{"id":1275338,"date":"2024-07-13T17:00:12","date_gmt":"2024-07-13T17:00:12","guid":{"rendered":"https:\/\/teknomers.com\/es\/pal-enger-ladron-de-arte-noruego-1967-2024\/"},"modified":"2024-07-13T17:00:17","modified_gmt":"2024-07-13T17:00:17","slug":"pal-enger-ladron-de-arte-noruego-1967-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teknomers.com\/es\/pal-enger-ladron-de-arte-noruego-1967-2024\/","title":{"rendered":"P\u00e5l Enger, ladr\u00f3n de arte noruego, 1967-2024"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p>Desbloquea el Editor&#8217;s Digest gratis<\/p>\n<p class=\"article__content-sign-up-topic-description\"><span>Roula Khalaf, editora del FT, selecciona sus historias favoritas en este bolet\u00edn semanal.<\/span><\/p>\n<p><iframe class=\"article__content-sign-up-iframe close\" scrolling=\"no\" id=\"signUpIframe\" data-prev-url=\"\/register\/in-article-sign-up?ft-content-uuid=30c7f586-e3bd-445c-af55-d46814283d60\"><\/iframe><\/div>\n<div id=\"article-body\">\n<p>Antes incluso de robarlo, P\u00e5l Enger ya estaba obsesionado por \u201cEl grito\u201d. Este muchacho, que proced\u00eda de un hogar violento, se par\u00f3 frente al cuadro de Edvard Munch de 1893 y sinti\u00f3 que le hablaba, esa figura p\u00e1lida que se agarraba la cabeza con las manos, torturada por el cielo rojo y amarillo, por el mar embravecido, por todo y por nada.<\/p>\n<p>\u201cMi obsesi\u00f3n con esta pintura comenz\u00f3 la primera vez que la vi\u201d, dijo Enger en un documental de Sky sobre el robo de la obra en 1994 del Museo Nacional de Oslo. \u201cEn cuanto me acerqu\u00e9 a la pintura, tuve una sensaci\u00f3n extraordinaria de ansiedad. Sent\u00ed una conexi\u00f3n muy intensa con &#8216;El grito&#8217; de inmediato. Y nunca me abandon\u00f3\u201d.<\/p>\n<p>Enger, fallecido en Oslo a los 57 a\u00f1os, no fue la \u00fanica persona que se apoder\u00f3 de \u201cEl grito\u201d: una versi\u00f3n pintada en 1910 (Munch hizo cuatro, dos de ellas al pastel) fue robada en 2004 del Museo Munch de la ciudad. Pero su grito reson\u00f3 durante toda su vida.<\/p>\n<p>Nacido en 1967, creci\u00f3 en Tveita, un suburbio al este de la capital noruega, donde se relacion\u00f3 con los delincuentes locales, pasando de robar chocolate a robar joyas. Don Corleone de Marlon Brando <em>El Padrino<\/em> Enger se inspir\u00f3 en \u00e9l: un jefe mafioso siciliano que calienta la g\u00e9lida Oslo. \u201cComet\u00ed tantos delitos cuando ten\u00eda veinte a\u00f1os que lo ten\u00eda todo\u201d, dijo Enger: coches, barcos, dinero, mujeres. \u201cPero quer\u00eda m\u00e1s\u2026 Lo que m\u00e1s quer\u00eda era mostrarle al mundo que pod\u00eda hacer algo enorme\u201d.<\/p>\n<p>La iron\u00eda es que Enger ten\u00eda una forma leg\u00edtima de hacerlo. Era un futbolista prometedor que jugaba para el V\u00e5lerenga, un club de primera divisi\u00f3n, y sus compa\u00f1eros de equipo pensaban que ten\u00eda potencial. Pero como dijo uno de ellos en el documental: \u201c[He] \u201cTengo otros intereses.\u201d<\/p>\n<p>Entre ellos, el robo de \u201cEl grito\u201d. Desafortunadamente, a pesar de toda la sangre fr\u00eda y la habilidad que m\u00e1s tarde profes\u00f3, en su primer intento en 1988 rob\u00f3 el cuadro equivocado. S\u00ed consigui\u00f3 un Munch de su robo \u2013la obra llamada \u201cAmor y dolor\u201d, tambi\u00e9n conocida como \u201cVampiro\u201d\u2013, pero no el que quer\u00eda. \u201cTomamos la maldita foto equivocada\u2026 Fue horrible\u2026 Sin talento\u201d.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, cuatro a\u00f1os en prisi\u00f3n le dieron tiempo de sobra para mejorar sus habilidades criminales y planear el robo del cuadro correcto. (Arrepi\u00e9ntase, no tanto).<\/p>\n<p>Esta vez se trataba m\u00e1s bien de un juego, del tipo de trama que podr\u00eda encontrarse en una pel\u00edcula. El montaje: Enger leyendo sobre robos legendarios, investigando el museo, contratando a un secuaz para que cometiera el crimen y, lo m\u00e1s importante, dejando una postal en la galer\u00eda con la siguiente inscripci\u00f3n: \u201cGracias por la mala seguridad\u201d.<\/p>\n<p>Las im\u00e1genes de las c\u00e1maras de seguridad no muestran nada tan cinematogr\u00e1fico: el secuaz y un compinche suben por una escalera colocada fuera de la ventana de un museo, uno se cae y vuelve a subir a duras penas. Se rompe un cristal, entran y el cuadro cae al suelo debajo de la escalera.<\/p>\n<p>Enger sab\u00eda que la polic\u00eda no ten\u00eda nada contra \u00e9l y se burl\u00f3 de ellos con pistas falsas que lo implicaban a \u00e9l mismo. Incluso anunci\u00f3 el nacimiento de su hijo en el peri\u00f3dico local con un comentario sarc\u00e1stico: \u201c\u00a1Oscar naci\u00f3 con un grito!\u201d (M\u00e1s tarde se divorci\u00f3 y le sobreviven cuatro hijos).<\/p>\n<p><a rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=xOtTBKog_ko\" data-trackable=\"link\" target=\"_blank\">La historia de la recuperaci\u00f3n del cuadro<\/a> En el caso de la venta de un cuadro, participaron la polic\u00eda brit\u00e1nica, un comerciante de arte noruego y un veterano de la guerra de Vietnam que se hac\u00eda pasar por trabajador del Museo Getty de Los \u00c1ngeles. Este \u00faltimo, en realidad el detective de arte Charles Hill, se hizo pasar por un comprador interesado y, por alguna raz\u00f3n, Enger y sus asociados creyeron que un museo internacional quer\u00eda pagar por un cuadro de gran valor. <\/p>\n<p>Lo llevaron hasta el cuadro, escondido en la casa de verano del comerciante, y Enger fue arrestado m\u00e1s tarde y sentenciado a seis a\u00f1os y tres meses, la pena m\u00e1s larga jam\u00e1s impuesta en Noruega por robo. Hill brome\u00f3: \u201c&#8217;El grito&#8217; fue robado por un grupo de desesperados de Oslo. Supongo que se podr\u00eda decir que fue el crimen organizado noruego: dos hombres y una escalera\u201d.<\/p>\n<p>Como era quiz\u00e1s inevitable para un hombre lo suficientemente inconsciente como para afirmar, en relaci\u00f3n con su procesamiento, &#8220;yo juego seg\u00fan las reglas, ellos no las juegan seg\u00fan las reglas&#8221;, Enger pas\u00f3 el resto de su vida entrando y saliendo de prisi\u00f3n, al menos una vez m\u00e1s por robo de arte. Pero los medios tambi\u00e9n llamaron a la puerta: el a\u00f1o pasado Sky transmiti\u00f3 <em>El hombre que rob\u00f3 el grito<\/em>.<\/p>\n<p>Fue durante un per\u00edodo posterior en prisi\u00f3n que Enger comenz\u00f3 a pintar y trabaj\u00f3 para su propia exposici\u00f3n en 2011. Su trabajo estuvo inspirado, o tal vez infectado, por Munch: en una imagen, la figura que grita es transparente contra corrientes de azul y \u00f3xido. <\/p>\n<p>Enger nunca escap\u00f3 de \u201cEl grito\u201d; \u00e9ste segu\u00eda apareciendo en su vida y en su arte, un recuerdo que no pod\u00eda exorcizar. Su afirmaci\u00f3n de que su robo era responsable de su popularidad era rid\u00edcula. Pero en la historia futura de la pintura, mientras la gente la vea, Enger siempre desempe\u00f1ar\u00e1 un papel, el fantasma del robo. La pregunta es, entonces, \u00bfqui\u00e9n acecha a qui\u00e9n?<\/p>\n<\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.ft.com\/content\/30c7f586-e3bd-445c-af55-d46814283d60\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">ttn-es-56<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desbloquea el Editor&#8217;s Digest gratis Roula Khalaf, editora del FT, selecciona sus historias favoritas en este bolet\u00edn semanal.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1275339,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[5518,183638,6346,11356,84076],"class_list":["post-1275338","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","tag-arte","tag-enger","tag-ladron","tag-noruego","tag-pal"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1275338","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1275338"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1275338\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1275339"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1275338"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1275338"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1275338"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}