{"id":1303184,"date":"2024-08-03T13:40:14","date_gmt":"2024-08-03T13:40:14","guid":{"rendered":"https:\/\/teknomers.com\/es\/al-autor-de-fausto-antes-de-sentarse-a-escribir-le-encantaba-sumergirse-desnudo-en-lagos-y-rios-nordicos-libres-como-las-nubes-en-el-cielo-en-un-ritual-tenido-de-ansiedad-un-escritor-nadador-ima\/"},"modified":"2024-08-03T13:40:19","modified_gmt":"2024-08-03T13:40:19","slug":"al-autor-de-fausto-antes-de-sentarse-a-escribir-le-encantaba-sumergirse-desnudo-en-lagos-y-rios-nordicos-libres-como-las-nubes-en-el-cielo-en-un-ritual-tenido-de-ansiedad-un-escritor-nadador-ima","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teknomers.com\/es\/al-autor-de-fausto-antes-de-sentarse-a-escribir-le-encantaba-sumergirse-desnudo-en-lagos-y-rios-nordicos-libres-como-las-nubes-en-el-cielo-en-un-ritual-tenido-de-ansiedad-un-escritor-nadador-ima\/","title":{"rendered":"Al autor de Fausto, antes de sentarse a escribir le encantaba sumergirse desnudo en lagos y r\u00edos n\u00f3rdicos.  Libres como las nubes en el cielo, en un ritual te\u00f1ido de ansiedad.  Un escritor-nadador imagina las sensaciones y pensamientos del gran autor alem\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p><span class=\"first-letter\">C<\/span>el es impertinente <strong>aquel alumno suyo con la pretensi\u00f3n de afirmar que el t\u00e9rmino &#8220;crocicchi&#8221;<\/strong> en la traducci\u00f3n no era correcta y proponer otra que no le gust\u00f3.  No lo convenci\u00f3.  Continu\u00f3 d\u00e1ndole vueltas a la palabra como si fuera un bomb\u00f3n que se saborea en la boca, <strong>rebobinar para suavizarlo y finalmente dejar que se derrita.<\/strong> La miel fluir\u00eda, endulzando los pensamientos.<\/p>\n<div id=\"wrapper_video_embed\" class=\"player_single_video_component\">\n<div id=\"divVideoPlayer\" class=\"video-sticky-box privacyAccettata\">\n<div class=\"video-sticky-box-inner\">\n<div class=\"video-sticky-box-frame-cont\">\n<div class=\"player player_video_rcs player_shortcode custom-video-sticky\" data-config=\"{&quot;newspaper&quot;:&quot;rcs&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;iodonna-0002282088&quot;,&quot;muted&quot;:true,&quot;blockAdv&quot;:false,&quot;ovlLogo&quot;:false,&quot;autoplay&quot;:true,&quot;watermark&quot;:false,&quot;scale&quot;:&quot;with-parent&quot;,&quot;poster&quot;:{&quot;pre&quot;:{&quot;type&quot;:&quot;bySelector&quot;,&quot;container&quot;:&quot;.player_preview&quot;,&quot;play&quot;:&quot;.play&quot;,&quot;playByContainer&quot;:true}},&quot;playerPage&quot;:&quot;tvSticky&quot;,&quot;tipo_video&quot;:&quot;articolo_ancorato&quot;}\">\n<div class=\"player_preview\">\n                                    <img decoding=\"async\" class=\"\" alt=\"Palabras de amor: frases tomadas de escritores, fil\u00f3sofos, f\u00edsicos y poetas\" title=\"Palabras de amor: frases tomadas de escritores, fil\u00f3sofos, f\u00edsicos y poetas\" src=\"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Si-de-todos-modos-termina-asi-y-dado-lo-que.webp.webp\"\/>                                    <span class=\"player_button play\"\/>\n                                <\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><strong>No, Crocicchi era perfecto, \u00bfc\u00f3mo pod\u00eda permitirse el lujo de contradecirlo?<\/strong> Crocicchio era el lugar de encuentro de dos o m\u00e1s calles.  En la antig\u00fcedad romana era costumbre erigir r\u00fasticas capillas en los cruces de calles donde los agricultores de los barrios cercanos realizaban sacrificios. <strong>Pero tambi\u00e9n se llama encrucijada al punto de un tronco del que se ramifican las ramas.<\/strong> O atravesar.  Por tanto la palabra tiene m\u00faltiples significados y referencias. <strong>Y suena bien. <\/strong><\/p>\n<article class=\"id-vda-article box_ed_hp_02-article eltdf-item-space hentry-pos-i hentry-home_section-i post-iiiii post type-post status-publish format-standard hentry\">\n<\/article>\n<h2>Johann Wolfgang von Goethe: agua helada en la piel<\/h2>\n<p>Se levant\u00f3 dejando papeles esparcidos sobre la mesa y un diccionario abierto. <strong>Camin\u00f3 por la habitaci\u00f3n como para aliviar el m\u00fasculo de la pantorrilla de un calambre.<\/strong> Estaba inquieto y un poco molesto.  Sali\u00f3 r\u00e1pidamente al jard\u00edn, se quit\u00f3 las zapatillas de tela y camin\u00f3 descalzo sobre la hierba h\u00fameda.  Oli\u00f3 el aire de primera hora de la ma\u00f1ana.  No, no deber\u00eda haberse permitido, encrucijada era el t\u00e9rmino correcto.  Se quit\u00f3 la bata y los pantalones.<\/p>\n<p>La noche anterior hab\u00eda dejado su traje de ba\u00f1o de una pieza en una silla. <strong>Se lo puso, se envolvi\u00f3 en \u00e9l y lo meti\u00f3 como un rat\u00f3n en un agujero para escapar de un gato.<\/strong>, estir\u00f3 sus extremidades y se dirigi\u00f3 resueltamente hacia la orilla del estanque.  Luego de dar unos pasos, decidi\u00f3 quitarse el disfraz y entrar desnudo.  Quer\u00eda nadar sin problemas.  El \u00e9xtasis del agua fr\u00eda sobre la piel.<strong> Los pies y los tobillos fueron los primeros en sentir el frescor.<\/strong><\/p>\n<p>No est\u00e1 mal, aunque el manantial deber\u00eda haber calentado un poco m\u00e1s el agua.  Sin ondulaciones en la superficie, al no haber viento.<strong> El sol a\u00fan est\u00e1 bajo, algunas nubes irregulares.<\/strong> El lago lo esperaba pl\u00e1cidamente, pero \u00e9l conoc\u00eda bien sus peligros: nunca profundizar donde las corrientes fr\u00edas agarraban sus piernas, nunca detenerse por mucho tiempo.<\/p>\n<div id=\"attachment_2382044\" data-thumbnail_id=\"2382044\" class=\"wp-caption aligncenter\" style=\"width:812px\"><picture class=\"lozad\"><source  type=\"image\/webp\"><source  type=\"image\/jpeg\"\/><\/source><\/picture>\n<p class=\"wp-caption-text\">Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832), detalle del cuadro de Johann Heinrich Wilhelm Tischbein.  (Im\u00e1genes falsas)<\/p>\n<\/div>\n<p><strong>A diferencia del mar salino que sostiene maravillosamente los miembros<\/strong>el lago sorprende con su agarre helado, a veces te agarra los pies colgando como si quisiera derribarte para mostrarte el fondo gris donde la luz lucha por penetrar y un sabor ferroso entra en tu boca. <strong>Pero era un nadador experto y dif\u00edcilmente habr\u00eda ca\u00eddo en una trampa.<\/strong>.  En sus recuerdos de infancia, los veranos junto al mar eran alegres despertares de energ\u00eda, inmersiones salvajes en el mar, competiciones entre compa\u00f1eros y <strong>Juegos acu\u00e1ticos en las ma\u00f1anas soleadas.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Luego lleg\u00f3 el momento del sue\u00f1o de la tarde.<\/strong>infligido por su madre para recuperar fuerzas, cuando, al no poder cerrar los ojos, observ\u00f3 el flujo de sombras en el techo y los dibujos de luz del arco iris a trav\u00e9s de las contraventanas entreabiertas. <strong>All\u00ed sus pensamientos parecieron detenerse, en un silencio inm\u00f3vil, l\u00e1nguido y aburrido, pero en su mente surgieron ideas sobre los caminos que le hubiera gustado tomar de mayor.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 hacer con su vida?<\/strong> Demasiado pronto para escribir en papel proyectos que no sean fantas\u00eda, demasiado inexperto y encerrado en los sue\u00f1os de un ni\u00f1o de nueve a\u00f1os.  Pero una cosa era segura: <strong>Obligado por los m\u00e9dicos a aprender los rudimentos de la nataci\u00f3n para fortalecer un f\u00edsico fr\u00e1gil.<\/strong>se dio cuenta de que con el tiempo esa actividad se hab\u00eda convertido en un h\u00e1bito indispensable, o m\u00e1s bien en un placer.<\/p>\n<p>Un placer en su infancia, que tra\u00eda consigo la apariencia de otros placeres de la vida que s\u00f3lo eran deseados.  Intuido y vislumbrado en los adultos, escondido por la reserva. <strong>Y como hab\u00eda experimentado el j\u00fabilo de la mente mientras nadaba, esa emoci\u00f3n euf\u00f3rica que invade la soledad<\/strong> movimientos repetitivos e hipn\u00f3ticos, al escuchar los ruidos submarinos, el fluir acu\u00e1tico que lo envolv\u00eda y lo dejaba ir a todas partes, ten\u00eda la certeza de que su sensaci\u00f3n de un cuerpo sin peso, sin nombre ni identidad, era un regalo que lo educar\u00eda a ser con el mismo.<\/p>\n<div id=\"attachment_2382057\" data-thumbnail_id=\"2382057\" class=\"wp-caption aligncenter\" style=\"width:1034px\"><picture class=\"lozad\"><source  type=\"image\/webp\"><source  type=\"image\/jpeg\"\/><\/source><\/picture>\n<p class=\"wp-caption-text\">Boceto de Johann Wolfgang von Goethe de las monta\u00f1as que rodean Bilina, ciudad checa.  (Im\u00e1genes falsas)<\/p>\n<\/div>\n<h2>Trazos vigorizantes<\/h2>\n<p>Es imposible no amar la vida, una vida dedicada al estudio, a la lectura, a la escritura, despu\u00e9s de un agradable ba\u00f1o tonificante, se dijo mientras entraba lenta y tranquilamente al agua del lago, sumergi\u00e9ndose hasta la cintura. <strong>\u00abIncluso los sentidos, todos los sentidos, despiertan en el agua.  Una percepci\u00f3n ideal y necesaria.<\/strong> Cualquiera que nade lo sabe.  El h\u00e1bito de escucharse a uno mismo, de la compa\u00f1\u00eda de un mundo interior con muchas voces me surgi\u00f3 de este recurso inestimable, y tengo que agradecer a mi madre que fue tan estricta al imponerme las reglas.&#8221;<\/p>\n<p>Se detuvo para mojarse las mu\u00f1ecas, el cuello y el abdomen, para bajar la temperatura corporal y prepararse para la inmersi\u00f3n.  Crocicchio: mientras tanto repet\u00eda la palabra de que no se habr\u00eda rendido por nada del mundo.  Encrucijadas y puntos de inflexi\u00f3n en la vida que pueden surgir a cualquier edad. <strong>Se meti\u00f3 de lleno en el estanque que le resultaba tan familiar como su perro, un robusto Braco de Weimar.<\/strong>un braco de pelaje gris brillante y ojos del color del mar, que en ocasiones lo segu\u00eda en sus nado.<\/p>\n<p>Desde que se instal\u00f3 en Weimar, apreciaba la suerte de tener un jard\u00edn con c\u00e9sped bajo y un estanque que se abr\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de la l\u00ednea de \u00e1rboles.  Nunca dej\u00f3 de enviar tarjetas a amigos o cartas breves en las que describ\u00eda sus ba\u00f1os, incluso de noche (<strong>&#8220;Anoche nad\u00e9 y contempl\u00e9 la m\u00e1s espl\u00e9ndida de las lunas&#8221;, le escribi\u00f3 a Charlotte von Stein.<\/strong>).  Si no pocas veces, ya no pensaba, como una pobre muchacha que se ahogaba en esas mismas aguas, con su novela en el bolsillo, <a rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/www.amazon.it\/I-dolori-del-giovane-Werther\/dp\/8807900254\" target=\"_blank\" data-wpel-link=\"external\"><strong><em>Los dolores del joven Werther. <\/em><\/strong><\/a><\/p>\n<p>Nunca habr\u00eda imaginado causar tanto dolor a una joven, aunque, poco antes de entregar el texto al editor, un funesto presagio casi lo hab\u00eda aniquilado: <strong>un joven halc\u00f3n hab\u00eda ca\u00eddo del cielo, muerto, en la orilla del lago, justo a sus pies.<\/strong> Hab\u00eda intentado reanimarlo, en vano.<\/p>\n<div id=\"attachment_2382062\" data-thumbnail_id=\"2382062\" class=\"wp-caption aligncenter\" style=\"width:839px\"><picture class=\"lozad\"><source  type=\"image\/webp\"><source  type=\"image\/jpeg\"\/><\/source><\/picture>\n<p class=\"wp-caption-text\">Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832) retrato de Joseph Karl Stieler, 1828. (Getty Images)<\/p>\n<\/div>\n<h2>Dejando todas las preocupaciones en la orilla<\/h2>\n<p>Por suerte, evit\u00f3 ese punto de la orilla donde se hab\u00eda desplomado el peque\u00f1o halc\u00f3n.  Al entrar, se movi\u00f3 lentamente, porque sumergirse es un ritual y debe hacerse lentamente. <strong>Nadar significa abandonar la posici\u00f3n erguida y convertirse en pez, abrir la jaula de los pulmones, respirar profundamente para oxigenar el cuerpo y la cabeza.<\/strong>sienta el flujo de sangre y l\u00edquido fr\u00edo que rodea cada fibra.<\/p>\n<p>Nadar es convertirse en movimiento, puro movimiento del coraz\u00f3n y de los m\u00fasculos, que trabajan por el bienestar, es abandonar toda preocupaci\u00f3n en la orilla, cerrar los ojos y abrir la mente a la pura imaginaci\u00f3n. <strong>&#8220;\u00bfQui\u00e9n soy?  Un don nadie que re\u00fane fuerzas y avanza en esta superficie de espejo:<\/strong> Podr\u00eda seguir olvid\u00e1ndolo todo para siempre.  Si la palabra defender no latiera en tu cabeza <strong>como la lengua de un diente malo.<\/strong> Encrucijada, encrucijada: realmente no me rendir\u00e9.&#8221;<\/p>\n<p>Se tumb\u00f3 nadando libre, se abandon\u00f3 al amplio ritmo de sus brazadas, al potente motor de sus piernas que lo llevaban lejos. <strong>Observ\u00f3 las manos, que entraban en el agua como remos, en perfecta postura para agarrar y hacer retroceder la corriente, haci\u00e9ndola avanzar.<\/strong> Le parec\u00eda que su mente se abr\u00eda como un fruto maduro: el agua ten\u00eda el poder de desenredar cada nudo de su cabeza, de dar impulso a los pensamientos errantes, a su imaginaci\u00f3n. <strong>Flujo libre de palabras.<\/strong><\/p>\n<p>No hay alegr\u00eda m\u00e1s estimulante que sentirse como agua en agua.  El cuerpo necesita esto, para respirar, para expandir los pulmones y darle ox\u00edgeno al cerebro. <strong>\u00abLa nataci\u00f3n me hace sentir bien conmigo mismo, por dentro y por fuera.  Luego estar\u00e9 listo en la mesa de trabajo, inclinado sobre los papeles que me esperan.&#8221;<\/strong> Todav\u00eda no estaba satisfecho: se gir\u00f3, boca arriba, para flotar, con los brazos abiertos como Cristo, <strong>mirando jirones de nubes, durante mucho tiempo.<\/strong><\/p>\n<h2>En sinton\u00eda con la naturaleza.  Como los atletas griegos<\/h2>\n<p><strong>El austero Goethe se ba\u00f1aba todo el a\u00f1o, incluso de noche.  Y en Weimar los estudiantes siguieron su ejemplo.<\/strong><\/p>\n<p>Mens sana in corpore sano: <strong>es una m\u00e1xima que hemos escuchado muchas veces, a veces de m\u00e9dicos que recomiendan cuidar la salud del cuerpo y al mismo tiempo la claridad de la mente.<\/strong> con movimiento y estudio creativo, para alcanzar un estado de bienestar. <strong>M\u00e9dicos que empujan a los ni\u00f1os al agua para que aprendan los rudimentos de la nataci\u00f3n para fortalecerse y combatir dolencias respiratorias.<\/strong> A menudo esos ni\u00f1os se convierten en grandes nadadores, campeones.<\/p>\n<p><strong>En el mundo antiguo era una m\u00e1xima de Juvenal en las S\u00e1tiras.<\/strong>que demuestra c\u00f3mo los romanos cl\u00e1sicos (y no menos los griegos) eran tan previsores en el siglo I d.C. <strong>Una m\u00e1xima latina que Goethe hizo suya, convencido de que un ba\u00f1o fr\u00edo no s\u00f3lo era tonificante para los miembros,<\/strong> pero incluso indujo un estado mental perfecto para dedicarse al trabajo del pensamiento.  Para \u00e9l, la nataci\u00f3n era la mejor forma de relajaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>En Weimar Goethe fue el mejor nadador.<\/strong>: a su alrededor se hab\u00eda formado un c\u00edrculo de nadadores y estudiantes aristocr\u00e1ticos, deseosos de seguir su ejemplo.<\/p>\n<p><strong>Valentina Fortichiari<\/strong>Apasionada por la nataci\u00f3n y la literatura, debut\u00f3 con <em>Clases de nataci\u00f3n.  Colette y Bertrand, verano de 1920<\/em> (Guanda).  Su \u00faltimo libro es <em>El mar no espera.  Viaje emocional a Noruega<\/em> (Oligo).<\/p>\n<p class=\"all-rights-reserved\">iO Donna \u00a9 TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS<\/p>\n<\/p><\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.iodonna.it\/spettacoli\/libri\/2024\/08\/03\/johann-wolfgang-von-goethe-libri-faust-aprire-la-mente-i-dolori-del-giovane-werther\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">ttn-es-13<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cel es impertinente aquel alumno suyo con la pretensi\u00f3n de afirmar que el t\u00e9rmino &#8220;crocicchi&#8221; en la traducci\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1303185,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[2882,3282,899,2120,8864,440,38,14859,82401,33439,245973,2589,92,10607,40693,246,19510,19241,15369,11500,37128,30095,11836,33632,95290,4598],"class_list":["post-1303184","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-revista","tag-aleman","tag-ansiedad","tag-antes","tag-autor","tag-cielo","tag-como","tag-del","tag-desnudo","tag-encantaba","tag-escribir","tag-escritornadador","tag-fausto","tag-gran","tag-imagina","tag-lagos","tag-las","tag-libres","tag-nordicos","tag-nubes","tag-pensamientos","tag-rios","tag-ritual","tag-sensaciones","tag-sentarse","tag-sumergirse","tag-tenido"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1303184","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1303184"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1303184\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1303185"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1303184"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1303184"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1303184"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}