{"id":303609,"date":"2022-08-04T21:54:16","date_gmt":"2022-08-04T21:54:16","guid":{"rendered":"https:\/\/teknomers.com\/es\/en-tanzania-los-maasai-son-desalojados-a-la-fuerza-para-dar-paso-a-lujosas-partidas-de-caza-de-trofeos\/"},"modified":"2022-08-04T21:54:17","modified_gmt":"2022-08-04T21:54:17","slug":"en-tanzania-los-maasai-son-desalojados-a-la-fuerza-para-dar-paso-a-lujosas-partidas-de-caza-de-trofeos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teknomers.com\/es\/en-tanzania-los-maasai-son-desalojados-a-la-fuerza-para-dar-paso-a-lujosas-partidas-de-caza-de-trofeos\/","title":{"rendered":"En Tanzania, los maasai son desalojados a la fuerza para dar paso a lujosas partidas de caza de trofeos"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div id=\"\">\n<figure class=\"artstyle__figure  artstyle__figure-landscape\" data-element-id=\"063f2976-2173-4016-b603-4e4ab555f795\">\n<p><figcaption class=\"artstyle__figcaption\"><cite class=\"artstyle__figcaption__caption\">La madre Karembe va con sus dos hijas a buscar agua cerca de la aldea masai keniata de Ololaimutiek.  Muchos Masai de Tanzania han huido a trav\u00e9s de la frontera.<\/cite><span class=\"artstyle__figcaption__credit\">Estatua Luis Tato para el Volkskrant<\/span><\/figcaption><\/p>\n<\/figure>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"77bf-48c2-af40-3804-a94a-dfd3-8fc8-5941\">\n<p>      Es la hora pico para Juma Olesampuerap, el \u00fanico m\u00e9dico de turno en la peque\u00f1a cl\u00ednica Enkitoria en las afueras del pueblo masai keniano de Ololaimutiek.  Decenas de personas esperan afuera por ayuda.  La mayor\u00eda son mujeres, el suave tintineo de sus coloridas joyas de cuentas y discos de espejos atraviesa la peque\u00f1a enfermer\u00eda a trav\u00e9s de una puerta abierta.\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"c370-901e-16df-ad79-b28f-b431-203c-d09f\">\n<p>      Olesampuerap examina la herida de bala de Partalala, un joven vestido con una sudadera con capucha gris y una tela shuka a cuadros rojos y negros.  Tiene un gran agujero en la pierna, el blanco del hueso es visible.  \u201cQu\u00e9 verg\u00fcenza el gobierno de Tanzania\u201d, murmura Olesampuerap mientras venda la pierna del ni\u00f1o.  &#8220;Sin consultar, disparan a su propia gente&#8221;.  El rostro de Partalala se retuerce de dolor.\n    <\/p>\n<h3 class=\"artstyle__title \" data-element-id=\"f352-5e6c-0299-aeba-a82f-d988-1e95-184c\">\n<p>      Un nuevo parque de vida salvaje<br \/>\n    <\/h3>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"7332-1aa4-124a-6c49-6642-d799-a2a1-1724\">\n<p>      El 9 de junio, el d\u00eda antes de que le dispararan a Partalala, tres oficiales aparecieron en Ololosokwan, un pueblo en Loliondo.  Quer\u00edan clavar un poste de concreto en el suelo para indicar d\u00f3nde se construir\u00e1 pronto un nuevo parque de vida silvestre.\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"763b-e167-f84f-a84e-5c24-5078-6682-e804\">\n<p>      La licencia de caza del parque, que abarca unos 1.500 kil\u00f3metros cuadrados<b> <\/b>crecer\u00e1 es propiedad de Otterlo Business Corporation (OBC) de los Emiratos \u00c1rabes Unidos (EAU).  Seg\u00fan un informe de la ONU de 2019, OBC es &#8220;una empresa de yates de lujo&#8221;, a la que se le otorg\u00f3 una licencia de caza en Tanzania ya en 1992, &#8220;lo que permite a la familia real de los Emiratos \u00c1rabes Unidos organizar viajes privados en yate&#8221;.  Aunque la caza se caza principalmente en el sur de \u00c1frica, la caza de trofeos tampoco est\u00e1 prohibida en Tanzania.\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"e55a-0ffe-d0d6-d49b-4554-412b-8528-bc83\">\n<p>      Pero seg\u00fan los tratados internacionales firmados por Tanzania, los Masai, una naci\u00f3n de pastores n\u00f3madas, deben dar permiso por adelantado para usar su h\u00e1bitat tradicional.  &#8220;La expulsi\u00f3n de los maasai sin aprobaci\u00f3n previa es una violaci\u00f3n de los derechos humanos&#8221;, dijo Balakrishnan Rajagopal, relator especial de la ONU.  &#8220;El desalojo en nombre de la conservaci\u00f3n, el turismo de safari y la caza de trofeos pone en peligro la supervivencia f\u00edsica y cultural de los maasai&#8221;.\n    <\/p>\n<figure class=\"artstyle__figure  artstyle__figure-landscape\" data-element-id=\"597ee6f9-23d4-4434-9c4d-504e70515b53\">\n<p>      <img decoding=\"async\" class=\"artstyle__image\" data-credit=\"Beeld Luis Tato voor de Volkskrant\" data-original=\"https:\/\/images0.persgroep.net\/rcs\/HoZMPQRoCjeWpCHaDucBLBSpFag\/diocontent\/219191355\/_fitwidth\/1240?appId=93a17a8fd81db0de025c8abd1cca1279&amp;quality=0.9\" data-title=\" De arts Juma Olesampuerap verbindt het been van Partalala, de Masai die een schotwond opliep toen Tanzaniaanse agenten begin juni zijn dorp binnenvielen.\" data-height=\"509\" data-width=\"763\" height=\"509\" width=\"763\" alt=\"  El doctor Juma Olesampuerap venda la pierna de Partalala, el masai que sufri\u00f3 una herida de bala cuando los oficiales tanzanos allanaron su aldea a principios de junio.  Estatua Luis Tato para el Volkskrant\" src=\"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/1659650055_772_En-Tanzania-los-maasai-son-desalojados-a-la-fuerza-para.8.jpeg\" loading=\"lazy\" \/><\/p>\n<p><figcaption class=\"artstyle__figcaption\"><cite class=\"artstyle__figcaption__caption\">  El doctor Juma Olesampuerap venda la pierna de Partalala, el masai que sufri\u00f3 una herida de bala cuando los oficiales tanzanos allanaron su aldea a principios de junio.<\/cite><span class=\"artstyle__figcaption__credit\">Estatua Luis Tato para el Volkskrant<\/span><\/figcaption><\/p>\n<\/figure>\n<h3 class=\"artstyle__title \" data-element-id=\"e919-b817-baae-531f-8c44-88cc-258f-d4d6\">\n<p>      batallas<br \/>\n    <\/h3>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"6c07-06c3-bf19-eaa0-2634-d472-f017-2563\">\n<p>      Entonces, cuando la polic\u00eda quiso demarcar el \u00e1rea el 9 de junio, los Masai dijeron que esto deber\u00eda discutirse primero con los ancianos tribales del \u00e1rea.  Cuando los l\u00edderes se reunieron en Ololosokwan al d\u00eda siguiente, fueron sorprendidos por la visita de una gran fuerza policial.  Seg\u00fan los Masai, los oficiales inmediatamente comenzaron a disparar y lanzar botes de gas lacrim\u00f3geno.  M\u00e1s de 30 personas resultaron heridas, dijo Maasai.\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"72b0-2c45-5017-50f5-e5d2-ea7e-6723-b451\">\n<p>      El primer ministro de Tanzania, Kassim Majaliwa, llama &#8220;enga\u00f1osos&#8221; a los videos sangrientos que han estado circulando en las redes sociales desde entonces.  Las autoridades dicen que no se reportaron heridos en el conflicto.  Solo un oficial muri\u00f3, dicen, que fue alcanzado en el ojo por una flecha disparada por los Masai.  Por lo tanto, 27 Maasai han sido arrestados, acusados \u200b\u200bde asesinato.\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"9299-42c6-562e-0344-524c-897f-a780-dc4a\">\n<p>      &#8216;M\u00e1s all\u00e1 est\u00e1 Tanzania&#8217;, dice el lesionado Partalala cuando el doctor Olesampuerap le acaba la pierna.  Se\u00f1ala a trav\u00e9s de la peque\u00f1a ventana en las paredes amarillas de la habitaci\u00f3n las colinas ondulantes a unas 15 millas de distancia.  \u00c9l y &#8220;miles m\u00e1s&#8221; se trasladaron por esos cerros despu\u00e9s del ataque policial, dice.\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"ed32-5bc6-9b10-eccf-8c86-c853-d078-384b\">\n<p>      Partalala no puede recordar nada de ese viaje: perdi\u00f3 el conocimiento despu\u00e9s de recibir un golpe en la pierna, la bala lo atraves\u00f3.  Sus compatriotas no se atrevieron a llevarlo a un hospital de Tanzania, porque &#8216;est\u00e1n dirigidos por el mismo gobierno que el que nos dispar\u00f3&#8217;.  Se despert\u00f3 en Kenia.\n    <\/p>\n<h3 class=\"artstyle__title \" data-element-id=\"292b-669e-45e8-7b03-5efa-d3fb-d30d-dd74\">\n<p>      &#8216;Nuevo tipo de colonialismo&#8217;<br \/>\n    <\/h3>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"a1e2-b957-4132-fec5-a78f-d4eb-dff0-0d25\">\n<p>      Muchos lugares de \u00c1frica utilizan un modelo de conservaci\u00f3n que los activistas llaman &#8216;conservaci\u00f3n de fortaleza&#8217;.  Este modelo, que se remonta a la \u00e9poca colonial, trata de mantener a los habitantes originales fuera de las \u00e1reas naturales tanto como sea posible, en nombre de la conservaci\u00f3n de la naturaleza.  Sin embargo, cada vez m\u00e1s, la poblaci\u00f3n original est\u00e1 luchando por su propia gesti\u00f3n y protecci\u00f3n de los parques nacionales donde a menudo han vivido durante cientos de a\u00f1os.\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"081b-e14e-caa8-e4ef-03b1-9fc6-ddef-ff28\">\n<p>      &#8220;Si el gobierno hace negocios con inversionistas extranjeros y no coopera con las personas que ya viven en las \u00e1reas, es un nuevo tipo de colonialismo&#8221;, dice un l\u00edder masai de Tanzania que desea permanecer en el anonimato por temor a las repercusiones.\n    <\/p>\n<figure class=\"artstyle__figure  artstyle__figure-landscape\" data-element-id=\"0533fa64-a292-4b66-9657-7b009eea923e\">\n<p>      <img decoding=\"async\" class=\"artstyle__image\" data-credit=\"Beeld Luis Tato voor de Volkskrant\" data-original=\"https:\/\/images0.persgroep.net\/rcs\/Ox6H4lOk8961U0wCgEavgahKKKc\/diocontent\/219191333\/_fitwidth\/1240?appId=93a17a8fd81db0de025c8abd1cca1279&amp;quality=0.9\" data-title=\"Karembe (rechts) met haar twee dochters Naitayuang (links) en Noor\u00d5mirisho.\" data-height=\"509\" data-width=\"763\" height=\"509\" width=\"763\" alt=\"Karembe (derecha) con sus dos hijas Naitayuang (izquierda) y Noor\u00d5mirisho.  Estatua Luis Tato para el Volkskrant\" src=\"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/1659650056_737_En-Tanzania-los-maasai-son-desalojados-a-la-fuerza-para.8.jpeg\" loading=\"lazy\" \/><\/p>\n<p><figcaption class=\"artstyle__figcaption\"><cite class=\"artstyle__figcaption__caption\">Karembe (derecha) con sus dos hijas Naitayuang (izquierda) y Noor\u00d5mirisho.<\/cite><span class=\"artstyle__figcaption__credit\">Estatua Luis Tato para el Volkskrant<\/span><\/figcaption><\/p>\n<\/figure>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"40f3-5463-5ad2-92cc-69bd-e5c3-17e4-78b0\">\n<p>      Adem\u00e1s, las &#8216;reubicaciones&#8217; maasai no son nuevas, dice.  Seg\u00fan \u00e9l, la poblaci\u00f3n ha sido intimidada durante d\u00e9cadas.  \u201cEl gobierno viene regularmente a las aldeas masai para decir que necesita tierras para parques de vida silvestre o f\u00e1bricas.  No tenemos nada que decir al respecto.\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"8d19-0cf1-764e-9500-cfe4-97fa-c3e2-4d42\">\n<p>      El gobierno nacional del presidente Hassan no tiene en cuenta en sus decisiones los deseos de las autoridades locales y regionales en las que est\u00e1n representados los masai.  \u201cLos maasai han sido el alma de esta zona durante siglos\u201d, dijo el l\u00edder masai.  &#8216;\u00bfC\u00f3mo puedes arrebat\u00e1rtelo?  Entonces obtienes una tierra vac\u00eda y marchita, sin vida.&#8217;\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"7685-ef80-1c9f-917f-56ed-d4df-b46c-6696\">\n<p>      Abogados, activistas y grupos de derechos humanos ahora tambi\u00e9n est\u00e1n haciendo sonar la alarma.  M\u00e1s de 70 mil pastores semin\u00f3madas que viven en el norte de Tanzania, Loliondo, se ven obligados a dejar paso a los cotos de caza privados de los \u00e1rabes, dicen.\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"2670-53cf-05d5-fda8-b6d3-e3e1-00ff-750f\">\n<p>      El gobierno de Tanzania niega cualquier deportaci\u00f3n, pero no permite que investigadores independientes o periodistas entren en Loliondo.  La intenci\u00f3n es que los observadores de derechos humanos de la ONU visiten Tanzania, pero a\u00fan no est\u00e1 claro cu\u00e1ndo ser\u00e1n bienvenidos.  Los observadores tambi\u00e9n visitar\u00e1n Ngorongoro, otra \u00e1rea en el norte de Tanzania donde los Masai est\u00e1n siendo desplazados.  Seg\u00fan la ONU, 165.000 masai se han visto afectados por los planes de reubicaci\u00f3n en las dos \u00e1reas; en total, unos 40.000 masai viven en Tanzania.\n    <\/p>\n<h3 class=\"artstyle__title \" data-element-id=\"7bef-9987-19fc-1486-912c-1931-825c-61f2\">\n<p>      Preocupaciones sobre los derechos humanos<br \/>\n    <\/h3>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"eece-77fa-3d5e-757e-22b9-3a9e-fec2-e99e\">\n<p>      Los derechos humanos en Tanzania se han visto sometidos a una presi\u00f3n cada vez mayor en los \u00faltimos a\u00f1os.  El presidente Magufuli, quien dirigi\u00f3 el pa\u00eds de \u00c1frica Oriental desde 2015 hasta su muerte en 2021 y quien fue apodado el &#8220;Bulldozer&#8221;, silenci\u00f3 a los miembros de la oposici\u00f3n y a los medios de comunicaci\u00f3n disgustados, deteniendo los programas de VIH.  En 2018, el Banco Mundial cancel\u00f3 otro pr\u00e9stamo de EUR 265 millones a Tanzania en medio de preocupaciones sobre las pol\u00edticas gubernamentales que impiden que las ni\u00f1as embarazadas sean admitidas en las escuelas.\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"c9ed-0932-dbe0-b3b3-17b8-719b-c140-bfcb\">\n<p>      Cuando Magufuli falleci\u00f3 repentinamente en marzo de 2021, el exvicepresidente Samia Suluhu Hassan lo reemplaz\u00f3.  Desde su nombramiento, se han fortalecido los lazos entre Tanzania y los Emiratos \u00c1rabes Unidos.  Durante una visita de Hassan a Dub\u00e1i en febrero, se revel\u00f3 que los Emiratos \u00c1rabes Unidos invertir\u00e1n m\u00e1s de 7\u00a0000 millones de euros en Tanzania durante los pr\u00f3ximos cuatro a\u00f1os.  Seg\u00fan los activistas, ese acuerdo no puede desligarse de lo que ahora ocurre en Loliondo.\n    <\/p>\n<figure class=\"artstyle__figure \" data-element-id=\"52b594e3-2640-4b0b-a38c-16219f08f21a\">\n<p>      <img decoding=\"async\" class=\"artstyle__image\" data-credit=\"Beeld \" data-original=\"https:\/\/images0.persgroep.net\/rcs\/XtdIJ_moWRtBKKlw5YT7NCRHsV8\/diocontent\/219697609\/_fitwidth\/1240?appId=93a17a8fd81db0de025c8abd1cca1279&amp;quality=0.9\" data-title=\"null\" data-height=\"1442\" data-width=\"763\" height=\"1442\" width=\"763\" alt=\"Imagen nula \" src=\"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/1659650056_632_En-Tanzania-los-maasai-son-desalojados-a-la-fuerza-para.8.jpeg\" loading=\"lazy\" \/><\/p>\n<\/figure>\n<h3 class=\"artstyle__title \" data-element-id=\"255a-eea9-bb09-f3f4-e800-e90a-923d-a09c\">\n<p>      &#8216;Lo estamos pasando mal&#8217;<br \/>\n    <\/h3>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"56d9-2e66-aa1a-1cba-dfe9-8bba-5105-142c\">\n<p>      Para los Masai que viven en el lado keniano de la frontera, aceptar a los tanzianos es una cuesti\u00f3n de rutina.  Los masai de Tanzania tambi\u00e9n se han alojado recientemente en un asentamiento masai en las afueras de Ololaimutiek.  &#8220;Vinieron varias familias&#8221;, dice el anciano tribal Ole Ndaika, &#8220;contaron historias terribles&#8221;.  Debajo de su gorra de los Yankees de Nueva York, sus ojos llorosos miran el suelo seco.  &#8220;No tienen que preguntar si pueden quedarse aqu\u00ed&#8221;, dice.  &#8220;Estos son nuestros hermanos y hermanas, y est\u00e1n en problemas&#8221;.\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"8d11-bb74-503e-2b18-f51e-2e7b-3cb3-720c\">\n<p>      En su casa hace calor y est\u00e1 sofocante, est\u00e1 repleta de ni\u00f1os.  Ole Ndaika, que vive aqu\u00ed con sus dos esposas y seis hijos, acoge aqu\u00ed a dos mujeres tanzanianas y sus hijos.  &#8220;Lo estamos pasando mal&#8221;, dice el anciano.  &#8220;No hay suficiente espacio y comida&#8221;.  No reciben apoyo del gobierno de Kenia.  Ole Ndaika se\u00f1ala una peque\u00f1a cama de caja.  &#8220;Solo tenemos tres camitas para quince personas&#8221;, dice, &#8220;los ni\u00f1os duermen en el suelo&#8221;.\n    <\/p>\n<figure class=\"artstyle__figure  artstyle__figure-landscape\" data-element-id=\"942a5f32-027d-4fc5-ae56-1dfff1d059f1\">\n<p>      <img decoding=\"async\" class=\"artstyle__image\" data-credit=\"Beeld Luis Tato voor de Volkskrant\" data-original=\"https:\/\/images0.persgroep.net\/rcs\/xLN9dXGHsX3OOeS7dYTComd5q4w\/diocontent\/219191341\/_fitwidth\/1240?appId=93a17a8fd81db0de025c8abd1cca1279&amp;quality=0.9\" data-title=\"Stamoudste Ole Ndaika Maasai en de uit Tanzania gevluchte Kiramatisho.\" data-height=\"509\" data-width=\"763\" height=\"509\" width=\"763\" alt=\"El anciano de la tribu Ole Ndaika Maasai y Kiramatisho que huyeron de Tanzania.  Estatua Luis Tato para el Volkskrant\" src=\"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/1659650056_603_En-Tanzania-los-maasai-son-desalojados-a-la-fuerza-para.8.jpeg\" loading=\"lazy\" \/><\/p>\n<p><figcaption class=\"artstyle__figcaption\"><cite class=\"artstyle__figcaption__caption\">El anciano de la tribu Ole Ndaika Maasai y Kiramatisho que huyeron de Tanzania.<\/cite><span class=\"artstyle__figcaption__credit\">Estatua Luis Tato para el Volkskrant<\/span><\/figcaption><\/p>\n<\/figure>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"4424-bf83-b708-c73c-2bbd-3a10-90aa-3ea8\">\n<p>      Kiramatisho est\u00e1 sentada en uno de los colchones maltrechos, amamantando a su beb\u00e9.  &#8220;Su hijo naci\u00f3 mientras ella hu\u00eda a Kenia&#8221;, dice Ole Ndaika con tristeza, &#8220;en el monte&#8221;.  Pocas horas despu\u00e9s del nacimiento del hijo de Kiramatisho, su marido tuvo que volver a las vacas, su posesi\u00f3n m\u00e1s importante.  La mujer de 25 a\u00f1os est\u00e1 preocupada;  ella no ha hablado con su esposo en semanas.  &#8220;Tengo miedo de que lo arresten, lo golpeen o le disparen&#8221;, dice ella.\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"c591-a13d-2f2f-4091-cf72-a33f-9460-5a2a\">\n<p>      Aunque el esposo de Kiramatisho probablemente todav\u00eda est\u00e9 escondido en la espesa maleza con sus vacas, muchos masai con ganado y todos estaban cruzando la frontera, not\u00f3 el doctor Olesampuerap.  Teme los conflictos \u00e9tnicos por la tierra y la comida entre los masai de Kenia y Tanzania.  &#8216;Ahora hay vacas por todas partes&#8217;, dice el doctor, &#8216;pero no hay pasto y no llueve.  Esta es una situaci\u00f3n insostenible.  La gente morir\u00e1, muchos ni\u00f1os ya est\u00e1n desnutridos.&#8217;\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"2a53-3e76-7168-014c-c2f9-e434-ad7d-a94e\">\n<p>      Terminada la hora de consulta de la cl\u00ednica Enkitoria, el Dr. Olesampuerap se sienta en una silla de escritorio de polipiel.  Cuanto m\u00e1s habla sobre los eventos de sus compa\u00f1eros masai, m\u00e1s se enoja.  &#8216;Desde tiempos inmemoriales hemos vivido en armon\u00eda con la naturaleza&#8217;, exclama.  &#8220;No cazamos animales, ni siquiera comemos su carne&#8221;.  Es gracias a los Masai que todav\u00eda hay animales salvajes en Loliondo, dice.  \u2014\u00bfY ahora le disparan a la gente para que los \u00e1rabes puedan dispararle a los animales?  No imaginable.&#8217;\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"5fff-9804-2605-2dae-d39c-4002-d3d7-edc2\">\n<p>      Durante la diatriba del doctor, Partalala todav\u00eda mira las colinas en el horizonte.  &#8220;No es solo mi cuerpo el que sufre&#8221;, dice un momento despu\u00e9s, agarr\u00e1ndose la pierna lesionada.  \u201cTodo mi sustento y mi familia est\u00e1n en peligro.  No s\u00e9 d\u00f3nde est\u00e1n mis hijos, mis vacas no tienen d\u00f3nde pastar aqu\u00ed.  La polic\u00eda ocupa la tierra que heredamos de nuestros antepasados.  Si no recuperamos eso, nos extinguiremos.\n    <\/p>\n<aside class=\"artstyle__editorial-tips \" data-element-id=\"article-element-editorialtips\">\n<h3 class=\"editorial-tips__title\">Leer tambi\u00e9n<\/h3>\n<\/aside>\n<\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.volkskrant.nl\/nieuws-achtergrond\/in-tanzania-worden-masai-met-geweld-verjaagd-van-hun-land-om-plaats-te-maken-voor-luxe-trofeejachtpartijen~bdf07d67\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">ttn-es-23<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La madre Karembe va con sus dos hijas a buscar agua cerca de la aldea masai keniata de<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":303610,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[4849,3111,35475,350,36,39915,79793,18,65227,2118,1932,79794,28406],"class_list":["post-303609","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","tag-caza","tag-dar","tag-desalojados","tag-fuerza","tag-los","tag-lujosas","tag-maasai","tag-para","tag-partidas","tag-paso","tag-son","tag-tanzania","tag-trofeos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/303609","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=303609"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/303609\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/303610"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=303609"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=303609"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=303609"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}