{"id":1550014,"date":"2025-01-26T11:06:55","date_gmt":"2025-01-26T11:06:55","guid":{"rendered":"https:\/\/teknomers.com\/es\/las-imagenes-de-los-incendios-ocurridos-en-california-nos-mostraron-la-devastacion-de-lugares-y-cosas-lo-que-significa-perderlo-todo-en-una-noche-sin-lluvia-pero-con-mucho-viento-nos-cuenta-un-cole\/"},"modified":"2025-01-26T11:07:00","modified_gmt":"2025-01-26T11:07:00","slug":"las-imagenes-de-los-incendios-ocurridos-en-california-nos-mostraron-la-devastacion-de-lugares-y-cosas-lo-que-significa-perderlo-todo-en-una-noche-sin-lluvia-pero-con-mucho-viento-nos-cuenta-un-cole","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teknomers.com\/es\/las-imagenes-de-los-incendios-ocurridos-en-california-nos-mostraron-la-devastacion-de-lugares-y-cosas-lo-que-significa-perderlo-todo-en-una-noche-sin-lluvia-pero-con-mucho-viento-nos-cuenta-un-cole\/","title":{"rendered":"Las im\u00e1genes de los incendios ocurridos en California nos mostraron la devastaci\u00f3n de lugares y cosas. Lo que significa perderlo todo en una noche sin lluvia, pero con mucho viento, nos cuenta un colega nuestro que tuvo la misma experiencia en Italia, en Umbr\u00eda. En la granja eso hab\u00eda sido un reinicio para ella. Y donde quiere empezar de nuevo"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p><span class=\"first-letter\">EL<\/span>el olor a humo, espeso, casi s\u00f3lido, mezclado con las lacas de los muebles, con la sustancia fluida en la que se desintegraban los objetos y colores que hab\u00edan sido mi vida; mezclado con el aroma de los sue\u00f1os, de los d\u00edas soleados, de los proyectos, de los intercambios de amor que se hab\u00edan quedado reposando en las cosas, que no s\u00e9 si alg\u00fan d\u00eda me lo quitar\u00e9. <strong>En el hospital fue lo primero que me dijeron<\/strong>tras haber constatado que la intoxicaci\u00f3n era manejable: \u201c<strong>Quit\u00e9monos la ropa, huele a humo.<\/strong>\u201c. Pero no fue s\u00f3lo la ropa, fueron mis pensamientos, mientras estaba acostada en una cama en la sala de urgencias de As\u00eds, con una bata atada con tres cordones en la espalda, y un estribillo en mi mente: &#8220;<strong>Este cuerpo delgado, que cabe debajo de la bata de algod\u00f3n, es ahora todo lo que tengo.<\/strong>\u201c.<\/p>\n<div id=\"wrapper_video_embed\" class=\"player_single_video_component\">\n<\/div>\n<h2>Cuando todo huele a humo<\/h2>\n<p>Se juntaron im\u00e1genes diversas y superpuestas: las llamas, la incredulidad, los gritos y una voz que desde alg\u00fan lugar lejano, pero no menos cierto, dec\u00eda: &#8220;Venzco, empiezo de nuevo desde aqu\u00ed&#8221;. <strong>Detr\u00e1s de m\u00ed qued\u00f3 un d\u00eda que empez\u00f3 como muchos otros.<\/strong> y termin\u00f3 como nunca quisieras que terminara un d\u00eda. <strong>Es 4 de enero, en una granja en lo profundo del bosque.<\/strong>en las \u00faltimas colinas de As\u00eds, el lugar donde me mud\u00e9 hace cuatro a\u00f1os y vend\u00ed mi casa en Mil\u00e1n por amor al yoga y la naturaleza. A las 14, cuando salgo, hago lo de siempre: dejo algo de comida para los cuatro gatos semisalvajes y para el zorro que se ha convertido en un miembro m\u00e1s de la familia, pongo el ordenador sobre la mesa, arreglo la ropa por el d\u00eda y luego me visto de blanco para una ceremonia y\u00f3guica. Afuera hay un cielo despejado y fr\u00edo. Subo a la comunidad espiritual de Ananda, de la que formo parte, y me quedo fuera de casa hasta la hora de cenar, hasta que llega a la comunidad el mensaje de un vecino: &#8220;<strong>Busque a Giulia, creo ver llamas saliendo de su techo. Hay un incendio, llam\u00e9 a los bomberos.<\/strong>\u201d.<\/p>\n<article class=\"id-vda-article box_ed_hp_02-article eltdf-item-space hentry-pos-i hentry-home_section-i post-iiiii post type-post status-publish format-standard hentry\">\n<\/article>\n<h2>Viento y aire seco: el fuego no cesa<\/h2>\n<p>El camino de tierra de regreso volando y rezando, y luego la verdad: hab\u00eda llamas en mi techo y en una habitaci\u00f3n. <strong>La casa estaba en llamas<\/strong>, <strong>y hubo viento y aire seco que tom\u00f3 el fuego de la mano<\/strong> y lo trasladaron r\u00e1pidamente por las cuestas y hacia las dem\u00e1s habitaciones de la parte m\u00e1s alta de la casa. Los pensamientos llegaron muy r\u00e1pidamente: \u201cTengo que entender si vienen los bomberos\u201d. Ya ven\u00edan, contestan el tel\u00e9fono.<strong>\u201c\u00bfDe qu\u00e9 no puedo prescindir?\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>Mientras pensaba en ello, <strong>Ya estaba dentro del humo que ahora hab\u00eda llenado toda la casa.<\/strong>. Me costaba ver, &#8220;pero lo s\u00e9 al tacto, de memoria: es mi casa&#8221;, me repet\u00ed y me aferr\u00e9 a las paredes aqu\u00ed y all\u00e1. Subo la escalera, llevo la computadora a la habitaci\u00f3n m\u00e1s comprometida, muevo algunos abrigos a la menos comprometida. Corro hacia abajo y respiro. Retorno: Muevo otras cosas, agarro algunas otras. Salgo y respiro. Lo hago por tercera vez, salgo y me siento mareado. Los bomberos y otros amigos llegan para apoyarme. <strong>El fuego nunca parece apagarse<\/strong>. Y no estoy bien, al final cedo y me llevan al hospital. No fue f\u00e1cil encontrar esa casa, y por otro lado fue muy f\u00e1cil.<\/p>\n<p>Antes de que esta casa se incendiara, hab\u00eda alquilado durante unos diez a\u00f1os una m\u00e1gica casa de madera con grandes ventanales, a pocos metros de distancia. En ese momento acababa de comprar una casa en Mil\u00e1n, donde estaba mi trabajo y el sentido com\u00fan que me hab\u00edan ense\u00f1ado a seguir, pero, de inmediato, no tuve dudas: ese ser\u00eda mi lugar de retiro. Una vista ilimitada de la naturaleza, frente al <a rel=\"nofollow external noopener\" href=\"http:\/\/www.assisionline.it\/assisi__225.html\" data-wpel-link=\"external\" target=\"_blank\">Monte sagrado Subasio<\/a>vinculado a cuentos de San Francisco. <strong>Despu\u00e9s de tanto viajar, ese pedacito de tierra fue mi hogar elegido.<\/strong> y el lugar donde fui m\u00e1s feliz en el mundo. Pero hizo falta el tiempo de la pandemia para decir un s\u00ed fuerte y definitivo.<\/p>\n<div id=\"attachment_2487966\" data-thumbnail_id=\"2487966\" class=\"wp-caption aligncenter\" style=\"width:1290px\"><picture class=\"lozad\" style=\"display:block;aspect-ratio: 1280\/1081;\"><source  type=\"image\/webp\"><source  type=\"image\/jpeg\"\/><\/source><\/picture>\n<p class=\"wp-caption-text\">La historia de un periodista que aborda las consecuencias de un incendio y su significado espiritual (ilustraci\u00f3n de <a rel=\"noopener noreferrer nofollow external\" href=\"https:\/\/www.instagram.com\/sofia_figlie\/\" target=\"_blank\" data-wpel-link=\"external\">Sofia Figli\u00e8<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n<h2>El riesgo de salir de la ciudad<\/h2>\n<p>Despu\u00e9s de la venta de Mil\u00e1n, permanec\u00ed en la casa de madera durante dos a\u00f1os, con algunas cosas esenciales, mientras la mas\u00eda no parec\u00eda querer venderse ni pod\u00eda encontrar otras viviendas. <strong>En la casita tambi\u00e9n pas\u00e9 el contagio de Coronavirus<\/strong>que contraje de forma muy grave. Pero ni siquiera esa prueba fue suficiente para hacerme perder el agradecimiento por la sensaci\u00f3n exacta de haber sido devuelto a mi lugar, como una nota en la partitura de la creaci\u00f3n. El primer invierno, con nieve a media casa, sin m\u00e1s privilegios que un \u00e1rbol o un animal salvaje, fue absolutamente m\u00e1gico. Finalmente, hace dos a\u00f1os y medio, <strong>las puertas de la mas\u00eda se abren<\/strong>, <strong>un espacio construido con todas las comodidades y en el que cabr\u00edan mis cosas<\/strong>permaneci\u00f3 esper\u00e1ndome en una gran sala temporal en Perugia.<\/p>\n<p>Parec\u00eda un cuento de hadas con final feliz, y creo en los cuentos de hadas, porque creo en el yoga, que no es un cuento de hadas, pero habla de la inexorabilidad con la que el amor te regresa multiplicado. Y no hay duda de que el riesgo de abandonar la ciudad, su tiempo progresivo anclado a las certezas del mundo, por el tiempo circular de la naturaleza, que continuamente se repite y se transforma, fue para m\u00ed un gesto de amor. <strong>\u00bfY ahora? Ahora empezar\u00e9 de nuevo, renacer\u00e9 de aqu\u00ed<\/strong>. Debo seguir un camino terrenal y pr\u00e1ctico y elevado y sentido. La primera me lleva a mantener la relaci\u00f3n con los t\u00e9cnicos y con la compa\u00f1\u00eda aseguradora, que hab\u00eda contratado hace un a\u00f1o y de la que ahora estoy esperando resultados. El otro me permite <strong>para ver a trav\u00e9s de los acontecimientos y buscar razones m\u00e1s importantes<\/strong>. En esto est\u00e1 el viaje interior, que me ha llevado a comprender en los \u00faltimos a\u00f1os que, a veces, la verdadera fuerza est\u00e1 en entregarse a lo que a\u00fan no podemos comprender, y que es la trama de otro bien nuestro. Y aqu\u00ed tambi\u00e9n est\u00e1 la naturaleza, que me ense\u00f1\u00f3 que el destino de todo es morir y renacer continuamente.<\/p>\n<h2>El sentido de vivir en comunidad.<\/h2>\n<p>Luego est\u00e1 la sensaci\u00f3n de vivir en una comunidad, donde tus fortalezas y habilidades se suman a las de todos los dem\u00e1s. <strong>Y fui literalmente abrumado por una ola de amor.<\/strong>, <strong>Aqu\u00ed y desde cada rinc\u00f3n por donde ha pasado mi vida.<\/strong> (tambi\u00e9n con un crowdfunding dedicado a ella, ed.). Inmediatamente me dio un hogar Jayadev Jaerschky, mi profesor de yoga y quien me vio como profesor de yoga hace muchos a\u00f1os, antes de que me lo imaginara. \u00c9l y su esposa Sahaja viven a diez minutos de mi casa y tienen un espacio de hospitalidad debajo de donde viven. <strong>Aqu\u00ed pasar\u00e9 los pr\u00f3ximos meses apoyado en mucha energ\u00eda.<\/strong>. Ciertamente perd\u00ed muchas cosas materiales en este incendio, adem\u00e1s del techo, que qued\u00f3 completamente destruido, y toda la parte superior de la casa, en la que hab\u00eda un \u00e1tico y los dormitorios, la mayor\u00eda de los efectos personales, zapatos, su\u00e9teres, chaquetas y abrigos; parte de los libros, objetos de trabajo y recuerdos acumulados en distintos momentos de mi historia.<\/p>\n<p>Pero esto fortalece en m\u00ed el sentido de lo que nunca se puede perder y la gratitud por lo que queda. As\u00ed, cada vez que alguna petici\u00f3n burocr\u00e1tica me abre las puertas de la casa, ahora declarada inhabitable, y <strong>Saco de los escombros negros trozos intactos de esperanza, peque\u00f1os gui\u00f1os de cari\u00f1o<\/strong>como una vieja manta hecha a mano, el mantel encargado por mi madre al tama\u00f1o de la mesa, los chales del Himalaya, apenas un poco ennegrecidos en el sof\u00e1, los celebro y los hago nuevos. <strong>Es una forma de hacer que mi casa se sienta menos abandonada.<\/strong>esperando un regreso y nuevas primaveras juntos.<\/p>\n<p class=\"all-rights-reserved\">iO Donna \u00a9 TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS<\/p>\n<\/p><\/div>\n<p><script async src=\"\/\/www.instagram.com\/embed.js\"><\/script><br \/>\n<br \/><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.iodonna.it\/attualita\/storie-e-reportage\/2025\/01\/26\/quando-la-mia-casa-e-andata-a-fuoco\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">ttn-es-13<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ELel olor a humo, espeso, casi s\u00f3lido, mezclado con las lacas de los muebles, con la sustancia fluida<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1550015,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[8631,4126,99,4606,2351,16443,2323,1391,1220,1075,1767,11361,2050,1462,6275,1275,246,359,36,5139,12831,15410,2796,941,2300,1655,480,219365,18,27226,267,86,7840,1382,1287,1030,339,1459,36905,158,3527],"class_list":["post-1550014","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-revista","tag-california","tag-colega","tag-con","tag-cosas","tag-cuenta","tag-devastacion","tag-donde","tag-ella","tag-empezar","tag-eso","tag-experiencia","tag-granja","tag-habia","tag-imagenes","tag-incendios","tag-italia","tag-las","tag-lluvia","tag-los","tag-lugares","tag-misma","tag-mostraron","tag-mucho","tag-noche","tag-nos","tag-nuestro","tag-nuevo","tag-ocurridos","tag-para","tag-perderlo","tag-pero","tag-quiere","tag-reinicio","tag-sido","tag-significa","tag-sin","tag-todo","tag-tuvo","tag-umbria","tag-una","tag-viento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1550014","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1550014"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1550014\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1550015"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1550014"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1550014"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1550014"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}