{"id":1342837,"date":"2024-09-01T15:55:14","date_gmt":"2024-09-01T15:55:14","guid":{"rendered":"https:\/\/teknomers.com\/es\/entre-la-espada-y-la-pared\/"},"modified":"2024-09-01T15:55:19","modified_gmt":"2024-09-01T15:55:19","slug":"entre-la-espada-y-la-pared","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teknomers.com\/es\/entre-la-espada-y-la-pared\/","title":{"rendered":"Entre la espada y la pared"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div id=\"article-body\">\n<p>Llegu\u00e9 a Gibraltar, el territorio brit\u00e1nico de ultramar aut\u00f3nomo y eternamente disputado en el extremo sur de la costa mediterr\u00e1nea de Espa\u00f1a, una templada tarde de lunes a mediados de junio. El sol se hab\u00eda puesto cuando deshice las maletas en mi Airbnb en el casco antiguo. Main Street, la arteria principal con sus hileras de quioscos de tabaco libres de impuestos y tiendas de electr\u00f3nica barata, estaba desierta salvo por unos pocos turistas. En un pub brit\u00e1nico de tem\u00e1tica n\u00e1utica, tres hombres elegantemente vestidos de unos treinta y pocos a\u00f1os intercambiaban una mezcla de charlas masculinas y lamentaciones sentidas en la mesa de al lado. El de aspecto m\u00e1s juvenil del tr\u00edo, un ingl\u00e9s, se quejaba de que la vida era sencilla para los otros dos, con su familia y conexiones gibraltare\u00f1as. No ten\u00edan que lidiar con las absurdeces del mercado local de alquiler, dijo.<\/p>\n<p>Tampoco se preocupan por lo que un despido inesperado podr\u00eda significar para su futuro en el territorio, todav\u00eda asolado por la incertidumbre post-Brexit. \u00bfC\u00f3mo se pod\u00eda esperar que un forastero echara ra\u00edces, suspir\u00f3, con todo lo que estaba sucediendo? <\/p>\n<p>En un \u00e1rea de menos de siete kil\u00f3metros cuadrados, con una poblaci\u00f3n de 32.000 habitantes, hay m\u00e1s de 14.000 empresas registradas (de las cuales unas 12.600 se consideran &#8220;activas&#8221;). Gibraltar alberga la mayor\u00eda de las mayores empresas de juego del Reino Unido, desde William Hill hasta Ladbrokes. Se habla mucho de &#8220;fintech&#8221;. La vivienda es cara y escasa, el mercado del alquiler est\u00e1 en crisis. Aun as\u00ed, el ambiente es de un internacionalismo pr\u00f3spero y ganado con esfuerzo, combinado con una innegable extra\u00f1eza. No hay muchos lugares que tengan un Marks and Spencer en una calle principal y que est\u00e9n a una hora y media en barco desde T\u00e1nger.<\/p>\n<p>En un ensayo para la revista The Spectator en 1965, el novelista Anthony Burgess reflexion\u00f3 sobre el futuro de Gibraltar. En el centro de su dif\u00edcil situaci\u00f3n, escribi\u00f3 Burgess, hab\u00eda una crisis de confianza no resuelta, y tal vez irresoluble. \u201cEl resto del mundo nunca los ha tomado lo suficientemente en serio&#8230; No tienen sentido de identidad \u00e9tnica\u201d. Esa \u00faltima frase es desconcertante. El territorio tiene su cuota de peculiaridades (la ausencia total del IVA, por ejemplo), pero algo que a los gibraltare\u00f1os nunca les ha faltado es un sentido de identidad propia. Son multiling\u00fces, multiculturales, a veces insulares, pero nunca, jam\u00e1s espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>Gibraltar fue conquistado por los brit\u00e1nicos durante la Guerra de Sucesi\u00f3n Espa\u00f1ola en 1704, y Espa\u00f1a cedi\u00f3 formalmente su reclamaci\u00f3n nueve a\u00f1os despu\u00e9s. Durante los siglos siguientes, los espa\u00f1oles intentaron peri\u00f3dicamente reclamar lo que consideraban su territorio leg\u00edtimo. Cuando Franco exigi\u00f3 la \u201cdescolonizaci\u00f3n\u201d de Gibraltar, se convoc\u00f3 un refer\u00e9ndum en 1967. La elecci\u00f3n era binaria: soberan\u00eda espa\u00f1ola o continuar una estrecha asociaci\u00f3n con el Reino Unido. Los votos a favor de esta \u00faltima opci\u00f3n ganaron por 12.138 a 44. <\/p>\n<p>En mayo de 1969 se redact\u00f3 y public\u00f3 una constituci\u00f3n. Franco respondi\u00f3 cerrando el lado espa\u00f1ol de la frontera y, durante los siguientes 16 a\u00f1os, los habitantes de ambos lados se vieron obligados a sufrir las consecuencias econ\u00f3micas. Separadas unas de otras, las familias tambi\u00e9n se perdieron nacimientos, bodas y funerales. <\/p>\n<p>La frontera se abri\u00f3 de nuevo por completo en 1985 y se hizo un esfuerzo concertado para reducir la dependencia del gasto militar brit\u00e1nico y transformar Gibraltar en una econom\u00eda offshore moderna y fuertemente financiarizada. Pero el compromiso de mantener v\u00ednculos estrechos con el Reino Unido se reafirm\u00f3 en 2002, cuando un refer\u00e9ndum convocado sobre la soberan\u00eda conjunta hispano-brit\u00e1nica fue rechazado por el 98,9 por ciento de los votantes. <\/p>\n<p>La decisi\u00f3n del Reino Unido de abandonar la UE en 2016 y poner fin a la libertad de movimiento entre ambos ha complicado nuevamente la vida cotidiana en Gibraltar, donde miles de personas cruzan la frontera con Espa\u00f1a cada d\u00eda para trabajar, comprar o visitar a sus familiares.<\/p>\n<p>&#8220;Historia [here] \u201cA menudo se habla de la historia s\u00f3lo en t\u00e9rminos militares\u201d, dijo Charles Sisarello, un sindicalista gibraltare\u00f1o retirado y entusiasta historiador local, con quien me reun\u00ed para tomar un caf\u00e9 en una plaza concurrida. Me dijo que era un poco inquietante que la gente no supiera tanto sobre la historia cultural y econ\u00f3mica. La situaci\u00f3n hab\u00eda sido la misma durante toda su vida, explic\u00f3. \u201cEl trabajo en Gibraltar, el entretenimiento en Espa\u00f1a. Si todo eso se derrumba, si hay demasiados impedimentos para que la gente venga, entonces los negocios no esperar\u00e1n\u201d.<\/p>\n<hr\/>\n<p><strong>En la primera ma\u00f1ana <\/strong>Al final de mi viaje, me dirig\u00ed al 6 de Convent Place, sede del gobierno de Gibraltar, para una audiencia con Fabian Picardo, el veterano ministro principal y l\u00edder del Partido Laborista Socialista de Gibraltar. Sentado en la pesada mesa de madera de la sala del gabinete, Picardo comenz\u00f3 con un discurso conmovedor aunque bien ensayado. \u201cMi abuela fue arrancada de su familia durante la guerra [border closure]\u201cSu hermano muri\u00f3 y ella no lleg\u00f3 a tiempo para el funeral. No se puede tratar con un gibraltare\u00f1o sin entender lo que lo compone\u201d, dijo. \u201cGibraltar es una democracia multifac\u00e9tica, pero hay una cuesti\u00f3n que supera a todas ellas: la relaci\u00f3n con Espa\u00f1a\u201d. Nadie aqu\u00ed necesit\u00f3 nunca un serm\u00f3n sobre por qu\u00e9 permanecer en la UE era lo mejor para el territorio, continu\u00f3. Y nadie necesitaba una lecci\u00f3n ahora sobre las tensiones causadas por los a\u00f1os posteriores de incertidumbre. Si el cierre de la frontera por parte de Franco fue el primer gran trauma en la historia reciente de Gibraltar, el Brexit fue el segundo. La integraci\u00f3n europea hab\u00eda sido clave tanto para estabilizar las relaciones con Espa\u00f1a. La separaci\u00f3n de Gran Breta\u00f1a de la UE reaviv\u00f3 viejas enemistades y provoc\u00f3 otras nuevas. <\/p>\n<p>En Espa\u00f1a, varios pol\u00edticos de derechas se jactaron de reclamar el territorio, mientras que los nost\u00e1lgicos imperialistas brit\u00e1nicos reaccionaron del mismo modo. Se ha hablado mucho de \u201cl\u00edneas rojas\u201d. Para Gibraltar, estas incluyen la ausencia de personal militar espa\u00f1ol en la frontera y en el aeropuerto; para Gran Breta\u00f1a, la protecci\u00f3n de sus activos militares restantes. \u201cNuestras l\u00edneas rojas son tan rojas como el d\u00eda que comenzamos\u201d, dijo Picardo. Las negociaciones entre Espa\u00f1a, el Reino Unido y la UE han sido tortuosas. La perspectiva de \u201cno acuerdo\u201d se ha vuelto cada vez m\u00e1s plausible, en particular despu\u00e9s de que lleg\u00f3 y pas\u00f3 la fecha l\u00edmite de finales de junio. No debe ser f\u00e1cil, le dije a Picardo, estar atrapado en medio de tres partidos rivales mucho m\u00e1s poderosos. O lidiar con las recientes meteduras de pata de los comisarios de la UE, como Margaritis Schinas, que declar\u00f3 \u201cGibraltar es espa\u00f1ol\u201d, un eslogan que repiti\u00f3 la selecci\u00f3n de f\u00fatbol de Espa\u00f1a en su desfile de la victoria posterior a la Eurocopa en julio. \u201cNo tiene sentido estar en esta oficina para hacer las cosas f\u00e1ciles\u201d, dijo. \u201cCreo que los gibraltare\u00f1os esperan que su primer ministro est\u00e9 aqu\u00ed 16 horas al d\u00eda, intentando resolver el problema. No estoy tratando de \u2018ganar\u2019 a nadie. No quiero ganar. Quiero que todos ganemos\u201d.<\/p>\n<hr\/>\n<p><strong>Mi difunto padre, Crist\u00f3bal<\/strong>era parte de una familia numerosa en La L\u00ednea, la ciudad econ\u00f3micamente problem\u00e1tica de 62.000 habitantes en el lado espa\u00f1ol de la frontera terrestre de Gibraltar, que fue diezmada por el cierre de la era franquista. All\u00ed, a principios de sus veinte a\u00f1os, conoci\u00f3 a mi madre, una londinense. Las perspectivas eran mejores en su ciudad natal, por lo que se mudaron all\u00ed a fines de la d\u00e9cada de 1980. Nac\u00ed yo poco despu\u00e9s. Los siguientes a\u00f1os no siempre fueron felices. Crist\u00f3bal trabaj\u00f3 en una serie de trabajos en efectivo y beb\u00eda mucho. Cuando la relaci\u00f3n de mis padres se tambale\u00f3, mi padre regres\u00f3 a Espa\u00f1a. <\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, mi madre muri\u00f3 de c\u00e1ncer de mama. Visit\u00e9 La L\u00ednea un par de a\u00f1os despu\u00e9s, con nueve a\u00f1os, para pasar un d\u00eda en Gibraltar con mi padre. En lo alto del Pe\u00f1\u00f3n, uno de los infames macacos de Berber\u00eda me atac\u00f3 el almuerzo. Esa fue la \u00faltima vez que vi a Crist\u00f3bal. En 2021, me reencontr\u00e9 por casualidad con mi familia en La L\u00ednea y me enter\u00e9 de que hab\u00eda muerto apenas un par de a\u00f1os despu\u00e9s de mi viaje de la infancia. Desde entonces, he visitado a mi familia all\u00ed a menudo, un clan extenso de t\u00edas y t\u00edos, primos y abuelos.<\/p>\n<p>Como muchos en esta ciudad postindustrial, pasan la mayor parte de su vida laboral en Gibraltar, ya sea en el sector sanitario o en la hosteler\u00eda. Si La L\u00ednea depende de un f\u00e1cil acceso al Pe\u00f1\u00f3n, el Pe\u00f1\u00f3n depende casi en igual medida de La L\u00ednea, as\u00ed como del Campo de Gibraltar que lo rodea. M\u00e1s de 15.000 trabajadores cruzan la frontera cada d\u00eda. Dado que el territorio no est\u00e1 incluido en el acuerdo permanente entre el Reino Unido y la UE para el Brexit aprobado en diciembre de 2020, los acuerdos ad hoc han permitido que este movimiento contin\u00fae, por ahora. <\/p>\n<p>Una noche, mientras cen\u00e1bamos, le pregunt\u00e9 a mi t\u00edo qu\u00e9 pensaba de sus vecinos gibraltare\u00f1os. El dinero era bueno all\u00ed, respondi\u00f3, a\u00f1adiendo que las relaciones cotidianas eran estrechas, como lo hab\u00edan sido pr\u00e1cticamente siempre durante su vida.<\/p>\n<hr\/>\n<p><strong>Lo pol\u00edtico es a menudo personal<\/strong> En Gibraltar. Antes de mi llegada, varios contactos me dijeron repetidamente que aqu\u00ed todo el mundo se conoce. La noche despu\u00e9s de mi entrevista con el primer ministro, me vest\u00ed para la cena anual de la Federaci\u00f3n de Peque\u00f1as Empresas de Gibraltar, que se celebra en el Sunborn, que se describe a s\u00ed mismo como &#8220;el primer hotel de superyates del mundo&#8221;. En mis dos d\u00edas en el territorio, hab\u00eda o\u00eddo hablar mucho de la tensi\u00f3n y la precariedad, pero aqu\u00ed el ambiente era razonablemente euf\u00f3rico y la cola del bar era sanamente ca\u00f3tica. Mi invitaci\u00f3n a cenar hab\u00eda llegado a trav\u00e9s de Owen Smith, presidente de la federaci\u00f3n y director de un prestigioso bufete de abogados local. Smith ten\u00eda previsto pronunciar un discurso en el que destacar\u00eda algunos de los retos e incluso &#8220;oportunidades&#8221; en el improbable caso de que fracasaran las negociaciones del tratado. \u00bfPodr\u00eda Gibraltar convertirse en un Singapur en el Mediterr\u00e1neo, un para\u00edso con impuestos bajos, aranceles cero y sin burocracia para empresarios intr\u00e9pidos? <\/p>\n<p>Durante mi entrevista con Picardo, \u00e9l mencion\u00f3 un plan de contingencia para el peor de los casos. \u201cEl Plan Econ\u00f3mico Nacional de Gibraltar [would see] una reducci\u00f3n de la fuerza laboral&#8230; pero se gener\u00f3 suficiente prosperidad para que Gibraltar continuara [as] \u201cUno de los lugares m\u00e1s pr\u00f3speros del planeta para su poblaci\u00f3n residente\u201d, afirm\u00f3. No qued\u00f3 claro exactamente c\u00f3mo, aparte de reducir la dependencia de la mano de obra barata espa\u00f1ola e invertir en empleos \u201caltamente cualificados y con salarios elevados\u201d, que no especific\u00f3. <\/p>\n<p>En la cena se percibi\u00f3 una leve sensaci\u00f3n de que se nos presentaba una cara valiente colectiva, aunque quiz\u00e1 a la gente de aqu\u00ed le resulte simplemente dif\u00edcil encontrar algo nuevo que decir sobre el D\u00eda de la Marmota que han vivido durante los \u00faltimos ocho a\u00f1os. <\/p>\n<p>Durante todo mi viaje, el \u00fanico tema del que todos quer\u00edan hablar era la frontera. \u201cGibraltar es especial. Es su propia peque\u00f1a burbuja\u201d, dijo Trino Cruz, un banquero convertido en poeta que me hab\u00eda invitado a su casa. \u201cSi lo miras sociol\u00f3gicamente, entiendes por qu\u00e9 es como es\u201d.<\/p>\n<p>En la frontera, present\u00e9 mi pasaporte y cruc\u00e9 a Espa\u00f1a a pie, pasando por una hilera de restaurantes de comida r\u00e1pida y edificios de apartamentos de mediana altura de colores pastel. La oficina del alcalde de La L\u00ednea, Juan Franco, est\u00e1 en un edificio nuevo y ordenado en una calle residencial concurrida. \u201cLa par\u00e1lisis en torno a la cuesti\u00f3n fronteriza&#8230; no es [good]\u201c, me dijo. \u201cLa idea de la recesi\u00f3n [is a] \u201cEs una gran preocupaci\u00f3n\u201d, me entreg\u00f3 un folleto en ingl\u00e9s titulado \u201cProyecto de renovaci\u00f3n urbana de La L\u00ednea\u201d, un ambicioso plan que deb\u00eda haberse llevado a cabo hace tiempo. Se necesitaban inversiones para hacer realidad la visi\u00f3n, pero la incertidumbre continua asustar\u00eda a los inversores. \u201cMiles de personas, trabajadores y turistas cruzan la frontera todos los d\u00edas\u201d, dijo. \u201cLa econom\u00eda de Gibraltar puede ser muy fuerte, pero necesita trabajadores\u201d.<\/p>\n<p>De regreso a Gibraltar, me dirig\u00ed al aeropuerto para tomar el vuelo de regreso a Londres. En la sala de embarque, mir\u00e9 hacia East Beach, donde las gr\u00faas se alzaban sobre una hilera de complejos de viviendas a medio terminar. Si la historia reciente de Gibraltar pudiera contarse como una historia de prosperidad mayoritariamente soleada, pocos apostar\u00edan por un futuro tan despejado. <\/p>\n<p><em>Este art\u00edculo ha sido modificado desde su publicaci\u00f3n para indicar que en Gibraltar hay registradas m\u00e1s de 14.000 empresas. La cifra original de 90.000 empresas registradas se refer\u00eda al n\u00famero total de empresas registradas en Gibraltar.<\/em> <\/p>\n<p><em>Seguir <\/em><a rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/twitter.com\/FTMag\" data-trackable=\"link\" target=\"_blank\"><em>@FTMag<\/em><\/a><em>  Para enterarte primero de nuestras \u00faltimas historias y suscribirte a nuestro podcast <\/em><em>Vida y arte<\/em><em>  donde quiera que escuches<\/em><\/p>\n<\/div>\n<p><script async src=\"https:\/\/platform.twitter.com\/widgets.js\" charset=\"utf-8\"><\/script><br \/>\n<br \/><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.ft.com\/content\/a4f3a6b9-d344-4655-93fe-d11fbb858574\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">ttn-es-56<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Llegu\u00e9 a Gibraltar, el territorio brit\u00e1nico de ultramar aut\u00f3nomo y eternamente disputado en el extremo sur de la<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1342838,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[372,55966,21919],"class_list":["post-1342837","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","tag-entre","tag-espada","tag-pared"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1342837","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1342837"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1342837\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1342838"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1342837"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1342837"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1342837"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}