{"id":389042,"date":"2022-09-23T15:02:38","date_gmt":"2022-09-23T15:02:38","guid":{"rendered":"https:\/\/teknomers.com\/es\/andrew-edmunds-restaurador-1943-2022\/"},"modified":"2022-09-23T15:02:40","modified_gmt":"2022-09-23T15:02:40","slug":"andrew-edmunds-restaurador-1943-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teknomers.com\/es\/andrew-edmunds-restaurador-1943-2022\/","title":{"rendered":"Andrew Edmunds, restaurador, 1943-2022"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div data-attribute=\"article-content-body\">\n<p>Cuando Andrew Edmunds se acerc\u00f3 a su mesa en el restaurante de Londres que lleva su nombre, o en el club privado de miembros de la Academia que se encuentra arriba, era muy probable que estuviera a punto de pagar el &#8220;impuesto de Andrew&#8221;.  \u201cLe encantaba compartir una copa de vino\u201d, dice el escritor de vinos Matthew Jukes, \u201cy tomaba la botella de la mesa y se serv\u00eda una copa\u201d.<\/p>\n<p>A los clientes y miembros rara vez les importaba, no solo porque el afable y gru\u00f1\u00f3n Edmunds era una buena compa\u00f1\u00eda, sino tambi\u00e9n porque la lista de vinos en su establecimiento oscuro e \u00edntimo no ten\u00eda el recargo porcentual masivo preferido por la mayor\u00eda de los restaurantes. <\/p>\n<p>Edmunds, que muri\u00f3 a los 78 a\u00f1os, era m\u00e1s que un restaurador, due\u00f1o de un club, vendedor de imprentas y propietario de los productores de cine y galeristas que alquilaban sus edificios en el centro de Londres: era, por aclamaci\u00f3n de amigos y compa\u00f1eros, la personificaci\u00f3n del antiguo Soho, una vez un barrio louche de encanto empa\u00f1ado y jolgorio nocturno, pero ahora brillante con el brillo de las tarjetas American Express. <\/p>\n<p>Andrew Edmunds naci\u00f3 en Essex en 1943 de una madre profesora de historia y un padre que era director de una empresa de ingenier\u00eda de calefacci\u00f3n.  Estudi\u00f3 zoolog\u00eda en Cambridge, donde incursion\u00f3 en el comercio, desde cucharas de plata hasta grabados y vino.  A finales de la d\u00e9cada de 1970 decidi\u00f3 instalarse en un edificio georgiano, especializ\u00e1ndose en grabados de los siglos XVIII y XIX de artistas como Hogarth, Gillray y Daumier.  Algunos de estos llegaron al piso de arriba, decorando las paredes de color crema sucio de la Academia (que, para ser sincero, me cuenta como miembro).<\/p>\n<p>Se convirti\u00f3 en una figura preeminente en ese mercado, dice Tim Schmelcher, especialista internacional en grabados y m\u00faltiplos de Christie&#8217;s, aunque el mercado ahora est\u00e1 en un declive casi terminal, ya que los gustos se han alejado de las caricaturas que satirizan a Napole\u00f3n y los dandis de la Regencia: &#8220;En el Al final, la \u00fanica persona que realmente hizo eso con gran pasi\u00f3n y conocimiento fue \u00e9l.  .  .  Definitivamente fue un importante defensor y un gran conocedor.  Ser\u00e1 muy dif\u00edcil reemplazarlo\u201d.<\/p>\n<p>Habiendo comprado edificios adyacentes en Lexington Street, instal\u00f3 un bar de vinos al lado de su tienda, reemplazando una guarida de tem\u00e1tica austriaca por el demimonde.  El bar de vinos accidental se convirti\u00f3 en un restaurante accidental y despeg\u00f3, gracias a la habilidad y el ojo experto de Edmunds, justo cuando la cocina se volvi\u00f3 genial.<\/p>\n<p>Primero, estaba la lista de vinos.  A continuaci\u00f3n, su jovialidad como anfitri\u00f3n: una vez desafi\u00f3 a un invitado desprevenido a presionar a un camarero por doble o renunciar a la cuenta (despu\u00e9s se revel\u00f3 que el camarero era un ex miembro de la Legi\u00f3n Extranjera Francesa) entonces, sacando una espada de la nada, cort\u00f3 la tapa de una botella de champ\u00e1n.  Tambi\u00e9n estaban los delicados arreglos florales, que solo Edmunds atend\u00eda, trayendo ramitas de avellano o sauces de su granja de Somerset.<\/p>\n<p>Y luego estaba la comida: inteligente, brit\u00e1nica, sutil, de temporada, evocadora, asequible, seg\u00fan Jukes.  \u201cCada vez que comes un bocado de su comida, te lleva a alguna parte.  Es casi po\u00e9tico en la simplicidad pero tambi\u00e9n en la pureza del sabor y el sabor sublime\u201d.  Puede disfrutar de esp\u00e1rragos y mantequilla caliente, lenguado Dover con vermut o una chuleta de cerdo con achicoria y mostaza.<\/p>\n<p>El otro secreto del \u00e9xito de Andrew Edmunds fue su personal, muchos de los cuales permanecieron durante largos per\u00edodos.  \u201cEs un lugar honesto para trabajar\u201d, \u200b\u200bdice la gerente del restaurante Melissa Baker, quien ha estado all\u00ed desde 1996, \u201cy fue administrado para que todos se ganaran la vida, no con fines de lucro\u201d.  Edmunds emple\u00f3 a actores, artistas, estudiantes;  \u00e9l permaneci\u00f3 leal a ellos y ellos a \u00e9l.  Su esposa y sus tres hijos continuar\u00e1n con el negocio familiar.<\/p>\n<p>No estaba exento de nervios, dice Joy Lo Dico, miembro de la Academia.  &#8220;Ser\u00eda amablemente grosero con las personas que no estaban vestidas de acuerdo con sus est\u00e1ndares, particularmente con los clientes habituales, y luego se sentar\u00eda y cenar\u00eda contigo&#8221;.  El mismo Edmunds a menudo luc\u00eda impecables jeans azules, una camisa por dentro y un chaleco o chaqueta de trabajo francesa.  La Academia, que fue fundada por Auberon Waugh, el hijo mayor de la escritora Evelyn Waugh, ten\u00eda como objetivo &#8220;la cena con un estilo de caja registradora&#8221;, dice Mandana Ruane, ex gerente del club durante mucho tiempo, en contra de la sabidur\u00eda de maximizar las ganancias de la industria de restaurantes.<\/p>\n<p>\u201cNunca dejes pasar la oportunidad de disfrutar de un buen almuerzo con una buena botella de vino, porque nunca sabes si ser\u00e1 el \u00faltimo\u201d, fue la consigna de Edmunds, recuerda el restaurador Russell Norman.  \u201cY nunca lo hizo\u201d. <\/p>\n<\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.ft.com\/content\/44a0c11e-8355-4287-bfd0-fd0b282a68fb\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">ttn-es-56<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando Andrew Edmunds se acerc\u00f3 a su mesa en el restaurante de Londres que lleva su nombre, o<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":389043,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[10394,111373,66160],"class_list":["post-389042","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","tag-andrew","tag-edmunds","tag-restaurador"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/389042","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=389042"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/389042\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/389043"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=389042"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=389042"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=389042"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}