{"id":1389508,"date":"2024-10-05T11:16:36","date_gmt":"2024-10-05T11:16:36","guid":{"rendered":"https:\/\/teknomers.com\/es\/los-sorprendentes-beneficios-de-la-ira-conyugal\/"},"modified":"2024-10-05T11:16:46","modified_gmt":"2024-10-05T11:16:46","slug":"los-sorprendentes-beneficios-de-la-ira-conyugal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teknomers.com\/es\/los-sorprendentes-beneficios-de-la-ira-conyugal\/","title":{"rendered":"Los sorprendentes beneficios de la ira conyugal"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div id=\"article-body\">\n<p>Una noche de 2021, mi esposa de repente puso un libro en mis manos y me dijo que necesitaba leerlo. El libro era de Elena Ferrante. <em>La hija perdida<\/em>. Cuando le pregunt\u00e9 qu\u00e9 era tan urgente, respondi\u00f3, un poco irritada: \u201cBueno, est\u00e1s escribiendo sobre la ira, \u00bfno? Si est\u00e1s interesado en la ira de las mujeres, no puedes dejar de leer esto\u201d. Era la historia de una mujer solitaria de vacaciones, que viv\u00eda a la sombra de su decisi\u00f3n a\u00f1os atr\u00e1s de dejar a su marido y a sus hijas peque\u00f1as en un ataque de deseo de una vida sin trabas. Mientras la novela me absorb\u00eda en su v\u00f3rtice de furia femenina, con Leda, su narradora, \u201cgritando de rabia\u201d ante el peso de la responsabilidad materna, la insistencia de mi esposa de que \u201ctienes que leer esto\u201d comenz\u00f3 a entretejerse en mi lectura de la novela. libro, creando otro frente en su violenta emboscada sobre mis nervios. Cuando termin\u00e9 a la ma\u00f1ana siguiente, me encontr\u00e9 preguntando qu\u00e9 era lo que mi esposa quer\u00eda decirme. \u00bfQuer\u00eda ella, despu\u00e9s de 22 a\u00f1os y de criar a tres hijos, que yo la oyera \u201cgritar de rabia\u201d, a ellos, al mundo, pero sobre todo a m\u00ed: \u201c\u00bfLo entiendes ahora?\u201d<\/p>\n<p>\u00bfExiste una fuente de ira m\u00e1s confiable que la vida marital? La furia de las parejas es un pilar de la comedia, la tragedia y el melodrama. Las tramas de Jane Austen conducen hacia la declaraci\u00f3n de amor y la propuesta de matrimonio aceptada alegremente. Pero estos finales felices est\u00e1n entretejidos en historias pobladas por parejas casadas divididas por el resentimiento y la profunda alienaci\u00f3n mutua. Da la impresi\u00f3n de que la madre de Emma Woodhouse prefiri\u00f3 morir antes que pasar un d\u00eda m\u00e1s casada con el se\u00f1or Woodhouse.<\/p>\n<p>Estas im\u00e1genes contrastantes, el brillo feliz de los novios y el ce\u00f1o descontento de la pareja de larga data, resaltan la paradoja de que el amor y el compa\u00f1erismo que anhelamos durante tantos a\u00f1os resulta ser la ra\u00edz de tanta frustraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s este marcado contraste tenga algo que decirnos sobre por qu\u00e9 las relaciones a largo plazo despiertan tanta ira. En \u00e9l vemos a una pareja joven que irradia amor y esperanza, plenamente comprometida con su compa\u00f1ero de vida como mejor amigo, confidente y amante. En otras palabras, casi todas las nuevas parejas comienzan su vida en com\u00fan con un ideal sentimental de pareja como un refugio de afecto y apoyo. En esta versi\u00f3n del futuro hay poco espacio para los sentimientos m\u00e1s dif\u00edciles que surgen entre las parejas con el tiempo: resentimiento, decepci\u00f3n, odio e ira. El efecto de esto es convertir la ira en una especie de cuerpo extra\u00f1o emocional en el torrente sangu\u00edneo conyugal, una presencia extra\u00f1a que no deber\u00eda estar all\u00ed.<\/p>\n<blockquote class=\"n-content-pullquote n-content-pullquote--no-image\" aria-hidden=\"true\">\n<div class=\"n-content-pullquote__content\">\n<p>El amor y el compa\u00f1erismo que anhelamos durante a\u00f1os resulta ser la ra\u00edz de tanta frustraci\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<p>Pero \u00bfy si nos equivocamos? Creo que lo que comunicaba el don de la novela de mi esposa era que el curso ordinario de la vida matrimonial y familiar provoca niveles de ira (en torno a divisiones desiguales del trabajo dom\u00e9stico, una escasez de atenci\u00f3n afectiva o sexual o de apoyo emocional o contribuci\u00f3n financiera). que tenemos demasiado miedo para reconocer. Con demasiada frecuencia, esto conduce a una acumulaci\u00f3n de resentimiento que estalla en disputas explosivas y amargos enfrentamientos. \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si, en lugar de asumir un estado normativo de armon\u00eda y tranquilidad mutua en el matrimonio, parti\u00e9ramos de la premisa de que la rabia est\u00e1 incorporada en la estructura matrimonial, y podr\u00eda incluso ser necesaria para ella?<\/p>\n<p>La ira es un sentimiento: un estado emocional m\u00e1s que una acci\u00f3n realizada. Esto la distingue de su prima m\u00e1s peligrosa, la agresi\u00f3n, que implica el impulso de hacer cosas en el mundo real y que puede producir violencia, conflicto y miedo. <\/p>\n<p>La ra\u00edz de la agresi\u00f3n es, quiz\u00e1s sorprendentemente, el miedo a la dependencia. Cuando recurrimos a peleas a gritos o a un silencio furioso y enroscado, estamos descargando nuestra ira en conductas reflexivas en lugar de sentirla y expresarla realmente. En otras palabras, estamos eligiendo t\u00e1citamente la agresi\u00f3n sobre la ira, la acci\u00f3n sobre el sentimiento. Este impulso es a la vez inevitable y humano. Cuando la persona que m\u00e1s amamos nos lastima, nos ponemos en contacto no s\u00f3lo con sentimientos de rabia y decepci\u00f3n sino, m\u00e1s fundamentalmente, con sentimientos de dependencia e impotencia. Es m\u00e1s f\u00e1cil gritarle o insultar a una pareja que reconocer el hecho, que en momentos de vulnerabilidad puede resultar tan humillante, de que la necesitamos.<\/p>\n<p>El matrimonio es la entrada voluntaria de dos personas en una estrecha proximidad. Nos coloca cerca de las necesidades, deseos y ansiedades de los dem\u00e1s, todo lo cual despierta y amplifica los nuestros. La pregunta parece ser menos \u201c\u00bfPor qu\u00e9 el matrimonio nos har\u00eda enojar?\u201d que &#8220;\u00bfPor qu\u00e9 no lo har\u00eda?&#8221; \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda la intimidad con otra persona no provocar al menos sentimientos ocasionales de desesperaci\u00f3n, aislamiento y rabia? <\/p>\n<hr\/>\n<p><strong>La historia de un paciente m\u00edo.<\/strong> (disfrazada para proteger la confidencialidad) podr\u00eda ayudarnos a pensar en las formas en que la ira puede corroer un matrimonio de nueve a\u00f1os, as\u00ed como en c\u00f3mo podr\u00eda mejorarlo. Pocas personas que he visto en la sala de consulta han llegado m\u00e1s aisladas de su propia vulnerabilidad que Stella. En nuestro primer encuentro, ella me dijo que hab\u00eda venido porque su matrimonio se estaba volviendo intolerable. Max era \u201cirremediablemente in\u00fatil\u201d como marido, padre y amante, a pesar de todo su talento como cardi\u00f3logo. &#8220;\u00c9l sabe todo sobre corazones&#8221;, dijo con picard\u00eda, &#8220;con la misteriosa excepci\u00f3n del m\u00edo&#8221;.<\/p>\n<p>Nuestras sesiones r\u00e1pidamente se convirtieron en disecciones brutales pero forensemente precisas de las m\u00faltiples incompetencias de Max. Vest\u00eda a su peque\u00f1a con la falda al rev\u00e9s, hablaba en las cenas sobre los avances de la medicina coronaria. Pod\u00eda pasar una semana sin hacerle a Stella una sola pregunta sobre su vida, pero el fin de semana le propon\u00eda con torpeza: &#8220;Ya sabes&#8221;. . . \u00bfUn poco de diversi\u00f3n arriba? <\/p>\n<p>Ahora me doy cuenta de que en aquellas primeras semanas estaba demasiado preparado para aprovechar la ola del ingenio mordaz de Stella, para disfrutar de estos ataques como si fueran representaciones en lugar de una expresi\u00f3n de profunda ira. Su infelicidad se hizo evidente a los pocos meses de iniciar el tratamiento cuando, p\u00e1lida y abatida, anunci\u00f3 que su marido la hab\u00eda dejado, dici\u00e9ndole que claramente no le serv\u00eda de nada.<\/p>\n<p>Demasiado desorientado para hablar, respond\u00ed con silencio, provocando una avalancha de reproches enfurecidos y sin duda retrasados: \u201cEsa fue una falla grande y costosa, \u00bfno, profesor? \u00a1T\u00fa eres el psicoanalista! \u00bfPor qu\u00e9 no dijiste algo en lugar de quedarte ah\u00ed sentado in\u00fatilmente?<\/p>\n<p>Entonces se me ocurri\u00f3. Stella hab\u00eda estado furiosa conmigo todo el tiempo. El hombre del que hab\u00eda estado hablando y poniendo los ojos en blanco todas esas semanas, el hombre que no sab\u00eda escuchar ni comunicarse, que podr\u00eda tener una reputaci\u00f3n bastante buena pero que no le era \u00fatil, no era solo su marido. Tambi\u00e9n fui yo.<\/p>\n<p>Este es un fen\u00f3meno bien conocido en psicoterapia conocido como transferencia, en el que la relaci\u00f3n con el terapeuta replica patrones de relaci\u00f3n previos. Para darle sentido a esos patrones, Stella necesitaba no s\u00f3lo describ\u00edrmelos, sino ponerlos en pr\u00e1ctica, enojarse y despreciarse tanto conmigo como lo estaba con su marido y con tantas otras figuras de su vida.<\/p>\n<p>Siguieron cientos de horas de autorreflexi\u00f3n a lo largo de siete a\u00f1os. Stella se dio cuenta de que su car\u00e1cter se hab\u00eda formado, sobre todo, por la relaci\u00f3n con su madre, quien hab\u00eda renunciado a su gratificante trabajo como m\u00e9dico de cabecera para criarla a ella y a su hermana. Habiendo asumido que se dedicar\u00eda a criar a sus hijos con facilidad y placer, su madre qued\u00f3 en shock ante el puro aburrimiento y el agotamiento nervioso que la maternidad le induc\u00eda. A Stella le hab\u00eda parecido siempre a punto de desmoronarse.<\/p>\n<p>La iron\u00eda brutalmente prepotente de Stella ten\u00eda sus ra\u00edces en el repudio a la necesidad y sensibilidad de su madre. Si consideraba in\u00fatiles a todos los que la rodeaban, nunca podr\u00eda hacerla sentirse dependiente de nadie. Cultiv\u00f3 una rabia que la ayud\u00f3 a reforzar su invulnerabilidad y a confirmar que nadie, ni su marido ni su psicoterapeuta, pod\u00eda darle nada (amor, inter\u00e9s, placer, cuidado) que realmente necesitaba.<\/p>\n<p>Si ahora quer\u00eda recuperar a su marido y necesitaba un analista para comprenderse a s\u00ed misma, \u00bfqui\u00e9n era ella? En terapia, comenz\u00f3 a adentrarse en regiones de s\u00ed misma que hab\u00eda evitado durante mucho tiempo, sobre todo la del ni\u00f1o abandonado que anhelaba la curiosidad y la atenci\u00f3n de una madre y estaba furioso por no poder proporcion\u00e1rselas. Nuestro trabajo le abri\u00f3 los ojos sobre cu\u00e1n privativo se hab\u00eda vuelto su modo predeterminado de desprecio, cu\u00e1nto hab\u00eda profundizado el aislamiento del que hab\u00eda tratado de protegerse.<\/p>\n<p>Si el matrimonio de Stella ya no ten\u00eda remedio, ella misma no lo estaba. Se produjo un cambio en su relaci\u00f3n consigo misma y con los dem\u00e1s. Ya no ve\u00eda a Max con exasperaci\u00f3n, encontrando en s\u00ed misma tristeza y compasi\u00f3n por el hombre emocionalmente fr\u00e1gil que simplemente hab\u00eda querido amarla y ser amado por ella. <\/p>\n<p>Ella tambi\u00e9n se volvi\u00f3 diferente conmigo. En lugar de incinerar su humor, su ira le dio el calor suficiente. Se dio cuenta de que estar enojada pod\u00eda ser una forma de sentir en lugar de aniquilar sus sentimientos.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s aqu\u00ed podamos discernir los contornos de un tipo diferente de relaci\u00f3n, una en la que los sentimientos fuertes y dif\u00edciles podr\u00edan usarse para fortalecer la intimidad en lugar de corroerla. Tanto Stella como Max se hab\u00edan casado imaginando que eso los fortalecer\u00eda en lo que eran m\u00e1s vulnerables, que ella podr\u00eda volverse menos temerosa de sus propias necesidades emocionales y que \u00e9l se volver\u00eda m\u00e1s robusto, menos aprensivo ante los conflictos y la hostilidad.<\/p>\n<p>Sucedi\u00f3 lo contrario. Y aqu\u00ed reside una verdad menos reconocida. La intimidad real no s\u00f3lo hace que la otra persona nos resulte m\u00e1s familiar, sino que tambi\u00e9n pone de relieve la profundidad de su diferencia con nosotros. Lo que ni Stella ni Max pudieron hacer fue reconocer y abrazar a este \u00faltimo. Stella estaba enfurecida porque Max no era m\u00e1s duro, Max estaba consternado porque Stella no pod\u00eda ser m\u00e1s suave.<\/p>\n<p>Lo que no pudieron hacer fue darse el espacio para sentirse diferente. La intimidad no se trata s\u00f3lo del placer de la f\u00e1cil armon\u00eda; tambi\u00e9n se trata de hacer espacio para que se expresen y escuchen los sentimientos dif\u00edciles e inquietantes. Esto permite experimentar la ira como una dimensi\u00f3n esencial del amor, en lugar de una fuerza hostil que lo desgasta. <\/p>\n<p>Cuando mi esposa me entreg\u00f3 el libro de Ferrante, decidi\u00f3 no gritarme de rabia. Creo que me estaba diciendo que quer\u00eda que supiera algo sobre su experiencia de maternidad y matrimonio de lo que yo no hab\u00eda sido consciente, ni siquiera ella misma era plenamente consciente de ella misma. Quiz\u00e1s por eso lo comunic\u00f3 a trav\u00e9s de palabras de otra persona.<\/p>\n<p>Me gustar\u00eda pensar que si dej\u00e1ramos de pensar en la ira como una aberraci\u00f3n, nuestras relaciones m\u00e1s importantes podr\u00edan en \u00faltima instancia volverse m\u00e1s pac\u00edficas. \u00bfPodemos aprender a dejar de temer la ira de quienes m\u00e1s amamos y empezar a esperarla? <\/p>\n<p><em>Josh Cohen es el autor de \u201cAll the Rage: Why Anger Drives the World\u201d, publicado por Granta el 10 de octubre.<\/em><\/p>\n<p><em>Seguir <\/em><a rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/twitter.com\/FTMag\" data-trackable=\"link\" target=\"_blank\"><em>@FTMag<\/em><\/a><em>  para enterarse primero de nuestras \u00faltimas historias y suscribirse a nuestro podcast <\/em><em>Vida y arte<\/em><em>  dondequiera que escuches<\/em><\/p>\n<\/div>\n<p><script async src=\"https:\/\/platform.twitter.com\/widgets.js\" charset=\"utf-8\"><\/script><br \/>\n<br \/><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.ft.com\/content\/c69465b9-82c5-4b76-abd3-37c980b9cbe6\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">ttn-es-56<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una noche de 2021, mi esposa de repente puso un libro en mis manos y me dijo que<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1389509,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[4090,14816,4051,36,9695],"class_list":["post-1389508","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","tag-beneficios","tag-conyugal","tag-ira","tag-los","tag-sorprendentes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1389508","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1389508"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1389508\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1389509"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1389508"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1389508"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1389508"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}