{"id":1331470,"date":"2024-08-24T05:18:14","date_gmt":"2024-08-24T05:18:14","guid":{"rendered":"https:\/\/teknomers.com\/es\/manual-de-modales-modernos-del-senor-hayward\/"},"modified":"2024-08-24T05:18:19","modified_gmt":"2024-08-24T05:18:19","slug":"manual-de-modales-modernos-del-senor-hayward","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teknomers.com\/es\/manual-de-modales-modernos-del-senor-hayward\/","title":{"rendered":"Manual de modales modernos del se\u00f1or Hayward"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p>Desbloquea el Editor&#8217;s Digest gratis<\/p>\n<p class=\"article__content-sign-up-topic-description\"><span>Roula Khalaf, editora del FT, selecciona sus historias favoritas en este bolet\u00edn semanal.<\/span><\/p>\n<p><iframe class=\"article__content-sign-up-iframe close\" scrolling=\"no\" id=\"signUpIframe\" data-prev-url=\"\/register\/in-article-sign-up?ft-content-uuid=450f1f18-fdba-49c9-b820-b180d901decc\"><\/iframe><\/div>\n<div id=\"article-body\">\n<p>Hace un par de semanas, mientras com\u00eda sola, me encontr\u00e9 sentada junto a una familia con ni\u00f1os peque\u00f1os. Nos miramos a los ojos e intercambiamos palabras de bajo ancho de banda. Normalmente lo hago como cortes\u00eda. He comido fuera con ni\u00f1os tantas veces que parece un simple gesto de amabilidad se\u00f1alar en voz baja que, honestamente, est\u00e1 bien, que todos hemos pasado por eso y que no voy a ser una imb\u00e9cil al respecto. Pero a medida que avanzaba la comida, me sent\u00ed m\u00e1s inc\u00f3moda. No por el comportamiento de los ni\u00f1os, Dios no, sino por el padre, que estaba reprendiendo en voz alta, de hecho de manera performativa, a sus hijos por sus &#8220;modales en la mesa&#8221;.<\/p>\n<p>Los antiguos cubr\u00edan hect\u00e1reas de pergamino con instrucciones sobre el comportamiento \u201cadecuado\u201d en la mesa, pero fue en la Alemania medieval donde se crearon los primeros \u201clibros de cortes\u00eda\u201d, que codificaban los modales de los cortesanos. A los italianos les encant\u00f3 la idea y durante el Renacimiento hicieron de ella un tema muy popular. Baldesar Castiglione <em>El Cortegiano<\/em>o <em>El libro del cortesano<\/em>se convirti\u00f3 en un \u00e9xito de ventas en toda Europa, no s\u00f3lo entre quienes necesitaban modales sociales para el trabajo diario en la corte, sino tambi\u00e9n entre quienes aspiraban a ello. Una vez que el genio sal\u00eda de la jarra de cristal tallado (en el sentido de las agujas del reloj, por favor), cualquiera que tuviera alg\u00fan tipo de prestigio social pod\u00eda escribir manuales de instrucciones para quienes tem\u00edan no tenerlo.<\/p>\n<p>Obviamente, existe un mercado perpetuo. La gente siempre se siente socialmente insegura y necesita desesperadamente consejos sobre c\u00f3mo comportarse. Preg\u00fantenle a Emily Post o a \u201cMiss Manners\u201d, que se enorgullecieron de las inseguridades de sus lectores. Y, por supuesto, soy consciente de que, en mi papel de experta p\u00fablica en hospitalidad, debo tener una opini\u00f3n y monetizarla. <em>Manual de modales del se\u00f1or Hayward<\/em> Podr\u00eda ser mi paquete de jubilaci\u00f3n, o al menos un Substack modestamente autofinanciado. Pero en verdad, aprend\u00ed la mayor parte de mi comportamiento de la escuela y de una extra\u00f1a combinaci\u00f3n de <em>Manual oficial de los guardabosques de Sloane<\/em> y <em>Psicosis americana<\/em>(Para mayor claridad: fui a la escuela primaria, as\u00ed que todas las ma\u00f1anas desde los 11 a\u00f1os caminaba bajo el lema de William of Wykeham \u201cLos modales hacen al hombre\u201d. Los adultos ten\u00edan la adorable, aunque err\u00f3nea, creencia de que los modales nos convertir\u00edan en caballeros, incluso si fracas\u00e1bamos acad\u00e9micamente). <\/p>\n<p>Como vivo en Cambridge, de vez en cuando me invitan a cenar en una mesa de la escuela secundaria, uno de los pocos lugares donde se muestra toda la panoplia de modales en la mesa. Las mesas est\u00e1n preparadas con un arsenal inimaginable: vasos de todos los tama\u00f1os, cuchillos, tenedores, instrumentos quir\u00fargicos y, en un momento dado, lo juro, una especie de llave inglesa, normalmente de plata maciza, guardada en c\u00e1maras acorazadas en las entra\u00f1as de los edificios antiguos. Se dicen muchas gracias, se dan instrucciones y se dan \u00f3rdenes para pasar los decantadores y, en una comida, se sirve un cuenco y una jarra de plata con agua fragante para lavarse las manos entre los platos. Nunca me he sentido tan extra\u00f1amente sucio. Tambi\u00e9n existe una convenci\u00f3n seg\u00fan la cual no se habla de la mesa de la escuela secundaria fuera de la universidad, as\u00ed que me callar\u00e9.<\/p>\n<p>Pero yo me dedico a una gama de cosas. A menudo ceno con mi propia gente: una chusma de cocineros, enfermos de gota, autogratificadores obsesionados con la boca sin control de impulsos y glotones en general. Entre ellos, las convenciones de la mesa incluyen: probar libremente de los platos de los dem\u00e1s, repartir bocados, sorber promiscuamente del plato y del vaso, salpicaduras generalizadas y eructos ocasionales. La cena me recuerda la descripci\u00f3n de TE Lawrence de un banquete beduino en <em>Los siete pilares de la sabidur\u00eda<\/em>donde se siente simult\u00e1neamente disgustado por la barbarie de los \u201cmodales\u201d mostrados y completamente seducido por la alegre hospitalidad.<\/p>\n<p>Las leyes de la comida pueden parecer inmutables, pero cuando aparecieron nuevos alimentos hicimos cosas absurdas para adaptarnos. Cuando los ingleses empezaron a probar los espaguetis, decidieron que deb\u00edan girarlos alrededor del tenedor con una cuchara para cumplir con las normas, lo que habr\u00eda dejado a cualquier napolitano mirando perplejo. Recuerdo con una claridad desgarradora c\u00f3mo mi bienintencionado director me ense\u00f1\u00f3 a machacar los guisantes congelados en el dorso del tenedor para que no cometiera el solecismo de \u201cutilizar el tenedor como una cuchara\u201d.<\/p>\n<aside aria-labelledby=\"aside-label\" class=\"n-content-recommended--single-story n-content-recommended--inset\" data-component=\"recommended\">\n<p class=\"n-content-recommended__title\">Recomendado<\/p>\n<div class=\"o-teaser o-teaser--article o-teaser--small o-teaser--stacked o-teaser--has-image js-teaser\" data-id=\"79df0df6-b099-11e8-8d14-6f049d06439c\">\n<div class=\"o-teaser__image-container js-teaser-image-container\">\n<div class=\"o-teaser__image-placeholder\" style=\"aspect-ratio:2048\/1152\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/aside>\n<p>Mi generaci\u00f3n aprendi\u00f3 a adaptarse mediante una especie de cambio de c\u00f3digo. \u00bfPapas fritas con mi bistec, donde no quiero grasa en mi copa de martini? Manejar\u00e9 los cubiertos como un ninja. Pero si me sientan en el mostrador de un restaurante, las devorar\u00e9 con alegr\u00eda con los dedos. Mi descendencia, sin embargo, ya ha seguido adelante. Ella solo ve las patatas fritas como un alimento para comer con los dedos y dejar\u00e1 de lado los utensilios cuando se los presenten. Comer patatas fritas de cualquier otra forma que no sea digitalmente tiene tanto sentido para ella como machacar guisantes con un tenedor.<\/p>\n<p>\u00bfDeber\u00eda corregirla, como al padre de la mesa de al lado?<\/p>\n<p>Seamos realistas. En una semana, usar\u00e1 palillos tantas veces como tenedor. Recordar\u00e1 llevarse el cuenco de arroz a la boca para comer comida china pero no coreana, sorber ramen para airear el caldo, coger una copa de vino por el tallo, enviarme un mensaje de texto con una foto de un \u201ccuchillo de pescado\u201d y el justificable mensaje \u201cWTF\u201d. Comer\u00e1 \u201cconceptos compartidos\u201d, negociar\u00e1 tapas o comida familiar, o simplemente se sentar\u00e1 en el aparcamiento de un local de comida r\u00e1pida donde el \u00fanico otro humano presente en la cena habla a trav\u00e9s de un cristal a prueba de balas y unos auriculares. \u00bfQui\u00e9n soy yo para corregir sus \u201cmodales en la mesa\u201d, porque es muy probable que, en las \u00faltimas dos semanas, haya aprendido algunos que a\u00fan no conozco. La admiro. \u00bfD\u00f3nde aprendi\u00f3 que hay que inclinar la cabeza 45 grados para comer un taco educadamente? \u00bfC\u00f3mo diablos se corta la injera con solo la mano derecha? <\/p>\n<p>Por supuesto, los modales son importantes. Los modales siguen siendo la clave de la mujer, pero debemos simplificarlos y adaptarlos a sus necesidades. Sugiero una \u00fanica regla que no debe romperse bajo ninguna circunstancia. <\/p>\n<p>&#8220;<em>Nunca juzgues a otro ser humano por su comportamiento en la mesa. Despu\u00e9s de eso, todo est\u00e1 perdido.<\/em>&#8221; <\/p>\n<p><em>Sigue a Tim en Instagram <\/em><a rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/www.instagram.com\/timhayward\" data-trackable=\"link\" target=\"_blank\"><em>@timhayward<\/em><\/a><\/p>\n<p><em>Seguir <\/em><a rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/twitter.com\/FTMag\" data-trackable=\"link\" target=\"_blank\"><em>@FTMag<\/em><\/a><em>  Para enterarte primero de nuestras \u00faltimas historias y suscribirte a nuestro podcast <\/em><em>Vida y arte<\/em><em>  donde quiera que escuches<\/em><\/p>\n<\/div>\n<p><script async src=\"https:\/\/platform.twitter.com\/widgets.js\" charset=\"utf-8\"><\/script><script async src=\"\/\/www.instagram.com\/embed.js\"><\/script><br \/>\n<br \/><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.ft.com\/content\/450f1f18-fdba-49c9-b820-b180d901decc\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">ttn-es-56<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desbloquea el Editor&#8217;s Digest gratis Roula Khalaf, editora del FT, selecciona sus historias favoritas en este bolet\u00edn semanal.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1331471,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[38,93318,42938,79044,53267,9323],"class_list":["post-1331470","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","tag-del","tag-hayward","tag-manual","tag-modales","tag-modernos","tag-senor"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1331470","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1331470"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1331470\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1331471"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1331470"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1331470"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1331470"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}