{"id":1587381,"date":"2025-02-19T11:45:26","date_gmt":"2025-02-19T11:45:26","guid":{"rendered":"https:\/\/teknomers.com\/es\/el-invierno-holandes-de-hace-cien-anos-la-juventud-contemporanea-apenas-puede-imaginarlo\/"},"modified":"2025-02-19T11:45:32","modified_gmt":"2025-02-19T11:45:32","slug":"el-invierno-holandes-de-hace-cien-anos-la-juventud-contemporanea-apenas-puede-imaginarlo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teknomers.com\/es\/el-invierno-holandes-de-hace-cien-anos-la-juventud-contemporanea-apenas-puede-imaginarlo\/","title":{"rendered":"\u00bfEl invierno holand\u00e9s de hace cien a\u00f1os? &#8216;La juventud contempor\u00e1nea apenas puede imaginarlo&#8217;"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p>Cuanto m\u00e1s r\u00e1pido se calientan los Pa\u00edses Bajos, m\u00e1s dif\u00edcil hacer el resfriado para la mente. &#8220;Los j\u00f3venes contempor\u00e1neos apenas pueden imaginar lo que un invierno holand\u00e9s promedio parec\u00eda hace cien a\u00f1os&#8221;, escribe el historiador del clima Sebastiaan Cobelens en la octava parte publicada el mi\u00e9rcoles <em>Mil a\u00f1os nuevamente, el viento y el agua en los pa\u00edses bajos<\/em>. <\/p>\n<p>La primera parte de esta cr\u00f3nica masiva del clima apareci\u00f3 hace treinta a\u00f1os. El ge\u00f3grafo hist\u00f3rico Jan Buisman comenz\u00f3 el trabajo y, poco antes de su muerte, el a\u00f1o pasado, a la edad de 99 a\u00f1os, entreg\u00f3 a Cobelens. Solo comenz\u00f3 como maestro en el trabajo ahora aclamado despu\u00e9s de su retiro. Los libros siempre describen no solo en detalle el clima desde un cierto per\u00edodo, sino tambi\u00e9n los eventos sociales que tuvieron lugar en este contexto.<\/p>\n<p><dmt-icon class=\"dmt-article-suggestion__icon\" name=\"ic-forward\"\/><\/p>\n<div class=\"dmt-article-suggestion__text\">\n<p>\t\t\t\tLeer tambi\u00e9n\n\t\t\t<\/p>\n<p><span>El sol es poderoso, pero no todo, poderoso<\/span>\n<\/div>\n<p>La parte publicada ahora, el trabajo de dos autores, describe el per\u00edodo 1825-1850 y nuevamente contiene una gran cantidad de informaci\u00f3n, desde el levantamiento belga en 1830, el primer tren de Haarlem a Amsterdam, la invenci\u00f3n de De Telegraaf, hasta la falla de la cosecha de papa en 1845. <\/p>\n<blockquote class=\"dmt-quote dmt-quote--type-streamer\" data-styled=\"None\">\n<p>Las descripciones del fr\u00edo del invierno del siglo XIX se mueven para aquellos malcriados con calefacci\u00f3n por piso inferior, bomba de calor y circulaci\u00f3n de aire de susurro.<\/p>\n<footer class=\"dmt-quote__attribution\">\n<\/footer>\n<\/blockquote>\n<p>Pero la mayor parte de la atenci\u00f3n se destina a cu\u00e1n fr\u00edos estaban los inviernos en ese momento, y a las circunstancias dif\u00edciles en las que a menudo terminaban los habitantes de los Pa\u00edses Bajos y Flandes. &#8220;La vida de la clase baja es a\u00fan m\u00e1s pesada en la d\u00e9cada de 1940 de lo habitual. La esperanza de vida es de solo 37 a\u00f1os y existe una gran desigualdad. Alrededor del veinte por ciento de la poblaci\u00f3n tiene pobreza extrema y sufre hambre, vestida con trapos y con falta de vivienda &#8220;, escriba Cobelens y Buisman.<\/p>\n<p><dmt-image-wrapper class=\"vorm__article-content-positioned vorm__article-content-positioned--right\"><\/p>\n<figure class=\"inline\" data-source=\"gn4\"><picture><img decoding=\"async\" class=\"b-lazy\" data-aspect-ratio=\"1.2852744997434582\" data-gn4-data-id=\"data128216027\" data-open-in-lightbox=\"\" src=\"https:\/\/images.nrc.nl\/CUcdUFYRcm3vjIDjBfYhvqmWQtY=\/1280x\/filters:no_upscale()\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128216027-6cb1ac.jpg|https:\/\/images.nrc.nl\/QBi9Y2D8-W6F8rlFJTEVoobfBpI=\/1920x\/filters:no_upscale()\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128216027-6cb1ac.jpg|https:\/\/images.nrc.nl\/naZcPGWotAgIlSsqhmZoqUTFny4=\/5760x\/filters:no_upscale()\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128216027-6cb1ac.jpg\" src-medium=\"https:\/\/images.nrc.nl\/J4O87XkyA1SXRsGs55o4ZIB-Cp4=\/640x\/filters:no_upscale()\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128216027-6cb1ac.jpg|https:\/\/images.nrc.nl\/CUcdUFYRcm3vjIDjBfYhvqmWQtY=\/1280x\/filters:no_upscale()\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128216027-6cb1ac.jpg\" src-medium-webp=\"https:\/\/images.nrc.nl\/Ohus2JZtv7BVJhzjO_zsfZExtz0=\/640x\/filters:no_upscale():format(webp)\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128216027-6cb1ac.jpg|https:\/\/images.nrc.nl\/7WScS_Yt3m8CYF2mGfrh2YhXmjQ=\/1280x\/filters:no_upscale():format(webp)\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128216027-6cb1ac.jpg\" src-webp=\"https:\/\/images.nrc.nl\/7WScS_Yt3m8CYF2mGfrh2YhXmjQ=\/1280x\/filters:no_upscale():format(webp)\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128216027-6cb1ac.jpg|https:\/\/images.nrc.nl\/vpKfbsNgEkMGnhycIg2S32TCUAI=\/1920x\/filters:no_upscale():format(webp)\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128216027-6cb1ac.jpg|https:\/\/images.nrc.nl\/uxPMOhCTKDIb_J8JPZT773BQ3Jo=\/5760x\/filters:no_upscale():format(webp)\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128216027-6cb1ac.jpg\" bad-src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAIAAAAAAAP\/\/\/yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7\"\/><\/picture><figcaption class=\"description\">Historiador de Weer Sebastiaan Cobelens <\/figcaption><figcaption class=\"credit\">Imagen propia<\/figcaption><\/figure>\n<p><\/dmt-image-wrapper> <\/p>\n<h2 class=\"gn4-crosshead article-heading\">Mes fr\u00eda siberiana<\/h2>\n<p>El evento meteorol\u00f3gico m\u00e1s notable en el segundo trimestre del siglo XIX fue un mes fr\u00edo &#8220;siberiano&#8221; de marzo, en 1845. &#8220;Eso resulta de manera diferente&#8221;, dijeron los autores. &#8220;Marzo de 1845 incluso se ha convertido, con mucho, la marcha m\u00e1s fr\u00eda de nuestra historia clim\u00e1tica instrumental y probablemente incluso ha sido m\u00e1s fr\u00edo que en 1667 y 1674&#8221;.<\/p>\n<p>Durante el d\u00eda hay un pr\u00edncipe estricto y en Groningen, se mide m\u00e1s de veinte grados por debajo de cero. &#8220;Debido al corte del este, no se puede endurecer afuera&#8221;. El caballo tiene hielo colgando en la boca; Tazas congelarse en la mesa; Y en la mitad sur del reino, por ejemplo, en Amberes, hay &#8220;miseria indescriptible&#8221;. <\/p>\n<blockquote class=\"dmt-quote\" data-styled=\"None\">\n<p>El clima dice mucho. A trav\u00e9s de las descripciones del clima, aprender\u00e1 mucho sobre c\u00f3mo han sido las personas, c\u00f3mo vivieron<\/p>\n<footer class=\"dmt-quote__attribution\">\n<span class=\"dmt-quote__attribution-source\">Sebastiaan Cobelens <\/span><br \/>\n<span class=\"dmt-quote__attribution-description\">autor<\/span><br \/>\n<\/footer>\n<\/blockquote>\n<p>Esto se aplica en particular a las personas pobres que no tienen dinero para calentar su casa. Bueno, para, por otro lado, esperamos algo que pueda comparar con el deseo actual de una Navidad blanca. &#8220;La burgues\u00eda del pozo para que se calienta literal y figurativamente, comienza a preguntarse si se podr\u00eda cumplir un deseo largo de tiempo: \u00a1comer Pascua en el hielo!&#8221; Tiene \u00e9xito. En el amstel.<\/p>\n<h2 class=\"gn4-crosshead article-heading\">Vastas tierras salvajes<\/h2>\n<p>En ese momento, los Pa\u00edses Bajos ten\u00edan menos de tres millones de habitantes. Fuera de las ciudades hab\u00eda vastas, tierras salvajes y campos, en los que un pastor en el libro no tiene que viajar al Sahara para poder observar una llanura de arena tan inconmensurable. La atracci\u00f3n de este libro es que los eventos, por un lado, aparecen infinitamente lejos de nuestro tiempo y que los contornos de hoy se vuelven visibles. <\/p>\n<p>&#8220;Muchas cosas que encontramos normalmente comenzaron en ese momento&#8221;, dice Sebastiaan Cobelens (51) en una explicaci\u00f3n. &#8220;Los cimientos de nuestra sociedad fueron colocados&#8221;. Apareci\u00f3 la primera foto. El tren comenz\u00f3 a correr. Se supone la constituci\u00f3n de 1848. <\/p>\n<p>Pero los inviernos estaban fr\u00edos. Las descripciones del fr\u00edo del invierno del siglo XIX se mueven para aquellos malcriados con calefacci\u00f3n por suelo radiante, bomba de calor y circulaci\u00f3n de aire de susurro de radiadores bien llenos y para aquellos que ya pueden patinar en un piso de hielo liso de unos pocos cent\u00edmetros, realizados Posible por tecnolog\u00eda.<\/p>\n<blockquote class=\"dmt-quote dmt-quote--type-streamer\" data-styled=\"None\">\n<p>&#8220;Enmovedor y atractivo&#8221; es la historia de tres pescadores, padre con dos hijos de Durgerdam, que en 1849 sube el Zuiderzee congelado para atrapar peces y condujeron por no menos de dos semanas en un IJSSCHOTS de Thaw<\/p>\n<footer class=\"dmt-quote__attribution\">\n<\/footer>\n<\/blockquote>\n<p>Regularmente, como en 1826, los ni\u00f1os desaparecen bajo el hielo durante el patinaje y el ahogamiento. Una novia pierde su novio. &#8220;El hielo cuesta la vida humana de todas las posiciones&#8221;. Un &#8220;drama conmovedor y atractivo&#8221; se refiere a la historia de tres pescadores, un padre con dos hijos de Durgerdam, que en 1849 sube por el zuiderzee congelado para atrapar peces y luego flotando durante dos semanas en un IJSsschots. &#8220;Mientras viven con hueso crudo, beben agua de lluvia y sufren seriamente de las duchas fr\u00edas y de invierno&#8221;. Termina mal. &#8220;Despu\u00e9s de las horribles dificultades, con pies congelados a sus zuecos, se salvan. Para el hijo mayor y el padre es demasiado tarde, mueren en unas pocas semanas. <\/p>\n<p><dmt-image-wrapper><\/p>\n<figure class=\"gn4-inline\" data-source=\"gn4\"><picture><img decoding=\"async\" class=\"b-lazy\" data-aspect-ratio=\"0.7200530425814057\" data-gn4-data-id=\"data128258913\" data-open-in-lightbox=\"\" src=\"https:\/\/images.nrc.nl\/pUqmEOa_fG1GXOxgL5yvpYlACHA=\/1280x\/filters:no_upscale()\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128258913-5fb566.jpg|https:\/\/images.nrc.nl\/LpSwf54RgSissFj7KfbhfR3q98s=\/1920x\/filters:no_upscale()\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128258913-5fb566.jpg|https:\/\/images.nrc.nl\/0fYC6plbvk2PAiDM_9iZ2qMLqXs=\/5760x\/filters:no_upscale()\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128258913-5fb566.jpg\" src-medium=\"https:\/\/images.nrc.nl\/Bq0AIrUZuWuihQdAX3EIXOaXfXE=\/640x\/filters:no_upscale()\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128258913-5fb566.jpg|https:\/\/images.nrc.nl\/pUqmEOa_fG1GXOxgL5yvpYlACHA=\/1280x\/filters:no_upscale()\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128258913-5fb566.jpg\" src-medium-webp=\"https:\/\/images.nrc.nl\/GfORx_gjsO7JHZcZBpVeGGpAQT0=\/640x\/filters:no_upscale():format(webp)\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128258913-5fb566.jpg|https:\/\/images.nrc.nl\/NI1NvAV_019EV-IvF8ceLWwIDv4=\/1280x\/filters:no_upscale():format(webp)\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128258913-5fb566.jpg\" src-webp=\"https:\/\/images.nrc.nl\/NI1NvAV_019EV-IvF8ceLWwIDv4=\/1280x\/filters:no_upscale():format(webp)\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128258913-5fb566.jpg|https:\/\/images.nrc.nl\/dI28JZrNM8hAVfHYrGhHk5Zw2aI=\/1920x\/filters:no_upscale():format(webp)\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128258913-5fb566.jpg|https:\/\/images.nrc.nl\/JEv-Jcj5454IfWq6G1cNzj5NhY0=\/5760x\/filters:no_upscale():format(webp)\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128258913-5fb566.jpg\" bad-src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAIAAAAAAAP\/\/\/yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7\"\/><\/picture><figcaption class=\"description\">Klaas Bording y sus dos hijos en un IJSschots, en 1849. <\/figcaption><figcaption class=\"credit\">Colecci\u00f3n de im\u00e1genes zuiderzee<\/figcaption><\/figure>\n<p><\/dmt-image-wrapper><\/p>\n<h2 class=\"gn4-crosshead article-heading\">Pobreza en Amsterdam<\/h2>\n<p>Tambi\u00e9n son impactantes las descripciones de la pobreza en Amsterdam, donde, seg\u00fan los autores en la d\u00e9cada de 1920, aproximadamente un tercio de la poblaci\u00f3n no tiene suficiente dinero para alimentos, bebidas y una casa c\u00e1lida. &#8220;El hambre y el fr\u00edo amenazan la vida de decenas de miles&#8221;. Los necesitados viven a cr\u00e9dito, buscan el apoyo de los vecinos, hacen sus posesiones o recurren al crimen, la mendicidad y la prostituci\u00f3n. &#8220;En la capital se refiere a miles de putas&#8221;. Adem\u00e1s, hay inundaciones regulares en el resfriado amargado, a menudo el resultado de crujir hielo en los r\u00edos que forma presas de hielo y el agua empuja que los diques se lavan. <\/p>\n<blockquote class=\"dmt-quote dmt-quote--type-streamer\" data-styled=\"None\">\n<p>Tambi\u00e9n se describen epidemias como el c\u00f3lera o la muerte azul &#8216;y, en 1826, enfermedades sucesivas como la malaria, la gripe abdominal, los tyfus abdominales y la disenter\u00eda<\/p>\n<footer class=\"dmt-quote__attribution\">\n<\/footer>\n<\/blockquote>\n<p>Y no olvides la tormenta devastadora, como en 1834 en Groesbeek. All\u00ed, el rayo atraviesa la chimenea en la sala de estar de un hombre con su mujer embarazada, tres hijos y una criada, y causa un mar de fuego. &#8220;Dentro de la mujer da a luz a su hijo, luchando por su vida. Las llamas la golpearon. Cuando uno entra en las ruinas de la casa quemada, la madre fallecida se encuentra con su beb\u00e9 fallecido. Ella se hab\u00eda arrastrado a la puerta y muri\u00f3 all\u00ed. <\/p>\n<p>Y ya sea que no sea suficiente, tambi\u00e9n se describen epidemias, como el c\u00f3lera o la &#8220;muerte azul&#8221;, o, como en 1826, una combinaci\u00f3n de enfermedades sucesivas, gripe estomacal, tifus abdominal y disenter\u00eda causada por agua potable sucia. En Groningen, la epidemia ataca con fuerza, especialmente entre los ni\u00f1os. &#8220;Se trata de no menos de 1,006 ni\u00f1os menores de diez a\u00f1os, con casi 3.000 muertes. En las calles, los ni\u00f1os ven de 36 a 40 funerales por d\u00eda. <\/p>\n<p><dmt-image-wrapper><\/p>\n<figure class=\"gn4-inline\" data-source=\"gn4\"><picture><img decoding=\"async\" class=\"b-lazy\" data-aspect-ratio=\"0.8199733688415446\" data-gn4-data-id=\"data128258264\" data-open-in-lightbox=\"\" src=\"https:\/\/images.nrc.nl\/fmf_x28EULVLirqehnONzlQOXyg=\/1280x\/filters:no_upscale()\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128258264-10c0c5.jpg|https:\/\/images.nrc.nl\/mwAWt6LTMkueOM0mrSl0dJKPQ9o=\/1920x\/filters:no_upscale()\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128258264-10c0c5.jpg|https:\/\/images.nrc.nl\/Dpp5v_LzmBYaDZbRGQuO_VyiGXw=\/5760x\/filters:no_upscale()\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128258264-10c0c5.jpg\" src-medium=\"https:\/\/images.nrc.nl\/yjGrKxt2p0LfBnzNn_zcjR4I1fs=\/640x\/filters:no_upscale()\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128258264-10c0c5.jpg|https:\/\/images.nrc.nl\/fmf_x28EULVLirqehnONzlQOXyg=\/1280x\/filters:no_upscale()\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128258264-10c0c5.jpg\" src-medium-webp=\"https:\/\/images.nrc.nl\/2sCGB9HerIMO6Ya8a2ThvxkUkLw=\/640x\/filters:no_upscale():format(webp)\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128258264-10c0c5.jpg|https:\/\/images.nrc.nl\/S3nUPAsqo7F7R3NbCkGm030qKwo=\/1280x\/filters:no_upscale():format(webp)\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128258264-10c0c5.jpg\" src-webp=\"https:\/\/images.nrc.nl\/S3nUPAsqo7F7R3NbCkGm030qKwo=\/1280x\/filters:no_upscale():format(webp)\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128258264-10c0c5.jpg|https:\/\/images.nrc.nl\/OfzFDfF2zuLxMZNABDVPhyYm5zo=\/1920x\/filters:no_upscale():format(webp)\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128258264-10c0c5.jpg|https:\/\/images.nrc.nl\/Q0Z-IX1J91zMPhhUKGCwH420elw=\/5760x\/filters:no_upscale():format(webp)\/s3\/static.nrc.nl\/images\/gn4\/stripped\/data128258264-10c0c5.jpg\" bad-src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAIAAAAAAAP\/\/\/yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7\"\/><\/picture><figcaption class=\"description\">Paisaje de invierno de 1833 por Barend Cornelis Koekkoek. <\/figcaption><figcaption class=\"credit\">Photo Heritage Art\/Getty Images)<\/figcaption><\/figure>\n<p><\/dmt-image-wrapper><\/p>\n<p>Con toda la miseria tambi\u00e9n hay diversi\u00f3n, especialmente con concursos de patinaje o una &#8220;Feria de Groenlandia&#8221; en el Zuiderzee congelado, cubierto con metros de alto icebergs. Los literarios de esos a\u00f1os no est\u00e1n de acuerdo sobre el fr\u00edo y el patinaje. Eduard Douwes Dekker, m\u00e1s tarde Multatuli, cerca del &#8216;fuego acogedor crepitante&#8217; nuevamente &#8216;tan sombr\u00edo afuera y sombr\u00edo&#8217;. Conrad Busken Huet dice que es un &#8220;amante apasionado&#8221; del patinaje. &#8220;No hay tres puestos de helado, o me arrastr\u00e9&#8221;. Remolacha nicolaas, por otro lado, cuyo <em>C\u00e1mara obscura<\/em> Van IJS no quiere saber en 1839. &#8220;\u00a1No, entumecido, corteza inflexible, imagen de indiferencia y crueldad fr\u00eda! \u00a1No, miserable falsificaci\u00f3n de vidrio! \u00a1No entrar\u00e9 en mi pie!<\/p>\n<h2 class=\"gn4-crosshead article-heading\">Llamar a la caridad<\/h2>\n<p>Estimulador es el llamado persistente para la caridad, y la generosidad posterior, la preocupaci\u00f3n por la necesidad de los dem\u00e1s, una solidaridad que tambi\u00e9n fortalece el sentido de la comunidad y el sentido de la naturaleza. Aqu\u00ed tambi\u00e9n, los poetas no se permiten ser descarados, como una carta de mendicidad de Hendrik Tollens, que no menciona que la caridad tambi\u00e9n debilita el crimen. <\/p>\n<p><em>\u00a1Da querida gente! \u00a1Ayuda y da!<\/em><\/p>\n<p><em>Con dinero, se puede cometer tanto bien:<\/em><\/p>\n<p><em>No solo silencio el hambre,<\/em><\/p>\n<p><em>No solo se calienta y se viste, \u00a1no!<\/em><\/p>\n<p><em>Detiene el crimen.<\/em><\/p>\n<p>Los libros de Buisman y Cobelens generalmente atraen mucho inter\u00e9s de los lectores &#8216;normales&#8217;, pero rara vez se usan como fuente para los historiadores. Ese arrepentimiento a Cobelens, a\u00fan m\u00e1s porque, seg\u00fan \u00e9l, los Pa\u00edses Bajos es el \u00fanico pa\u00eds del mundo con una historia tan extensa y detallada del clima. &#8220;El clima dice mucho. A trav\u00e9s de las descripciones del clima, aprender\u00e1 mucho sobre c\u00f3mo han sido las personas, c\u00f3mo vivieron. \u00bfPor qu\u00e9 no hay profesor para la historia del clima?  <\/p>\n<p>Lo que Cobelens interesa personalmente, dice, es la &#8220;impresi\u00f3n&#8221; del clima en la vida diaria. Quien tenga en cuenta esa vida, &#8220;puede ser feliz de que ahora est\u00e9 vivo&#8221;. Aunque: \u201cMe hubiera gustado experimentar un invierno tan duro. Quer\u00eda comer huevos de Pascua en el hielo. Cobelens ahora est\u00e1 trabajando en la siguiente parte, desde 1850 hasta 1875, y espera terminar con la hora actual. En unos treinta a\u00f1os.<\/p>\n<p><dmt-icon class=\"dmt-article-suggestion__icon\" name=\"ic-forward\"\/><\/p>\n<div class=\"dmt-article-suggestion__text\">\n<p>\t\t\t\tLeer tambi\u00e9n\n\t\t\t<\/p>\n<p><span>Podcast Monos sin plantarse sobre el clima: \u00bfuna tormenta ha determinado alguna vez la historia?<\/span>\n<\/div>\n<p><dmt-util-bar article=\"4883629\" headline=\"De Hollandse winter van honderd jaar geleden? \u2018De hedendaagse jeugd kan zich die nauwelijks voorstellen\u2019\" url=\"https:\/\/www.nrc.nl\/nieuws\/2025\/02\/19\/de-hollandse-winter-van-honderd-jaar-geleden-de-hedendaagse-jeugd-kan-zich-die-nauwelijks-voorstellen-a4883629\"><br \/>\n<button class=\"dmt-util-bar__button\" slot=\"share\"><br \/>\n<span class=\"dmt-util-bar__button-container\"><br \/>\n<span class=\"dmt-util-bar__button-title\">Para compartir<\/span><br \/>\n<dmt-icon aria-hidden=\"true\" class=\"dmt-util-bar__button-icon\" name=\"ic-share-web\"\/><br \/>\n<\/span><br \/>\n<\/button><br \/>\n<button class=\"dmt-util-bar__button\" slot=\"contact\"><br \/>\n<span class=\"dmt-util-bar__button-container\"><br \/>\n<span class=\"dmt-util-bar__button-title\">Env\u00ede por correo a los editores<\/span><br \/>\n<dmt-icon aria-hidden=\"true\" class=\"dmt-util-bar__button-icon\" name=\"ic-email\"\/><br \/>\n<\/span><br \/>\n<\/button><br \/>\n<\/dmt-util-bar> <\/p>\n<aside data-article-id=\"4883629\" data-js-topic-preview=\"\" data-topic-id=\"5\" data-topic-name=\"Amsterdam\"\/>\n<\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.nrc.nl\/nieuws\/2025\/02\/19\/de-hollandse-winter-van-honderd-jaar-geleden-de-hedendaagse-jeugd-kan-zich-die-nauwelijks-voorstellen-a4883629\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">ttn-es-33<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuanto m\u00e1s r\u00e1pido se calientan los Pa\u00edses Bajos, m\u00e1s dif\u00edcil hacer el resfriado para la mente. &#8220;Los j\u00f3venes<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1587382,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[205,5211,3299,68331,1740,4429,280999,5555,16148,149],"class_list":["post-1587381","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","tag-anos","tag-apenas","tag-cien","tag-contemporanea","tag-hace","tag-holandes","tag-imaginarlo","tag-invierno","tag-juventud","tag-puede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1587381","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1587381"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1587381\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1587382"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1587381"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1587381"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1587381"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}