{"id":298620,"date":"2022-08-02T10:01:26","date_gmt":"2022-08-02T10:01:26","guid":{"rendered":"https:\/\/teknomers.com\/es\/cuando-tocaban-los-rolling-stones-siempre-habia-estado-de-emergencia\/"},"modified":"2022-08-02T10:01:27","modified_gmt":"2022-08-02T10:01:27","slug":"cuando-tocaban-los-rolling-stones-siempre-habia-estado-de-emergencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teknomers.com\/es\/cuando-tocaban-los-rolling-stones-siempre-habia-estado-de-emergencia\/","title":{"rendered":"Cuando tocaban los Rolling Stones, siempre hab\u00eda estado de emergencia"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div data-token=\"57760508100c7a8505f47602\" data-context=\"true\" data-tags=\"\" data-fallback=\"true\">\n<p>Como en todos los lugares donde actuaron los Stones en 1965, el gobierno mostr\u00f3 los dientes.  Cientos montados y ca\u00f1ones de agua eran disuasivos est\u00e1ndar, pero su uso generalmente tend\u00eda a aumentar la presi\u00f3n en el caldero.  En septiembre, en el Waldb\u00fchne de Berl\u00edn, la tapa vol\u00f3, se liber\u00f3 la ira reprimida y, como resultado de la &#8220;noche de disturbios&#8221;, como la llam\u00f3 la prensa local, varias cosas se rompieron, entre ellas la propia Waldb\u00fchne. solo pudo celebrarse all\u00ed a\u00f1os despu\u00e9s, los Stones tambi\u00e9n han utilizado el escenario al aire libre varias veces desde entonces.  No puedo ofrecer un informe de testigo, mi primer concierto de los Berlin Stones no tuvo lugar hasta ocho a\u00f1os despu\u00e9s, en un lugar diferente, no la mitad de hist\u00f3rico, pero no menos emocionante.<\/p>\n<aside class=\"ph-article-related ph-article-body-inline\">\n<h3 class=\"ph-article-related-title\">recomendaci\u00f3n del editor<\/h3>\n<\/aside>\n<p>En realidad, los \u00c1ngeles del Infierno no pertenec\u00edan al grupo de personas con las que hubiera buscado estar cerca.  Por el contrario, por lo general les di un gran rodeo a los siempre violentos, ridiculiz\u00e1ndolos por su estruendo de motocicletas tard\u00edas en la pubertad y otras trampas sin sentido del culto a la masculinidad y la arrogancia tribal.  Para m\u00ed, estos motociclistas no eran m\u00e1s que espec\u00edmenes adultos con cuello de toro de una especie de la que ten\u00eda particularmente malos recuerdos cuando estaba en la escuela: compa\u00f1eros que estaban constantemente jugando con sus ciclomotores y parloteando con extra\u00f1o orgullo en lugar de dedicarse a s\u00ed mismos. las cosas realmente emocionantes de la vida, como la m\u00fasica y las chicas.  No, los Hells Angels no eran geniales, solo aterradores.<\/p>\n<h3>Sudoroso pero feliz en primera fila<\/h3>\n<p>En principio, nada cambi\u00f3 a fines de octubre de 1973, pero en los a\u00f1os que siguieron, a menudo estar\u00eda en deuda con la banda de rockeros que sembr\u00f3 el terror en todo el mundo.  La ubicaci\u00f3n del revelador primer contacto fue el Deutschlandhalle en el Westend de Berl\u00edn, un palco de usos m\u00faltiples que hace mucho tiempo fue demolido con una ac\u00fastica p\u00e9sima y que todav\u00eda ofrec\u00eda espacio para 10.000 visitantes.  No fue suficiente para los Stones, cuyo concierto final de una gira europea de dos meses naturalmente garantiz\u00f3 una casa llena.  Si quer\u00edas disfrutar del concierto al frente del escenario, ten\u00edas que estar all\u00ed varias horas antes de que comenzara el concierto.  Lo cual, por supuesto, hice, probado en las estrategias de optimizaci\u00f3n de la experiencia de Stone.  Presionada contra los barrotes de la barrera del escenario, sudorosa pero feliz, dejo que mi mirada se desplace hacia el fondo, llena de esa anticipaci\u00f3n que inunda el cuerpo y el alma y que tiende a establecerse con seguridad cuando un show de los Stones es inminente.<\/p>\n<p>La alegre expectativa se mezcl\u00f3 con un poco de simpat\u00eda por los que estaban peor en los rangos inferiores.  Los fan\u00e1ticos se api\u00f1aron muy juntos adentro, parec\u00eda imposible pasar.  Y, sin embargo, de repente, como si fuera una orden de Mois\u00e9s, la multitud parti\u00f3 el Mar Rojo y unos pocos Hells Angels caminaron por el callej\u00f3n.  Puede que fueran siete u ocho los que se posicionaron cerca del escenario.  No se necesit\u00f3 ninguna violencia visible, ni siquiera gestos amenazantes, para lograr la marcha.  Nadie protest\u00f3, nadie arriesg\u00f3 un labio, la multitud se cerr\u00f3 detr\u00e1s del \u00faltimo \u00e1ngel del infierno, fluyendo juntos como el agua en el cuento de hadas del Antiguo Testamento despu\u00e9s del paso de los israelitas.<\/p>\n<p>Una imagen que se qued\u00f3 conmigo para siempre.  Durante el concierto, solo not\u00e9 a los rockeros parados a unos metros de manera desagradable, por ejemplo cuando se burlaban del afro de Billy Preston o se burlaban de su lenguaje corporal.  Si hubieran tenido pl\u00e1tanos a mano, habr\u00edan llovido sobre el teclado de Preston, eso parece seguro.  La actuaci\u00f3n de los Stones, sin embargo, debi\u00f3 impresionar a los moteros, porque despu\u00e9s del show rugieron pidiendo bises cuando el resto del p\u00fablico ya se hab\u00eda resignado a que no los habr\u00eda.  Euf\u00f3rica, la gente se dirigi\u00f3 a las salidas, aunque con una distancia de seguridad un poco exagerada con el s\u00e9quito rockero, que claramente lo disfrut\u00f3.<\/p>\n<h3>La asociaci\u00f3n de conveniencia entre los Stones y los Hells Angels nunca se declar\u00f3 oficialmente terminada.<\/h3>\n<p>Se sabe que la relaci\u00f3n entre los Rolling Stones y los Hells Angels es extremadamente precaria, oscilando entre el respeto y el odio.  Si los \u00c1ngeles sirvieron bien como una fuerza de orden en Hyde Park o si tomaron medidas en\u00e9rgicas contra el caos en Altamont: nunca estuvo claro c\u00f3mo surgi\u00f3 esta conexi\u00f3n y qui\u00e9n ten\u00eda la ventaja.  Si se hubiera reproducido el horror en el rostro de Mick Jagger cuando se le mostr\u00f3 el documental sobre el asesinato de Meredith Hunter, habr\u00eda tenido un talento actoral sin igual.  En verdad, sin embargo, esto es bastante limitado, como sabemos no solo desde &#8220;Freejack&#8221;.  Y pensad en la mirada despectiva, incluso de odio, con la que uno de los \u00c1ngeles mira al cantor que intenta en vano instar a la prudencia y la tranquilidad desde el escenario de Altamont.  El juicio termin\u00f3 con una absoluci\u00f3n porque el tribunal reconoci\u00f3 la leg\u00edtima defensa.  El hecho qued\u00f3 impune, la fat\u00eddica sociedad de conveniencia entre los Stones y la pandilla de motociclistas nunca fue declarada coram publico terminada.<\/p>\n<p>Desde entonces, los Stones han recibido varias amenazas de muerte, y justo a tiempo se descubri\u00f3 un plan de asesinato contra Jagger, cuyo autor intelectual estaba en lo alto de la jerarqu\u00eda del club.  Nadie sabe m\u00e1s detalles, al menos nadie que est\u00e9 lo suficientemente cansado como para compartir su conocimiento.  En el mejor de los casos, uno podr\u00eda preguntarle a Bob Dylan, quien, por medio de la transfiguraci\u00f3n, sucedi\u00f3 a un \u00e1ngel de alto rango que muri\u00f3 en un accidente, si entend\u00ed hasta cierto punto sus siniestras declaraciones sobre este tema.  Sin embargo, la cordura del pr\u00edncipe poeta es otra cosa, volvamos a 1973 y registremos lo que me hab\u00eda ense\u00f1ado la experiencia.  Por un lado, ya lo hab\u00eda notado en varias ocasiones anteriores, los Hells Angels habitualmente env\u00edan delegaciones a los conciertos de los Stones no solo por diversi\u00f3n, sino tambi\u00e9n por &#8220;vinculaci\u00f3n&#8221;, que podr\u00eda traducirse libremente como &#8220;cerrar filas&#8221;.  Los \u00c1ngeles, en cambio, llegan en el \u00faltimo minuto, pero llegan f\u00e1cilmente a los mejores lugares.  Algo deber\u00eda poder ser remolcado si las cosas se ponen dif\u00edciles.<\/p>\n<figure id=\"attachment_841551\" aria-describedby=\"caption-attachment-841551\" style=\"width: 533px\" class=\"wp-caption alignnone\"><figcaption id=\"caption-attachment-841551\" class=\"wp-caption-text\">Los Rolling Stones en el Waldbuehne de Berl\u00edn<\/figcaption><\/figure>\n<p>Y as\u00ed sucedi\u00f3.  No en mi pr\u00f3ximo concierto tres a\u00f1os despu\u00e9s en el mismo lugar, los siguientes en el Earls Court Arena de Londres tambi\u00e9n fueron arreglados de forma comparativamente lujosa gracias a las valiosas conexiones con los mejores perros locales.  Pero luego me las arregl\u00e9 para capitalizar la reputaci\u00f3n de los Hells Angels.  Se hab\u00eda adelantado a toda prisa a La Haya, al Zuiderpark.  Viniendo de Londres, llegu\u00e9 tarde.  Afuera del estadio hubo la conmoci\u00f3n habitual cuando unos cientos de fan\u00e1ticos sin boletos se negaron a aceptar su desafortunada situaci\u00f3n.  Era mayo, la gira de 1976 ya ten\u00eda algunas semanas y el nuevo material de la canci\u00f3n hab\u00eda llegado.  &#8220;Hand Of Fate&#8221;, inicialmente demasiado accidentada, se hab\u00eda convertido en un punto culminante de la gira en Londres, &#8220;Fool To Cry&#8221; hab\u00eda encontrado un c\u00e1lido equilibrio entre la melod\u00eda dichosa y el melodrama, &#8220;Hot Stuff&#8221; era exactamente eso.  Los Stones estaban en camino de volver a estar en su mejor momento, pero parec\u00eda que iba a tener que ver la celebraci\u00f3n a trav\u00e9s de un telescopio, que para colmo, no lo ten\u00eda.<\/p>\n<p>Mi \u00e1nimo se levant\u00f3 cuando me di cuenta de que varios Hells Angels estaban parados charlando alrededor de sus sillas de fuego estacionadas y a\u00fan no se hab\u00edan movido hacia la entrada del estadio.  Solo un cuarto de hora antes de la hora del espect\u00e1culo, el acto de apoyo ya estaba en marcha, el grupo comenz\u00f3 a moverse lentamente, mostr\u00f3 diligentemente las entradas en la entrada y luego se abri\u00f3 paso entre la audiencia sin prisa, Atentamente a cuestas.  Tuve suerte de que el \u00faltimo balanc\u00edn de la falange no se diera la vuelta, as\u00ed que no not\u00f3 mi descarada maniobra.  Despu\u00e9s de todo, ten\u00eda que quedarme justo detr\u00e1s de \u00e9l si no quer\u00eda que los fan\u00e1ticos enojados que honestamente hab\u00edan luchado por su lugar cerca del escenario me retrasaran.  En resumen: funcion\u00f3.<\/p>\n<h3>Ciclistas desorganizados<\/h3>\n<p>Y no por \u00faltima vez.  Fue seis a\u00f1os despu\u00e9s, en el verano de 1982, extra\u00f1amente all\u00e1 en Holanda, m\u00e1s precisamente: en R\u00f3terdam, cuando una delegaci\u00f3n de los Hells Angels acudi\u00f3 en mi ayuda de nuevo, sin quererlo y sin saberlo.  Un grupo bastante flem\u00e1tico, por desgracia.  Los Stones ya hab\u00edan comenzado su tercera canci\u00f3n, &#8220;Black Limousine&#8221;, si mal no recuerdo, en el estadio del Feyenoord, cuando alcanc\u00e9 a la columna y me dej\u00e9 llevar por su tir\u00f3n hacia adelante.  Un m\u00e9todo probado y probado, que por supuesto no siempre funcion\u00f3.  En Estados Unidos, tambi\u00e9n conociste a ciclistas organizados en los shows de los Stones, pero actuaron de manera desorganizada.<\/p>\n<p>All\u00ed se necesitaba un tipo diferente de mentira: el farol.  Cuando un amigo y yo \u00edbamos a ser desterrados al palco de prensa en Chicago al comienzo de la gira estadounidense en 1997, detr\u00e1s de un vidrio, a cien metros del escenario,<\/p>\n<p>nos quejamos a los comisarios del Soldier Field Stadium que se agot\u00f3.  La oficina de los Stones nos habr\u00eda garantizado un asiento cerca de la acci\u00f3n, de lo contrario probablemente no habr\u00edamos hecho el largo viaje desde Alemania.  En pocos minutos, los dos alemanes amargamente decepcionados, que tambi\u00e9n se sintieron enga\u00f1ados, hicieron llegar el mensaje a trav\u00e9s de un walkie-talkie al principal responsable, quien intervino personalmente.  \u00c9ramos invitados de los Rolling Stones, nos recibi\u00f3 y nos dio mejores asientos.  Ni siquiera us\u00e9 el m\u00edo, encontr\u00e9 una silla libre en la secci\u00f3n reservada para Chess Studios.  Eso tampoco se us\u00f3 porque todos saltaron de todos modos cuando comenzaron los Stones.<\/p>\n<h3>Hoy en d\u00eda es casi imposible enga\u00f1ar a los artistas sin la autorizaci\u00f3n adecuada.<\/h3>\n<p>Los muchos controles escalonados por parte del personal de seguridad profesional representan obst\u00e1culos casi insuperables. Cualquiera que no tenga un pase triple A entre bastidores tarde o temprano inevitablemente quedar\u00e1 atrapado en la red de seguridad.<\/p>\n<p>Eso fue muy diferente una vez.  Una hermosa tarde, hace alrededor de 46 a\u00f1os, pudimos convencer f\u00e1cilmente al portero de librea en la entrada del escenario del Stuttgarter Liederhalle de que pertenec\u00edamos a la banda.  Incluso nos mostr\u00f3 el camino al camerino de Jimi Hendrix, donde pasamos el rato sin ser molestados hasta la actuaci\u00f3n de la noche.  El a\u00f1o anterior, en el concierto de Kinks en Killesberg, hab\u00edamos estafado los mejores asientos de la sala, la primera fila del medio, pegando notas en las sillas en la prueba de sonido, que garabateamos apresuradamente &#8220;Management Kinks&#8221; y &#8220;Management Creation&#8221;. \u201d. .  Nunca nos atrevimos a so\u00f1ar que estas \u201creservas\u201d podr\u00edan ser respetadas por los miles de asistentes al concierto que irrumpieron en la sala delante de nosotros.  Y as\u00ed, apenas pod\u00edamos creer nuestra suerte cuando nos sentamos en las dos sillas libres en la sala repleta, mientras que los fan\u00e1ticos mayores que nos rodeaban se dieron cuenta de que estos j\u00f3venes de diecisiete a\u00f1os dif\u00edcilmente podr\u00edan ser gerentes.<\/p>\n<aside class=\"ph-article-related ph-article-body-inline\">\n<h3 class=\"ph-article-related-title\">recomendaci\u00f3n del editor<\/h3>\n<\/aside>\n<p>Nikki Sudden, a quien conoc\u00ed en varios conciertos de los Stones a lo largo de los a\u00f1os ya quien le debo una u otra invitaci\u00f3n inesperada al santuario interior del \u00e1rea detr\u00e1s del escenario, ten\u00eda historias similares que contar.  A pesar de su amistad con Ron Wood y los privilegios que la acompa\u00f1aban, Nikki tambi\u00e9n cre\u00eda que la difuminaci\u00f3n de las l\u00edneas artista-p\u00fablico amenazaba con sofocar la relaci\u00f3n que una vez hab\u00eda impulsado el rock &#8216;n&#8217; roll.<\/p>\n<p>Cuando se le pregunt\u00f3 a Keith Richards hace m\u00e1s de 50 a\u00f1os cu\u00e1nto durar\u00eda el \u00e9xito de los Stones, respondi\u00f3: dos a\u00f1os, era optimista.  Ahora los Rolling Stones han sido invitados en el Waldb\u00fchne de Berl\u00edn con m\u00e1s frecuencia, ahora volver\u00e1n a estar all\u00ed en 2022. No se esperan disturbios, ni tampoco los Hells Angels.  Los Rolling Stones cumplen enf\u00e1ticamente lo que prometen.  Bienaventurados los que lograron sacar un boleto.<\/p>\n<p><strong>Un art\u00edculo del archivo RS<\/strong><\/p>\n<h3>M\u00e1s destacados<\/h3>\n<p>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t&lt;!&#8211; <\/p>\n<div class=\"ph-article-end-mark-wrapper\">\n\t\t\t\t\t\t<a rel=\"nofollow\" href=\"#\" class=\"ph-article-end-mark\">&#8942;<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n<p> &#8211;&gt;<\/p>\n<p><\/p>\n<p>\t\t\t\t\t&lt;!&#8211;<\/p>\n<p>&#8211;&gt;<\/p><\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.rollingstone.de\/the-rolling-stones-live-wolfgang-doebeling-erinnert-sich-841533\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">ttn-es-30<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como en todos los lugares donde actuaron los Stones en 1965, el gobierno mostr\u00f3 los dientes. 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