{"id":1332062,"date":"2024-08-24T15:49:22","date_gmt":"2024-08-24T15:49:22","guid":{"rendered":"https:\/\/teknomers.com\/es\/dentro-de-19-princelet-street-la-extraordinaria-casa-que-cuenta-300-anos-de-historias-de-migrantes\/"},"modified":"2024-08-24T15:49:27","modified_gmt":"2024-08-24T15:49:27","slug":"dentro-de-19-princelet-street-la-extraordinaria-casa-que-cuenta-300-anos-de-historias-de-migrantes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teknomers.com\/es\/dentro-de-19-princelet-street-la-extraordinaria-casa-que-cuenta-300-anos-de-historias-de-migrantes\/","title":{"rendered":"Dentro de 19 Princelet Street: la extraordinaria casa que cuenta 300 a\u00f1os de historias de migrantes"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div id=\"article-body\">\n<p>Todas las casas conservan rastros de sus antiguos ocupantes. Algunas m\u00e1s que otras. El n\u00famero 19 de Princelet Street, uno de los primeros edificios que se conservan en el barrio londinense de Spitalfields, es uno de esos lugares. <\/p>\n<p>Al cruzar la puerta principal y acceder a un vest\u00edbulo con paredes te\u00f1idas de verde liquen, se tiene la impresi\u00f3n de estar ante un descubrimiento arqueol\u00f3gico. Tres siglos de vidas, familias y comunidades son visibles en sus detalles arquitect\u00f3nicos. Sus historias \u2014de migraci\u00f3n, industria y supervivencia\u2014 ahora est\u00e1n saliendo a la luz. <\/p>\n<p>Al igual que muchas de las casas adquiridas por el Spitalfields Historic Buildings Trust (que compr\u00f3 \u00e9sta a principios de la d\u00e9cada de 1980), el n\u00famero 19 de Princelet Street fue habitado primero por hugonotes, protestantes calvinistas que hu\u00edan de la persecuci\u00f3n en Francia. <\/p>\n<p>Los Ogiers, una familia de comerciantes de seda, tomaron posesi\u00f3n de la casa poco despu\u00e9s de que se construyera en 1719. Esta temprana capa de historia georgiana todav\u00eda es visible en los paneles de pino, las cornisas d\u00f3ricas y las ventanas de guillotina.<\/p>\n<p>Esta extraordinaria ampliaci\u00f3n fue construida en 1870 por la Loyal United Friends Friendly Society, un grupo de inmigrantes jud\u00edos polacos que hab\u00edan alquilado el n\u00famero 19. Estos jud\u00edos asquenaz\u00edes previeron que un gran n\u00famero de inmigrantes de Europa del Este se les unir\u00edan en el este de Londres despu\u00e9s de 1881, cuando comenzaron los peores pogromos de la Rusia zarista. En pocos a\u00f1os, Princelet Street ten\u00eda entre un 75 y un 95 por ciento de ocupaci\u00f3n jud\u00eda, seg\u00fan el mapa de 1899 de George E. Arkell del \u201ceste jud\u00edo de Londres\u201d.<\/p>\n<p>Cuando el Spitalfields Trust intervino para adquirir el n\u00famero 19 de Princelet Street de los administradores de la sinagoga, la <em>sinagoga<\/em> El edificio hab\u00eda estado fuera de servicio durante m\u00e1s de 15 a\u00f1os. La poblaci\u00f3n jud\u00eda del East End se hab\u00eda mudado en su mayor parte, mientras que una nueva comunidad de inmigrantes banglades\u00edes se hab\u00eda instalado en la zona.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de realizar reparaciones urgentes en el edificio, que sufr\u00eda de goteras, humedad ascendente y una fachada inestable, la Spitalfields Trust esperaba que el n\u00famero 19 de Princelet Street se convirtiera en un lugar para explorar y reflexionar sobre historias de migraci\u00f3n, pasadas y presentes. &#8220;Pero carec\u00edamos de los recursos para llevar a cabo un proyecto de este tipo nosotros mismos&#8221;, explica el historiador de arquitectura Dan Cruickshank, quien, como cofundador de la fundaci\u00f3n, hab\u00eda pasado parte de la d\u00e9cada de 1970 ocupando ilegalmente los edificios hist\u00f3ricos de la zona para salvarlos de la bola de demolici\u00f3n del promotor. Por lo tanto, otorg\u00f3 un contrato de arrendamiento de cien a\u00f1os a una organizaci\u00f3n ben\u00e9fica dirigida por fideicomisarios que representaban los intereses hugonotes, jud\u00edos y banglades\u00edes. Sin embargo, con el paso de los a\u00f1os, el proyecto fracas\u00f3.<\/p>\n<p>Cruickshank, actual presidente del fideicomiso, y Barra Little, expresidenta del mismo, me est\u00e1n guiando en un recorrido por el n\u00famero 19 de Princelet Street. Little es, al igual que Cruickshank, residente de Spitalfields. Little, una abogada nacida en Galway que creci\u00f3 en los EE. UU. y se mud\u00f3 por primera vez a esta zona del este de Londres a principios de la d\u00e9cada de 2000, ha pasado la mayor parte de una d\u00e9cada negociando en nombre del fideicomiso para recuperar el contrato de arrendamiento y administrar el edificio de acuerdo con la visi\u00f3n original para \u00e9l, que incluye estar abierto al p\u00fablico de manera regular.<\/p>\n<div class=\"n-content-layout\" data-layout-name=\"auto\" data-layout-width=\"full-grid\">\n<div class=\"n-content-layout__container\">\n<div class=\"n-content-layout__slot\">\n<figure class=\"n-content-image n-content-image--full\" data-component=\"image-set\"><picture><source media=\"(min-width: 700px)\"  width=\"2494\" height=\"3740\"\/><\/picture><figcaption class=\"n-content-picture__caption\"><span>El edificio estaba en mal estado, con goteras y humedades ascendentes. <\/span><span> <\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<div class=\"n-content-layout__slot\">\n<figure class=\"n-content-image n-content-image--full\" data-component=\"image-set\"><picture><source media=\"(min-width: 700px)\"  width=\"2494\" height=\"3740\"\/><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/1724514560_531_Dentro-de-19-Princelet-Street-la-extraordinaria-casa-que-cuenta.jpg\" alt=\"Una persona con cabello corto y gris mira hacia el balc\u00f3n de una sinagoga vieja y deteriorada, con una vista del interior que presenta barandillas de madera r\u00fastica, una l\u00e1mpara de ara\u00f1a y un techo abovedado.\" data-image-type=\"image\" width=\"2494\" height=\"3740\" loading=\"lazy\"\/><\/picture><figcaption class=\"n-content-picture__caption\"><span>Barra Little en la sinagoga. Residente de Spitalfields desde hace mucho tiempo, ha estado tratando de recuperar el contrato de arrendamiento y convertir el edificio en un museo.<\/span><span> <\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>\u201cLa fundaci\u00f3n finalmente recuper\u00f3 la iniciativa ben\u00e9fica la pasada Navidad\u201d, explica Little. \u201cTen\u00edamos una familia ucraniana alojada con nosotros a la vuelta de la esquina, y estaba tan emocionada por recibir las llaves que dije: \u201cvamos todos all\u00ed\u201d. Las primeras personas que entraron por la puerta fueron refugiados ucranianos\u201d.<\/p>\n<p>La palabra \u201crefugiado\u201d (<em>refugiado<\/em>) se acu\u00f1\u00f3 en el siglo XVII para referirse espec\u00edficamente a los hugonotes que huyeron de Francia despu\u00e9s de que en 1685 se revocara el Edicto de Nantes, que anul\u00f3 sus libertades religiosas y civiles. Muchos de ellos llegaron a Gran Breta\u00f1a y se establecieron en Spitalfields, atra\u00eddos por la gran oferta de propiedades construidas durante el auge posterior al Gran Incendio y por una naciente industria del tejido de seda que los hugonotes, expertos en textiles, pod\u00edan aprovechar y desarrollar.<\/p>\n<p>En un rinc\u00f3n trasero de la sinagoga, Little se\u00f1ala un armario que recientemente don\u00f3 a la fundaci\u00f3n un descendiente de un hugonote refugiado. En \u00e9l, una placa de bronce dice: \u201cEn este armario Pierre Guillemard, se\u00f1or de M\u00e9lamare, meti\u00f3 a su hijo de contrabando a bordo de un barco cuando huy\u00f3 de Francia en la \u00e9poca de las persecuciones hugonotes en 1699\u201d. Parece casi irrelevante que esta historia sea ap\u00f3crifa o no; evoca los extremos a los que han llegado los refugiados, tanto entonces como ahora, para encontrar un puerto seguro.<\/p>\n<blockquote class=\"n-content-pullquote n-content-pullquote--no-image\" aria-hidden=\"true\">\n<div class=\"n-content-pullquote__content\">\n<p>La arena est\u00e1 llena de historias, artefactos, la piel de los ocupantes; ni siquiera puedes pasar la aspiradora por el lugar sin ser consciente de que podr\u00edas estar destruyendo algo valioso.<\/p>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<p>La fundaci\u00f3n es muy consciente del clima febril en el que planea abrir el n\u00famero 19. \u201cEstamos asumiendo una enorme responsabilidad en un momento dif\u00edcil\u201d, dice Little. \u201cHay banderas palestinas en un extremo de la calle y tenemos la custodia de una sinagoga en el otro extremo. Se requiere una cierta dosis de valent\u00eda para hacerlo, y hacerlo correctamente y con sensibilidad, pero ese es el objetivo\u201d. <\/p>\n<p>Espera que, al contar una historia hugonote o una historia jud\u00eda, \u201cse permita a la gente ver el paralelismo con una historia bengal\u00ed o cualquier otra cantidad de historias; lejos de ser reductivo, deber\u00eda ser enriquecedor\u201d.<\/p>\n<p>Los recientes disturbios de extrema derecha en Gran Breta\u00f1a han hecho urgentes esas conversaciones. El Spitalfields Trust est\u00e1 desarrollando v\u00ednculos con instituciones como el Museo de la Migraci\u00f3n, creado hace una d\u00e9cada para llenar lo que se consideraba un vac\u00edo de larga data en el panorama cultural brit\u00e1nico. El museo, que actualmente tiene su sede en Lewisham, est\u00e1 recaudando fondos para una sede permanente en la City de Londres, no lejos de Spitalfields.<\/p>\n<p>En el primer piso, los niveles de ocupaci\u00f3n hugonote y jud\u00eda se codean de forma m\u00e1s visible. Con vistas a la calle con su serie de hermosas fachadas, lo que habr\u00eda sido el sal\u00f3n de los Ogier (todo revestido con paneles georgianos y asientos junto a las ventanas) da a la galer\u00eda de la sinagoga, que absorbi\u00f3 el antiguo comedor hugonote.<\/p>\n<p>En lo m\u00e1s alto de la desgastada escalera de madera hay un desv\u00e1n para tejedores, un rasgo caracter\u00edstico de estas antiguas casas de Spitalfields; muchas de ellas se a\u00f1adieron hacia finales del siglo XVIII, cuando los ricos comerciantes se hab\u00edan marchado y los edificios estaban ocupados por varias familias. Estas buhardillas con grandes ventanales sol\u00edan albergar un telar, y la sala del piso superior del n\u00famero 19 de Princelet St no era una excepci\u00f3n. Cruickshank levanta una tabla suelta del suelo para dejar al descubierto una gruesa capa de arena, virutas de madera y otros restos: aislamiento ac\u00fastico, explica, para amortiguar el ruido del telar.<\/p>\n<p>Es un desaf\u00edo curatorial para los guardianes del edificio. \u201cLa arena est\u00e1 llena de historias, artefactos, la piel de los ocupantes, todo material que se puede analizar; ni siquiera se puede aspirar el lugar sin ser consciente de que se podr\u00eda estar destruyendo algo valioso\u201d.<\/p>\n<p>En una entrevista con la BBC en los a\u00f1os 80, el historiador social Raymond Kalman, criado en Spitalfields, record\u00f3 que su abuelo ten\u00eda un taller en el desv\u00e1n de la casa en la que viv\u00edan. \u201c\u00c9l hac\u00eda forros para sombreros, nuestro vecino de al lado era peletero, en el otro lado hac\u00edan adornos para sastres\u201d. (Kalman asisti\u00f3 a la sinagoga de Princelet Street con su familia hasta que, en septiembre de 1939, fue evacuado con el resto de su escuela y \u201cnunca regres\u00f3\u201d). <\/p>\n<blockquote class=\"n-content-pullquote n-content-pullquote--no-image\" aria-hidden=\"true\">\n<div class=\"n-content-pullquote__content\">\n<p>Hay banderas palestinas en un extremo de la calle y tenemos la custodia de una sinagoga en el otro extremo. Se requiere una cierta dosis de valent\u00eda para hacerlo.<\/p>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<p>Justo enfrente del n\u00famero 19 de Princelet Street, el n\u00famero 22 conserva su descolorido letrero comercial del Modern Saree Centre, un gui\u00f1o a las f\u00e1bricas de ropa de Bangladesh centradas en la cercana Brick Lane.<\/p>\n<p>La cruda realidad que se esconde tras la supervivencia de estos primeros edificios georgianos, que eludieron las reformas victorianas, es la de una pobreza desesperada. Casi 50 a\u00f1os despu\u00e9s de que Dickens se sorprendiera por las condiciones en las que una familia entera pod\u00eda trabajar y vivir en una buhardilla de una sola habitaci\u00f3n, el reformador social Charles Booth, en la edici\u00f3n de 1898-99 de su \u201cmapa de la pobreza\u201d de Londres, con c\u00f3digos de colores, le dio al n\u00famero 19 de Princelet Street la calificaci\u00f3n de negro, la m\u00e1s baja.<\/p>\n<p>De este contexto surge la historia del \u00faltimo ocupante del piso superior. Cuando el Spitalfields Trust adquiri\u00f3 el edificio, encontr\u00f3 la antigua habitaci\u00f3n del tejedor cerrada con llave, aparentemente sepultada durante a\u00f1os. Las fotograf\u00edas de la \u00e9poca muestran una habitaci\u00f3n repleta de cosas ef\u00edmeras de la vida. Libros y notas detalladas revelaron un inter\u00e9s por temas tan variados como el \u00e1rabe, la C\u00e1bala y las canciones irlandesas para beber. <\/p>\n<p>Se supo que la habitaci\u00f3n hab\u00eda sido habitada durante unos 40 a\u00f1os por un hombre jud\u00edo solitario llamado David Rodinsky, primero con su madre y su hermana y luego solo. Daba la impresi\u00f3n (un par de botas, chaquetas en el armario, un calendario congelado en enero de 1963) de una vida interrumpida.<\/p>\n<p>La artista e historiadora social Rachel Lichtenstein, cuyos abuelos polacos hab\u00edan vivido encima de su tienda de relojes en el 32 de la calle Princelet en los a\u00f1os 30, conoci\u00f3 la casa y la sinagoga por primera vez en 1990. Pas\u00f3 los siguientes nueve a\u00f1os revisando las pertenencias de Rodinsky en busca de pistas sobre lo que le hab\u00eda sucedido, recopilando fragmentos de informaci\u00f3n y recuerdos a medias de personas que se hab\u00edan cruzado con \u00e9l. <em>La habitaci\u00f3n de Rodinsky<\/em>un libro resultante escrito con Iain Sinclair, se public\u00f3 en 1999.<\/p>\n<p>Lichtenstein, ahora consultor curador e historiador de 19 Princelet Street, est\u00e1 trabajando con miembros del fideicomiso, as\u00ed como con la Biblioteca y Archivos de Historia Local de Tower Hamlets para sacar a la luz otras historias y ayudar a digitalizar material de archivo, incluidas las posesiones de Rodinsky.<\/p>\n<p><strong>&#8220;<\/strong>\u201cUna de las cosas que encuentro m\u00e1s conmovedoras sobre ese edificio\u201d, dice, \u201ces que es un registro de un paisaje desaparecido, de m\u00faltiples maneras: de diferentes comunidades, diferentes formas de vida; estoy deseando profundizar m\u00e1s\u201d.<\/p>\n<div class=\"n-content-layout\" data-layout-name=\"card\" data-layout-width=\"inset-left\">\n<div class=\"n-content-layout__container\">\n<h3 class=\"n-content-heading-3\">Casa y hogar desbloqueados<\/h3>\n<div class=\"n-content-layout__slot\">\n<figure class=\"n-content-image n-content-image--full\" data-component=\"image-set\"><picture><source media=\"(min-width: 700px)\"  width=\"2400\" height=\"1350\"\/><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/1724514561_815_Dentro-de-19-Princelet-Street-la-extraordinaria-casa-que-cuenta.jpg\" alt=\"\" data-image-type=\"image\" width=\"2400\" height=\"1350\" loading=\"lazy\"\/><\/picture><\/figure>\n<p>No te pierdas nuestro bolet\u00edn semanal, una edici\u00f3n inspiradora e informativa de las noticias y tendencias en el sector inmobiliario, de interiores, de arquitectura y de jardines a nivel mundial. 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Las festividades se celebraban entonces en el sal\u00f3n subterr\u00e1neo de la sinagoga (que tambi\u00e9n fue donde, en 1936, los antifascistas planearon su resistencia a Oswald Mosley y sus Camisas Negras, respaldados por la polic\u00eda, en lo que se conocer\u00eda como la Batalla de Cable Street).<\/p>\n<p>\u201cEs una historia muy bonita de una comunidad unida\u201d, dice Lichtenstein sobre las bodas. \u201cPero ahora estamos a punto de que estas historias se pierdan en la memoria de los vivos; si hay gente que tenga material de archivo, fotograf\u00edas o recuerdos relacionados con 19 Princelet Street, nos encantar\u00eda saberlo\u201d.<\/p>\n<p><a rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/www.thespitalfieldstrust.com\/\" data-trackable=\"link\" target=\"_blank\"><em>elspitalfieldstrust.com<\/em><\/a><em>  (a partir del 31 de agosto)<\/em><\/p>\n<figure class=\"n-content-image n-content-image--full\" data-component=\"image-set\"><picture><source media=\"(min-width: 700px)\"  width=\"2494\" height=\"3489\"\/><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/1724514562_772_Dentro-de-19-Princelet-Street-la-extraordinaria-casa-que-cuenta.jpg\" alt=\"Un pasillo estrecho con una gran puerta arqueada ligeramente entreabierta, que permite la entrada de la luz del sol. La puerta presenta rejas de hierro decorativas en el vidrio, y las paredes interiores muestran signos de antig\u00fcedad y desgaste.\" data-image-type=\"image\" width=\"2494\" height=\"3489\" loading=\"lazy\"\/><\/picture><\/figure>\n<p><em>Ent\u00e9rate primero de nuestras \u00faltimas historias: s\u00edguenos<\/em><a rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/twitter.com\/ftproperty\" data-trackable=\"link\" target=\"_blank\"><em>  @FTProperty<\/em><\/a><em>  en X o<\/em><a rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/www.instagram.com\/ft_houseandhome\/?hl=en\" data-trackable=\"link\" target=\"_blank\"><em>  @ft_casayhogar<\/em><\/a><em>  en Instagram<\/em><\/p>\n<\/div>\n<p><script async src=\"https:\/\/platform.twitter.com\/widgets.js\" charset=\"utf-8\"><\/script><script async src=\"\/\/www.instagram.com\/embed.js\"><\/script><br \/>\n<br \/><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.ft.com\/content\/fb987d9d-b01d-45ef-8bb2-90661680e3df\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">ttn-es-56<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todas las casas conservan rastros de sus antiguos ocupantes. 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