{"id":1323791,"date":"2024-08-18T22:43:14","date_gmt":"2024-08-18T22:43:14","guid":{"rendered":"https:\/\/teknomers.com\/es\/la-gente-de-hitler-los-rostros-menos-conocidos-detras-del-ascenso-del-nazismo\/"},"modified":"2024-08-18T22:43:19","modified_gmt":"2024-08-18T22:43:19","slug":"la-gente-de-hitler-los-rostros-menos-conocidos-detras-del-ascenso-del-nazismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teknomers.com\/es\/la-gente-de-hitler-los-rostros-menos-conocidos-detras-del-ascenso-del-nazismo\/","title":{"rendered":"La gente de Hitler: los rostros menos conocidos detr\u00e1s del ascenso del nazismo"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div id=\"article-body\">\n<p>En <em>El pueblo de Hitler<\/em>Richard J Evans est\u00e1 intentando algo nuevo en lo que no es tanto un campo abarrotado como una galaxia en expansi\u00f3n de obras sobre los nazis. Hay grandes historias, como la sustancial obra de tres vol\u00famenes del propio Evans <em>La trilog\u00eda del Tercer Reich<\/em>; existen importantes obras sociol\u00f3gicas sobre aspectos del nazismo; hay enormes y c\u00e9lebres estudios sobre el propio Hitler, incluido el brillante trabajo en dos partes de Ian Kershaw y, m\u00e1s recientemente, otro trabajo en dos partes del historiador alem\u00e1n Volker Ullrich. Tambi\u00e9n hay muchas biograf\u00edas de las figuras principales del nazismo, en particular el primer libro del periodista alem\u00e1n Joachim Fest. <em>El rostro del Tercer Reich: retratos del liderazgo nazi<\/em>.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 tiene de inusual? <em>El pueblo de Hitler<\/em> El argumento de Evans es que representa una especie de s\u00edntesis en la que Evans utiliza las vidas de 24 alemanes \u2014no s\u00f3lo de los principales dirigentes\u2014 para situarlos \u201ccon todas sus idiosincrasias y peculiaridades\u201d en el contexto m\u00e1s amplio de la historia alemana de finales del siglo XIX y del XX, para \u201ccomprender mejor c\u00f3mo el nazismo ejerci\u00f3 su nefasta influencia\u201d y, por lo tanto, naturalmente, para entender c\u00f3mo las amenazas a nuestra democracia pueden, incluso ahora, desarrollarse desde dentro.<\/p>\n<p>Las primeras 100 p\u00e1ginas ofrecen una s\u00edntesis concisa y bien calculada de la vida del tan biografiado F\u00fchrer. A continuaci\u00f3n, pasamos a los principales s\u00e1trapas: Himmler, G\u00f6ring y los peces gordos nazis m\u00e1s importantes, como Hess, el l\u00edder de las tropas de asalto de las SA, R\u00f6hm, y el gran propagandista Goebbels. La tercera parte, \u201cLos ejecutores\u201d, presenta una selecci\u00f3n m\u00e1s pol\u00edglota de figuras importantes del Tercer Reich. Finalmente, en la cuarta parte, tenemos lo que Evans, ex alumno de la Universidad de Cambridge y ahora rector del Gresham College de Londres, llama \u201cLos instrumentos\u201d, las personas que realmente hicieron las cosas que ayudaron a mantener a los nazis en el poder.<\/p>\n<p>De estas vidas, en efecto, vemos surgir algunos patrones de antecedentes, comportamiento e incluso psicolog\u00eda. Uno obvio es la brutalidad que puede suscitar el poder absoluto sobre otros seres humanos ideol\u00f3gicamente despreciados. Dos de los \u201cinstrumentos\u201d de Evans son las famosas guardias de los campos de concentraci\u00f3n Ilse Koch e Irma Grese. Un tercero es Paul Zapp, un hessiano culto, musical y m\u00edstico de una familia adinerada. En septiembre de 1941, Zapp se atrevi\u00f3 a comandar un grupo que fusil\u00f3 a los 5.000 habitantes jud\u00edos de la ciudad ucraniana de Mykolayiv. Despu\u00e9s de la guerra, Zapp fue llevado a juicio, condenado y cumpli\u00f3 16 a\u00f1os de prisi\u00f3n, antes de ser liberado por \u201cbuena conducta\u201d.<\/p>\n<blockquote class=\"n-content-pullquote n-content-pullquote--no-image\" aria-hidden=\"true\">\n<div class=\"n-content-pullquote__content\">\n<p>El paso de un entorno burgu\u00e9s de nacionalismo y conservadurismo alem\u00e1n a la forma m\u00e1s radical representada por los nazis fue s\u00f3lo corto.<\/p>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<p>El inter\u00e9s por lo oculto es otro tema. El vicef\u00fchrer Hess, el fil\u00f3sofo del partido Alfred Rosenberg y el principal opositor a los jud\u00edos del Reich, Julius Streicher, eran todos estudiantes de lo esot\u00e9rico y lo espiritual, es decir, todos eran comerciantes de mentiras. Streicher ha sido descrito como un &#8220;verde pardo&#8221;, uno de lo que Evans llama &#8220;una multitud de escritores [who] Celebraba el supuesto arraigo de los alemanes en el paisaje boscoso de la \u00e9poca medieval. [to] \u201cContr\u00e1stelo con la imaginada crueldad urbana de los jud\u00edos\u201d. <\/p>\n<p>Evans a\u00f1ade de forma inquietante: \u201cEstas ideas ten\u00edan un atractivo especial para los profesores alemanes\u201d. Quienes hoy se pregunten c\u00f3mo algunas figuras de la industria del \u201cbienestar\u201d han surgido primero como antivacunas y luego se han desplazado hacia la extrema derecha podr\u00edan encontrar paralelismos en este caso.<\/p>\n<p>Luego estaban los oportunistas, las personas amorales y ambiciosas que vieron una oportunidad de avanzar e incluso de ejercer poderes divinos en este nuevo mundo nazi. Evans no tiene tiempo para las autoexculpaciones del encantador Albert Speer, que se hizo pasar ante el mundo de la posguerra como un arquitecto apol\u00edtico y minti\u00f3 sobre lo que sab\u00eda sobre la \u201cSoluci\u00f3n Final\u201d y los trabajadores esclavos que trabajaron y murieron en sus grandiosos proyectos arquitect\u00f3nicos y militares.<\/p>\n<p>A\u00fan m\u00e1s escalofriante es la evoluci\u00f3n del apuesto joven m\u00e9dico Karl Brandt, desde un hombre que atend\u00eda las heridas de los mineros en el Ruhr, pasando por convertirse en el m\u00e9dico personal de Hitler, hasta convertirse en la persona m\u00e1s personalmente responsable del programa de eutanasia forzosa \u2014cuyo nombre en c\u00f3digo era Aktion T4\u2014 que mat\u00f3 a cientos de miles de ni\u00f1os y adultos discapacitados.<\/p>\n<figure class=\"n-content-image n-content-image--inline\" style=\"width:200px;max-width:100%\" data-component=\"image-set\"><picture><source media=\"(min-width: 700px)\"  width=\"200\" height=\"300\"\/><\/picture><\/figure>\n<p>Evans observa el s\u00edndrome de Dios no s\u00f3lo en Brandt, sino tambi\u00e9n en la medicina alemana de la \u00e9poca. La confianza en la profesi\u00f3n era inmensa, alentada por su reputaci\u00f3n internacional y sus \u00e9xitos pioneros en la investigaci\u00f3n y la lucha contra enfermedades como el c\u00f3lera y la tuberculosis. <\/p>\n<p>Cuando estall\u00f3 la Segunda Guerra Mundial, nos cuenta Evans, la mitad de los estudiantes de las universidades alemanas estudiaban medicina y m\u00e1s de la mitad de las universidades estaban dirigidas por profesores de medicina. Y a\u00f1ade: \u201cLos cr\u00edmenes de Brandt no fueron el producto de ninguna patolog\u00eda individual por su parte. Todo lo contrario: reflejaban actitudes y creencias que eran comunes en la abrumadora mayor\u00eda de la profesi\u00f3n m\u00e9dica en Alemania\u201d.<\/p>\n<p>Evans se\u00f1ala que, aparte del hijo de un panadero, todas estas figuras \u201cproven\u00edan en su inmensa mayor\u00eda de una clase media; no hab\u00eda ni un solo trabajador manual entre ellos\u201d. Incluso el luchador callejero gay Ernst R\u00f6hm, con el rostro desfigurado por las heridas de la guerra, era hijo de un inspector de ferrocarriles y hab\u00eda estudiado en una de las mejores escuelas de M\u00fanich.  <\/p>\n<p>No se trata simplemente de un producto de la selecci\u00f3n de Evans. Por supuesto, hab\u00eda nazis de clase trabajadora, pero de aquellos nazis de cierta importancia, \u201cla mayor\u00eda de ellos crecieron socializados en un ambiente burgu\u00e9s de fuerte nacionalismo y conservadurismo alem\u00e1n; los conversos del socialismo o el comunismo o incluso del liberalismo convencional eran extremadamente raros\u201d, escribe. \u201cEl paso de aqu\u00ed a la forma m\u00e1s radical de nacionalismo representada por los nazis fue s\u00f3lo corto\u201d.<\/p>\n<p>Y como hab\u00edan pose\u00eddo m\u00e1s antes del cataclismo de la primera guerra mundial, tambi\u00e9n hab\u00edan perdido m\u00e1s. Lo que ten\u00edan en com\u00fan, escribe Evans, era la \u201cexperiencia emocional devastadora de una p\u00e9rdida aguda y escandalosa de estatus y autoestima en un punto temprano de sus vidas&#8230; [and] Hitler les ofreci\u00f3 una salida a sus sentimientos de inferioridad\u201d. <\/p>\n<p>Evans ofrece sus juicios sobre c\u00f3mo surgi\u00f3 y se desarroll\u00f3 el nazismo en fragmentos breves, casi lac\u00f3nicos, adjuntos a las biograf\u00edas cortas. Esto tiene el efecto de invitar a los lectores a extraer algunas de sus propias lecciones. Personalmente, tengo mis estanter\u00edas repletas de grandes tomos llenos de opiniones sobre el tema, incluida la famosa acusaci\u00f3n de Daniel Goldhagen a los alemanes. <em>Los verdugos voluntarios de Hitler <\/em>(1996)<em>, <\/em>Me parece atractiva esta desviaci\u00f3n. Si el prop\u00f3sito de Evans es hacer que el lector reflexione sobre lo que es particular y lo que es universal en el descenso de una de las naciones m\u00e1s \u201ccivilizadas\u201d del mundo a la barbarie genocida, entonces creo que lo logra.<\/p>\n<p>Encontr\u00e9 dos vidas que me resultaron particularmente interesantes, por razones muy diferentes. Una es la de Franz von Papen, el pol\u00edtico cat\u00f3lico conservador y devoto que ayud\u00f3 a abrirle la puerta a Hitler en 1933. Von Papen es un ejemplo de c\u00f3mo el reaccionario puede ayudar al fascista. Von Papen, un hombre que menospreciaba el liberalismo y la democracia, se convirti\u00f3 en vicecanciller de Hitler con la creencia de que pod\u00eda convertir al F\u00fchrer al monarquismo. Evans trata a von Papen con una precisi\u00f3n magistral y devastadora. Seg\u00fan Evans, siempre fue \u201cun enemigo de la democracia, un cl\u00e9rigo fascista\u201d, que nunca estuvo presente cuando se pagaba la factura humana.<\/p>\n<aside aria-labelledby=\"aside-label\" class=\"n-content-recommended--single-story n-content-recommended--inset\" data-component=\"recommended\">\n<p class=\"n-content-recommended__title\">Recomendado<\/p>\n<div class=\"o-teaser o-teaser--article o-teaser--small o-teaser--stacked o-teaser--has-image o-teaser--opinion js-teaser\" data-id=\"0c2a60fe-9944-4629-ad47-6fe55551370f\">\n<div class=\"o-teaser__image-container js-teaser-image-container\">\n<div class=\"o-teaser__image-placeholder\" style=\"aspect-ratio:2290\/1288\"><img decoding=\"async\" class=\"o-teaser__image\" src=\"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/La-gente-de-Hitler-los-rostros-menos-conocidos-detras-del.net.jpeg\" alt=\"Una gran puerta de entrada de madera con un arco cuadrado para el tr\u00e1fico rodado.\"\/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/aside>\n<p>La segunda vida pertinente, la que trae la cola en <em>El pueblo de Hitler<\/em>es una maestra com\u00fan de Hamburgo llamada Luise Solmitz, nacida en 1889, cuyo diario, escribe Evans, \u201ces una de las fuentes m\u00e1s voluminosas y detalladas que tenemos sobre la vida cotidiana en Alemania en la primera mitad del siglo XX\u201d.<\/p>\n<p>Solmitz est\u00e1 enamorada de la visi\u00f3n de Hitler para Alemania antes de que \u00e9ste tome el poder, y despu\u00e9s de su \u00abvalent\u00eda personal&#8230; decisi\u00f3n y eficacia\u00bb. Tanto es as\u00ed que denuncia a su propio hermano ante las autoridades por sus tendencias liberales. Pero tiene otro problema: su marido es jud\u00edo, aunque se ha convertido al cristianismo. Pronto las leyes raciales de Hitler hacen que la familia se enfrente a una serie de restricciones.<\/p>\n<p>Sin embargo, Solmitz comparte la exultaci\u00f3n por las victorias de Hitler en 1940. Cinco a\u00f1os despu\u00e9s, con Alemania destruida y al borde de la derrota, el valiente y decidido F\u00fchrer se ha convertido en \u201cel fracaso m\u00e1s miserable de la historia mundial\u201d. Un fracaso sangriento que, al parecer, no reconoce, su decidida disonancia cognitiva hab\u00eda contribuido, en cierta medida, a mantener. En este momento, cuando miro las redes sociales, me parece que est\u00e1n inundadas de Solmitzs que se arrepienten.<\/p>\n<p><strong>El pueblo de Hitler: los rostros del Tercer Reich<\/strong> Por Richard J. Evans <em>Allen Lane \u00a335, 624 p\u00e1ginas<\/em><\/p>\n<p><em>\u00danase a nuestro grupo de libros en l\u00ednea en Facebook en <\/em><a rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/www.facebook.com\/groups\/139838140082304\/\" data-trackable=\"link\" target=\"_blank\"><em>Cafeter\u00eda del Libro FT<\/em><\/a><em>  y suscr\u00edbete a nuestro podcast <\/em><em>Vida y arte<\/em><em>  donde quiera que escuches<\/em> <\/p>\n<\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.ft.com\/content\/78766ee4-fd1d-4787-b7c8-88dae912a733\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">ttn-es-56<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En El pueblo de HitlerRichard J Evans est\u00e1 intentando algo nuevo en lo que no es tanto un<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1323792,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[8987,17107,38,4991,139,5613,36,1995,38152,6968],"class_list":["post-1323791","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","tag-ascenso","tag-conocidos","tag-del","tag-detras","tag-gente","tag-hitler","tag-los","tag-menos","tag-nazismo","tag-rostros"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1323791","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1323791"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1323791\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1323792"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1323791"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1323791"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1323791"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}