{"id":337675,"date":"2022-08-24T13:50:25","date_gmt":"2022-08-24T13:50:25","guid":{"rendered":"https:\/\/teknomers.com\/es\/corriendo-contra-los-gritos-en-la-noche\/"},"modified":"2022-08-24T13:50:27","modified_gmt":"2022-08-24T13:50:27","slug":"corriendo-contra-los-gritos-en-la-noche","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teknomers.com\/es\/corriendo-contra-los-gritos-en-la-noche\/","title":{"rendered":"Corriendo contra los gritos en la noche"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p>    Polina y Maryna Borejko vuelven a entrar resignadas en su edificio de apartamentos.  Las sirenas antia\u00e9reas acaban de sonar aullando en la ciudad de Kryvy Rih, en el sur de Ucrania.  Madre e hija estaban afuera, con sus camisetas amarillas de entrenamiento, sus calzas de gimnasia y sus zapatillas deportivas.  Listo para correr.  Pero ahora han tenido que posponer su carrera matutina.  Polina (59) y su hija Maryna (31) no se arriesgan.  Junto a su pista de atletismo hay un edificio escolar.  Las escuelas parecen ser un objeto popular de las fuerzas armadas rusas.<\/p>\n<p>Su carrera matutina, seis d\u00edas a la semana, van a la iglesia los domingos, marca el comienzo de un d\u00eda en el que intentan llevar una vida normal mientras la guerra se apodera de Ucrania.  Polina y Maryna no est\u00e1n en peligro constante.  Kryvy Rih est\u00e1 a cincuenta kil\u00f3metros del frente, fuera del alcance de la artiller\u00eda rusa.  \u201cLa ciudad es relativamente segura\u201d, dice Maryna, esperando en la cocina.  Ha habido uno o dos ataques con cohetes desde que vivimos aqu\u00ed. <\/p>\n<p>Cuando suena la sirena antia\u00e9rea, a veces se refugian en el pasillo.  En la casa, ese es el lugar m\u00e1s seguro para quedarse, al igual que el ba\u00f1o.  La regla general es que debes estar detr\u00e1s de al menos dos paredes en casa, la pared exterior y una pared interior.<\/p>\n<p>Al cabo de media hora vuelve a sonar la sirena antia\u00e9rea por la ciudad, la se\u00f1al es clara.  Inmediatamente Polina y Maryna salen a la calle, se cruzan con dos mujeres mayores que les desean buena suerte todos los d\u00edas.  Cinco minutos m\u00e1s tarde est\u00e1n en el inicio de su recorrido, un sendero para caminar a lo largo de un campo de f\u00fatbol de arena y piedras, el edificio de la escuela y el equipo de gimnasia.  Polina enciende su aplicaci\u00f3n Strava.  La m\u00e1s r\u00e1pida Maryna no la espera y arranca de inmediato.  Pronto est\u00e1 media vuelta por delante, a mitad de camino alcanza a su madre. <\/p>\n<h2 class=\"gn4-crosshead\">No a un psic\u00f3logo<\/h2>\n<p>Eso fue diferente la primera vez que corri\u00f3.  Luego se quedaron juntos.  Esa primera vez fue el 22 de marzo, despu\u00e9s de que Polina hubiera llegado a Kryvy Rih dos d\u00edas antes despu\u00e9s de su vuelo el 2 de marzo desde la sitiada Mariupol, la ciudad en ruinas que ha estado en manos rusas durante meses.  Polina huy\u00f3 de Kharkov debido a los bombardeos rusos que la ciudad tiene que soportar todos los d\u00edas.  Se mudaron juntos a un piso de un antiguo compa\u00f1ero de clase de Maryna.  La primera noche, Maryna se despert\u00f3 sobresaltada.<\/p>\n<p>Su madre grit\u00f3.  Ella no se dio cuenta y sigui\u00f3 durmiendo.  Al d\u00eda siguiente no recordaba ninguno de sus gritos.  Maryna hizo una conexi\u00f3n con los eventos en Mariupol.  Su madre no ve\u00eda el sentido de ir al psic\u00f3logo.  Ella pens\u00f3 que nada estaba mal.  Maryna no quer\u00eda presionarla.  &#8220;Como no nos hab\u00edamos visto en mucho tiempo, ella quer\u00eda estar conmigo&#8221;.  As\u00ed que Maryna, ella misma con inclinaciones atl\u00e9ticas, decidi\u00f3 salir a correr con su madre. <\/p>\n<p>Result\u00f3 ser la medicina para despejar la cabeza de Polina.  \u201cCorrer me libera de pensamientos pesados.  Me siento incre\u00edble&#8221;.  Ya no grita por la noche.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de tu carrera de esta ma\u00f1ana, es hora de estiramientos, abdominales y planchas.  Con diligencia, Polina escucha a su hija en busca de consejo.  &#8220;Ella es mi entrenadora personal&#8221;.  Perdi\u00f3 diez libras desde que comenz\u00f3 a correr.  Publica fotos de carreras en su cuenta de Instagram boreiko_polina.  As\u00ed es como se mantiene en contacto con amigos refugiados.  Se apoyan mutuamente a trav\u00e9s de mensajes. <\/p>\n<p>Sudorosos, caminan de regreso despu\u00e9s de 45 minutos y toman las escaleras a su casa en diez pisos en lugar del elevador para el postre.  En su habitaci\u00f3n, la cama de Polina est\u00e1 atascada entre cajas, armarios y la pared.  Adem\u00e1s, una bolsa con documentos y algo de ropa por si tiene que huir de forma imprevista.  Despu\u00e9s de ducharse y cambiarse de ropa, comienza su trabajo voluntario.  En un escritorio, ata hilos verdes que los soldados pueden ponerse sobre sus cabezas como capuchas de camuflaje.<\/p>\n<h2 class=\"gn4-crosshead\">libros volcados<\/h2>\n<p>Maryna trabaja en su sof\u00e1 cama con su computadora port\u00e1til en el regazo.  Hace marketing para una empresa, por la que recibe 7.000 hryvnia (192 euros) al mes.  En un armario ha dado la vuelta a los libros de escritores rusos, de modo que no puede ver el t\u00edtulo y el autor. <\/p>\n<p>Los dos viven de los ingresos, ahorros y 4000 hryvnia de Maryna que reciben cada mes del hijo\/hermano que est\u00e1 en el ej\u00e9rcito.  Como personas desplazadas, reciben 2.000 hryvnia por persona por mes del gobierno ucraniano y pueden usar el transporte p\u00fablico en Kryvy Rih de forma gratuita.  En la cocina, la despensa est\u00e1 llena de trigo sarraceno, espaguetis y carne enlatada de paquetes de ayuda del gobierno ucraniano.  En los primeros tres meses, ambos recibieron 2.200 hryvnia de las Naciones Unidas.<\/p>\n<p>Madre e hija tratan de reducir al m\u00e1ximo sus gastos.  \u201cNunca se sabe si de repente necesitamos dinero extra\u201d, explica Polina.  Para que no vayan a la cafeter\u00eda o al restaurante.  Ya no compran pescado, vino, ternera y cerdo ni helados.  Consiguen ropa de vecinos u otros.  Polina lleva puesto el de su hija.  Cuando lleg\u00f3 a Kryvy Rih, solo ten\u00eda ropa de invierno.  El piso es gratis, pero pagan el gas, el agua y la luz.  Cuando Polina va al mercado alrededor del mediod\u00eda, pregunta los precios en cada puesto.  En junio la inflaci\u00f3n hab\u00eda subido a 21,5 por ciento en comparaci\u00f3n con el a\u00f1o anterior.  Cuando comenz\u00f3 la guerra, Polina pag\u00f3 13 hryvnia por una barra de pan, ahora 15,50 hryvnia.  Maryna elige una marca m\u00e1s barata cuando compra gel de ducha, champ\u00fa y crema facial.<\/p>\n<p>Las dos mujeres se dan cuenta de que nada va a volver a la normalidad en sus vidas y enfatizan que deben mantenerse positivas.  Sobre todo porque nadie sabe cu\u00e1nto durar\u00e1 la guerra.  \u201cHay gente que lo tiene peor\u201d.<\/p>\n<p>Una semana despu\u00e9s, Maryna env\u00eda un mensaje de texto diciendo que regresar\u00e1 a Kharkov para arreglar algunos negocios.  Su madre se queda preocupada en Kryvy Rih.  Teme que un misil ruso mate a su hija.  Polina sigue corriendo, escribe Maryna.  Sigue de cerca el rendimiento de su madre en Strava.  &#8220;Ella no debe quedarse atr\u00e1s&#8221;.  <\/p>\n<p>Ella misma corre de tres a cuatro veces por semana en Kharkiv, escribe.  &#8220;No siempre te sientes seguro aqu\u00ed en las calles&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"lees-ook__content\"><\/p>\n<p>\t\tLeer tambi\u00e9n <strong>este informe sobre los voluntarios ucranianos<\/strong><br \/>\n<\/span><\/p>\n<aside>\n<h2 class=\"gn4-blockhead\">libro de limpieza<br \/>\n<\/h2>\n<p>1.000 grivnas = 27,30 \u20ac<\/p>\n<p><strong>Ingreso<\/strong><\/p>\n<p>Salario Maryna por mes: 7,000 hryvnia <\/p>\n<p>Donaci\u00f3n hermano\/hijo: 4.000 hryvnia al mes<\/p>\n<p>Subsidio del gobierno de Ucrania: 2000 hryvnia por persona<\/p>\n<p><strong>Gastos<\/strong><\/p>\n<p>Gas, agua, electricidad: 3000 hryvnia (invierno), 1000 hryvnia (verano)<\/p>\n<p>Wifi en casa: 130 hryvnia por mes<\/p>\n<p>Tel\u00e9fono Polina: 95 hryvnia por mes<\/p>\n<p>Tel\u00e9fono Maryna: 75 hryvnia por mes<\/p>\n<p>Alquiler piso: gratis<\/p>\n<p>Comestibles por mes: 1.300 hryvnia<\/p>\n<\/aside><\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.nrc.nl\/nieuws\/2022\/08\/24\/hardlopen-tegen-het-schreeuwen-in-de-nacht-a4139763\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">ttn-es-33<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Polina y Maryna Borejko vuelven a entrar resignadas en su edificio de apartamentos. 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