{"id":1387459,"date":"2024-10-03T22:57:31","date_gmt":"2024-10-03T22:57:31","guid":{"rendered":"https:\/\/teknomers.com\/es\/no-se-parece-en-nada-a-una-buena-cena-pero-el-kadeau-de-copenhague-es-un-verdadero-regalo\/"},"modified":"2024-10-03T22:57:36","modified_gmt":"2024-10-03T22:57:36","slug":"no-se-parece-en-nada-a-una-buena-cena-pero-el-kadeau-de-copenhague-es-un-verdadero-regalo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teknomers.com\/es\/no-se-parece-en-nada-a-una-buena-cena-pero-el-kadeau-de-copenhague-es-un-verdadero-regalo\/","title":{"rendered":"No se parece en nada a una &#8220;buena cena&#8221;, pero el Kadeau de Copenhague es un verdadero regalo"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p>Desbloquea el Editor&#8217;s Digest gratis<\/p>\n<p class=\"article__content-sign-up-topic-description\"><span>Roula Khalaf, editora del FT, selecciona sus historias favoritas en este bolet\u00edn semanal.<\/span><\/p>\n<p><iframe class=\"article__content-sign-up-iframe close\" scrolling=\"no\" id=\"signUpIframe\" data-prev-url=\"\/register\/in-article-sign-up?ft-content-uuid=fb483193-6c14-4518-a945-d6f3564d0f35\"><\/iframe><\/div>\n<div id=\"article-body\">\n<p>Durante gran parte de su larga y fascinante historia, Dinamarca fue de poco inter\u00e9s para los amantes de la comida. Su contribuci\u00f3n a la cocina mundial estuvo compuesta por el tocino producido industrialmente, una buena mantequilla y la infinita diversi\u00f3n que brinda a los viajeros culinarios aventureros <em>agallas<\/em>dulces salados de regaliz disponibles en cajitas en todas las tiendas de la esquina.<\/p>\n<p>En 2003, las cosas cambiaron. Un joven chef llamado Ren\u00e9 Redzepi abri\u00f3 Noma en Copenhague y lider\u00f3 un movimiento profundamente fotog\u00e9nico hacia una presentaci\u00f3n casi japonesa de ingredientes ex\u00f3ticos y tentadores, no por su precio, sino porque hab\u00edan sido recolectados localmente. Naci\u00f3 la \u201cnueva cocina n\u00f3rdica\u201d, completamente novedosa y completamente desconectada del canon cl\u00e1sico franc\u00e9s.<\/p>\n<p>Copenhague se convirti\u00f3 r\u00e1pidamente en un destino para un nuevo Jet Set gastron\u00f3mico internacional. Claro, los amantes de la comida siempre hab\u00edan viajado. Par\u00eds, Lyon, Florencia o Barcelona hab\u00edan atra\u00eddo durante mucho tiempo a aquellos interesados \u200b\u200ben las mejores ejecuciones de las grandes cocinas de Europa. La gente se esforzaba en ir a El Bulli o The French Laundry, pero Copenhague era algo nuevo. Surgi\u00f3 como un \u201cdestino gastron\u00f3mico\u201d sin ning\u00fan patr\u00f3n m\u00e1s antiguo que la extra\u00f1a visi\u00f3n de Redzepi.<\/p>\n<p>Noma fue reconocido tempranamente por los dos \u00e1rbitros autoproclamados de la buena mesa internacional. Inicialmente, Michelin calificaba la comida para los franceses, luego, naturalmente, se convirti\u00f3 en esencial para los visitantes extranjeros a Francia y finalmente se pronunci\u00f3 sobre la buena mesa en todas las tradiciones y en todos los territorios. En 2002, el advenedizo <em>Los 50 mejores del mundo <\/em>Lleg\u00f3 con la audaz intenci\u00f3n de juzgar todo el mundo culinario seg\u00fan sus propios nuevos criterios de buena mesa. Ambos reconocieron inmediatamente lo que estaba pasando en Copenhague y lo aprovecharon. Realmente es ir\u00f3nico, considerando el fabuloso esp\u00edritu de hiperlocalismo de Noma, que se convierta en la zona cero de un fen\u00f3meno completamente globalizado.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, Copenhague es uno de los lugares m\u00e1s agradables del mundo para comer. Hace gastronom\u00eda como Florencia hace arte. Parece que cada carro de s\u00e1ndwiches y panader\u00eda de la esquina est\u00e1 dirigido por ni\u00f1os de ojos brillantes que actuaron en Noma. La calidad de la comida de gama media es estupenda y refrescantemente internacional. Pero aqu\u00ed tambi\u00e9n estamos en el coraz\u00f3n palpitante y en la vanguardia de la buena mesa moderna.<\/p>\n<p>Visit\u00e9 dos restaurantes en Copenhague. Koan est\u00e1 dirigido por un chef dan\u00e9s-coreano y tiene dos estrellas Michelin. Como recordar\u00e1n de mi rese\u00f1a de este verano, el men\u00fa de degustaci\u00f3n de 17 platos fue excepcional, pero los lectores tal vez recuerden una venta adicional de champ\u00e1n desconcertantemente asertiva. Fue f\u00e1cil clasificarlo como buena comida internacional moderna. \u00bfPero me encant\u00f3? A fin de cuentas, no. El esfuerzo min\u00f3 el placer.<\/p>\n<hr\/>\n<p><strong>kadeau<\/strong><strong>  es una propuesta diferente<\/strong>. En la planta baja de un edificio residencial en la antigua zona portuaria de Christianshavn, tiene una escala seductoramente humana. Cont\u00e9 alrededor de una docena de mesas y al menos tanto personal como clientes. La cocina no es s\u00f3lo \u201cabierta\u201d, sino que se extiende continuamente hacia el comedor. No hay acero inoxidable a la vista. De hecho, a menos que mires muy de cerca, no hay evidencia de ning\u00fan kit profesional. Los chefs trabajan en silencio, pero hay un c\u00e1lido murmullo que crea una atm\u00f3sfera inusual de hospitalidad dom\u00e9stica muy danesa. Esto no es lo que esperaba.<\/p>\n<p>La comida, obtenida en la isla natal de los chefs, Bornholm, es estelar. Celebraciones completamente \u00fanicas de ingredientes que nunca hab\u00eda encontrado, en combinaciones que nunca podr\u00eda haber imaginado. Catorce platos (por supuesto), pero probablemente tambi\u00e9n una docena de momentos de aut\u00e9ntico deleite. Como ocurre con cualquier men\u00fa de varios platos, hay mucho que describir en detalle pero, como ejemplo, nunca he comido un trozo de salm\u00f3n ahumado en fr\u00edo primero, con madera de cerezo, y luego ahumado en caliente justo antes de servirlo; servirlo implica traer la cola perfectamente formada. filete a la mesa sobre una tabla, luego sacando solo la carne del coraz\u00f3n y present\u00e1ndola en un caldo de mantequilla con aroma a lavanda. La combinaci\u00f3n de sabores es impresionante, pero la comprensi\u00f3n del humo, el picante y la carne del pescado, el profundo conocimiento y el respeto por los ingredientes, me deja sin palabras.<\/p>\n<p>Llevar camarones crudos de los fiordos a la mesa ser\u00eda bastante satisfactorio, pero envolver cinco de ellos en \u201ccueros\u201d separados de tomate, rosa, hoja de cerezo, ciruela y fresa es a la vez audaz y obra de una mente brillante.<\/p>\n<p>El personal de planta, asignado individualmente a las mesas, presenta un equilibrio preciso entre amabilidad y eficiencia. Me encant\u00f3, evidentemente. Fue una experiencia gastron\u00f3mica que produjo alegr\u00eda bajo cualquier est\u00e1ndar o criterio. Pero sin manteles, sin adulaci\u00f3n, con una informalidad deliberada y evitando cuidadosamente los significantes o tropos de la vieja escuela, \u00bfno es esto la ant\u00edtesis de la buena mesa?<\/p>\n<aside aria-labelledby=\"aside-label\" class=\"n-content-recommended--single-story n-content-recommended--inset\" data-component=\"recommended\">\n<p class=\"n-content-recommended__title\">Recomendado<\/p>\n<div class=\"o-teaser o-teaser--content-package o-teaser--small o-teaser--stacked o-teaser--has-image js-teaser\" data-id=\"f6135a78-ef7e-4f5a-bcc7-6532a24110e4\">\n<div class=\"o-teaser__image-container js-teaser-image-container\">\n<div class=\"o-teaser__image-placeholder\" style=\"aspect-ratio:2157\/1213\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/aside>\n<p>En ausencia de una aristocracia a la que pueda aspirar, as\u00ed es exactamente como imagino que podr\u00eda vivir y vivir un genio multimillonario hecho a s\u00ed mismo con conciencia social, una \u00e9tica incre\u00edblemente humilde y democr\u00e1tica, un gusto por el dise\u00f1o modesto dan\u00e9s\/japon\u00e9s y una generosidad humilde. comer y, Dios sabe, estoy dispuesto a pagar por ello, aunque cuesta cerca de \u00a3 500 por cabeza con un par de copas de vino. Esta ser\u00e1 la mejor experiencia gastron\u00f3mica que jam\u00e1s haya tenido. No \u201cse siente\u201d como una buena cena, seg\u00fan ninguno de los viejos est\u00e1ndares. . . pero s\u00f3lo est\u00e1 disponible para un grupo que se autoselecciona y se ajusta a un c\u00f3digo que cada vez m\u00e1s s\u00f3lo ellos pueden experimentar y comprender. Me encanta porque, seg\u00fan mi experiencia, expresa la cima de la cocina y la esencia de la hospitalidad.<\/p>\n<p>No puedo permitirme quedarme aqu\u00ed en Copenhague, por mucho que me gustar\u00eda. Necesito regresar a Londres para ver si podemos hacer esto en casa.<\/p>\n<div class=\"n-content-layout\" data-layout-name=\"card\" data-layout-width=\"full-width\">\n<div class=\"n-content-layout__container\">\n<h3 class=\"n-content-heading-3\">kadeau<\/h3>\n<div class=\"n-content-layout__slot\">\n<p><em>17 Kadeau Copenhague, Wildersgade 10 B, 1408 Kbh K; kbh@kadeau.dk; +45 33 25 22 23<\/em><\/p>\n<p><strong>Men\u00fa<\/strong>: 3.500 coronas danesas (390 libras esterlinas)<br \/><strong>Maridaje de vinos<\/strong>: 2.200 coronas danesas (250 libras esterlinas)<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><em>Sigue a Tim en Instagram <\/em><a rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/www.instagram.com\/timhayward\" data-trackable=\"link\" target=\"_blank\"><em>@timhayward<\/em><\/a><\/p>\n<p><em>Seguir <\/em><a rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/twitter.com\/FTMag\" data-trackable=\"link\" target=\"_blank\"><em>@FTMag<\/em><\/a><em>  para enterarse primero de nuestras \u00faltimas historias y suscribirse a nuestro podcast <\/em><em>Vida y arte<\/em><em>  dondequiera que escuches<\/em><\/p>\n<\/div>\n<p><script async src=\"https:\/\/platform.twitter.com\/widgets.js\" charset=\"utf-8\"><\/script><script async src=\"\/\/www.instagram.com\/embed.js\"><\/script><br \/>\n<br \/><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.ft.com\/content\/fb483193-6c14-4518-a945-d6f3564d0f35\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">ttn-es-56<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desbloquea el Editor&#8217;s Digest gratis Roula Khalaf, editora del FT, selecciona sus historias favoritas en este bolet\u00edn semanal.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1387460,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[536,14670,22376,256643,4082,3330,267,1736,158,2549],"class_list":["post-1387459","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","tag-buena","tag-cena","tag-copenhague","tag-kadeau","tag-nada","tag-parece","tag-pero","tag-regalo","tag-una","tag-verdadero"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1387459","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1387459"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1387459\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1387460"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1387459"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1387459"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1387459"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}