{"id":1397526,"date":"2024-10-13T06:19:31","date_gmt":"2024-10-13T06:19:31","guid":{"rendered":"https:\/\/teknomers.com\/es\/el-escritor-bernhard-schlink-sobre-la-culpa-de-la-guerra-alemana-y-el-resurgimiento-de-la-extrema-derecha\/"},"modified":"2024-10-13T06:19:36","modified_gmt":"2024-10-13T06:19:36","slug":"el-escritor-bernhard-schlink-sobre-la-culpa-de-la-guerra-alemana-y-el-resurgimiento-de-la-extrema-derecha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teknomers.com\/es\/el-escritor-bernhard-schlink-sobre-la-culpa-de-la-guerra-alemana-y-el-resurgimiento-de-la-extrema-derecha\/","title":{"rendered":"El escritor Bernhard Schlink sobre la culpa de la guerra alemana y el resurgimiento de la extrema derecha"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div id=\"article-body\">\n<p>Cuando la casa de Bernhard Schlink en Bielefeld fue destruida por las bombas aliadas durante la Segunda Guerra Mundial, un carretero que ayud\u00f3 a su madre a recuperar sus muebles de entre los escombros expres\u00f3 un pensamiento poco convencional: que los alemanes eran los \u00fanicos culpables. <\/p>\n<p>\u201cVimos arder las sinagogas, sabemos por qu\u00e9 ahora arden nuestras ciudades\u201d, le dijo a la madre de Schlink mientras pasaban junto a los edificios bombardeados. <\/p>\n<p>\u201cEso la impresion\u00f3 profundamente\u201d, dice el escritor, \u201cporque muy poca gente sent\u00eda eso en ese momento\u201d.<\/p>\n<p>De hecho, los alemanes tardaron a\u00f1os (incluso d\u00e9cadas) en asumir alguna responsabilidad por el Holocausto. &#8220;En la d\u00e9cada de 1950 se ve\u00edan a s\u00ed mismos simplemente como v\u00edctimas, no como perpetradores&#8221;, dice Schlink.<\/p>\n<p>La culpa, tanto individual como colectiva, ha sido un tema constante en la obra de Schlink. Autor de <em>El lector<\/em>el \u00fanico libro alem\u00e1n que encabeza la lista de bestsellers del New York Times, analiza los episodios m\u00e1s oscuros de la historia alemana: el colonialismo en \u00c1frica; cr\u00edmenes de guerra nazis; el terror de Baader-Meinhof de la d\u00e9cada de 1970, y los entrelaza en historias convincentes que lo han convertido en uno de los escritores m\u00e1s famosos y populares de Alemania.<\/p>\n<blockquote class=\"n-content-pullquote n-content-pullquote--no-image\" aria-hidden=\"true\">\n<div class=\"n-content-pullquote__content\">\n<p>Nuestros padres, t\u00edos o profesores que cometieron actos monstruosos no eran monstruos: eran padres cari\u00f1osos y m\u00e9dicos ejemplares.<\/p>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<p>Una traducci\u00f3n al ingl\u00e9s de su novela de 2021. <em>la nieta<\/em> aparecer\u00e1 en el Reino Unido a finales de este mes y principios del pr\u00f3ximo a\u00f1o en Estados Unidos. Es una narrativa compleja y conmovedora que se desarrolla en el Berl\u00edn Oriental comunista de la d\u00e9cada de 1960 y en la escena neonazi actual. Le Figaro la llam\u00f3 \u201cla gran novela de la reunificaci\u00f3n alemana\u201d.<\/p>\n<p>El \u00e9xito literario de Schlink es tanto m\u00e1s sorprendente si se tiene en cuenta que empez\u00f3 en una profesi\u00f3n completamente diferente. Durante d\u00e9cadas fue un distinguido profesor de derecho y juez, especializ\u00e1ndose en derecho constitucional y ense\u00f1ando en algunas de las universidades m\u00e1s prestigiosas de Alemania. <\/p>\n<p>&#8220;Pero sent\u00ed que faltaba algo en mi vida&#8221;, dice. Hab\u00eda escrito \u201cmala poes\u00eda\u201d y \u201cpeque\u00f1os cuentos y obras de teatro\u201d cuando era joven y luego, a finales de los a\u00f1os 1980, decidi\u00f3 \u201cvolver a escribir\u201d. Con un colega, Walter Popp, invent\u00f3 una novela polic\u00edaca, <em>Justicia propia;<\/em> luego en 1995 vino <em>El lector<\/em> y el resto es historia. <\/p>\n<p>Nos reunimos en un caf\u00e9 al aire libre cerca de su casa en la Viktoria-Luise-Platz, de forma hexagonal, uno de los lugares m\u00e1s exquisitos de Berl\u00edn. Con una enorme fuente gorgoteando de fondo, le pregunto a Schlink, un alegre octogenario con una sonrisa encantadora, c\u00f3mo elige a sus personajes. \u201cNo es que me interese algo y luego se me ocurra una historia al respecto\u201d, dice. \u201cTengo la sensaci\u00f3n de que las historias me llegan\u201d.<\/p>\n<p>Si bien ha publicado 11 novelas y tres colecciones de cuentos, ninguno de sus libros ha tenido tan buenos resultados como <em>El lector<\/em>que fue traducida a 45 idiomas y convertida en una pel\u00edcula de Hollywood protagonizada por Kate Winslet. Cuenta la historia de un chico de 15 a\u00f1os, Michael Berg, que descubre que el amor de su vida, una conductora de tranv\u00eda analfabeta llamada Hanna Schmitz, 21 a\u00f1os mayor que \u00e9l, era guardia de campo en Auschwitz.<\/p>\n<figure class=\"n-content-image n-content-image--inline\" style=\"width:200px;max-width:100%\" data-component=\"image-set\"><picture><source media=\"(min-width: 700px)\"  width=\"200\" height=\"300\"\/><\/picture><\/figure>\n<p><em>El lector<\/em> Capta la angustia de toda una franja de j\u00f3venes alemanes que descubren gradualmente las cosas terribles que hicieron sus padres durante la guerra. No es, insiste Schlink, una novela sobre el Holocausto. &#8220;Se trata m\u00e1s de la relaci\u00f3n de mi generaci\u00f3n con el Tercer Reich que del Tercer Reich en s\u00ed&#8221;, dice. <\/p>\n<p>El libro no tuvo buena acogida en Alemania, al menos no al principio. &#8220;La gente dec\u00eda que mi interpretaci\u00f3n de Hanna Schmitz era demasiado humana&#8221;, dice. Pero eso, insiste, no entendi\u00f3 el punto. <\/p>\n<p>&#8220;Nuestros padres, t\u00edos o profesores que cometieron actos monstruosos no eran monstruos: eran profesores maravillosos, padres amorosos y m\u00e9dicos ejemplares&#8221;, afirma. \u00c9se fue, en cierto modo, uno de los aspectos m\u00e1s dif\u00edciles de la crisis de Alemania. <em>Vergangenheitsbew\u00e4ltigung <\/em>o \u201caceptar el pasado\u201d. \u201cDe mi generaci\u00f3n hubo unos pocos que rompieron total y radicalmente con sus padres, pero la mayor\u00eda sigui\u00f3 am\u00e1ndolos. . . y qued\u00f3 enredado en su culpa\u201d.<\/p>\n<div class=\"n-content-layout\" data-component=\"flourish\" data-component-id=\"2642856\" data-component-type=\"flourish-in-article\">\n<figure class=\"n-content-picture n-content-layout__container\"><a rel=\"nofollow\" href=\"#2642856\"><picture data-asset-type=\"flourish\" data-flourish-id=\"2642856\" data-flourish-type=\"story\">\n<div id=\"2642856\" class=\"cp-message o-message o-message--inform o-message--notice\" data-o-component=\"o-message\">\n<div class=\"o-message__container\">\n<div class=\"o-message__content\">\n<p class=\"o-message__content-main\">Algunos contenidos no se pudieron cargar. 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Durante mucho tiempo se hab\u00eda sentido atra\u00eddo por el Este: \u201cComo hijo de un pastor protestante, crec\u00ed con Lutero y Bach. . . Siempre me interes\u00f3 la historia de Prusia y sent\u00ed que el este era mi Alemania tanto como la cat\u00f3lica Renania o el sur b\u00e1varo\u201d, afirma. &#8220;Y s\u00f3lo quer\u00eda conocerlo&#8221;.<\/p>\n<p>Al igual que Kaspar, particip\u00f3 en el \u201cEncuentro de J\u00f3venes de Pentecost\u00e9s\u201d, un festival organizado por los comunistas en Berl\u00edn Oriental en 1964, cuando los Beatles se tocaron p\u00fablicamente por primera vez y los j\u00f3venes del este socialista y del oeste capitalista discutieron apasionadamente sobre pol\u00edtica y Bailamos juntos en las calles.<\/p>\n<blockquote class=\"n-content-pullquote n-content-pullquote--no-image\" aria-hidden=\"true\">\n<div class=\"n-content-pullquote__content\">\n<p>En Alemania Occidental la gente quer\u00eda ser primero europea y atlantista. En la RDA la gente siempre se sinti\u00f3 mucho menos cohibida por ser alemana.<\/p>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<p>Y como el h\u00e9roe de <em>la nieta<\/em>Schlink tambi\u00e9n se enamor\u00f3 de una mujer de Alemania del Este y la ayud\u00f3 a escapar hacia el oeste. Fue una intervenci\u00f3n que provoc\u00f3 fricciones con sus padres. &#8220;Sent\u00edan que no pod\u00eda asumir la responsabilidad de arrancar a una joven de su mundo, de su madre y sus dos hermanas&#8221;, dice. &#8220;Pero Margit, mi novia, nunca se arrepinti\u00f3&#8221;.<\/p>\n<p>Schlink explora con su novela el extra\u00f1o e inquietante mundo de la extrema derecha alemana. Su veh\u00edculo es la nieta adolescente de Kaspar, Sigrun, que creci\u00f3 en una \u201czona liberada\u201d extremista en la zona rural del este de Alemania, niega el Holocausto y admira a los criminales de guerra nazis. Los intentos fallidos de Kaspar de llegar a ella, expresados \u200b\u200ben el estilo sobrio y desapasionado de Schlink, son las partes m\u00e1s inquietantes de la novela. <\/p>\n<p>El autor conoce Alemania del Este mejor que la mayor\u00eda de sus contempor\u00e1neos. Fue el primer profesor de Alemania Occidental invitado a ense\u00f1ar en la Universidad Humboldt de Berl\u00edn Oriental en 1990, justo despu\u00e9s de la ca\u00edda del Muro, y tambi\u00e9n asesor\u00f3 a una mesa redonda de activistas por la democracia que intentaban elaborar una nueva constituci\u00f3n para Alemania Oriental.<\/p>\n<p>Fue testigo de la euforia tras el fin del comunismo, pero tambi\u00e9n de las decepciones. &#8220;Hubo mucha injusticia&#8221;, dice Schlink. \u201cEn el ej\u00e9rcito, en la administraci\u00f3n p\u00fablica, en el gobierno y en los negocios, toda una \u00e9lite se vio obligada a irse y fue reemplazada por \u00e9lites del oeste\u201d.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, los orientales \u201cm\u00e1s serios\u201d tambi\u00e9n se desilusionaron con el \u201chedonismo y la falta de seriedad\u201d de Occidente. &#8220;Ten\u00edan esta idea de democracia que surgi\u00f3 de un libro ilustrado, donde los pol\u00edticos son responsables, se preocupan por las preocupaciones de sus votantes y tratan con ellos&#8221;, dice. \u201cEran buenos dem\u00f3cratas, casi demasiado buenos. Y luego vino la decepci\u00f3n con el &#8220;sistema&#8221; y los &#8220;partidos sist\u00e9micos&#8221;. Y luego la huida a la protesta\u201d.<\/p>\n<aside aria-labelledby=\"aside-label\" class=\"n-content-recommended--single-story n-content-recommended--inset\" data-component=\"recommended\">\n<p class=\"n-content-recommended__title\">Recomendado<\/p>\n<div class=\"o-teaser o-teaser--article o-teaser--small o-teaser--stacked o-teaser--has-image js-teaser\" data-id=\"217b4179-6fda-418b-8517-10fb7c1aae27\">\n<div class=\"o-teaser__image-container js-teaser-image-container\">\n<div class=\"o-teaser__image-placeholder\" style=\"aspect-ratio:1781\/1002\"><img decoding=\"async\" class=\"o-teaser__image\" src=\"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/El-escritor-Bernhard-Schlink-sobre-la-culpa-de-la-guerra.net.jpeg\" alt=\"Se ve a Bj\u00f6rn H\u00f6cke llegando al parlamento estatal de Turingia el 1 de septiembre de 2024. Est\u00e1 rodeado por una multitud de periodistas y fot\u00f3grafos, con varios micr\u00f3fonos y c\u00e1maras apuntando hacia \u00e9l.\"\/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/aside>\n<p>Habla pocos d\u00edas despu\u00e9s de las elecciones en los estados orientales de Turingia y Sajonia, donde el partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) ha logrado avances espectaculares, un resultado que provoc\u00f3 editoriales dolorosos sobre la creciente divisi\u00f3n entre el este y el oeste, 34 a\u00f1os despu\u00e9s de reunificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A Schlink no le sorprende que a un partido etnonacionalista tan descarado le vaya tan bien en el antiguo este comunista. \u201cEn Alemania Occidental la gente quer\u00eda ser primero europea y atlantista\u201d, dice. &#8220;En la RDA la gente siempre se sinti\u00f3 mucho menos cohibida por ser alemana&#8221;.<\/p>\n<p>Es uno de los muchos momentos en los que la turbulencia de la historia de Alemania llega a dominar la conversaci\u00f3n. Schlink recuerda las vacaciones de su infancia que pas\u00f3 con su abuelo suizo, un apasionado de la historia: \u201cCon su bast\u00f3n pod\u00eda dibujar en el suelo del bosque planes de batalla desde Sempach hasta Waterloo\u201d, dice.<\/p>\n<p>A partir de entonces \u201csiempre sent\u00ed que la historia alemana es mi historia\u201d, afirma. \u201cSoy alem\u00e1n y es parte de m\u00ed. Y cada vez me doy m\u00e1s cuenta de cu\u00e1nto me moldea\u201d.<\/p>\n<p><strong>la nieta<\/strong> por Bernhard Schlink, traducido por Charlotte Collins <em>Weidenfeld &#038; Nicolson \u00a320\/HarperCollins $28,99, 336 p\u00e1ginas<\/em><\/p>\n<p><em>Guy Chazan es el jefe de la oficina del Financial Times en Berl\u00edn<\/em><\/p>\n<p><em>\u00danase a nuestro grupo de libros en l\u00ednea en Facebook en<\/em><a rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/www.facebook.com\/groups\/139838140082304\/\" data-trackable=\"link\" target=\"_blank\"><em>  Caf\u00e9 de libros FT<\/em><\/a><em>  y suscr\u00edbete a nuestro podcast<\/em><em>  Vida y arte<\/em><em>  dondequiera que escuches<\/em><\/p>\n<\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.ft.com\/content\/707d7536-c89d-4ffd-9977-c080d7411877\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">ttn-es-56<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando la casa de Bernhard Schlink en Bielefeld fue destruida por las bombas aliadas durante la Segunda Guerra<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1397527,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[2884,45755,5602,11514,14907,21685,1147,12906,156368,131],"class_list":["post-1397526","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","tag-alemana","tag-bernhard","tag-culpa","tag-derecha","tag-escritor","tag-extrema","tag-guerra","tag-resurgimiento","tag-schlink","tag-sobre"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1397526","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1397526"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1397526\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1397527"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1397526"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1397526"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1397526"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}