{"id":394773,"date":"2022-09-27T06:03:29","date_gmt":"2022-09-27T06:03:29","guid":{"rendered":"https:\/\/teknomers.com\/es\/slouching-towards-utopia-por-j-bradford-delong-alimentando-el-sueno-global-de-estados-unidos\/"},"modified":"2022-09-27T06:03:31","modified_gmt":"2022-09-27T06:03:31","slug":"slouching-towards-utopia-por-j-bradford-delong-alimentando-el-sueno-global-de-estados-unidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teknomers.com\/es\/slouching-towards-utopia-por-j-bradford-delong-alimentando-el-sueno-global-de-estados-unidos\/","title":{"rendered":"Slouching Towards Utopia por J Bradford DeLong: alimentando el sue\u00f1o global de Estados Unidos"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div data-attribute=\"article-content-body\">\n<p>En 1900 la poblaci\u00f3n mundial ascend\u00eda a 1.650 millones.  Un siglo despu\u00e9s, esa cifra se hab\u00eda cuadruplicado a m\u00e1s de 6.000 millones.  Al mismo tiempo, a pesar de esta aglomeraci\u00f3n sin precedentes de la humanidad, el producto interno bruto per c\u00e1pita aument\u00f3 en t\u00e9rminos reales m\u00e1s de cuatro veces.  Ese enorme aumento del potencial productivo redefini\u00f3 la vida de miles de millones de personas.  Tambi\u00e9n permiti\u00f3 guerras m\u00e1s destructivas que nunca y, m\u00e1s all\u00e1 de las guerras, algo a\u00fan m\u00e1s aterrador: la posibilidad real de la aniquilaci\u00f3n total de la vida humana en el planeta.  Esta dualidad de producci\u00f3n y destrucci\u00f3n otorga al siglo XX la pretensi\u00f3n de ser el m\u00e1s radical en la historia de nuestra especie.<\/p>\n<p>Con <em>Encorv\u00e1ndose hacia la utop\u00eda<\/em>, J Bradford DeLong, profesor de econom\u00eda de Berkeley, ex funcionario del Tesoro de la era Clinton y bloguero de econom\u00eda pionero, prueba su suerte en una gran narrativa del siglo pasado.  Con una franqueza cautivadora, comienza con la pregunta b\u00e1sica de cualquier empresa de este tipo: \u00bfqu\u00e9 modelo, qu\u00e9 marco narrativo elegir?<\/p>\n<p>En <em>los<\/em> <em>Era de los extremos<\/em>, Eric Hobsbawm, el gran historiador marxista, organiz\u00f3 su relato del &#8220;corto&#8221; siglo XX en torno al auge y la ca\u00edda del proyecto sovi\u00e9tico: 1917-1991.  El economista Branko Milanovic, en su trabajo pionero sobre la desigualdad global, ha esbozado una narrativa dominada por la globalizaci\u00f3n, la desglobalizaci\u00f3n y la reglobalizaci\u00f3n desde la d\u00e9cada de 1970 en adelante. <\/p>\n<p>La versi\u00f3n de DeLong del siglo XX es m\u00e1s provinciana que cualquiera de esas.  Se centra en las batallas pol\u00edticas que se desataron en torno al r\u00e9gimen de crecimiento del capitalismo estadounidense moderno y contin\u00faan dando forma al debate pol\u00edtico en los gobiernos y bancos centrales en la actualidad.  Esta es, se podr\u00eda decir, la historia interna posclintoniana del siglo XX.<\/p>\n<p>La historia comienza con un estilo arrollador a fines del siglo XIX, cuando la segunda revoluci\u00f3n industrial cambi\u00f3 el crecimiento global a una nueva velocidad.  En ese momento, la primera revoluci\u00f3n industrial centrada en Gran Breta\u00f1a ten\u00eda un siglo de antig\u00fcedad.  Hab\u00eda cambiado la faz de una peque\u00f1a parte del norte de Europa, pero seg\u00fan los est\u00e1ndares modernos, avanzaba a paso de tortuga.  La fase de crecimiento liderada por los estadounidenses que comenz\u00f3 a fines del siglo XIX fue diferente.  Por primera vez, una fracci\u00f3n importante de la humanidad experiment\u00f3 un crecimiento econ\u00f3mico verdaderamente r\u00e1pido y ese crecimiento se mantuvo y aceler\u00f3 hasta el siglo XX. <\/p>\n<p>Los impulsores de este desarrollo, seg\u00fan DeLong, fueron tres fuerzas: el laboratorio, la corporaci\u00f3n y la globalizaci\u00f3n.  La migraci\u00f3n permiti\u00f3 a decenas de millones elevar su nivel de vida.  La inversi\u00f3n global los puso a trabajar.  Del laboratorio brot\u00f3 la magia de la tecnolog\u00eda moderna.  Sorprendentemente, DeLong no menciona la inmensa movilizaci\u00f3n de materias primas que todo esto permiti\u00f3.  A medida que las econom\u00edas de Europa y Jap\u00f3n desarrollaron sus propios modelos de crecimiento, a medida que se vinculaban colectivamente en gran parte del resto del mundo a trav\u00e9s del comercio, la migraci\u00f3n y los flujos de capital, el conjunto adquiri\u00f3 tal impulso que promet\u00eda dar a la historia una l\u00f3gica determinista dominada por crecimiento econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>Cuando comenz\u00f3 el siglo XX, parec\u00eda que el desarrollo econ\u00f3mico realizar\u00eda la utop\u00eda en el sentido de liberarse de la miseria.  Pero, como reconoce DeLong, el motor de desarrollo liberal era fr\u00e1gil.  De hecho, fue aplastado por el cataclismo de la primera guerra mundial. <\/p>\n<p>Sobre la cuesti\u00f3n de si esa guerra fue en s\u00ed misma el resultado de un desarrollo econ\u00f3mico desigual y combinado, o de la pasi\u00f3n nacionalista y la casualidad, DeLong se equivoca.  En cualquier caso, la guerra puso fin a la primera ola de globalizaci\u00f3n, no solo ralentizando el crecimiento sino abriendo la puerta a la contingencia y la pol\u00edtica.  En lugar de marchar por el camino correcto hacia la abundancia material, la humanidad se encorv\u00f3 hacia la utop\u00eda.<\/p>\n<p>Tal como lo ve DeLong, Friedrich von Hayek y sus seguidores ten\u00edan raz\u00f3n cuando predicaban que el mercado generar\u00eda dinamismo e innovaci\u00f3n, pero ignoraron los problemas de la desigualdad y la inestabilidad capitalista.  Como diagnostic\u00f3 el economista Karl Polanyi, las poblaciones cada vez m\u00e1s privilegiadas no fueron v\u00edctimas pasivas de la historia.  Rechazaron las fuerzas del mercado, exigiendo proteccionismo y bienestar. <\/p>\n<p>El resultado fue un embrollo disfuncional, que John Maynard Keynes trat\u00f3 de resolver.  Alrededor del tr\u00edptico de Hayek, Polanyi y Keynes, DeLong abarca las estaciones familiares de la econom\u00eda pol\u00edtica del Atl\u00e1ntico norte desde 1914 hasta la d\u00e9cada de 2010.<\/p>\n<blockquote class=\"n-content-pullquote n-content-pullquote--no-image\" aria-hidden=\"true\">\n<div class=\"n-content-pullquote__content\">\n<p>El problema clim\u00e1tico se ha convertido en el indicador m\u00e1s inequ\u00edvoco para calibrar el fin de la era de la preponderancia econ\u00f3mica estadounidense.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/blockquote>\n<p>Esta es una historia econ\u00f3mica pol\u00edtica sorprendente.  Por supuesto, los pol\u00edticos individuales, las ideolog\u00edas y las instituciones s\u00ed importan.  Pero en el proceso de narrar los giros y vueltas de la pol\u00edtica econ\u00f3mica, las corporaciones y los laboratorios de investigaci\u00f3n que DeLong celebr\u00f3 en los cap\u00edtulos iniciales desaparecen casi por completo de la vista, hasta que vuelven a rugir abruptamente en su versi\u00f3n triunfalista de la microelectr\u00f3nica. <\/p>\n<p>Al autor le gusta la historia europea y escribe sabiamente sobre la segunda guerra mundial, pero Estados Unidos es claramente el centro de su mundo.  La Gran Depresi\u00f3n, la socialdemocracia de la posguerra, la cuesti\u00f3n racial, la historia de la tecnolog\u00eda, se abordan desde un punto de vista estadounidense.<\/p>\n<p>Una historia mundial centrada en Estados Unidos tiene un comienzo obvio: los a\u00f1os posteriores a la guerra civil de Estados Unidos.  La pregunta m\u00e1s dif\u00edcil es c\u00f3mo deber\u00eda terminar esa historia.  Para DeLong, la larga era de dominio estadounidense concluy\u00f3 en la d\u00e9cada posterior a 2008, un per\u00edodo caracterizado por el estancamiento secular y el ascenso de Donald Trump. <\/p>\n<p>Uno puede ver por qu\u00e9 esta combinaci\u00f3n fue traum\u00e1tica para los veteranos de la administraci\u00f3n Clinton de la d\u00e9cada de 1990.  Pero, como cesura hist\u00f3rica mundial, es algo as\u00ed como un anticl\u00edmax.  \u00bfEl impacto de la derrota de Hillary Clinton en 2016 realmente se equipara a la ca\u00edda de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica o al ascenso de China?  \u00bfO es la relativa banalidad de ese momento, la confirmaci\u00f3n del punto m\u00e1s importante, que a pesar de su monumental obsesi\u00f3n por s\u00ed misma, la narrativa estadounidense est\u00e1 perdiendo su capacidad para organizar nuestra comprensi\u00f3n del mundo?<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00bfestamos convencidos de que as\u00ed es como termina el siglo estadounidense, con un gemido, no con una explosi\u00f3n?  Los \u00faltimos a\u00f1os dif\u00edcilmente sugieren tanto.  Para bien o para mal, la Reserva Federal de EE. UU. sigue siendo el centro del sistema financiero mundial.  El poder militar y la tecnolog\u00eda estadounidenses se extienden por todo el mundo y se est\u00e1n preparando para un choque con China.  Estados Unidos es un importante productor de energ\u00eda y el proveedor de \u00faltimo recurso de gas natural licuado.  Lo que nos lleva a lo que seguramente es el aspecto m\u00e1s desconcertante del libro de DeLong: su incapacidad para abordar la gran movilizaci\u00f3n de recursos no renovables que desde el principio defini\u00f3 e impuls\u00f3 el modelo de crecimiento liderado por Estados Unidos.<\/p>\n<figure class=\"n-content-image n-content-image--inline p402_hide\" style=\"width: 200px;max-width: 100%\">\n<\/figure>\n<p>Si el escape de la restricci\u00f3n maltusiana defini\u00f3 lo radical del siglo XX, ese siglo tambi\u00e9n nos trajo, desde la d\u00e9cada de 1970 en adelante, una certeza naciente de que los l\u00edmites ambientales ciertamente limitar\u00e1n nuestro futuro.  No por casualidad, el ecologismo moderno naci\u00f3 en las d\u00e9cadas de 1960 y 1970 sobre todo en Estados Unidos.  En la d\u00e9cada de 1990, bajo Clinton y su vicepresidente Al Gore, Estados Unidos fue el eje de la pol\u00edtica clim\u00e1tica mundial.  Pero la clase pol\u00edtica estadounidense abandon\u00f3 ese papel de liderazgo y, desde entonces, el problema clim\u00e1tico se ha convertido en el indicador m\u00e1s inequ\u00edvoco para medir el final de la era de la preponderancia econ\u00f3mica estadounidense. <\/p>\n<p>A principios de la d\u00e9cada de 2000, tras la industrializaci\u00f3n y urbanizaci\u00f3n masivas, China super\u00f3 a EE. UU. como el mayor emisor de gases de efecto invernadero.  Hoy, China emite m\u00e1s CO\u2082 que todo el club de pa\u00edses ricos de la OCDE juntos.  En t\u00e9rminos ambientales, el oeste liderado por los estadounidenses ya no controla su propio destino.<\/p>\n<p>De todo esto no hay menci\u00f3n en la historia de DeLong.  El t\u00edtulo en s\u00ed es revelador.  \u00bfEncorvarse hacia la utop\u00eda?  Si la utop\u00eda estuviera en las cartas, \u00bfel encorvamiento ser\u00eda realmente nuestro problema?  La gran preocupaci\u00f3n en este momento es el temor de que el siglo XX nos haya lanzado hacia el desastre colectivo.  Los creyentes en la tecnolog\u00eda insisten en que ese pesimismo es exagerado.  Pero hoy en d\u00eda al menos sienten la necesidad de presentar el caso, de demostrar que para evitar el desastre, la f\u00f3rmula del siglo XX de DeLong (laboratorios, corporaciones, mercados y gobierno inteligente) ser\u00e1 suficiente.  Serenamente imperturbable por tales preocupaciones, <em>Encorv\u00e1ndose hacia la utop\u00eda<\/em> se lee menos como una historia que como una c\u00e1psula del tiempo ricamente adornada, un retroceso nost\u00e1lgico al siglo XX tal como lo imaginamos antes de que comenzara la gran ansiedad.<\/p>\n<p><a rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/amzn.to\/3r9pxKa\" target=\"_blank\" data-trackable=\"link\"><strong>Encorv\u00e1ndose hacia la utop\u00eda<\/strong><\/a><strong>: Una historia econ\u00f3mica del siglo XX<\/strong> por J. Bradford DeLong, <em>Libros b\u00e1sicos \u00a330\/$35, 624 p\u00e1ginas<\/em><\/p>\n<p><em>Adam Tooze ense\u00f1a historia en la Universidad de Columbia.  Es autor de &#8216;Shutdown: How Covid Shook the World&#8217;s Economy&#8217; (2021)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00danase a nuestro grupo de libros en l\u00ednea en Facebook en <\/em><a rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/www.facebook.com\/groups\/139838140082304\/\" target=\"_blank\" data-trackable=\"link\"><em>FT Libros Caf\u00e9<\/em><\/a><\/p>\n<\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.ft.com\/content\/a6b2198f-6c37-43aa-9638-063e4a6ca08c\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">ttn-es-56<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1900 la poblaci\u00f3n mundial ascend\u00eda a 1.650 millones. 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