>, con el que el libro de Reeves tiene una deuda reconocida.  Rosin, periodista y escritora, se mostr\u00f3 optimista no solo por las mujeres sino por los hombres, quienes, vaticin\u00f3, \u201caprender\u00e1n a ampliar el abanico de opciones de lo que significa ser hombre.  No hay nada como ser derrotado a\u00f1o tras a\u00f1o para hacerte reconsiderar tus opciones\u201d.<\/p>\n<p>Los hombres han seguido rezag\u00e1ndose, pero no ha tenido los efectos benignos que Rosin esperaba.  En los 10 a\u00f1os desde <em>El fin de los hombres <\/em>golpearon las estanter\u00edas, los votantes masculinos despose\u00eddos respaldaron el Brexit en el Reino Unido, Donald Trump en los EE. UU. y una colecci\u00f3n de nativistas y populistas de todo el mundo.  Mientras tanto, la pandemia vio un mayor \u00e9xodo de mujeres del lugar de trabajo que de hombres.  Y siguen siendo las mujeres las que soportan el coste econ\u00f3mico y financiero del parto. <\/p>\n<p>Como se\u00f1ala Reeves, \u201cpara la mayor\u00eda de las mujeres, tener un hijo es el equivalente econ\u00f3mico de ser golpeado por un meteorito.  Para la mayor\u00eda de los hombres, apenas hace mella\u201d.  La propia Rosin esencialmente ha rechazado su propio libro, desesperado recientemente por su &#8220;optimismo&#8221;, &#8220;presunci\u00f3n&#8221; e &#8220;ingenuidad tr\u00e1gica&#8221;. <\/p>\n<blockquote class=\"n-content-pullquote n-content-pullquote--no-image\" aria-hidden=\"true\">\n<div class=\"n-content-pullquote__content\">\n<p>Los hombres han estado al frente de todas las batallas, a excepci\u00f3n de la batalla por la igualdad de los sexos.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/blockquote>\n<p>de Jablonka <em>Una historia de la masculinidad <\/em>a veces se siente como si sufriera de las tres deficiencias.  Es una ambiciosa historia intelectual que intenta contar la historia de la crisis de la masculinidad a trav\u00e9s de la historia del feminismo.  Pero aunque tiene una serie de buenos aforismos: &#8220;los hombres han estado al frente de todas las batallas, excepto en la batalla por la igualdad de los sexos&#8221;, con demasiada frecuencia recuerdo ese viejo titular del sitio web de noticias sat\u00edricas. <em>La cebolla<\/em>: \u201cHombre finalmente puesto a cargo del movimiento feminista en lucha\u201d.  En un momento Jablonka advierte de lo que hay que hacer para \u201cevitar que el feminismo se debilite con el odio fraterno\u201d. <\/p>\n<p>M\u00e1s importante a\u00fan, no llega realmente al coraz\u00f3n de las cosas.  \u201cAntes de ser un estado de \u00e1nimo, el patriarcado es un sistema de elecci\u00f3n\u201d, escribe Jablonka, lo que suena muy bien hasta que lo piensas.  En \u00faltima instancia, la desigualdad de los sexos no se basa en una idea construida de roles de g\u00e9nero.  Se basa en el meteorito de Reeves: el parto.  Las mujeres hacen todo el trabajo dif\u00edcil en t\u00e9rminos de dar a luz, y la sociedad ha hecho todo lo posible para asegurarse de que ellas tambi\u00e9n carguen con la peor parte de los costos econ\u00f3micos de la crianza de los hijos.<\/p>\n<p>de Reinicke <em>Hombres despu\u00e9s del #MeToo<\/em> es un trabajo acad\u00e9mico serio cuya base en la vida real de los hombres daneses y cuyas serias credenciales acad\u00e9micas lo convierten en una contribuci\u00f3n m\u00e1s \u00fatil que <em>Una historia de la masculinidad<\/em>.  Pero no es, y no pretende ser, una obra particularmente legible.  Tambi\u00e9n es a veces ingenuo sobre el miedo a la violencia de los hombres.  \u201cLos hombres ven coqueteo inofensivo o inter\u00e9s sexual en lugar de acoso sexual porque malinterpretan las intenciones y las respuestas de las mujeres\u201d, escribe Reinicke.  Tal vez algunos lo hagan, pero otros seguramente ejercen su poder porque, ya sea a trav\u00e9s de la fuerza f\u00edsica o de una mayor seguridad en el lugar de trabajo, creen que se saldr\u00e1n con la suya.  Y algunos hombres no logran ser aliados porque ellos tambi\u00e9n temen la violencia masculina y las represalias. <\/p>\n<p>Una raz\u00f3n por la cual <em>de ni\u00f1os y hombres <\/em>Es un trabajo m\u00e1s fuerte es que reconoce que, en \u00faltima instancia, la ra\u00edz de las ventajas y desventajas de los hombres es, precisamente, eso: f\u00edsico.  La historia de los hombres que se quedan atr\u00e1s se trata, en parte, de revoluciones sociales que significan que las mujeres enfrentan menos barreras y compiten con los hombres en un terreno m\u00e1s parejo.  Pero tambi\u00e9n se trata de los costos y beneficios f\u00edsicos de la testosterona, un producto que era econ\u00f3micamente m\u00e1s valioso en el siglo XX, cuando algunos de los trabajos mejor pagados involucraban trabajo f\u00edsico, de lo que parece ser en el siglo XXI, donde el desarrollo cerebral m\u00e1s lento y una mayor agresi\u00f3n resulta in\u00fatil. <\/p>\n<figure class=\"n-content-image n-content-image--inline p402_hide\" style=\"width: 200px; max-width: 100%;\">\n\t\t\t\t<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/1668841114_173_La-crisis-de-la-masculinidad.jpg\" data-id=\"https:\/\/api.ft.com\/content\/e892be9b-5511-4972-b4b8-2d8f89f8e5bd\" data-image-type=\"image\" data-original-image-width=\"200\" data-original-image-height=\"300\" alt=\"Portada del libro 'Of Boys and Men' de Richard Reeves\"\/><\/p>\n<\/figure>\n<p>Algo que Reeves echa de menos en <em>de ni\u00f1os y hombres<\/em>, sin embargo, es que la victoria de las mujeres en la educaci\u00f3n es en realidad el triunfo del var\u00f3n graduado a partir de entonces.  Si bien es posible que menos hombres lleguen al final del laberinto de la educaci\u00f3n superior, para aquellos que lo hacen, el statu quo econ\u00f3mico y social funciona bastante bien.  El hombre graduado promedio se enfrenta a una competencia sexual significativamente menor, y en el lugar de trabajo a\u00fan puede confiar en que al menos algunas de sus colegas mujeres ser\u00e1n eliminadas de la contienda en puntos cruciales de su vida laboral por el \u201cmeteorito\u201d del parto.  S\u00ed, tienen algo que perder con las actividades pol\u00edticamente perturbadoras de los hombres no graduados, pero no tanto como la mujer promedio. <\/p>\n<p>Como resultado, Reeves exagera los puntos en com\u00fan entre los hombres que han sido &#8220;dejados atr\u00e1s&#8221; y aquellos que contin\u00faan prosperando.  El subtexto del trabajo de Reeves es: por muy pasadas de moda que estas preocupaciones puedan estar en los c\u00edrculos progresistas, si no se abordan, los hombres buscar\u00e1n consuelo en la falsa sabidur\u00eda de los ultraconservadores que prometen desmantelar el progreso logrado por el feminismo y &#8220;restaurar&#8221; a los hombres a su condici\u00f3n adecuada. lugar.  Si los no graduados, una clase que parece cada vez m\u00e1s dominada por los hombres, enfrentan un futuro sombr\u00edo en el lugar de trabajo y fuera de \u00e9l, entonces la \u201ccrisis de la masculinidad\u201d se convertir\u00e1 en una crisis para todos nosotros, tarde o temprano. <\/p>\n<p>De diferentes maneras, Jablonka y Reinicke creen que este problema solo se puede resolver cambiando lo que significa ser un \u201cbuen\u201d hombre por ser un \u201caliado\u201d en la lucha feminista, un oponente al acoso sexual.  Pero la idea que Reeves vislumbra a medias es que realmente lo que los hombres necesitan en un mundo en el que cada vez m\u00e1s terminar\u00e1n haciendo lo que alguna vez se descart\u00f3 como \u201ctrabajo de mujeres\u201d, ya sea como padres que se quedan en casa o en la atenci\u00f3n social, es encontrar un respeto y un sentido de autoestima en ese trabajo que se les negaba cuando reca\u00eda en las mujeres.<\/p>\n<p><a rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/amzn.to\/3UYQP2A\" target=\"_blank\" data-trackable=\"link\"><strong>de ni\u00f1os y hombres<\/strong><\/a><strong>: Por qu\u00e9 el hombre moderno est\u00e1 luchando, por qu\u00e9 es importante y qu\u00e9 hacer al respecto<\/strong> por Richard V. Reeves, <em>Swift Press \u00a3 20, 352 p\u00e1ginas<\/em> <\/p>\n<p><a rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/amzn.to\/3GFG41B\" target=\"_blank\" data-trackable=\"link\"><strong>Una historia de la masculinidad<\/strong><\/a><strong>: Del patriarcado a la justicia de g\u00e9nero<\/strong> por Iv\u00e1n Jablonka, <em>Allen Lane \u00a3 25, 368 p\u00e1ginas<\/em> <\/p>\n<p><a rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/amzn.to\/3V5K4wg\" target=\"_blank\" data-trackable=\"link\"><strong>Hombres despu\u00e9s del #MeToo<\/strong><\/a><strong>: Ser un aliado en la lucha contra el acoso sexual<\/strong> por Kenneth Reinicke, <em>Palgrave Macmillan \u00a3 22,99, 267 p\u00e1ginas<\/em><\/p>\n<p><em>Stephen Bush es columnista y editor asociado de FT.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00danase a nuestro grupo de libros en l\u00ednea en Facebook en <\/em><a rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/www.facebook.com\/groups\/139838140082304\/\" target=\"_blank\" data-trackable=\"link\"><em>FT Libros Caf\u00e9<\/em><\/a><\/p>\n<\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.ft.com\/content\/2122af5e-f094-48e8-a9bc-67ca221fbdf1\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">ttn-es-56<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La multitud en un mitin de campa\u00f1a de mitad de per\u00edodo de Donald Trump en Georgia para el<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":483487,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[732,38601],"class_list":["post-483486","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","tag-crisis","tag-masculinidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/483486","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=483486"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/483486\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/483487"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=483486"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=483486"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=483486"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}